*ECOFASCISMO Y PATRIARCADO.Dos caras de la misma moneda

twitterPara entender adecuadamente la relación entre ecofascismo y patriarcado, debemos comprender qué es ‘ecofascismo’ y qué es ‘patriarcado’. El primero es planteado ocasionalmente en los círculos teórico-prácticos ecologistas, pero en éstos se desestima en muchas ocasiones la perspectiva de género, y en mayores ocasiones, la perspectiva LGTB+. El segundo, por ejemplo, es muy utilizado en contextos feministas y LGTB+, pero no tantas veces es comprendida en su totalidad.

Existen dos facciones claras del ‘ecofascismo’ que son complementarias. Una de estas facciones, es la conocida exaltación de la naturaleza por todos los movimientos de extrema derecha, siendo tradicionalmente ambientalistas. Éstos, cuidan y se relacionan con los elementos naturales no-humanos, principalmente vegetales. Se da por tanto que muchos de los movimientos nacional-socialistas (o comúnmente llamados nazis) europeos, debaten los derechos de los animales, participan en ritos de influencia pagana y desarrollan su discurso en la dicotomía de ‘lo natural’. Sin embargo, los fascistas demuestran un claro desprecio a todo ser humano que no cumpla una serie de requisitos que evalúan la ‘pureza’ de la raza. Estos requisitos son precisamente los que recoge el patriarcado. Por otra parte, tal y como lo describe Federico Ruiz para Ecologistas en Acción, otra de las facciones del ecofascismo “alude a un posible escenario futuro […]: regímenes autoritarios que posibiliten que cada vez menos personas, las que tienen poder económico y/o militar, sigan sosteniendo su estilo de vida acaparando recursos a costa de que mucha más gente no pueda acceder a los mínimos materiales de existencia digna“. Esto significa que si a día de hoy ya vivimos oprimidas bajo una oligarquía económica, ésta utilizará su poder para acaparar recursos con el objetivo de mantener su estilo insostenible de vida, lo que producirá, en el resto de la población, pobreza a todos los niveles: de valores, económica, energética, alimentaria… Y el hecho de que los/las oligarcas no hayan pensado en sus respectivas huellas ecológicas, no nos priva de que nosotros lo hagamos.

Por otra parte, el ‘patriarcado’ es un sistema de jerarquías y discriminaciones instalado en todas las sociedades del mundo. En dicho sistema prevalece el [Hombre; Varón; Heterosexual; Cisexual; Blanco; de Clase Media o Alta; sin Diversidad Funcional; Joven; de Cuerpo Atlético (o por lo menos, no gordo)]. Un desarrollo más amplio del término en la misma línea nos lo ofrece Mujeres En Red. Por la propia esencia del patriarcado, entendemos por qué los movimientos feministas, LGTB+, cosmopolitas… y en definitiva muchos de los movimientos (que no todos) contra la desigualdad y las injusticias, debaten sobre el patriarcado. En un sistema (hetero)patriarcal, los hombres prevalecen sobre las mujeres, los ‘machos’ sobre las ‘hembras’, las personas hetero frente a las no hetero, las cisexuales sobre las TRANS*, las blancas sobre las de color, las clases altas sobre las clases medias y bajas…

Habiendo definido el ecofascismo y el patriarcado, podremos comenzar a vislumbrar por qué son ‘dos caras de la misma moneda’. Las dos facciones del ecofascismo son muy complementarias entre sí, recogiendo en su seno las diferentes discriminaciones existentes en favor de una ‘raza pura’ que prevalezca. El patriarcado siempre defenderá a esa oligarquía de personas con identidades hegemónicas que luchan para mantener sus privilegios oprimiendo a las demás. No olvidemos que los fascismos en lo social están además estructurados muy rígidamente, limitando el desarrollo de las identidades y forzando a que sean hegemónicas. Para los fascistas, [un hombre es lo que tiene que ser] (con las características anteriormente mencionadas) y del mismo modo con la mujer. En relación con el patriarcado, un hombre siempre estará por encima de las mujeres y ambos tendrán derechos y deberes hegemónicos establecidos e inmodificables. Por todo ello además, dentro de un sistema heteroCISsexual con una fuerte presión LGTB+fóbica, todo alejamiento de la hegemonía es duramente reprimido. Todo intento de flexibilizar los límites, de fluidificar las identidades y de reivindicar la igualdad para las personas no hegemónicas es despreciado, ignorado e invisibilizado.

Pero existen alternativas que deben ser puestas en práctica. El ecofascismo, como hemos dicho, alude al acaparamiento de unos recursos por parte de una oligarquía para su mantenimiento de vida. EcoPolítica deja claro en su análisis de los diferentes ecologismos, que el ecofascismo no es uno de ellos. Esto es debido a que el ecologismo reivindica transformaciones profundas de la sociedad, pero no tal y como lo entiende el ecofascismo ni los nacional-socialistas. Tal y como desarrollé en mi artículo ‘La diversidad afectivo-sexual y de género en el ecologismo. ‘Nuevas’ realidades‘ y mis artículos de EcoloQUEERsmo (Parte I, Parte II y Parte III), para que un ecologismo sea tal, debe componerse de 6 puntos:

  • Sabiduría Ecológica
  • Justicia Social
  • Democracia Participativa
  • Principio de NO Violencia (+ Pacifismo)
  • Fomento / Promoción de sociedades sostenibles
  • Profundo respeto a la diversidad

Y podremos analizar y preguntarnos: ¿el ecofascismo y el patriarcado respetan la sabiduría ecológica según mi investigación sobre el ecologismo LGTB+Queer? No. ¿Respetan la Justicia Social, las Democracias Participativas o el Pacifismo? No. Recordemos que toda violencia psicológica hacia personas diversas por el hecho de serlo, también es violencia. ¿Acaso respetan cualquier tipo de diversidad? Evidentemente no. Es por ello, que ni el ecofascismo ni el patriarcado jamás estarán vinculados a los verdaderos ecologismos. Y queda demostrado que tanto el ecofascismo como el patriarcado, tienen mucho en común; son dos caras de la misma moneda. Las ramas de lo que conocemos por ecologismo, siempre se han desarrollado y se desarrollarán con una base de respeto interpersonal y de acuerdo a los Derechos Humanos. Y nada de esto es respetado ni por el ecofascismo ni por el patriarcado.

