CARTA PUBLICA AL GOBIERNO DE ESPAÑA SOBRE LA LEY DEL INGRESO MINIMO VITAL.

La aprobación por el gobierno de España del Real Decreto-ley 20/2020, de 29 de mayo 2020, que establecía la ley del Ingreso Mínimo Vital y los primeros pasos en su implementación, infundieron esperanzas y levantaron expectativas entre las personas y familias vulnerables.

Según las informaciones publicadas en la web de la Moncloa el Ingreso Mínimo Vital podría ser solicitado por 850.000 hogares y beneficiaría a 2,3 millones de personas en situación de vulnerabilidad. El presupuesto anual de esta prestación ascendería a 3.000 millones de euros anuales.

En 2019, el porcentaje de la población en España en riesgo de pobreza, según la tasa AROPE, alcanzaba el 25,3%. El porcentaje en situación de privación material severa era del 4,7%, más de 2,2 millones de personas.Los efectos económicos y sociales de la Pandemia del Covid-19 han empujado a la pobreza y exclusión social a nuevos sectores de la sociedad. La ley del Ingreso Mínimo Vital podía reducir el impacto de la pobreza,mientras se preparaban las medidas para relanzar el trabajo digno y avanzar hacia el pleno empleo.

Sin embargo, tras los inicios prometedores de la Ley del Ingreso Mínimo Vital (IMV), el desarrollo y gestión de su implementación hasta la fecha han provocado una gran decepción y frustración entre las personas vulnerables que han solicitado dicha prestación. Los datos publicados el 16 de diciembre por Seguridad Social son muy preocupantes: De 1.136.173 expedientes válidos de solicitud de la prestación del IMV, solo se habían aprobado 159.482 y denegados 466.973, estando el resto pendientes de subsanación y análisis. Es decir, solo 159.482 hogares donde viven 462.508 personas les ha sido reconocido el IMV. A esta cantidad hay que descontar los 74.119 hogares que percibían prestaciones por hijo a cargo sin discapacidad o con discapacidad menor del 33 y que el mes de junio recibieron la prestación de manera automática sin necesidad de presentar solicitud. En el caso de alguna provincia, como es el caso de Barcelona, las 1.596 solicitudes de IMV aprobadas solo representan el 1,9 % del conjunto de solicitudes presentadas a partir del 15 de junio 2020.

Ante la triste e indignante realidad de la implementación del IMV, tras un primer análisis de la propia ley, y su contraste con la experiencia en la implementación de otras prestaciones como es el caso de la ley de la Renta Garantizada de Ciudadanía, las personas y entidades firmantes de esta carta al gobierno proponemos como primeras medidas para mejorar la gestión de la implementación y el contenido de la ley del IMV:

1.- Con carácter de urgencia dotar del personal necesario para una tramitación rápida y efectiva de las solicitudes de IMV.

2.- Resolver de forma inmediata y efectiva la intercomunicación entre las distintas administraciones públicas, central, autonómica y local, para la resolución de las solicitudes y la articulación del IMV con las prestaciones similares que existen en las comunidades autónomas.

3.- Modificar el apartado 2 del artº 18 “Cómputo de los ingresos y patrimonio” de la ley del IMV, reduciendo el periodo de cómputo de los ingresos obtenidos por el solicitante “durante el ejercicio anterior a la solicitud” a solo dos meses antes de la solicitud, tal como establece en la actualidad la ley de la Renta Garantizada de Ciudadanía de Catalunya.

4.- Modificar el apartado 3 del artículo 25 “Tramitación” de la ley del IMV, del Real Decreto ley 28/2020 de 22 septiembre que modifica el Real Decreto ley 20/2020 del Ingreso Mínimo Vital, al ampliar el plazo de resolución del INSS a la solicitud de la prestación de tres a seis meses, reduciendo dicho plazo a dos meses.

5.- Modificar el párrafo final del apartado 3 del artículo 25, que establece la norma del silencio negativo “Transcurrido dicho plazo sin que se hubiera notificado resolución expresa, se entenderá desestimada” y sustituirla por la norma de silencio positivo que protege mejor los derechos de la persona solicitante, con el siguiente redactado: Transcurrido dicho plazo sin que se haya notificado la resolución a la persona interesada debe entenderse estimada la solicitud.

Como puede comprenderse exigir un año de carencia de ingresos antes de la solicitud del IMV y luego esperar seis meses a la resolución bajo la norma de silencio negativo a las personas en situación de vulnerabilidad es prolongar injustamente el sufrimiento a dichas personas, empujarlas a la exclusión social, a que abandonen la esperanza de solicitar el IMV.

6.- Modificar el artículo 32 “Financiación” y sustituirla por el siguiente redactado: “La prestación económica del Ingreso Mínimo Vital se financia a cargo del presupuesto General del Estado. Para asegurar la cobertura suficiente de la prestación, los créditos tienen el carácter de ampliables, de acuerdo con la legislación vigente”.

De este modo se asegura la financiación del Ingreso Mínimo Vital sin depender de los fondos de la seguridad social.

Finalmente, tras comprobar casos de solicitudes de IMV resueltas favorablemente, a las que se ha descontado de la cuantía de la prestación de IMV en 2020 las prestaciones de desempleo percibidas durante varios meses en 2019, lo cual ha motivado la presentación de la correspondiente demanda al juzgado de lo social, solicitamos la apertura de una investigación y la rectificación de dicha gestión devolviendo la parte detraída de la prestación del IMV a las personas que hayan sufrido dicha reducción.

Esperamos que nuestras propuestas sean atendidas y expresamos nuestra disposición a dialogar con el gobierno de España para mejorar la Ley del Ingreso Mínimo Vital en base a la experiencia acumulada con la implementación de otras prestaciones similares.

22 de diciembre de 2020

Primeras entidades firmantes:
Comisión Promotora Renta Garantizada de Ciudadanía de Cataluña, Coordinadora Estatal en Defensa del Sistema Público de Pensiones-COESPE, Alianza de Mareas y Movimientos Sociales, Afectats BB Serveis, Agrupació TAXI Company, Aigua es Vida, Alianza contra la Pobreza Energética, Asociación para la Defensa de la Sanidad Pública de Andalucía, Asociación por la remunicipalización de los Servicios Públicos, Amigos del deporte el ocio y la cultura del Prat de Llobregat, ASSEMBLEA GROGA, ATTAC España, ATTAC Acordem, CICLO, COBAS, Colectivo Ronda, Colectivo sin vivienda de Terrassa, Confederació Associacions Veïnals de Catalunya (CONFAVC), Confederació General del Treball (CGT) de Catalunya, Coordinadora de Asambleas de trabajadores/as en paro de Cataluña, Coordinadora Residencias 5+1, CUT de Aragón, Dones abolicionistes, Federació d’Associacions de Veïns i Veïnes de Barcelona-FAVB, FSOC Canarias, Intersindical Alternativa de Cataluña, Intersindical Valenciana, LINEAS ROJAS, Marea Blanca Gaditana, Marea Blanca Rioja, Marea la Colomense, Marea de Mareas, Marea Pensionista de Cataluña, Marxa Dignitat Catalunya, Moviment de les Pensions Dignes de Terrassa (MPD), Movimiento de Resistencia Vecinal, NO+PRECARIETAT, Pastoral Obrera de Cataluña, Plataforma Afectados por la Crisis Badalona-PAC, Plataformas de Afectados por las Hipotecas catalanas-PAHs, Plataforma SAD Cataluña, PRESSENZA-Agencia noticias Internacional, RidersxDerechos, Sindicato Las Kellys Cataluña.


Si desea suscribir esta carta al gobierno de España puedes enviar el nombre de la entidad, colectivo social o bien a título personal indicando su nombre, apellidos y profesión o actividad social al email:
carta.imv@gmail.com

 

 

 

Radiografía de la foto de familia del Pacto de Toledo.

Los partidos que integran la comisión del Pacto de Toledo acudieron a las negociaciones con posturas tan diferenciadas que no cabía imaginar un acuerdo final de amplio consenso. Tanto el resultado como el desarrollo de los debates difieren del incívico y crispado comportamiento habitual en el hemiciclo del Congreso. El trato dialogante que ha prevalecido algo tendrá que ver con el hecho de celebrar las sesiones a puerta cerrada, sin presión mediática. Así mismo cabe destacar que, pese a las diferencias iniciales y en contraste con lo habitual, lo pactado no conlleva un balance entre vencedores y vencidos. La imagen que destaca es la del consenso. 

Para llegar a entenderse basta una actitud favorable y plantear objetivos poco comprometidos. Ahora convenía adaptarse a la compleja situación con un acuerdo de mínimos que permita al Gobierno implantar reformas en una doble dirección: a) tranquilizar a los actuales pensionistas que llevan casi tres años movilizados, b) recortar de forma progresiva las pensiones futuras, utilizando dos instrumentos complementarios y compensatorios: las medidas establecidas en la reforma de pensiones del 2011 y los fondos de pensiones de empleo.    

En los debates participaron todos los grupos parlamentarios. Se hicieron concesiones y hubo renuncias, aunque solo queda constancia del voto negativo de Vox y de las abstenciones de ERC y EH Bildu. Justo es reconocer que buena parte del éxito de la comisión corresponde al talante cordial y dialogante de su presidenta, Magdalena Valerio. Para poder conocer los cambios de actitud de las formaciones políticas es preciso comparar los resultados con las posiciones iniciales. Ello requiere radiografiar la foto de familia del Pacto de Toledo. 

Acusar al mensajero

Sorprende la hostilidad desatada contra la comisión del Pacto de Toledo desde perspectivas opuestas. Mientras los economistas neoliberales ven en esos acuerdos una amenaza para los planes de pensiones privados, diversas asociaciones de pensionistas, entre las que aparecen las dos ramas de la COESPE, interpretan lo contrario, advirtiendo que está en peligro el sistema público de pensiones. Junto a los posicionamientos ideológicos dispares asombra el tono catastrofista de las conclusiones. El profesor José Antonio Herce, miembro del foro de expertos del Instituto BBVA de Pensiones, reitera en sus declaraciones públicas que la mayor parte de las recomendaciones del Pacto de Toledo desestabilizan el sistema de pensiones. En Canarias-Semanal.org, Conchita Ribera de COESPE declara: “los Pactos de Toledo se crearon para privatizar el sistema público de pensiones y entregar los cientos de miles de millones que mueven las pensiones a la banca, en un modelo similar al que aplicó Pinochet en Chile”.    