Queda mucha igualdad que reivindicar.
Aún existe mucho sufrimiento que paliar.
No esperemos a que sea ‘demasiado tarde’.

Marc G. Olabarría9ae9d82ffb23e3439cfdce81d259f65b

Activista LGTB+, animalista, cosmopolita, republicano, laicista, ecologista, feminista y agnóstico. Coordinador del Área de Diversidad Sexual y de Género de EcoPolítica.

PARTICIPACIÓN CIUDADANA TEORÍA Y PRÁCTICA

                                                                                                                                                 

Desde los sectores más de izquierdas del espectro político hace tiempo que se vienen denunciando las graves deficiencias de la democracia representativa, sobre todo en materia de participación popular. Al mismo tiempo se señala a la democracia asamblearia como el entorno donde dicha participación popular se podría dar en toda su plenitud.ParticipacionCiudRS2

Efectivamente las diversas formas de participación ciudadana en política se mueven hasta ahora en un caldo de cultivo de democracia representativa y partidos políticos que resulta letal para su supervivencia.  Todo el sistema institucional y partidario tiende a bloquear los mecanismos de participación ciudadana, o en dificultarlos lo máximo posible, con lo que se llega a la presente rigidez uniformista, a las trabas de una inoperante burocracia y a una acusada insensibilidad social. Por ejemplo, los procesos de descentralización municipal siguen paralizados en una buena parte del estado, e, incluso retroceden en los últimos tiempos. Los niveles superiores, como reinos de taifas, rara vez efectúan traspasos de competencias, funciones y servicios hacia los distritos o barrios.

Los partidos hablan de las bondades de la democracia asamblearia pero la ignoran totalmente en la práctica. Hablan de la necesidad de la participación ciudadana como elemento revitalizador de la democracia representativa que se prefiere a la asamblearia, pero se multiplican los obstáculos a toda ILP-Iniciativa Legislativa Popular, intervenciones ciudadanas en plenos, etc.  Debido a esta falta de voluntad no existen casi canales eficaces de participación ciudadana. Sólo se conforman meras figuras formales que más que como canales reales de participación, funcionan como formas de control y encasillamiento de las iniciativas sociales, reproduciendo mecanismos burocráticos y clientelistas.

Existe por parte de partidos e instituciones, una oposición sistemática a cualquier forma de profundización en un proceso que combine el desarrollo del sistema de representación indirecta con una democracia de participación directa. Eso, viene imposibilitando una profundización democrática.

En el fondo de la cuestión aparece el hecho de que los partidos no creen ni desean en realidad la participación ciudadana. Sólo admiten esta forma siempre que la controlen ellos, partidos e instituciones. Es decir se trata de gestos de cara a la ciudadanía, pero sin voluntad real de hacer caso a los resultados de esa participación, a menos que se vean obligados a ello. Y en este marco, tanto derechas como izquierdas se comportan con miedo y desconfianza a la participación ciudadana. Nada ilustra mejor el bajo concepto que los partidos políticos tienen de la ciudadanía como el hecho de que contra mejores resultados electorales obtienen, mayor es su desconfianza hacia la ciudadanía, llegando en ocasiones a dudar de la sensatez o cordura de las personas del pueblo. Sólo los partidos llamados ahora “emergentes” se suelen mostrar defensores de la participación ciudadana y la consulta popular. Pero hasta hoy, esta circunstancia ha venido cambiando en sentido contrario apenas acceden a las instituciones en situación de tomar decisiones.

Si se creyese de verdad en la participación ciudadana, se debería reconocer que se tendría que dar en todos los niveles, tanto en la etapa municipal como en la provincial y autonómica y en el Parlamento. Y, desde luego, debería influir y contar en el interior de los partidos políticos. Pero la realidad, hasta hoy, no pasa por estos parámetros, incluso en los partidos de izquierda que recogen en sus programas la importancia de la participación ciudadana, no sólo no existen canales adecuados para ello, sino que además se detectan fuertes recelos cuando no rechazos a dejarse influir por la sociedad. Incluso los nuevos partidos emergentes tendrán que demostrar en la realidad que quieren contar con la participación ciudadana, sin querer canalizarla y controlarla.

Por todo ello es necesario reflexionar sobre este tema y hacerse preguntas.

Por ejemplo, ¿los partidos, hasta que punto desean de verdad esa participación ciudadana?

¿Están preparados para ello, o sus estructuras y disciplinas de partido, donde las opiniones personales se sacrifican tantas veces a la mayoría, actúan como barrera para aceptar la autonomía y la diversidad de opiniones de los movimientos sociales de la ciudadanía?

¿Son, los partidos, conscientes del enorme caudal de aportaciones y vitalidad que puede conllevar la participación activa de la ciudadanía?

Y por contra ¿están los políticos y miembros de los partidos preparados para el más que previsible rechazo de la ciudadanía a ser encuadrada y canalizada, en suma, domesticada?

Las respuestas a estas preguntas no son sencillas, pero todo apunta a que éstas se irán desarrollando de una forma imparable, y que el río de demandas podrá desbordar los estrechos canales partidarios e institucionales.

Por eso, los partidos, como en nuestro caso PODEMOS, deben de ser conscientes de todas estas cuestiones si verdaderamente desean fomentar la participación ciudadana. Y si así lo desean, deberían comprender que no se pueden plantear desde los partidos modelos acabados de participación, sino que debe ser la propia ciudadanía junto con los partidos la que tiene que definir su modelo. No se trata de lo que se les da. Sino de lo que la sociedad demanda. Y desde este punto de vista, es necesario radicalizar la democracia colocando a la participación popular y ciudadana como elemento, por lo menos tan importante como los mecanismos de la democracia representativa. Y si ello fuera así, estaríamos asistiendo a una verdadera revolución en las relaciones de poder, no sé si nos damos cuenta de ello.

No partimos desde una realidad muy prometedora, ya que la función de la casi total mayoría de los partidos, está basada en imponer a través de la práctica cotidiana,  sus criterios ideológicos, políticos y de funcionamiento, y no en adoptar una postura de servicio hacia las demandas que les van llegando desde las bases ciudadanas.

Si continúa la desconfianza de muchas culturas partidarias hacia la ciudadanía, ese miedo a perder poder y control, esa soberbia intelectual de ciertas “vanguardias iluminadas” que se creen poseedoras de la verdad, se tomaría un camino que ya viene desarrollándose desde hace tiempo, es decir, el aumento de la desmovilización ciudadana, una manifestación, aún mayor si cabe, de la hostilidad hacia todos los partidos y un camino de recuperación de luchas populares y movilizaciones.

Si la ciudadanía que sale a las calles, como el 15 M, que se enfrenta al poder en los espacios públicos, cae en la cuenta de que partidos que parecen apoyar su lucha, en realidad lo que pretenden hacer es sacar al pueblo de las calles, desmovilizar las luchas y “domesticarlas” dentro de los partidos y el juego parlamentario, en ese caso, muchas personas se considerarán una vez más traicionadas y optar por hacer política fuera de la política al uso, lo que, personalmente, no creo que fuese malo.

Por ello, creo que para una convivencia de las dos formas de lucha: la partidaria y en las calles, la democracia representativa y la asamblearia, la participación popular y ciudadana, lejos de ser un elemento más de un programa político, debe ser una filosofía que impregne todo el quehacer político, un eje transversal que actúe a lo largo de toda la concepción sobre la organización de la sociedad. Se trata, en definitiva, de iniciar un cambio radical.

 

 

 

 


 

*NO MÁS SILENCIO

ni de izquierdas ni de derechas Vivimos en un país donde la democracia lleva décadas prostituida y secuestrada en el Parlamento, en todos ellos. La soberanía fue vendida al dinero internacional. La corrupción estructural hace tiempo substituyó a la honradez. La salud está enferma. La educación es un arma para domesticar a las masas. El poco trabajo que hay, es precario e indigno. Y la libertad de expresión atacada y amordazada.

 

Y es que los intereses de la clase dominante, precisamente la del PPPSOE nunca están desnudos. Se encuentran envueltos en las banderas de los cuarteles, fortificados por una ley corrupta y a su servicio, protegidos por una policía servil y brutal, financiados por empresarios corruptos y corruptores, nutridos por los medios intoxicadores, enseñados en las escuelas y bendecidos por la Iglesia.

Tenemos unas Fuerzas Armadas que siempre hacen planear la amenaza de su intervención contra su propio pueblo. Tropas travestidas de “fuerzas de paz” pero con clara vocación de matar, que para eso están. Que las derechas y el PSOE ( “descubridor” de lo bien que le venía, por ejemplo, una Guardia Civil sumisa) se sirvan de estos seres armados, es de esperar, lo llevan en los genes. Pero que las izquierdas coqueteen con militares es mucho más difícil de engullir, sobre todo a los que han llevado años y años luchando contra los ejércitos y el engendro imperialista de la OTAN. Para ahorrar explicaciones, mejor recurrir a las palabras que en su día formuló Bakunin:

 «La educación de los militares, desde el soldado raso hasta las más altas jerarquías, les convierte necesariamente en enemigos de la sociedad civil y el pueblo. Incluso su uniforme, con todos esos adornos ridículos que distinguen los regimientos y los grados, todas esas tonterías infantiles que ocupan buena parte de su existencia y les haría parecer payasos si no estuvieran siempre amenazantes, todo ello les separa de la sociedad. Ese atavío y sus mil ceremonias pueriles, entre las que transcurre la vida sin más objetivo que entrenarse para la matanza y la destrucción, serían humillantes para hombres que no hubieran perdido el sentimiento de la dignidad humana. Morirían de vergüenza si no hubieran llegado, mediante una sistemática perversión de ideas, a hacerlo fuente de vanidad. La obediencia pasiva es su mayor virtud. Sometidos a una disciplina despótica, acaban sintiendo horror de cualquiera que se mueva libremente. Quieren imponer a la fuerza la disciplina brutal, el orden estúpido del que ellos mismos son víctimas».

“ Para ser un buen militar, es necesario odiar al pueblo”

También, dicen que estamos en un Estado de Derecho, ¡por favor! la borrachera semántica de este país no debería alcanzar estas cotas. Como decía Platón, la justicia no es otra cosa que la conveniencia del más fuerte; la fuerza del poder es la base de la justicia y en sus manos se transforma en un arma mortal que se aplica contra los pobres y los que protestan. Como decía Galeano, la justicia es como las serpientes, sólo muerde a los descalzos.

A ustedes, los poderosos, el único juicio que les interesa es el que se haga de acuerdo con su ley. Su poder constituido para nosotros es una mierda, sus instituciones son pura mierda. Ustedes llaman al dinero peculio o numerario; llaman al robo, apropiación; al nombramiento a dedo, elección; al ejercicio de la fuerza bruta, orden.

Ustedes se visten con disfraces y usan palabras que consideran cultas, para intentar convencernos de que sus actos son legítimos. Podrán ser legítimos para ustedes, pero no para nosotros que nunca fuimos ni oídos ni olidos y que tenemos que aceptar lo que ustedes deciden por nosotros y hasta lo que piensan por nosotros. ¿ Acaso aquél que condena a un hombre a la miseria con un papel en la mano, por eso se vuelve menos inmoral e injusto? Ustedes dicen que vienen a decirnos verdades, pero ¿qué verdad es esa que nos humilla, nos disminuye, nos transforma en nada? ¿Cómo puede ser eso verdad para nosotros?