Esos juicios de valor tan descalificativos y categóricos no cuadran con el carácter consultivo de la comisión del Pacto de Toledo, simple eslabón de un largo proceso deliberativo. Mayor relevancia que sus recomendaciones alcanzan las disposiciones del Congreso de los Diputados, las cuentas del Estado, los compromisos con los agentes sociales (patronal y sindicatos) y en último término las decisiones del Gobierno. Además, en esta ocasión, el Pacto de Toledo no ha propuesto medidas negativas que no estuviesen en vigor, aunque la más novedosa, los planes de pensiones de empleo, requieran un desarrollo posterior. Por tanto, las reclamaciones deberían dirigirse a los organismos con capacidad legislativa y ejecutiva: Congreso y Gobierno.  

Ganancias y pérdidas en clave política  

El vencedor del Pacto de Toledo es el PSOE, personalizando el triunfo en el Ministro Escrivá. Consigue el aval para aplicar las reformas que antes propuso desde la presidencia de la AIReF. Este podría ser el decálogo de medidas esenciales:

1) Revalorizar las pensiones contributivas en base al IPC real.

2) Acercar la edad de jubilación efectiva a la oficial.

3) Elegir los 25 años de cotización más favorables para establecer la base reguladora.

4) Mantener los 15 años como período mínimo de cotización de la pensión contributiva.

5) Primar el aumento voluntario de la edad de jubilación.

6) Trasladar los gastos impropios de la Seguridad Social a los PGE.

7) Dejar de considerar deudas las trasferencias del Estado a la Seguridad Social.

8) Ajustar la cotización de los trabajadores autónomos a sus ingresos reales.

9) Reducir la aportación a planes privados de pensiones con derecho a desgravación fiscal.

10) Generalizar los planes de pensiones de empleo según el modelo de las EPSV del País Vasco. 

Los gobiernos toman decisiones mirando en dos direcciones: las gerencias de las grandes empresas y la opinión pública

Gana el Gobierno, pese a no incluir el Pacto de Toledo propuestas programáticas esenciales del Gobierno de Coalición en materia de pensiones. Tales carencias pasan mayor factura política a Unidas Podemos que al PSOE. Entre los compromisos pendientes, no incluidos o sin plazo de aplicación, hay que citar: 1) El aumento del poder adquisitivo de las pensiones mínimas. Es una demanda prioritaria, junto con la reducción de la brecha de género y pensiones de viudedad. 2) Eliminar el Índice de Revalorización y el Factor de Sostenibilidad de la reforma del 2013. La reclaman hasta los sindicatos que avalaron la reforma del 2011. 3) Garantizar la sostenibilidad del Sistema Público de Pensiones. Este punto choca con los planes de pensiones de empleo.

Aunque el voto pensionista vaya sobre todo a las listas del PSOE, PP o PNV, los reproches se dirigen en particular hacia Unidas Podemos. Consciente de esa realidad, Meri Pita, delegada de UP en el Pacto de Toledo, al aprobarse el 19 de noviembre el acuerdo en el Congreso, además de reconocer que no se habían alcanzado todos los objetivos previstos, declaró que los militantes de UP: “Hoy están decepcionados con el texto”. “Comprendemos y encajamos esa decepción”. Resulta inevitable comparar esta actuación con la de febrero de 2019, cuando la actual Ministra de Trabajo, Yolanda Díaz, imposibilitó un acuerdo similar, con el agrado de las plataformas de pensionistas que rechazan el Pacto de Toledo. Recordemos el titular de El País: “El Pacto de Toledo descarrila ante el adelanto electoral y las exigencias de Podemos”.

La “decepción” que señala Meri Pita está motivada sobre todo por asumir UP los planes de pensiones de empleo. Implica aceptar la reducción de las pensiones públicas provocada por la reforma del 2011, impulsada por Rodríguez Zapatero con el respaldo de CCOO y UGT. Unidas Podemos justifica ese paso en falso: “En cuanto al régimen fiscal y jurídico de las aportaciones a los planes de pensiones, si bien las recomendaciones no recogen su eliminación, sí se contempla su reorganización para beneficiar a los planes de empleo que se acuerdan en la negociación colectiva frente a los individuales, y posibilitan que trabajadores de distintos niveles de renta tengan acceso a ellos”. Se trata de una disculpa poco convincente. Supone obviar el dilema de los planes de pensiones de empleo, vigentes desde 1983 en Euskadi: son productos financieros favorables a rentas salariales altas, tienen beneficios fiscales que se detraen de los ingresos públicos, adolecen de una inequidad que cronifica las desigualdades sociales. Unidas Podemos no estaba ante la disyuntiva de tener que elegir entre un SI o un NO sin condiciones. Pudo apoyar los acuerdos incluyendo un voto particular, dejando constancia de carencias y desacuerdos. Calló y defraudó.  

Manteniendo una actitud de enfrentamiento total con el Gobierno, el PP no tiene reparos en votar a favor de los acuerdos, pese a ser el gran perdedor. La reforma de pensiones impuesta por Rajoy en 2013 queda postergada, sin que el PP intente defenderla. No obstante, tanto el índice de revalorización (0,25%), como el factor de sostenibilidad (recortes) que podría entrar en vigor el 2023, oficialmente no están derogados. En la negociación, al igual que Ciudadanos, el PP ha intentado, sin lograrlo, mantener las aportaciones a los planes privados de pensiones, gestionados por la banca y aseguradoras. La decisión final corresponderá al Gobierno, que está siendo sometido a fuertes presiones para que no las reduzca.

La abstención de ERC y EH Bildu, más que en los aspectos negativos del acuerdo se basa en sus innegables carencias. Ciertamente, no queda resuelta la problemática del sistema público de pensiones. Sí se avanza en la demanda más urgente, la revalorización anual, mas sin progresar en otra reivindicación esencial: la mejora de las pensiones mínimas. Esas y otras medidas están relacionadas con los Presupuestos Generales del Estado, que ERC y EH Bildu apoyarán por razones políticas. Por tanto, la abstención en el Pacto de Toledo resulta testimonial, dado que la aprobación de las recomendaciones estaba garantizada sin necesidad de sus votos.

Oteando un horizonte incierto

Aunque todavía quedan trámites pendientes y medidas con plazo de aplicación de varios años, este periodo del Pacto de Toledo concluye con mejoras para las pensiones de hoy, desventajas para las de mañana. La juventud tendrá que defender el derecho a unas condiciones de vida dignas para evitar que la actual generación de pensionistas sea la última en lograr un empleo satisfactorio y una pensión suficiente. La historia y la experiencia prueban que la movilización ciudadana es necesaria para evitar retroceder a la situación de una sociedad empobrecida. 

La capacidad de incidir sobre acontecimientos políticos, decisiones económicas y cambios sociales, depende del equilibrio de fuerzas entre el control del dinero, la autoridad de quienes gobiernan y la presión de la calle. Los acuerdos del Pacto de Toledo son un ejemplo de esa contraposición de poderes. Los gobiernos toman decisiones mirando en dos direcciones: las gerencias de las grandes empresas y la opinión pública. En estos momentos la confrontación afecta al futuro de las pensiones. El pulso mantenido durante los tres últimos años ha dado resultados satisfactorios. Para continuar avanzando, para evitar retroceder, hay que seguir el camino emprendido, precisando los objetivos inmediatos y no equivocándose de enemigo.     

 

LUIS ALEJOS

 

 

PERSONALIDADES DE LA POLÍTICA VASCA CON LAS ADJUDICATARIAS DEL METRO DE DONOSTIA

El servicio de apoyo a la dirección de obras del Metro Donostia (tramos Lugaritz-Miraconcha y Miraconcha-Easo) fue adjudicado a Asmatu en 2017 por 2,3 millones de euros.

El director de Planificación del Transporte fue responsable de medio ambiente de Asmatu entre 2010-2017.

El director de Planificación del Transporte del Gobierno vasco, Iván Pedreira, fue responsable del departamento de medio ambiente de Asmatu entre 2010 y 2017. En diciembre del 2016, Iván Pedreira fue nombrado Director de Administración Ambiental del Gobierno vasco. Su hermana, Mónica Pedreira, es la directora general de Medio Ambiente de la Diputación de Gipuzkoa y en su día presidió una empresa creada por la gerente del vertedero de Zaldibar, ahora imputada.

El fundador de Asmatu llegó a vicepresidir una empresa creada por los hijos de Juan Mari Atutxa, expresidente del Parlamento vasco. Iskander Atutxa era arquitecto del ayuntamiento de Zaldibar cuando cambiaron las normas subsididarias para facilitar la instalación del vertedero.

En 2012, adjudicaron la construcción del tramo Lugaritz-La Concha por 40,5 millones de euros sin IVA a la UTE conformada por Dragados, Iza, Amenabar y Lurgoien.

El actual director de Eusko Trenbide Sarea, Ernesto Martínez de Cabredo, era por entonces gerente de Amenabar. Durante su etapa de director de URA (Agencia Vasca del Agua) llegó a presidir una empresa creada por el responsable del vertedero de Zaldibar, ahora imputado.

La directora de Medio Ambiente de la Diputación de Gipuzkoa, Mónica Pedreira, fue directora de medio ambiente de Construcciones Amenabar.

Eneko Goenaga Egibar, excandidato del pnv y sobrino del burukide Joseba Egibar, es director del departamento jurídico del Grupo Amenabar y participó en la defensa del exteniente de diputado general alavés Alfredo De Miguel, ahora condenado por corrupción.

Roberto Otxandio, exalcalde del PNV en Basauri y consejero de Iberdrola, fue director gerente una empresa del Grupo Amenabar. Iñaki Txueka, exdiputado del PNV, mantuvo relaciones societarias con el Grupo Amenabar.

Iza y Dragados, adjudicatarias de la construcción del tramo Lugaritz-La Concha, fueron investigadas por irregularidades en el tramo Beasain Este del TAV.

Las obras de Beasain Este fueron adjudicadas en julio del 2009 por el entonces Consejero de Transportes Iñaki Arriola, alcalde de Eibar hasta mayo del 2009. Su entonces secretario de alcaldía ejercía de representante del vertedero de Zaldibar.

Alberto Paris, nombrado apoderado de Iza en 1998, fue secretario de Socebasque SL: empresa de la que era consejero Jon Iñaki Echaburu, constructor condenado por el caso De Miguel.

Pablo García, director de Vivienda y Arquitectura del Gobierno vasco, fue el arquitecto de una obra desarrollada por Iza en Ortuella en 2014.

El tramo Lugaritz-Miraconcha del Metro Donostia fue adjudicado por 38,1 millones a la UTE Moyua, Viuda de Sainz y Comsa.

Joanes Labayen, esposo de la presidenta del Parlamento vasco, es abogado del despacho de abogados que asesoró a Alfredo De Miguel y ejerce de secretario del Grupo Moyua, adjudicatario del tramo Lugaritz-Miraconcha del Metro Donostia y gran adjudicataria de las labores de emergencia por el derrumbe del vertedero de Zaldibar.