No tenemos necesidad de las payasadas de su justicia que monta toda clase de pantomimas para enmascarar lo que toda la gente sabe que hará: castigar al pobre y premiar al rico.

Y cuando el pueblo sale a las calles, indignado ,y protesta, entonces lanzan sus jueces y policías contra ellos. Nosotros, además, pagamos el sueldo del juez que ordena los deshaucios, el del policía que golpea a los oprimidos y el del político que legisla para permitir todo eso. Es el Estado contra la ciudadanía que azuza a sus perros rabiosos, los policías, fieles a sus amos, que no dudan en golpear y reprimir. En demasiadas ocasiones vemos en ello el odio, maltrato y venganza contra cualquiera que sea crítico y rebelde. Así se convierten en defensores de la injusticia, y, como se dice, “de los esclavos, el más cobarde es el que defiende al amo.”

Jueces y policías se escudan en su autoridad. ¿Autoridad? ¿Quién les ha dado autoridad?  ¿De dónde han sacado su autoridad?  Nosotros creemos que la idea de que el oficio santifica a quien lo ejerce, de que la autoridad merece veneración por sí misma, es la mayor herejía que se puede cometer. ¡No señores! ¡La autoridad merece el respeto que sepa ganarse… ni un ápice más.

Además, el poder cuenta con unos medios de comunicación que, salvo unas pocas honrosas excepciones, están a su total servicio, al servicio del poder y del capital. Tenemos los peores medios de Europa, los más serviles, intoxicadores y desprestigiados. Hace siglos que perdieron su imparcialidad y veracidad… si es que alguna vez eso fue cierto. En estos momentos el periodismo se ha convertido en una herramienta para la fabricación del pensamiento único y capitalista Hace tiempo que el llamado “cuarto poder” se convirtió en un servidor más del sistema. La materia informativa está ahora seleccionada y manipulada de forma que contribuya a las exigencias de los capitales y el poder que mantiene y tutela a los medios.

¿Qué es lo que ustedes saben, además de matar, pisotear, humillar y negar la libertad y la justicia? ¿Quién nos preguntó jamás alguna cosa? ¿Quién quiso saber lo que sufríamos, lo que soñábamos, lo que deseábamos del mundo, lo que podíamos dar? Nadie nos preguntó nunca nada. Hasta el don del lenguaje quieren ustedes arrebatarnos, mediante la ignorancia y la tiranía del habla que emplean, que es la única que consideran correcta, aunque sólo sirva para disfrazar la mentira con máscaras de verdad y ocultar nuestro espíritu.vw-dali

Para cimentar este abuso de los poderes, siempre se ha utilizado la Educación como un arma de domesticación de largo alcance. Como decía Paulo Freire: “…sería una actitud ingenua esperar que las clases dominantes desarrollasen alguna forma de educación que permitiese a las clases dominadas poder percibir las injusticias sociales de forma crítica.” Porque al poder, a cualquier poder, no le interesa formar personas, sino la adaptación del pueblo a los dictados del sistema. Se desean estudiantes “low cost” y “técnicos” que sigan manteniendo las calderas del sistema.

En el fondo, los poderosos siguen creyendo que el pueblo es ignorante, y eso es lo que necesitan mantener.  ¿Y ustedes no se consideran ignorantes? ¿Ustedes saben tejer el tejido que les viste? ¿Saben curtir, tratar y coser el cuero que los calza? ¿Saben criar, matar y guisar el buey que los alimenta? Su ignorancia es mayor que la que aribuyen al pueblo.

Otra herramienta fundamental, unida a la ignorancia inducida, es la bendición de la Iglesia más retrógrada y fascista de toda Europa. Una Iglesia enemiga de todo lo que signifique progreso y libertad, curas contra el aborto, contra la liberación de las mujeres, contra la equidad de género, contra todo lo que huela a modernidad. Esta Iglesia apoyó a la sangrienta dictadura franquista y sigue apoyando todo lo que signifique represión.

Por último, todo este monstruoso sistema obedece a quien paga. Hace mucho tiempo que la soberanía nacional es una farsa, quien manda son los grandes grupos económicos internacionales, las empresas transnacionales y en el terreno doméstico los banqueros y empresarios. Los verdaderos dueños del poder. En esta lista de campeones en lo peor, también tenemos la clase banquera y empresarial más corrupta, insolidaria e incompetente de Europa. Siempre aliados al capital y en contra de los trabajadores. Incluso han aprovechado la crisis para enriquecerse más, substituyendo empleo decente por trabajos de mierda, los más precarios y sin derechos que hubieran podido soñar. Además tenemos que soportar que desde los poderes se “canonice” a esta clase banquera y empresarial “que arriesga su patrimonio con el objetivo de crear empleo! ¡Y una mierda! Lo arriesgan para ganar más y más dinero, para hacerse más ricos. Aplican su famosa doctrina del máximo beneficio al menor coste posible, aunque eso signifique la miseria y la pérdida de derechos de los trabajadores. Podemos aceparlo porque no nos queda más remedio a la vista, ¡pero gilipollas no somos!

¿Qué es lo que ustedes, los poderosos hacen para justificar sus privilegios,, además de matar, pisotear, humillar y negar la libertad y la justicia? Ustedes hablan en nombre de un pueblo que jamás conocieron. ¿Quién nos preguntó jamás alguna cosa? ¿Quién de ustedes quiere saber lo que sufrimos, lo que soñamos, lo que deseamos del mundo, lo que podemos dar? Nadie nos preguntó nunca nada. Hasta el don del lenguaje quieren ustedes arrebatarnos, mediante la ignorancia y la tiranía del habla que emplean, que es la única que consideran correcta, aunque sólo sirva para disfrazar la mentira con máscaras de verdad y ocultar nuestro espíritu.

Ustedes no nos conocen. Para ustedes somos como extranjeros. Pero el pueblo somos nosotros. Ustedes no pueden enseñarnos nada, porque no quieren enseñar, pues toda enseñanza requiere que quien enseñe también aprenda. Y ustedes no quieren aprender. Ustedes quieren imponer, quieren moldear, quieren sólo dominar. Para ustedes la mayoría de nosotros sólo somos populacho. Creen que este país es de su propiedad. No dan nada, sólo quieren recibir.

¿Por qué detestan al pueblo de esa forma? ¿Por qué tienen tanta vergüenza de él y de todo lo que se refiere a él?.

 

¡Malditos sean vuestros ojos que no ven la desesperación de las personas! ¡Malditos sean vuestros oídos que no escuchan el llanto de la gente! ¡Malditos sean vuestros corazones que no se conmueven ante los dramas de los demás! ¡Malditas vuestras mentes, llenas de consignas y huérfanas de ideas! ¡Malditas sean vuestras manos que arrancan las esperanzas de las personas! ¡Malditos ustedes que han destruido y saqueado este país y han dejado el legado de la más vil y corrupta clase política, judicial, policial y empresarial de la UE!

Por todo ello, como decía Freire: “… no es en la resignación donde nos afirmamos, sino en la rebeldía contra las injusticias.” La lucha actual no puede pasar por retrasar el desastre final que va a ocurrir, sino en precipitarlo para reinventar otra sociedad. Se trata de ejercer la democracia, en mucho más pueblo en las callles y menos confiar en partidos en los parlamentos.

Por último insistir en el hecho de que no hay mayor engaño que decir que se va a gobernar para todos. O se gobierna para los explotados o para los poderosos.

IPAR HAIZEA TALDEA

“Raza que maldice a su padre2016-02-04 23.09.18

y no bendice a su madre;

Raza que se tiene por pura,

pero que no se ha lavado

de sus inmundicias.

Raza de miradas altaneras

y de párpados altivos.

Raza cuyos dientes son espadas

y cuchillos sus molares

para devorar a los débiles de

la tierra y a los pobres

de entre los hombres. “

 

( Proverbios, 30, 11-14)

 

 

 

 

Las difíciles relaciones entre las instituciones y las Asociaciones de Vecinos

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Dentro del marco de las diversas formas de Participación Ciudadana en política, el Municipio sería el entorno más idóneo, que no el único, para esa participación, y la organización más básica serían las Asociaciones de Vecinos (AA.VV.). Estas organizaciones  trabajan para lograr acciones colectivas y mediante ellas avanzar en el desarrollo y promoción de las personas y grupos que forman la comunidad. Y ya es ahora de que sean reconocidas como uno de los pilares básicos de una verdadera democracia.

 

En el primer período de democracia las AA.VV. tuvieron un gran impulso, con grandes movilizaciones e intervenciones en muchísimos municipios del estado. Eso despertó rápidamente la desconfianza de los poderes y de los partidos que fueron mermando su labor y hasta su propia existencia.

Actualmente el panorama sigue siendo muy difícil. Desde las instituciones y fundamentalmente desde muchos Ayuntamientos, las AA.VV. son contempladas generalmente como molestos obstáculos para el desarrollo de la actividad política “profesional”, o como instrumentos meramente reivindicativos, o, todavía peor, como posibles órganos de contrapoder municipal. Incluso son contempladas como grupos egoístas que sólo defienden sus propios intereses.

Además de eso, las relaciones vecinales con los ayuntamientos se ven afectadas por factores como: el momento político, que va a depender de la línea política del alcalde de turno;  las infraestructuras, en el sentido de que un barrio donde ellas sean más o menos satisfactorias tendrá  mejores relaciones con los poderes municipales que las de otro barrio que tenga carencias. Y por último, el tema de las actividades, ya que aquella AA.VV. que actúe de forma pasiva y acate las directrices de las instituciones obtendrá mejor tratamiento que una que sea controvertida.LaconcejaladePartici_57496_1840

En esta situación, salvo algunos partidos y, sobre todo, algunos municipios donde se es más abierto a las demandas vecinales, la mayoría de las instituciones siguen considerando molestas a las AA VV.  Continúa pues, la práctica política consistente en proyectar, planificar, desarrollar e imponer las decisiones a la ciudadanía sistemáticamente de arriba hacia abajo. Eso viene creando en el tejido vecinal un clima de apatía y abatimiento en cuanto a su derecho de participar activamente en las decisiones municipales. El criterio imperante de que las fuerzas políticas, sustentadoras del poder institucional, se consideren a sí mismas como las únicas estructuras legitimadas, en base a la delegación que supone el voto, supone claramente una dificultad añadida al esfuerzo que realizan las AA VV. Estas asociaciones son deslegitimadas desde el poder, e ignoradas, cuando no despreciadas por las instituciones al no ser aceptada su representatividad, ni valoradas respecto a su tarea fundamental que es la de tratar de transformar al ciudadano o vecino en una persona  consciente de su responsabilidad ante la sociedad, dispuesto a ofrecer su servicio a la misma participando y colaborando activamente en todos aquellos temas y proyectos que tengan como fin una mejora de su barrio o pueblo.

Por ello, el desinterés, cuando no hostilidad de tantas instituciones hacia las AA VV supone una gran barrera para su desarrollo. Así, por ejemplo, la capacidad de estas asociaciones de cara a generar un proceso de vida activa, muy a menudo es entendida por las instituciones y partidos, como una injerencia en el “terreno que a ellos les corresponde”, dado que esa actividad, a su juicio, podría suponer de algún modo, la pérdida de su exclusivo protagonismo político, que ejercen desde el poder.