José Félix Basozabal, exviceconsejero de Obras Públicas y Transportes del Gobierno vasco, estableció la delegación en Bizkaia del Grupo Moyua. César Fernández, edil en Gasteiz, fue responsable en Araba del Grupo Moyua.

Viuda de Sainz, adjudicataria del tramo Lugaritz-Miraconcha del Metro Donostia, fichó al extesorero del Bizkai Buru Batzar, Xabier Sagredo, para dirigir su filial Transitia. Ahora preside la BBK y es consejero de Iberdrola.

Construcciones Cantábricas, filial de Viuda de Sainz, fichó al exalcalde de Zeberio Humberto Perea, expresidente de la Asociación de Constructores de Bizkaia y ahora miembro del Bizkai Buru Batzar.

José Alberto Pradera, exDiputado General de Bizkaia implicado en los papeles de Panamá, entre 2002 y 2010 fue asesor regional de Comsa: implicada en la trama del 3% en Catalunya y adjudicataria del tramo Lugaritz-Miraconcha del Metro Donostia.

El servicio de diseño y producción de una maqueta de estación tipo del tramo Lugaritz-Morlans del Metro de Donostialdea fue adjudicado a la agencia Aurman por cerca de 44.000 euros. Aurman diseñó el logotipo del PNV. El promotor de negocios de Aurman, Gabino Martínez de Arenaza, fue alcalde de Alonsotegi y está imputado por corrupción.

El tramo Miraconcha-Easo se adjudicó por 53,2 millones de a la UTE Sacyr-Cavosa-Campezo-Mariezcurrena-Zubieder.

Pabisa (del grupo Campezo, adjudicatario del tramo Miraconcha-Easo) está implicada en la trama de irregularidades en la gestión municipal en el ayuntamiento de Alonsotegi por las que están imputados tres exalcaldes del PNV del municipio.

Manu Galíndez, tío del exalcalde imputado Gabino Martínez de Arenaza y fundador de Pabisa, fue candidato del PNV en Alonsotegi. Urkullu, Lehendakari que creció en Alonsotegi, entregó un premio Jose Mari Korta 2015 a Manu Galíndez.

La Comisión Nacional de la Competencia condenó en 2011 a Campezo (adjudicataria del tramo Miraconcha-Easo) y a Orsa (del Grupo Moyua, adjudicatario del tramo Lugaritz-Miraconcha del Metro Donostia) por liderar un “cártel del asfalto”.

El fundador de Campezo fue imputado por caso PWC-IBM junto a un extesorero de Fundación Sabino Arana. El director general de Gipuzkoako Hondakinen Kudeaketa, exvicepresidente ejecutivo de Euskal Trenbide Sarea, César Gimeno, fue director general de Campezo entre 1998 y 2007.

Txaro Rodrigo, exdirectora de recursos humanos de Construcciones Campezo entre 2005 y 2013, es la actual Directora General de Atención a la Dependencia y la Discapacidad de la Diputación de Gipuzkoa.

Entre 1995 y 2005, Txaro Rodrigo fue directora de recursos humanos en Aztertzen y en Biharko: empresas del sector de las residencias por cuyos consejos han desfilado exburukides del PNV y los hijos del expresidente del Parlamento vasco Juan Mari Atutxa.

Campezo es cliente de Itsak SL, empresa dirigida por la hija del expresidente de la fundación Sabino Arana y exconsejero de Iberdrola Juan Mari Atutxa. Itsak promovió la creación de una fundación presidida por un exdiputado del PNV condenado por corrupción e indultado por el PP.

El PNV vulneró la financiación legal de partidos al cobrar de Sacyr (adjudicataria del tramo Miraconcha-Easo) 13.000 euros en cheques entre 2008 y 2009 a través de una empresa del partido. Sacyr ha estado implicada en los papeles de Bárcenas sobre donaciones al PP. Entre 1987 y 2007, fecha en la que se prohíben las donaciones anónimas, el PNV había recibido 27,5 millones de euros por este concepto en el citado periodo.

Los servicios de redacción del proyecto de construcción del tramo Altza-Galtzaborda del Metro Donostia fueron adjudicados a Eptisa por más de medio millón de euros.

Desde marzo de 2008, el presidente del Consejo de Administración de Eptisa es Josu Bergara, exdiputado general de Bizkaia, exconsejero de Obras Públicas del Gobierno vasco y consejero hasta 2019 de una empresa vinculada a la gestión de residencias. Entre 2009 y 2011, Joseba Andoni Leizaola, expresidente del Parlamento vasco, fue consejero de Eptisa.

La adjudicación del tramo La Concha-Morlans no llegó a finalizarse. En abril de 2014, de mutuo acuerdo, la Viceconsejería de Administración acordó indemnizar a la UTE adjudicataria con cerca de 1,5 millones de euros.

El citado tramo fue adjudicado por 50 millones a la UTE formada por Altuna y Uría, Corsan-Corviam y Cycasa Canteras y Construcciones. El asunto motivó un expediente del Tribunal de Cuentas.

El entonces secretario de la alcaldía en Eibar de Iñaki Arriola, ahora consejero de Transportes y exconsejero de Medio Ambiente del Gobierno vasco, era representante del vertedero de Zaldibar y ahora ejerce de consultor en Altuna y Uría.

En la firma del contrato por la incineradora de Zubieta, el representante de Altuna y Uría era un exalto cargo del Gobierno vasco, Martín Ascacibar, condenado en 2018 por el fiasco de la planta de purines de Karrantza.

Altuna y Uría recibió en el año 2010 un premio de la Fundación Sabino Arana, entidad que llegó a presidir Juan Mari Atutxa.

El tramo del TAV de Hernialde-Zizurkil fue adjudicado a una UTE de Altuna y Uria y Cycasa: 934.326 euros. Ambas fueron adjudicatarias del tramo La Concha-Morlans del Metro Donostia.

Otra de las empresas de la UTE adjudicataria del tramo La Concha-Morlans del Metro Donostia, Corsán, había sido adjudicataria del tramo Amorebieta Etxano Lemoa del AVE. El tramo figura en una investigación sobre sobornos en las obras del AVE. Formó UTE con Urazca: implicada en los papeles de Bárcenas y en la trama del caso De Miguel.

En octubre del 2018, la CNMC expedientó a Corsán (filial de Isolux y parte de la UTE adjudicataria del tramo La Concha-Morlans del Metro Donostia) por amañar licitaciones públicas. Caja Navarra llegó a adquirir el 11,4% del grupo Isolux en 2004. A partir de 2005, Isolux comenzó a ser adjudicataria en Euskadi.

Entre 2005 y 2017, Isolux se hizo con 550 millones en Euskadi. En Euskadi 4 tramos del AVE y 2 tramos del TAV llevan su sello: vinculado al soborno. Está vinculada a una investigación sobre financiación ilegal de CDC y uno de sus directivos figura en los papeles de Bárcenas.

 

Ahoztar Zelaieta Zamakona

 

BAT ETORRI/ CONSENSO. Ante las recomendaciones del Pacto de Toledo

Después de 10 años del último acuerdo, el pleno de la Comisión del Pacto de Toledo, ha alcanzado un amplio acuerdo (30 votos a favor; 5 en contra, de Vox y 2 abstenciones, de Bildu y ERC) en el que se establecen las nuevas recomendaciones que deben servir de base para acotar las reformas de las pensiones públicas por este y otros gobiernos.

La Comisión de Seguimiento y Evaluación del Pacto de Toledo, es una Comisión Permanente, no legislativa, del Congreso de los Diputados, cuyas propuestas deben ser aprobadas por el Pleno. Este proceso ha finalizado hoy, día 19 de noviembre, con un acuerdo político muy amplio, ya que ha tenido un respaldo muy mayoritario del Pleno del Congreso de los Diputados, sólo 2 votos en contra, en un parlamento más fragmentado que nunca.

El Pacto de Toledo hay que analizarlo con perspectiva y teniendo en cuenta el contexto en el que se desarrolla. A estos efectos, es preciso recordar que antes de la pandemia, a finales del año 2019, después de cuatro años de debates, los trabajos desarrollados en la Comisión del Pacto de Toledo, fracasaron estrepitosamente ya que finalizaron sin acuerdo. Ahora, con las mismas fuerzas políticas como protagonistas, se ha alcanzado un acuerdo, en el que la situación límite en la que nos encontramos como causa de la pandemia, ha jugado su papel sin ningún género de dudas.

Teniendo en cuenta que es un acuerdo entre las diferentes y muy distanciadas propuestas que tienen los partidos políticos sobre el modelo público de pensiones, el Pacto de Toledo es un punto de partida y no un punto de llegada. Es también un acuerdo de mínimos que ahora toca desarrollar al Congreso de los Diputados, a través de los Presupuestos Generales del Estado y las Leyes que regulen su reforma.

Por todo ello, como no podía ser de otra manera, el Pacto tiene luces y sombras. Entre los aspectos positivos, cabe destacar como especialmente significativo el hecho de que las recomendaciones de 2020 hayan recuperado el apoyo de los dos principales partidos estatales que históricamente han vertebrado los gobiernos del País, PSOE y PP; y que junto a ellos se haya incorporado también el apoyo de las dos nuevos partidos de ámbito estatal, UNIDAS-PODEMOS y CIUDADANOS, como exponentes de las nuevas realidades políticas surgidas en los últimos años, al calor de la crisis política, económica e institucional que vivimos desde 2008.

Hemos de comenzar por señalar entre las recomendaciones adoptadas que, una vez más, se rechaza la sustitución del sistema de reparto por otro de capitalización, y se reafirman los principios del sistema: universalidad, unidad, solidaridad, igualdad y suficiencia. La Comisión reconoce expresamente que el IRP (o,25%) aprobado en 2013 “no goza del suficiente consenso político y social” y defiende el mantenimiento del poder adquisitivo de los pensionistas mediante la revalorización anual de sus pensiones en base al IPC real, así como su garantía por Ley. Apuesta por la recuperación de la “hucha de las pensiones”; propone la mejora de las pensiones más bajas; profundiza en la integración del Régimen Agrario y de Empleadas del Hogar, en el Régimen General; establece vías para la equiparación de derechos y obligaciones del Régimen Especial de Trabajadores Autónomos con el Régimen General; establece incentivos para el empleo de los mayores de 55 años; no incrementa loa años para el cálculo de la Base Reguladora de la jubilación, 25 años a partir del año 2022, mejorando sus cuantías por la libertad de elección de los mejores años de cotización de los beneficiarios; apuesta por el saneamiento de las cuentas al sustituir los préstamos del Estado por aportaciones que no generan deuda y eliminando los gastos impropios para que sean financiados por los Presupuestos Generales del Estado y apuesta por una financiación sostenida y sostenible de las pensiones.