Además, el aparato burocrático implantado en las instituciones, de extrema complejidad y de difícil comprensión para la ciudadanía, dificulta enormemente la tarea de las AA VV.

Asimismo, la diversificación dentro de las instituciones de los temas por departamentos, comisiones de estudio, órganos intermedios, etc., dejan absolutamente en manos de los poderes institucionales la agilización o ralentización de los temas, proyectos o reivindicaciones presentadas, en la medida en que les interese o no aquello que se les presente, y eso cuando no utilizan además el “silencio administrativo” Es lo que se dado en llamar gráficamente “el credo del funcionario” que estriba en la máxima que dice: “al amigo se le pone el culo; al enemigo se le da por culo y al indiferente se le aplica la legislación vigente.”

Por otro lado, además, las instituciones se dotan de todos los medios técnicos, humanos y financieros que les permitan el ejercicio del poder, medios que utilizan única y exclusivamente para su servicio, impidiendo con ello que puedan ponerse al servicio de los ciudadanos.

La realidad de todo esto es que las AA. VV-, por su carácter reivindicativo, no interesan ni a partidos políticos ni a instituciones.

Por todo lo expuesto, y pensando en los partidos emergentes, si verdaderamente se desea potenciar la participación popular y ciudadana, ello debe pasar, por:

*El reconocimiento explícito de las AA.VV como organismos de utilidad pública

*El pleno reconocimiento de su representatividad, ya que a través de ellas, se expresa el sentir, el deseo y las aspiraciones de sus asociados.

*A ello debería seguir el establecimiento de los cauces necesarios que hagan posible la información, comunicación y relación entre instituciones, partidos y AA.VV.

*Además, todas las legalmente constituidas y avaladas por un trabajo constante, deben de ser dotadas de un local social donde poder desarrollar su labor.

*Asimismo debe  asumirse su derecho a participar en la elaboración de los Presupuestos Municipales, y donde ya lo hacen deben participar en todos los presupuestos, no sólo en pequeñas parcelas sin importancia, como se sigue haciendo en la actualidad.

*Y además, sería necesario que dentro de las Corporaciones Municipales exista un representante de las AA.VV, con voz y voto, e independiente de cualquier disciplina de partido. 

 

Con esos planteamientos se pasaría de una actuación predominantemente reivindicativa, a poder optar por un mayor contacto activo con los Ayuntamientos. Es decir, es imprescindible implantar una nueva cultura institucional que permita una nueva praxis de funcionamiento que permita avanzar en la participación ciudadana de forma activa en la mejora de la calidad de vida personal y colectiva.

IPAR HAIZEA TALDEA

DIEZ FORMAS DE HACER FRACASAR UN MOVIMIENTO SOCIAL

lucha-de-clasesOLVIDA  TUS  ORIGENES

Los movimientos sociales, asociaciones, ONGD,s, partidos políticos, etc., suelen surgir algunas veces en circunstancias humildes, a veces difíciles, pero muchas veces con una gran dosis de idealismo y entusiasmo.

Con el paso del tiempo, cuando el movimiento o asociación alcanza una cierta envergadura, sus orígenes pueden llegar a avergonzar a los arribistas y oportunistas, que se agarran a él en busca de fortuna y gloria. Si quieres medrar y triunfar, convence a los demás de que es necesario reescribir la historia para enterrar la identidad del movimiento aunque para ello haya que cambiar el ideario.

Se dice que las revoluciones devoran a sus padres. Algunos movimientos hacen algo peor : se olvidan de sus madres.

COLOCA EXPERTOS PARA DIRIGIR LA NAVE

Para organizar y lanzar un movimiento hacen falta voluntarios que constituyen la base del cambio social, y que suelen estar constituidos, sobre todo, por mujeres. Pero si deseas controlar todo el tinglado e ir vaciando de ideales el movimiento, un buen momento es cuando empieza a llegar el dinero. Ahí puedes hacer que se despida a los voluntarios y que se dé trabajo a personas “cualificadas”, preferiblemente con una licenciatura. Estos “liberados” acostumbran a ser estómagos agradecidos que nunca cuestionarán a los jefes que los han elegido.

TÓMATE EL TRABAJO CON EXCESIVA SERIEDAD

Hazlo con gran seriedad. Al principio, trabaja muchas horas y a fondo. Practica para adquirir una mirada ceñuda y depresiva. Insinúa a menudo que si todos se tomaran la causa tan serio como tú, la cosa iría mucho mejor. Si con estas palabras los demás no se sienten lo suficientemente culpables, convierte tus insinuaciones en quejas continuas.

ADOPTA Y HAZ ADOPTAR A LOS DEMÁS REGLAS DE CONDUCTA MUY ESTRICTAS

Muestra a los demás que la debilidad y flaqueza humanas no tienen cabida en un movimiento. Si por ejemplo, descubres a un activista de un movimiento de salud alimentaria comiéndose una hamburguesa, condénalo con todos los argumentos que se te ocurran. Si en un movimiento de denuncia política alguien se muestra simpático con un concejal, aféale su conducta con las más duras acusaciones.

HAZ SENTIRSE CULPABLE A TODO EL MUNDO

Por muy bien que la gente haga su trabajo, busca siempre motivos para que se sientan culpables de algo. Si un grupo trabaja intentando preservar especies protegidas, atácalo por su poca sensibilidad ante la pobreza o el hambre en el mundo. Si el grupo trabaja para los pobres y hambrientos, atácalo por su falta de sensibilidad hacia los animales.

HABLA MUCHO SOBRE LA NECESIDAD DE COOPERAR Y COMPARTIR, PERO ¡NO SE TE OCURRA HACERLO!

Llénate la boca con esas bonitas palabras, como cooperación, compartir, etc. Pero tú siempre tendrás otras cosas que hacer que te impiden poner en práctica lo que dices.

Y si encuentras personas lo suficientemente tontas como para creer en lo que predicas, aprovéchate de ellas todo lo que puedas.