En cuanto a los aspectos negativos, en las recomendaciones no se habla del blindaje constitucional; no hay referencias al factor de sostenibilidad; en cuanto a las bases máximas de cotización, las recomendaciones se limitan a una mera mención bastante inconcreta referida a que entre las bases máximas de cotización y la pensión máxima debe guardar el necesario equilibrio sin menoscabo de la dimensión solidaria del sistema, y que dicha relación debe establecerse legalmente de forma clara y estable. No entra por tanto a concretar ninguna medida de forma expresa  para destopar la base máxima de cotización.

Los cinco puntos que, de forma unitaria, defiende BAT-ETORRI Consenso, son: La defensa de un Sistema Público de Pensiones, solidario y con el modelo de reparto; Mantenimiento por Ley del poder adquisitivo de las pensiones; pensiones mínimas de 1.080 euros, derogación del factor de sostenibilidad y medidas que pongan fin a la brecha de las pensiones en razón del género. Respecto de estos cinco puntos reivindicativos, veamos que dice el Pacto de Toledo:

1.- Defensa de un Sistema Público de Pensiones, solidario y de reparto

La Comisión de Seguimiento y Evaluación del Pacto de Toledo, en la Recomendación 0 “Reafirma su compromiso en el mantenimiento, mejora y adaptación del sistema público de Seguridad Social y, especialmente, del sistema de pensiones, basado en la solidaridad intergeneracional y en el seno de cada generación, y a través del reparto equitativo de las cargas.” Además, se opone a cualquier transformación radical del sistema que suponga una ruptura de los principios en que se asienta el actual, en especial los de solidaridad intergeneracional e intrageneracional, suficiencia de prestaciones, equidad en el reparto de las cargas y responsabilidad pública en la dirección y gestión del sistema.

2.- Mantenimiento del poder adquisitivo de las pensiones y su garantía por Ley

En la Recomendación 2, se reconoce expresamente que el IRP aprobado en 2013(0,25%) “no goza del suficiente consenso político y social”.

De acuerdo con lo que establece esta Recomendación, es inequívoca la apuesta de la Comisión por la defensa del mantenimiento del poder adquisitivo de los pensionistas mediante la revalorización anual de sus pensiones en base al IPC real, así como su garantía por Ley y su preservación mediante la adopción de medidas para asegurar el futuro equilibrio social y financiero del sistema.

3.- Pensión mínima 1.080 euros

La Comisión del Pacto de Toledo no tiene facultades para establecer la cuantía mínima de las pensiones, pero si autoriza la posibilidad subidas superiores al IPC. En este orden de cuestiones la Comisión, en la Recomendación 2, considera que la sostenibilidad del sistema exige que sólo se financien con cargo a los recursos de la Seguridad Social los gastos correspondientes al estricto mantenimiento del poder adquisitivo de las pensiones y que toda subida por encima del IPC, por ejemplo de las pensiones mínimas, sea sufragada con cargo a otros recursos financieros. Por otra parte, en la Recomendación 17, la Comisión llama la atención sobre la importancia de asegurar rentas mínimas suficientes, tanto en el ámbito contributivo como en el no contributivo, que permitan una subsistencia digna.

Sobre la suficiencia de las pensiones, la recomendación 15, entre otras cosas, dice:  “(…) la suficiencia actúa como garantía de la dignidad de la persona a la que se refiere el artículo 10 de nuestra Constitución, asegurando el nivel mínimo de recursos establecido en el Protocolo Adicional de la Carta Social Europea. De ahí la importancia de contar con indicadores de suficiencia que a través de la delimitación de umbrales de referendo sirva para reforzar la efectividad de la lucha contra la pobreza.

Por ello, la Comisión considera necesario establecer alguna referencia adecuada (como puede ser la tasa de sustitución que relaciona la pensión media del sistema con el salario medio de los trabajadores ocupados) y un ámbito territorial de medición comparada (países más avanzados de la Unión Europea), que permita realizar un seguimiento continuo de su evolución y, en caso de desviación, adoptar las medidas oportunas. Así, del mismo modo que la Carta Social Europea establece una fórmula para considerar que un salario es digno, resulta necesario establecer un objetivo que defina la suficiencia de las pensiones.

4.- Derogación del factor de sostenibilidad

No hay una referencia al factor de sostenibilidad y no ha sido objeto de ninguna recomendación por parte de la Comisión Parlamentaria. No obstante, la Comisión, en la Recomendación 0, dice que se opone a cualquier transformación radical del sistema que suponga una ruptura de los principios en que se asienta el actual, en especial los de solidaridad intergeneracional e intrageneracional y los de suficiencia de prestaciones.

5.- Medidas que ponga fin a la brecha de las pensiones en razón del género

Hay varias medidas en las recomendaciones de la Comisión para eliminar la brecha de las pensiones por razón del género.

En la recomendación 5, cuando se dice que es necesaria una evaluación del impacto que haya podido tener la ampliación de 15 a 25 años (cuando finalice el período transitorio el año 2022), del período que se toma para el cálculo de la base reguladora de la pensión, se dice que se pondrá especial cuidado en contemplar y paliar las consecuencias negativas que dichas ampliaciones podrían tener para la brecha de género en materia de pensiones.

En la recomendación 17, Mujeres y Seguridad Social, se reconoce un hecho incuestionable: Las mujeres son mayoría en la percepción de las pensiones más bajas y, por ello, una política igualitaria requiere una revisión del sistema de pensiones no contributivas, de los complementos por mínimos y de la pensión de viudedad, para garantizar progresivamente un umbral de garantía universal, suficiente y digno.

Además, se recomiendan medidas de carácter estructural para garantizar la igualdad efectiva en el campo laboral, acometer el tema de los cuidados, conseguir la igualdad retributiva que resulta clave para la equiparación de las pensiones, las lagunas de cotización haciendo aflorar el trabajo doméstico o los trabajos a tiempo parcial  no deseados que, como es público y notorio, afectan mayoritariamente a las mujeres.

Como conclusión, en líneas generales, valoramos las recomendaciones de forma positiva ya que este acuerdo da certidumbre a los pensionistas actuales y a los futuros. En primer lugar por su apuesta por un Sistema Público de Pensiones, basado en el modelo de reparto y solidario entre generaciones. En segundo lugar, hay que poner en valor el amplio respaldo alcanzado en un acuerdo, así como que se haya puesto la política por delante de la economía, lo que es un buen punto de partida para poder garantizar las pensiones de hoy y de mañana. Por otra parte, hace una referencia expresa a la sostenibilidad del sistema y refuerza la idea de que las pensiones contributivas se financiarán principalmente por cotizaciones y por impuestos donde no lleguen las cotizaciones.

La Seguridad Social y los Presupuestos Generales del Estado para el año 2021

En lo que a las pensiones públicas se refiere, las cuentas de los presupuestos generales para el 2021, recogen algunas grandes líneas de actuación siguiendo las Recomendaciones del Pacto de Toledo. Entre ellas, en lo que a las pensiones se refiere, destacan: el mantenimiento del poder adquisitivo de las pensiones y la asunción de una parte importante de los gastos impropios.

Respecto a la revalorización de las pensiones públicas,  los presupuestos contemplan un incremento de la pensiones contributivas del 0,9%, inflación prevista para el año 2021, garantizando el mantenimiento del poder adquisitivo si la inflación crece por encima del 0,9%. Las pensiones no contributivas y el Ingreso Mínimo Vital, subirán el 1,8%.

Además, siguiendo con las recomendaciones primera y sexta del Pacto de Toledo, de los casi 23.000 millones de euros identificados como gastos impropios, las cuentas del 2021 dan un gran paso y cubren cerca de 14.000 millones.

Sorprende que las pensiones mínimas no mejoren su poder adquisitivo, sobre todo si tenemos en cuenta que el programa de Gobierno, en lo que a las pensiones concierne, dice de forma literal: “Actualizaremos las pensiones conforme al IPC real mediante ley de forma permanente, y aumentaremos el poder adquisitivo de las pensiones mínimas y las no contributivas. Es una mala noticia para los pensionistas que han venido exigiendo en sus movilizaciones la mejora del poder adquisitivo de las pensiones mínimas para que ninguna pensión este por debajo del umbral de la pobreza y con el objetivo de equipararlas, más pronto que tarde, al SMI. Por otra parte, la mejora del poder adquisitivo de las pensiones mínimas, es un gran instrumento para reducir la brecha de pensiones en razón del género, si tenemos en cuenta que son las mujeres las que mayoritariamente perciben complementos por mínimos.

En nuestra opinión, sorprende también el hecho de que el Factor de Sostenibilidad no haya sido objeto de ningún comentario, puesto que su entrada en vigor se encuentra actualmente suspendida hasta el 1 de enero de 2023. Pero, de no revisarse la norma, llegada esta fecha entrará en vigor.

Para finalizar, es preciso poner en valor las movilizaciones de las y los pensionistas, porque hemos conseguido, gracias al gran respaldo de las manifestaciones realizadas en los últimos años, que las pensiones hayan formado parte de la agenda política de los partidos y de las instituciones públicas. Por eso tenemos hoy un nuevo acuerdo en el Pacto de Toledo y, por eso, hemos logrado que los Presupuestos Generales del Estado garanticen el poder adquisitivo de las pensiones.

Ahora nos toca seguir reivindicando que los proyectos de Ley para la reforma de las pensiones y los Presupuestos Generales del Estado tengan presente, y hagan suyas, las recomendaciones del Pacto de Toledo, empezando por la mejora del poder adquisitivo de las pensiones mínimas y su equiparación al Salario Mínimo Interprofesional y la derogación del Factor de Sostenibilidad

 NOTA.- BAT ETORRI / CONSENSO lo componemos las Asociaciones de Pensionistas: AGIJUPENS, NAGUSILAN, FEVAAS (Fed.Vasca Asociaciones), GEPE ( Gipuzkoako Erretiratu edo Pentsionisten Elkartea), ASPALGI, HELDUAK ADI y RED de PENSIONISTAS. Así como COESPE Gipuzkoa y Personas representativas de Asambleas Locales y Comarcales de Gipuzkoa. Asimismo, se adhiere a esta iniciativa, Asociación alavesa de Pensionistas -Tologorri. Coordinadora de pensionistas y jubilad@s de LasarteOria.                                                                                   

ATENCIÓN EN EL CUIDADO FINAL DE VIDA EN EL ENTORNO RESIDENCIAL Y SOCIOSANITARIO DURANTE LA PANDEMIA DE COVID 19

1.-PLANIFICAR LAS DECISIONES

La excepcionalidad de la situación actual, motivada por la pandemia de COVID-19, comporta una afectación en todos los niveles de la sociedad, pero tiene un especial impacto en las personas más frágiles y vulnerables y en contextos específicos como los ámbitos residenciales y sociosanitario. Estamos ante un escenario incierto y cambiante, en el que supone un gran reto poder dar la atención adecuada que las personas necesitarán, teniendo en cuenta la elevada sobrecarga de trabajo por parte de los profesionales y de las instituciones, que ya trabajan de por sí muy tensionados, con escasez de equipos de protección individual y con una rotación del personal muy importante a causa de los riesgos de contagios o de los casos sospechosos.

La afectación más grave del COVID-19 se produce en personas de edad avanzada con comorbilidad y en situación de fragilidad. En este contexto, afecta especialmente a las personas ingresadas en residencias, que también pasan más tiempo en contacto estrecho con cuidadores y con otros residentes y más tiempo en espacios cerrados.

Por ello se hace necesario planificar en la medida de lo posible la actuación que se va a llevar a cabo si una persona empeora de su estado de salud, bien por el contagio del virus, bien por otra causa. No deberíamos actuar de manera diferente en función de la causa del empeoramiento. La actuación vendrá determinada por cuatro criterios:

1.-Diagnóstico situacional de la persona. Conviene que en el centro se identifique en todas las personas residentes su grado de fragilidad.

2.-Recursos de atención en el centro, que podrán ser propios y/o de apoyos sanitarios exteriores (hospidom, atención primaria, equipos domiciliarios de cuidados paliativos, consultores y especialistas externos…), tanto para restablecer la funcionalidad perdida por el empeoramiento, como para llevar a cabo una atención paliativa adecuada en caso de encontrarnos con una situación terminal.

3.-Valores y preferencias de la persona. Hay personas que ya han dejado claro sus valores en decisiones anteriores y sabemos cuáles son sus deseos en caso de empeoramiento. En caso de no saberlo preguntaremos a la familia cuáles serían los valores y deseos de la persona en esta situación. De no ser que haya riesgos importantes para otras personas, o sean decisiones que son desproporcionadas por falta de recursos en esta situación de pandemia, esos deseos y preferencias deben de ser respetados.

4.-Ponderación de riesgos para la propia persona y para terceras personas en caso de ser aislada permanentemente o trasladada a otro centro o a un hospital. Pueden darse dos opciones extremas que debemos de evitar

  • 4.1. no asumir ningún riesgo de posible contagio para otras personas residentes o profesionales aunque los riesgos para la persona en caso de ser trasladad sean muy importantes (confusión por aislamiento, sufrimiento psíquico…)
  • 4.2. no asumir ningún riesgo de daño para la persona en virtud de su fragilidad personal (física o emocional) aunque ello suponga un grave riesgo para el resto.

En función de estos cuatro criterios podemos establecer una primera propuesta de actuación en caso de contagio o complicaciones que ponen en riesgo la vida de la persona.

La actuación que se determine y las razones que han llevado a tomarla, debe de ser informada, de manera completa y continuada , a la persona si puede comprenderla, a sus familiares y/o representantes y a las/los profesionales que vayan a intervenir en la misma. Dicha información deberá ser trasladada por escrito al equipo receptor de la persona en caso de que esta sea trasladada , indicando en la misma el teléfono o modo de contacto con la familia y/o representante. No se debe de olvidar en ningún caso la función de guarda del centro residencial, de modo que se asegure que la persona residente y sus derechos estén bien protegidos en el caso de que tenga capacidad limitada o disminuida.

2.-PREVENCIÓN DE CONTAGIOS Y AISLAMIENTO

En esta situación de mayor riesgo de complicaciones, como es lógico se ha establecido una restricción de visitas y, por tanto, de contacto con el entorno, que si bien disminuye los riesgos de contagio, causa la separación de las personas enfermas de sus familiares y del apoyo y acompañamiento que estos les ofrecen. Además genera dosis importantes de preocupación y ansiedad de sus seres queridos por desconocer cuál es la situación y por no poder cumplir con sus obligaciones personales y familiares de cuidado y acompañamiento a la persona residente, especialmente si puede estar viviendo una situación de final de vida

Al mismo tiempo, se puede dar también una situación en la que, sin ser necesariamente a causa del COVID-19, la persona ingresada se encuentre en una situación de final de vida y se vea afectada por las restricciones de visitas. Estas circunstancias, en las que los familiares no pueden acompañar el final de vida ni despedirse de su ser querido, pueden generar niveles de angustia muy elevados e, incluso, sentimientos de culpa.

La situación de aislamiento puede intensificarse en las personas residentes, por una parte, a causa del miedo y la angustia de otras personas residentes ante el riesgo de contagio y, por otra, por la asistencia que reciben por parte de los propios profesionales, que han debido extremar medidas de prevención y se muestran más distantes, limitando el contacto físico y cercano y cambiando en la manera de relacionarse con ellos.

Siendo obviamente necesario extremar las medidas de distancia social en los centros residenciales, se deben de evitar adoptar decisiones generalizadas que supongan un aislamiento extremo de todas las personas, por ejemplo permaneciendo todas ellas aisladas y encerradas en sus habitaciones durante la mayor parte del tiempo. Estas medidas cuando no son comprendidas por la persona generan altísimos niveles de sufrimiento emocional que debemos de evitar. Por tanto deben ser consideradas excepcionales y solo utilizadas en casos de alto riesgo y con apoyos como visitas frecuentes, alteraciones ambientales que generen confort, etc.

Establecemos a continuación una serie de RECOMENDACIONES GENERALES que creemos pueden orientar las decisiones en relación al aislamiento.

  1. Individualizar las decisiones en relación al aislamiento en las propias habitaciones y ofrecer apoyos a aquellas personas en las que el aislamiento puede tener graves consecuencias emocionales que se manifiestan en alteraciones conductuales
  2. Cuando se haga muy difícil disminuir los niveles de disconfort por medio de apoyos ambientales y se haga necesario establecer medidas de restricción física, establecer correctamente los controles y el seguimiento de la misma.
  3. Las medidas de aislamiento deben de ser revisadas si se prolongan mucho tiempo. En estos casos deberá de plantearse posibles paseos o salidas de la persona acompañada de un profesional de su habitación, de la planta/unidad o incluso del centro tomando las medidas de protección para que no sea contagiada o no contagie a otras personas.
  4. Habilitar medios telemáticos que pueda ayudar a superar la distancia con las familias en los casos en que la persona o la familia muestre altos niveles de soledad o abandono, y buscar maneras alternativas de resolverlo cuando estos no existan. 5. Cuando los medios telemáticos no sean efectivos y se plantee excepcionalmente el contacto entre una persona residente y una visita del exterior, dicho contacto deberá ser siempre que sea posible programada previamente, establecida fuera de la zona de habitabilidad del resto de personas, con las medidas de protección adecuadas y siempre con la misma persona del exterior 6. Las medidas de aislamiento hacen más difícil también la comunicación de los profesionales con sus familiares, que a menudo se debe mantener por vía telefónica. En algún caso, se comunican también de esta manera malas noticias o la toma de decisiones graves, con las dificultades añadidas para poder ofrecer y recibir apoyo que esto provoca. En algunos casos esto debe de mitigarse con una mayor frecuencia o posibilidades de acercamiento incluso fiera del centro residencial para poder abordar las situaciones y tomar decisiones compartidas 7. Los requerimientos establecidos desde el servicio de inspección de la DFB son los siguientes: Información cada 48 horas a las familias por parte de las/los profesionales del centro y establecimiento de un contacto visual telemático semanal con la persona siempre que sea posible y no genere daño a la misma. Estos requisitos son de carácter general y deberán concretarse de manera personalizada en cada caso estableciéndose un plan que recoja con quién y cómo contactar, la frecuencia y tipo de contacto, la duración, los apoyos que necesita para el mismo,…etc.

3.-ATENCIÓN Y CUIDADOS DE FINAL DE VIDA

Es una obviedad, pero debernos de hacernos conscientes que también en esta situación, el final de vida de una persona y los cuidados requeridos para esta fase no se restringen a los cuidados en la agonía. Morir es normalmente un proceso que puede durar varios días, semanas e incluso meses en algunos casos. Normalmente es mucho antes de los últimos días, cuando la presencia, la comunicación y el afecto de las personas significativas tienen especial relevancia para la persona enferma.

Acompañar un proceso de final de vida (por causa de una infección generada por el COVID-19, o por otra causa) requiere una planificación que en muchos centros está estructurada a través de procedimientos y protocolos que no siempre son posibles de aplicar a la situación actual, bien por falta de recursos propios o bien por dificultades del sistema de salud en estos momentos.

No siempre es posible en la situación actual que el centro residencial disponga de los recursos humanos cualificados, o las prestaciones necesarias para que las personas tengan unos cuidados adecuados. En este caso se debe de solicitar ayuda externa al sistema de salud, bien a nivel de apoyos en el propio centro ( por ejemplo de medicación pautada que no se posee en el centro, de cuidados específicos para control de síntomas…), bien trasladando a la persona a otros centros residenciales o unidades de media/larga estancia hospitalaria. No tiene sentido en ningún caso el traslado de la persona a un hospital de agudos de no ser que requiera alguna medida paliativa que solo puede prestarse en los mismos (catéter, desobstrucción intestinal, hemorragia masiva, tratamiento de dolor intenso…). En estos casos deberá de ir la persona acompañada y con un informe que especifique claramente la situación terminal de la persona y la solicitud demandada.

En situación de final de vida, el aislamiento social o cuarentena puede dificultar el proceso de despedida de la persona enferma y de los familiares. La situación de aislamiento debe ser replanteada cuando desde el equipo de profesionales se establece un plan de cuidados que facilite un buen morir y que en la mayoría de los casos se especifica en cambios de rutinas, cambios o incluso retirada de medicación, cambios en las dietas y los criterios de la alimentación y los cuidados básicos…etc. Es en ese momento donde deben establecerse también los cambios y la flexibilización del aislamiento e iniciarse las vistas y acompañamientos.

Para los familiares y/o personas allegadas, el hecho de tener una persona cercana en esta situación, sola o aislada, y no poder estar a su lado, puede provocar una elevada angustia a familia o amigos e, incluso, generar sentimiento de culpa y experiencia de abandono familiar. La falta de despedida puede favorecer la complejidad en el duelo, en especial en los casos de cuidadores/as principales que han estado muy implicadas en el cuidado y en niños y adolescentes.