CONSIGUE UN ALTO GRADO DE NERVIOSISMO Y MANTÉNLO

Ponte nervioso y excitado. Repite siempre que el trabajo está muy atrasado. Todo el mundo debe apresurarse y actuar contra-reloj. Si algunas personas siguen trabajando con calma, tu tarea consistirá en ponerlas nerviosas hasta que surja en ellas la ansiedad.

NUNCA COMPARTAS EL PRESTIGIO Y LOS HONORES Y BUSCA SIEMPRE UN CULPABLE

En primer lugar has de tener bien claro que si las cosas salen bien, todo ha sido idea tuya. Y nadie, ni vivo ni muerto, ha contribuido en ningún detalle importante. Si por alguna injusticia algún otro compañero alcanza mayor prestigio que tú, trata de hundirle con comentarios oportunos, críticas, etc.

Si las cosas salen mal tú no has tenido nada que ver. Siempre serán los otros los culpables, y tu debes es señalarlos.

RECUERDA QUE CUANTO MENOS EDUCADO SEAS, MÁS COMPROMETIDO APARENTARÁS ESTAR

Aquí hay que cuidar los detalles. Por ejemplo, no llegues nunca a tiempo a las reuniones. Cuando llegues asegúrate que tu teléfono suene  varias veces para demostrar lo ocupado que estás. El resto del tiempo debes invertirlo en hablar lo más alto posible, y cuando critiques hazlo en tono acusador, procurando hacer daño. Insiste en modificar los acuerdos que ya hayan sido adoptados. Y abandona la reunión antes de que termine.

EVITA TRABAJAR PARA EL MOVIMIENTO AL TIEMPO QUE DAS LA IMPRESIÓN DE ENTREGARTE EN CUERPO Y ALMA

El cumplimiento escrupuloso de las nueve reglas anteriores te requerirá tanto tiempo y energía que no te quedará nada para cumplir con tus obligaciones para con el movimiento. Pero no dejes que esto te frene en el momento de adquirir mayores responsabilidades. Consigue tantas como puedas. Insiste en participar en todo y, si es posible, como responsable. Luego, trata de retrasar o evitar todos los trabajos y obligaciones. Si otros te acusan por la desproporción entre tus responsabilidades y tus logros, contéstales en un tono apenado, haciéndoles ver lo dolorosos y desmoralizantes que son estos comentarios, sobre todo después de todo lo que has hecho por la causa.

IPAR HAIZEA TALDEA

 

 

 

REFLEXIONES EN EL LABERINTO POST ELECTORAL -por Ipar Haizea Taldea

GrouchoMarx

Estas elecciones no han supuesto la ruina total del bipartidismo, pero sí el início de su derrota. Han aparecido nuevas fuerzas políticas emergentes, aunque continúa subsistiendo la vieja división entre derechas e izquierdas. En las dos acepciones hay mucha derecha e izquierda travestidas, pero en el fondo continúan estando en las trincheras éstas dos formas de enfrentarse a la gestión del país.

Todo parece indicar que habrá nuevas elecciones, lo que, en principio, favorecería el ascenso de PODEMOS. Ni PP ni Ciudadanos conseguirían mayoría, aunque la mayoría de PSOE y Podemos tampoco bastaría. Así pues, una vez más hay que dirigirse a la ciudadanía.

Llegados a este punto desearíamos compartir una serie de reflexiones:

La primera se refiere al complejo mundo de lo que se denomina como ciudadanía. En este país padecemos desde siempre un grave problema de incultura política, normalmente, la gente vota sin saber muy bien qué es lo que vota. Muy poca gente se ha leído los programas (ni siquiera dentro de cada partido), se suelen fiar de lo que dicen los medios, sobre todo en TV. También es importante la figura y el mayor o menor carisma del líder, su mayor o menor espontaneidad y sencillez al hablar. Tampoco existe el debate político en la sociedad, sólo la bronca y la agresividad; y si se habla de política se hace entre personas que piensan parecido. Rara vez existe una reflexión personal acerca de lo que cada uno pide a los políticos, buscando luego el programa que mejor refleja sus deseos. Como hemos dicho, se hace lo contrario: el líder gusta más o menos y dice algunas cosas que suenan bien, pues a ese se le vota.

Además, creemos que hay que ser consciente de la enorme pasividad y egoísmo de la masa electoral en este país. Habrá que constatar su inacción ante los abusos del poder, tanto silencio cómplice con respecto a la corrupción, la indiferencia ante la vileza de la política, la indolencia ante las injusticias de todo tipo, la escasa indignación que se transforme en rebeldía. Igualmente habrá que contar con esa descarga de todo lo que hay que hacer en los partidos políticos. Y lo peor de todo esa amplia vigencia, todavía hoy, del lema “Vivan las Cadenas”, esa complicidad con los políticos indignos ( a los que muchos desearían imitar si pudieran), esa tendencia de tanta gente de votar en las urnas a sus verdugos, muchos con la secreta esperanza de pasar de oprimidos a opresores.

También muchas de las personas que se reconocen, más o menos, en la izquierda, participan de estas posturas. Y no obstante sería imprudente arrojar todo el peso de la culpa sobre ellas, pues llevan décadas siendo defraudadas por todas las izquierdas. El empuje vital de cada início ha ido desapareciendo en aras del pragmatismo; una y otra vez, por unos y otros, se han dinamitado todos los intentos de unidad de las izquierdas; mucha parte de la izquierda ha sido cómplice para desactivar el 15 N (del que muchos se reconocen deudores sólo de boquilla) y las movilizaciones en las calles.