La restricción de velatorios, funerales o exequias, con falta de apoyo social y de ritual de despedida, dificulta todavía más el duelo. El hecho de que las personas cercanas no puedan ver al difunto hace también más difícil la aproximación a la realidad de que, efectivamente, ha muerto.

En el caso de aquellos pacientes en situación final de vida o limitación del esfuerzo terapéutico, en que se determine que fallezca en el entorno residencial, se deberán de preservar al menos los siguientes CRITERIOS:

  • Que la persona fallezca con el mayor confort posible y en ausencia de sufrimiento físico, psíquico o espiritual. Esto puede llevarnos a aplicar los criterios de sedación de manera diferente a la situación habitual.
  • Que las personas afectadas por su morir y que posteriormente vayan a vivir un proceso de duelo encuentren los apoyos y recursos necesarios para que dicho proceso no se convierta en patológico por no haber podido cumplir con las propias obligaciones o despedirse adecuadamente, sea de manera presencial o simbólica.
  • Que en el caso que la muerte sea imprevista se realicen las oportunas acciones para que la imagen, honor y memoria de la persona fallecida sea preservada y la información a las personas allegadas sea dada de manera adecuada.
  • Los criterios anteriores deberán ser preservados tomando las medidas oportunas de aislamiento que disminuya al máximo el contagio a las familias (caso de que la persona fallezca siendo positivo en COV-19), a otros residentes o al personal.

Desde estos criterios se hace necesario, buscar el equilibrio entre las medidas de máxima seguridad y el hecho de que los familiares puedan acompañar a las personas en final de vida y en situación de mayor vulnerabilidad, disponiendo de equipos de protección adecuados. Como RECOMENDACIONES GENERALES apuntamos las siguientes:

  1. Se debe facilitar, siempre siguiendo las medidas de autoprotección, que las personas allegadas y/o familiares más cercanos puedan acompañar a las personas enfermas. Parece que existe evidencia suficiente que el riesgo de contagio no es proporcional al tiempo en que la persona esté acompañada, sino al número de personas diferentes que estén en contacto y accedan al centro. Es por ello que se intentará que las familias nombres o elijan a una persona que transmita la cercanía y presencia del resto a través de objetos, fotos, recuerdos, nombres, cartas, etc.
  2. Facilitar información y apoyo tanto para los profesionales como para las familias en relación con su riesgo de contagio, incluyendo consejos sobre higiene de manos y respiratoria en todo momento. También recomendarles extremar las medidas de autovigilancia sobre la aparición de clínica respiratoria o fiebre.
  3. Orientar rituales de despedida pre-exitus (carta de despedida, dibujo, audio o vídeo telemático, recopilación de imágenes, espacios de silencio para que los familiares puedan acompañar a la persona mayor a distancia, desde el amor y la profundidad espiritual, así como acompañarse entre ellos, etc.) y post-exitus, identificando estrategias virtuales de apoyo al duelo.
  4. Si bien la normativa existente solo concede una hora para que las personas allegadas puedan acceder al cadáver para la despedida, si ésta es previsible en un corto espacio de tiempo podemos planificar el modo de poder avisarles para que puedan acceder de manera escalonada a despedirse de la persona cumpliendo todas las medidas establecidas (no más de 3 personas, con distancia entre ellas, sin contacto, etc). Siempre que la familia lo solicite se facilitará que puedan ver la cara de la persona fallecida lo que es muy importante para el duelo posterior.
  5. Ofrecer también la posibilidad de contactar y dar apoyo posterior, cuando la epidemia haya menguado y los recursos estén más disponibles. Son momentos excepcionales en los que es imprescindible la buena coordinación entre todos, por un lado, dentro de los propios equipos de profesionales y, por el otro, con las personas atendidas y sus familias.
  6. La situación tan intensa en los fallecimientos en esta situación supone un gran riesgo emocional también para las/los profesionales de los centros residenciales que puede convertirse en un factor muy importante de riesgo de burn-out. Por lo que siempre que sea posible y con el consentimiento de las personas implicadas, se procurará habilitar también formas de apoyo psicológico a los profesionales del centro después de un exitus.

Goikoetxea, M.J ;  Zurbanobeaskoetxea, M.L ;  Mosquera, A.

EL PEOR DE LOS VIRUS

Parafraseando el legendario “Manifiesto Comunista” podríamos decir que “un espectro, un fantasma se cierne sobre Europa…” y Asia y Estados Unidos… ¿alguien sabe algo sobre el coronavirus en Africa? De eso no se informa, ni de los países andinos de Sudamérica. Vivimos de lo que padecemos directamente… y de lo que se nos informa.

Horas y horas, miles de horas de nuestra atención están invadidas por la información sobre el covid-19, vivimos como los cobijados en un refugio antiaéreo, oyendo el estruendo del bombardeo, pero imaginando, solo imaginando, lo que ocurre al exterior, fuera de nuestra realidad individual, cotidiana, palpable… la mayoría lo vivimos como si se tratara de una “visión quimérica como la que se da en los sueños o en las figuraciones de la imaginación”, “a mí no me toca…”, “dicen que hay miles de asintomáticos pululando por ahí…” ¿Qué es ser asintomático? ¿un espantajo o persona disfrazada que sale por la noche para asustar a la gente? ¿una amenaza de un riesgo inminente o temor de que sobrevenga?

El miedo ha acampado entre nosotros.

No soy negacionista pero, desde el principio he tratado de poner las cosas en su sitio, de basarme en datos reales, creíbles, y no es fácil. La información con que se nos bombardea no ayuda. “Guerra de cifras” dependiendo de quién las aporte, como si, a estas alturas, no hubiese medios técnicos para reflejar la realidad, mediante datos rigurosamente contrastados. ¿Por qué persiste esa ceremonia de la confusión?

La amenaza del contagio por coronavirus no es algo inexistente o falso. Quien, a estas alturas, siga negando esa realidad o es un iluso, un inconsciente, un irresponsable, un malintencionado o, simplemente, gente que acostumbra a vivir mirándose al ombligo, que solo valora las cosas según le afectan directamente, sin importarle lo que tiene alrededor… y las restricciones les afectan, parece que a ellos solos, “¿tú conoces a alguien que haya muerto por eso?” -nos dicen- como si nuestra vida, también la de ellos, no dependiese, desde los primeros segundos de nuestra existencia, de lo que nos dicen los demás…

Pero tampoco seamos ingenuos, la información que, en este caso, nos está llegando, viene sesgada. Estamos más pendientes de lo que dice o hace el gobierno, de si las medidas son acertadas o no, que de conocer realmente lo que supone la presencia, en nuestras vidas, de una nueva enfermedad.

Habitualmente, convivimos con enfermedades o males que afectan más o menos, pero seriamente, a nuestra salud. A menudo, como en el caso del cáncer, solo mencionarlo es tabú, toda la información sobre los avances en su combate nos resbala, es una palabra innombrable. Los muertos por enfermedades cardiovasculares, o por la gripe común, son numerosos, su número, incluso, se puede equiparar con los de esta pandemia… pero no son noticia, “contamos con ellos”, no nos impresionan, incluso los ignoramos, nuestra curiosidad no llega hasta ahí, lo tenemos normalizado, como los accidentes de tráfico o, tristemente, como las mujeres víctimas de violencia machista. Quizá la explicación sea que se trata de una enfermedad nueva, todavía muy desconocida, que nos ha sorprendido, y nos sentimos desarmados. Vivimos suspirando por esa vacuna que nadie sabe cuándo llegará, pero que nos hacen creer que será la solución a todos nuestros males, como si nuestra vida girase en torno al coronavirus y nada más. Y que debemos mentalizarnos de que en el futuro vamos a tener que convivir con él.

La información oficial, está claro, no ayuda. Un ejemplo claro es el tratamiento, institucionalizado, sobre los datos de la evolución de la pandemia. Todo el mundo habla de “nuevos” contagios y, de que de la evolución del número de ellos, dependerá que se adopten unas medidas u otras. Y todos pendientes de “la curva”, como si se tratase de la trayectoria de un lanzamiento de la NASA que surca el cielo y del que se espera, con fruición, que tenga éxito. Pero la misma terminología empleada llama a confusión.

“Contagio” es el hecho o la acción de contagiar. No sabemos si todos los días se producen nuevos contagios. Los PCR no nos hablan de nuevos contagios, sino que dichos tests nos hablan de “contagiados”, que no es lo mismo, contagiados nuevos o viejos, de personas que no sabemos desde cuándo lo están, por aquello de los “asintomáticos”. Y si hacen más PCRs se descubrirán más contagiados y si se dejan de hacer se nos vende como que hay menos, que podemos estar tranquilos, porque el gobierno de turno lo está haciendo bien. Necesitamos saber, por tanto, no el número de contagiados “descubiertos” cada día, sino el número de los detectados, en relación a las pruebas hechas, el tanto por ciento.

Y, en todo este mar de confusiones, destaca, por un lado, la falta aparente de criterio científico por parte de los políticos, tanto como la aparición espontánea de pretendidos o supuestos científicos que, como setas, van expandiendo sus esporas, sembrando la sospecha, la incertidumbre y, en definitiva, el miedo, el miedo a que nos estén engañando o el miedo a que la amenaza sea real y podamos ser víctimas de ella.

Necesitamos otros datos que se nos escamotean o se nos facilitan parcialmente. Nos importan los muertos, son un dato incuestionable, pero necesitamos saber cuántos de los fallecidos lo han sido por el covid-19 y cuántos lo han sido sin llegar al hospital, por ejemplo, los mayores fallecidos en residencias; nos importa saber los hospitalizados, pero también los que están siendo “tratados” por teléfono; nos interesa saber cuánto dura la permanencia media en el hospital y en las UCIs, porque, lo mismo que se producen altas, se producen bajas, y así sabremos cuál es realmente la presión hacia los hospitales; necesitamos conocer la edad media de los hospitalizados y de los fallecidos, para dejar de criminalizar sistemáticamente a los jóvenes; necesitamos saber si los
rastreadores están funcionando eficazmente, si sí o si no, y el por qué. Nos importa conocer la presión que la pandemia está ejerciendo sobre el personal sanitario, el número de afectados, su gravedad, la duración de las jornadas que hacen, si están adecuadamente protegidos. Nos interesa saber con qué rigor se están cumpliendo o haciendo cumplir las restricciones impuestas por los gobiernos, tanto en la sanidad, como en la educación, si se cumplen las cuarentenas, y qué efectos producen. Nos interesa saber también hasta qué punto, los hosteleros que se quejan justamente, colaboran en la exigencia de que en sus locales se respeten las normas… ¡Tantas cosas necesitamos!

No es de recibo que la opinión de los científicos se está convirtiendo en clamor, reivindicando medidas contundentes, drásticas pero de poca duración, y que los gobiernos sigan esperando a “ver si las medidas acordadas dan o no resultado, para obrar en consecuencia”, mientras sigue muriendo gente o aumenta el número de hospitalizados.

El covid-19 será, en poco tiempo, un agente patógeno más, las vacunas funcionarán y se naturalizarán, cada año, en la época señalada, el número de muertos, por esta causa, disminuirá y, en todo caso, alcanzará cotas similares a las que tenemos asumidas como normales. ¿Se acabarán, con ello, nuestros problemas?

Sin embargo, el peor de los virus, el que no es nuevo, pero que se está extendiendo como el aceite, el que está, poco a poco, empapando la ropa que nos protege, llegando a lo más profundo de nuestro sentir, ése está ahí, no lo detectamos y, por lo tanto, no hacemos nada por combatirlo, por defendernos de él: es la falta de sentido crítico. Nos lo creemos todo y, ante el bombardeo de opiniones, no sabemos a qué atenernos, no nos han enseñado a preguntar, sino a decir amén. Las mentiras cada vez son más frecuentes, y no se trata de mentirijillas, sino de graves mentiras que afectan a aspectos serios de nuestra existencia. La curiosidad, inclinación natural e instintiva que nos distingue (o eso creemos) de los demás seres vivos, está adormecida, o eso parece, pero no muerta. Esa es nuestra esperanza. Y, en el caso que nos ocupa, la de que quienes no tragamos con ruedas de molino, que opinemos libremente, discutamos y avancemos en la búsqueda de aquello que verdaderamente nos afecta, la verdad de la vida.

Jose M. Gruber

TASHA Y EL VEGANISMO: Testimonio sobre sus luchas (3)

Recientemente he estado luchando por primera vez en mi vida con problemas de salud. Cuando descubrí que mis problemas eran resultado directo de mi dieta vegana quedé devastada. Hace 2 meses, después de aprender duramente que no todo el mundo es capaz de mantener su salud como un vegano estricto, tomé una de las decisiones más difíciles de mi vida, abandoné el veganismo y volví a comer una dieta omnívora. Mi salud regresó de inmediato. Esta experiencia ha sido aleccionadora, me abrió los ojos y fue profundamente transformadora. Para conocer toda la historia sólo sigue leyendo…

1° Parte – Shock de Salud

Cuando mi médico me dijo que tenía numerosas deficiencias de vitaminas y minerales, que estaba casi anémica, y mi vitamina B12 estaba tan baja que quería darme una inyección de inmediato, me negué a creerle. En realidad le pedí que me mostrara los resultados del examen de sangre porque pensé que tenía que haber algún tipo de error. Pero no había error, allí estaban, en blanco y negro, las deficiencias y anomalías.

Los resultados explicaban perfectamente por qué me había estado sintiendo débil y agotada durante más de 6 meses. Mientras que yo antes había vivido haciendo ejercicio y hasta una hora en la elíptica no era suficiente para mí, últimamente, más de 20 minutos a un ritmo pausado me hacían desear pasar el resto del día recuperándome en la cama. Cuando podía, dormía hasta el mediodía, me sentía mareada cuando me levantaba, no podía recordar palabras simples o los nombres de mis amigos, y estaba helada, aun en medio de un sofocante verano en Arabia. De los múltiples síntomas que he enumerado aquí y los que no voy a describir públicamente, el peor de todos fue mi depresión. Este enemigo terrible con el que toda la vida he estado luchando, se estaba metiendo de nuevo en mi vida, pintando los bordes de mi mundo de un repugnante negro y robándome la alegría que había luchado desesperadamente para recuperar.

La doctora, que era amable y muy comprensiva, estaba sorprendentemente bien informada acerca de las dietas veganas y tenía una larga carrera de especialización en nutrición. Después de descartar cualquier otra posible condición médica, con paciencia habló por encima de mis lágrimas y mis sollozos y me explicó que sí, que los seres humanos son los más saludables cuando comen una gran cantidad de alimentos vegetales variados, pero que sería un error hacer caso omiso de las pequeñas cantidades de productos animales que muchos de nosotros necesitamos tanto. “La mayoría de los cuerpos humanos funcionan de forma óptima consumiendo ocasionalmente producto de origen animal. Los huevos y pedacitos de carne de vez en cuando son piezas pequeñas pero muy importantes de una dieta saludable”, dijo con una expresión de tristeza en su rostro. Ella podía ver lo difícil que era para mí.

Me dijo que si bien hay gente que puede ser muy saludable con una dieta vegana, o predominantemente vegetariana, había muchas personas que simplemente no podían seguirla. Después de todo, cada ser humano es biológica y fisiológicamente diferente, explicó. Escuché pacientemente, refutando sus afirmaciones con el conocimiento que había adquirido en los últimos años. Después de todo, no era sólo una vegana común, yo era una vegana acérrima, por derecho propio y ¡oh! vegangelical para juzgar. Nunca dejaba pasar una oportunidad para predicar. Ella estaba preparada. Con la misma paciencia me explicó cómo muchos de los “hechos” que yo estaba citando simplemente eran incorrectos, o habían sido presentados de una manera que distorsionaba la verdad. Fue horrible y casi me desmayé en su oficina porque estaba muy exaltada.

Ella respetaba el hecho de que yo estaba comprometida a seguir siendo vegana y trabajó conmigo durante más de una hora para averiguar cómo podía maximizar los nutrientes en mi ya magníficamente saludable dieta vegana. Según ella, yo ya estaba haciendo todo bien. Junto con las sugerencias dietéticas menores, también recomendó una gran variedad de suplementos, además de los que yo ya tomaba todos los días, incluidos comprimidos de hierro.
Me quedé en silencio cuando ella me dio la inyección de vitamina B, traté de no llorar mientras esperaba en fila en la farmacia por mis comprimidos de hierro, y cuando llegué a casa escondí los papeles y la caja de pastillas en la parte posterior de mi mesita de noche. No se lo dije a nadie durante días, ni siquiera a Cody. Yo había fracasado y ese sería mi secreto.

Durante una semana, tomé las pastillas de hierro cumplidamente, de alguna manera ignorando el hecho de que no eran veganas. Había sentido una pequeña mejora inmediata de la inyección de vitamina B, y estaba esperando el mismo efecto de las píldoras de hierro. Por desgracia, fue evidente después de sólo unos días que me estaban haciendo mal. Yo no podía comer sin vomitar, me pasaba horas en el baño, alternativamente encorvada sobre, o sentada en la taza del baño. Estaba bajando de peso y me sentía peor que nunca.

Volví a ver a la doctora y, con la misma paciencia de siempre, dijo que, obviamente, las píldoras no me estaban haciendo bien. Soy sensible a casi todos los medicamentos, incluso el Advil me hace mal, así que no fue una sorpresa. Ella me preguntó si consideraría agregar algunos huevos a mi dieta diaria. Negué con la cabeza, unos cuantos huevos no podían ser tan importantes. Explicó que sí, que realmente lo eran. Pero igual dije que no. Por supuesto que no. Después de otra larga sesión de consejería, me  hizo otra receta para otro tipo de suplemento de hierro. Una vez más, traté de contener las lágrimas en la farmacia.

La nueva ronda de pastillas fue aún peor. Prefería sentirme débil, mareada y deprimida, que y no tan enferma. Después de 2 semanas tiré las pastillas a la basura y volví a ver al médico.

Me habló durante mucho tiempo, explicando de nuevo en gran detalle exactamente cómo y por qué una dieta vegana estaba dañando a mi cuerpo. La nutrición es una ciencia inexacta, sorprendentemente, nadie entiende completamente la danza complicada de vitaminas y minerales, y mucho menos la sinergia de los alimentos enteros y su papel en nuestra salud. Pero ella trató de darme una explicación lo más amplia posible para que la entendiera. Habló del hierro hemo, la falta de nutrientes específicos que conducen directamente a la depresión y la ansiedad, habló largo y tendido sobre la vitamina A, taurina, retinol, beta caroteno, la vitamina D, los ácidos grasos omega, así como de la B12 y los resultados desastrosos e irreversibles que se producen cuando el cuerpo finalmente agota sus reservas de ese último ingrediente crucial para la salud, y mucho más.

Explicó que los problemas de salud que plagan al mundo occidental no son causados por los productos de origen animal, ni mucho menos. Los seres humanos han consumido alimentos de origen animal (en cantidades mucho mayores de lo que lo hacen ahora) durante millones de años sin efectos dañinos, e históricamente nunca ha habido ni una sola cultura vegana. Tenemos que observar las recientes incorporaciones a nuestra dieta para descubrir las causas de nuestras súbitas plagas modernas: el azúcar refinado, aceites vegetales hidrogenados, grasas trans, las harinas refinadas, toxicidad química y la desnaturalización por el proceso industrial de todos los alimentos. Según ella, evitar los productos sanos y orgánicos de origen animal no sólo era innecesario para la buena salud, sino que, en la mayoría de los casos, es perjudicial para nuestro bienestar.

“Verás”, concluyó, “para muchas, si no la mayoría de las personas, una dieta totalmente vegetariana no es buena. Es obvio que no está funcionando para ti y que eso no es nada de qué avergonzarse. El cuerpo ha evolucionado para utilizar la carne de manera eficiente y saludable, no para usar tabletas o pastillas. Has estado tomando suplementos de vitamina B12 durante años, y has estado tratando de tomar suplementos de hierro durante semanas, y tu cuerpo no los ha utilizado en absoluto. Los suplementos son un sustituto muy pobre de los alimentos enteros. Tomar la medicación no es la mejor opción y no es necesario, es casi seguro que podrías recuperar tu salud con una dieta equilibrada. Te recomiendo que lo intentes.”

Negué con la cabeza en silencio.

“Lo siento, no puedo. No lo haré.” Le dije por enésima vez, secándome las lágrimas que corrían por mi cara. “Simplemente no va a suceder. No me importa lo enferma que esté. ¡Es malo comer animales!”

Ella se inclinó hacia adelante sobre su escritorio y me rogó una vez más que pensara más detenidamente en mi salud y bienestar. “Natasha, te estás haciendo daño. Estás muy, muy enferma. Se te está cayendo el pelo, volvió la depresión, y te estás enfermando. No puedes seguir así.”

La miré fijamente durante varios segundos, luego me levanté y salí de la habitación.

Regresé a tiempo para mi inyección de vitamina B (y visité a varios otros tipos de médicos, incluyendo un cardiólogo – más sobre esto más adelante), pero yo estaba sólo estaba haciendo las cosas por hacerlas, siempre trataba de no pensar en los graves problemas de salud que tenía, era demasiado doloroso.