Ante este panorama, un discurso llano, sencillo y que presente los problemas con concreción se revela más incisivo que la palabrería hueca a la que nos tienen acostumbrados la mayoría de la clase política. A nuestro modo de ver, Podemos, debe continuar con esta línea comunicativa y hasta cierto punto, pedagógica. Y todo ello sin hacerse ilusiones de conquistar grandes masas, porque los grandes cambios en las sociedades siempre se han basado en una minoría de la sociedad, eso sí, bien articulada y con unas propuestas claras e ilusionantes. Simplemente ir caminando para llegar a conseguir una “masa crítica” que actuando sobre el sistema propicie el cambio.

La segunda reflexión tiene que ver con la configuración de fuerzas de la izquierda, principalmente de cara a las posibles nuevas elecciones.

En primer lugar creemos que debemos alertar acerca de las relaciones con el PSOE, al que, cada vez más gente se niega a reconocer como un partido de izquierdas. El PSOE hará lo que ha hecho desde 1982: demasiadas deudas con la sociedad; demasiados crímenes y corrupciones; demasiados compromisos con la derecha. Todo ello lo ha ido alejando de muchos sectores sociales. El partido está tán lejos de sus ideales del principio que ya no son capaces de entender la nueva realidad y mucho menos aportar soluciones acordes con el momento. Eso no quiere decir que una coalición de izquierdas con el PSOE no sea una vía válida para cambiar el orden de las cosas… pero como dicen los franceses, “dáme tu mano, aunque no esté limpia”.

En segunda lugar, tenemos el gran esfuerzo, baldío hasta hoy, de formar un frente común de izquierdas, por encima de siglas y preceptos inamovibles. La verdad es que la familia de las izquierdas nunca ha tenido una fuerte tradición de pactos; incluso, algunas ramas de la familia tiene más tradiciones de pactos con la derecha que con otras ramas familares. Parece ser que las izquierdas se odian más entre ellas que a la derecha. Por eso se podría decir que las grandes divergencias internas en el seno de las izquierdas forman parte de su código genético.

No obstante, esta vez sería una vez más imperdonable el espectáculo de divisiones, broncas y rivalidades, porque esta vez tenemos una derecha enemiga visceral del pueblo, o de la mayoría de él. De ninguna manera se debería permitir que esta derecha fascista siga en el poder; se suele decir que ya se llevan décadas de pactos entre izquierdas y derechas en Europa, pero eso no es transplantable por estos pagos. Las derechas europeas se desmarcan de las extremas derechas y tienen una tradición pactista, de repartirse el pastel, con la burguesía de izquierda. En este país, la extrema derecha está dentro del PP y cada vez con más poder y amenaza para la sociedad. Llevan demasiado tiempo destrozando los derechos de los trabajadores, aumentando la brecha de la desigualdad social, imponiendo los intereses de la Banca y las grandes empresas nacionales y transnacionales,. Hoy en día la derecha es el mayor enemigo de las clases populares. La agresividad fascista en el poder fue y es tan devastadora que muchas corrientes de la izquierda ya consideran que la dictadura española contemporánea se presenta como una democracia de baja intensidad, una farsa de democracia. Por eso, lo que está en cuestión ahora no es cambiar un gobierno por otro, sino garantizar la supervivencia de una democracia digna de tal nombre.

Se dice que las sociedades se mueven por dos emociones principales: el miedo y la esperanza. La derecha es maestra en hacer cundir el miedo. Siendo así y en la actual situación, sólo una unión de las izquierdas, pactando gobiernos con el PSOE pero desde esa posición de fuerza unitaria, será capaz de acabar con el miedo y devolver alguna esperanza al pueblo. Un fracaso del pacto entre izquierdas haría reforzar el miedo y descubrir que el infierno es también la verdad aprendida demasiado tarde.

Para finalizar, recordar que algunos de los rasgos de ser de izquierdas es optar por los pobres, sin concesiones a los ricos; indignarse ante la exclusión social; inconformarse con toda forma de injusticia y considerar una aberración la desigualdad social. Y felizmente hay mucha gente dentro y fuera de Podemos que sigue vibrando en esta onda. Todo está en nuestras manos, en gran medida, y lo que cada cual haga ahora forjará el mañana en el que aspiramos a ver una tierra libre e igual.

¡¡¡¡¡ SALUD Y REPÚBLICA !!!!!

*ALAS PARA LA TRANSPARENCIA de Carlos Urrestarazu Rodrigo

img067La transparencia es un ave alicorta alimentada sólo de comida basura, lo que lega generado obesidad, torpeza y problemas de oxigenación. Ni tiene fuerzas ni parece que se quiere que las tenga.

Son los partidos políticos y, en general, el sistema de que nos dotamos en la Transición, los que la han estado alimentando mal, y no siempre de mala fe. Creo.

Los índices de confianza en los políticos actuales están viviendo sus horas más oscuras y bajas: la corrupción esta muy bien instalada; hay una absoluta falta de explicaciones convincentes; en demasiadas ruedas de prensa no se admiten preguntas; no se conocen de verdad ni el germen ni la razón de las decisiones que nos afectan…y suma y sigue.

La ultraderecha y el populismo se están empezando a hacer demasiado hueco en la mente de muchas personas de bien, hartas de que les tomen el pelo de la desvergonzada forma en que ahora mismo se esta haciendo.

De ahí a los liderazgos visionarios hay pocos pasos, y nuestra memoria no parece lo suficientemente sólida para prevenir sus riesgos a la hora de votar.

Pero hay una salida: hacer de la transparencia verdadera el único modo de estar y hacer en política y, desde ahí limitar el ejercicio personal de la política a un máximo de 10 años.

Este libro propone un recorrido a lomos del Sistema por unas Alas Nuevas para la Transparencia S.A.N.T., un cambio de rumbo hacia la calidad democrática con el fin de llegar a un Nuevo Contrato Social.

 

 

PROXIMAMENTE DESDE EL CIRCULO AMETZAGAÑA SE PRESENTARA EL LIBRO.

Para pedidos en el correo: ametzagainako.zirkulua@gmail.com

Precio :10 euros.