Seguí comiendo saludablemente, como siempre he hecho. Una porción completa de verduras todos los días en mi batido de frutas, frijoles casi todos los días, toneladas de cítricos en mis almuerzos, queso de soya, patés de frutos secos remojados, cereales integrales, granos germinados y verduras asadas y, por supuesto, mis vitaminas diarias, toda la comida deliciosa y buena que me encantaba. Se suponía que esta dieta me mantendría sana, además de salvar al mundo, no que me haría mal. Todo lo que me habían informado los veganos era que esta era la forma óptima de comer para los seres humanos.

Quería desesperadamente que fuera correcto, para que mi ética superase a mi fisiología.

Por supuesto, nunca me pregunté por qué estaba siempre con hambre. Por qué dos hamburguesas de verduras, una ensalada gigante, y un plato de frutos secos, no podía mantenerme satisfecha por más de 2 horas. Fue agotador, doloroso físicamente, y tedioso tratar de mantenerme alimentada, pero pensé que valía la pena. Yo estaba sana. O por lo menos, eso es lo pensaba hasta que se demostró lo contrario. Todavía no estoy segura de por qué acepté durante tanto tiempo que la fatiga, el cansancio y la depresión creciente eran una parte normal de la vida que uno espera tener cuando crece. Después de todo, sólo tengo 28 años y nunca he sufrido en mi vida de mala salud. Pero el hecho es que yo quería que funcionara el veganismo. Quería desesperadamente que fuera correcto, para que mi ética superase a mi fisiología.

Delicadamente abordé el tema de mi mala salud con varios amigos veganos. Incluso hice comentarios en otros blogs y en Twitter comentando mis luchas. La respuesta fue poco menos que sorprendente. En el lapso de pocos días recibí una avalancha de correos electrónicos de compañeros  bloggers ‘veganos’, que me decían en confianza que en realidad eran veganos “entre bastidores”. Que comían huevos o pescado ocasionalmente, o un pedazo de carne, todo para mantenerse saludables, pero que estaban demasiado asustados para admitirlo en sus blogs. Incluso recibí correos electrónicos de dos miembros muy prominentes y respetados de la comunidad vegana árabe. Uno es un autor publicado y muy querido de un libro de cocina vegana, y el otro un conocido blogger de los derechos de los animales, sus mensajes de correo electrónico detallaban sus problemas de salud y eventual retorno (no publicado) a comer carne. Mucha gente me ha enviado enlaces a otros veganos que habían luchado con los problemas de salud relacionados con el veganismo y se vieron obligados a volver a comer animales y productos animales, o decidieron dejar de seguir una dieta vegana, como: Raw Model, Debbie Does Raw, Daniel Vitalis, Sweetly Raw, Chicken Tender, The Non-Practicing Vegan y PaleoSister, por nombrar sólo algunos. Era refrescante saber que no era la única que sufría por este problema, y cuanto más escuchaba, más parecía que ni siquiera estaba entre la minoría.

Lamentablemente, también hubo montones de personas que me contactaron para ofrecer consejos no solicitados y muchas veces insultantes y paternalistas. Se aseguraron de hacerme saber que yo estaba enferma porque estaba “siguiendo mal el veganismo”. “¿Has probado comer más verduras / frijoles / queso de soya y nueces?”, las preguntas eran incesantes. Yo estaba desconcertada por las sugerencias de comer bayas de Goji importadas, usar harina de maca en mis batidos, o comer más spirulina. Todas estas recomendaciones exóticas supuestamente eran necesarias para sanarme con una dieta que se anuncia como algo natural e ideal; no tenía ningún sentido.

Muchos otros veganos sólo volteaban sus ojos, abiertamente escépticos de que me sintiera mal. Comprender que la gente que antes había considerado amiga se negara ahora abiertamente a creer en la veracidad de mis problemas de salud fue impactante. ¿Acaso creían honestamente que yo abandonaría el veganismo de inmediato? ¿Acaso realmente creían que no había probado de todo lo que tenía a mi alcance para que funcionara? “Pasa un día en mi cuerpo que apenas puede caminar por el cansancio, sintiéndote mareado, con frío, y deprimido, ¡y luego júzgame!” Quería gritarles. Pero no lo hice. Sólo dejé de hablar de eso.

Como feminista, esta retórica de odiar al cuerpo me enfureció.

Después de eso, seguí adelante en silencio durante muchos meses. Me mentí a mí misma, a mis lectores, al mundo, diciendo que me sentía sana y bien, cuando en realidad me sentía peor que nunca. Durante ese tiempo fui de médico en médico y probé todas las sugerencias y recomendaciones, desesperadamente esperando una cura. Estaba decidida a hacer que el veganismo funcionara, y estaba convencido de que iba a encontrar la solución a la vuelta de la esquina. Intenté eludir el tema de mis problemas de salud con los demás veganos, ya que insistían en que cualquier persona que no pudiera estar sana siguiendo una dieta vegana, obviamente, “no la estaba haciendo bien”. Quería gritar, pero en lugar de eso mantuve la boca cerrada, y escuché sus opiniones arrogantes e ignorantes acerca de por qué tantas personas ‘fracasaban’ en el veganismo. Algunas personas incluso sugirieron que aquellos de nosotros que no podíamos permanecer saludables como veganos debíamos sacrificar nuestra salud por la causa. Como feminista, esta retórica de odiar al cuerpo me enfureció. La participación voluntaria en la negación y la degradación de mis necesidades corporales rebosaba de misoginia, control patriarcal y violencia contra el cuerpo de la mujer, y todo lo que combato. Pero aún así, mantuve la boca cerrada. Ya no sabía qué más hacer.

Durante 3 años había construido mi vida entera en la premisa del veganismo. Era la pasión de mi vida, mi luz de guía. Ser vegana lo era todo para mí. Yo creía que mis acciones me hacían una cruzada de los derechos de los animales, estaba salvando vidas, y cambiando el mundo. Ahora, sé lo contrario, pero me tomó mucho tiempo darme cuenta de eso. Durante meses me consumí con mi enfermedad auto-inducida, pero aún no podía abandonar el veganismo, no podía dejar de luchar por lo que yo creía. Aunque me estuviera haciendo daño.


2° Parte – Sanando

Mi primer bocado de carne después de 3,5 años de veganismo fue a la vez lo más fácil y lo más difícil que he hecho. Las lágrimas corrían por mi cara mientras la saliva se acumulaba  en mi boca. El mundo retrocedió hasta convertirse en una nada en blanco y comí, comí y comí. Lloré de dolor e ira, mientras gemía de placer y alegría. Cuando tomé el último bocado esperé sentirme enferma. Había devorado un pedazo de animal muerto, la cosa más malvada que podía concebir, seguramente mi cuerpo rechazaría esta degradación y me sentiría reivindicada sabiendo que realmente estaba destinada a ser vegana.

Me sentí profundamente feliz de escuchar finalmente la sabiduría de mi cuerpo.

En cambio, mi cara estaba tibia, mi mente en paz, y mi estómago lleno, pero…. Busqué una palabra para describir cómo me sentía…. Cómoda. Me di cuenta de que por primera vez en meses me sentí saciada sin tener dolor de estómago. Yo había comido sólo una pequeña porción de carne de vaca, y sin embargo me sentía totalmente satisfecha, pero ligera y revitalizada al mismo tiempo. Me deleité con esa combinación de nuevas e inesperadas sensaciones. Qué increíble que no fuera necesario comer durante una hora entera hasta que mi estómago distendiera por encima de mis pantalones sólo para sentir una o dos horas de saciedad. ¡Qué hermoso se sentía ser capaz de comer exactamente lo que mi cuerpo había estado pidiendo durante tanto tiempo! Me sentí profundamente feliz de escuchar finalmente la sabiduría de mi cuerpo. ¡Qué revelación!

Entonces me di cuenta de algo más extraño: mi corazón latía lentamente, de manera constante. Normalmente, después de una comida típica de verduras, arroz y frijoles, u otro alimento con almidón, mi corazón iba a la carrera y brincaba después durante una hora o más. Varias visitas a un cardiólogo, más análisis de sangre, un electrocardiograma y un eco-cardiograma habían confirmado que mi corazón estaba en perfecto estado. El cardiólogo me explicó que las palpitaciones desconcertantes después de las comidas eran un síntoma de mis deficiencias, así como un signo de inestabilidad del azúcar en la sangre causada por las masivas porciones de carbohidratos que estaba consumiendo. Ahora, después de comer una sola pieza de carne, mi corazón latía constante, fuerte y lentamente. Me hizo llorar de nuevo, esta vez de alegría.

Todos los días durante los 2 últimos meses he comido pescado o un trozo de carne o huevos. Para mi interminable sorpresa, he encontrado que digiero una comida de carne y verduras mucho, mucho mejor de lo que alguna vez digerí una comida vegana de granos enteros / nueces / verduras. Sé que la hipótesis de los lípidos es completamente falaz, estos alimentos de origen animal no me harán daño ni me provocarán problemas de salud de ninguna manera, de hecho, las vitaminas y minerales que proporcionan, junto con el colesterol nutritivo y la grasa saturada saludable, restaurarán mi salud. Y lo han hecho. Hay pocas cosas tan sanas y nutritivas como los productos de origen animal orgánicos, de pastoreo. Entonces, durante estos últimos meses, comí animales y productos de origen animal todos los días. Y, lo digo con una gran sonrisa agradecida en mi cara: ¡estoy de vuelta! Después de un mes con mi nueva dieta mis niveles de sangre eran normales, o casi normales. Después de 2 meses, cada una de las deficiencias y cifras fuera de control regresaron totalmente a un rango normal y saludable. No tuve ningún problema, ni uno.

Siempre se dice que uno no sabe realmente qué es la salud hasta que la pierda. Y nunca me di cuenta de lo poco saludable que en realidad estaba hasta que empecé a sentirme mejor. “Resplandeciente” es la única palabra que puedo usar para empezar a describir lo que siento ahora. Si yo fuese una mujer religiosa, milagrosa tendría que ser mi palabra elegida para expresar la transformación que he experimentado en los últimos 2 meses. Ahora estoy gozando de mi salud, disfrutando de la precisión lúcida de mis pensamientos, la fuerza de mis piernas cuando corro, el calor que irradia mi piel, la energía lenta y melódica de mi corazón, y el perfecto conocimiento de mi cuerpo cuando me dice exactamente qué comer, cuánto y cuándo.

Comer carne todos los días resultó ser muy fácil porque era exactamente lo que había necesitado todo este tiempo.

Mi dieta es ahora, obviamente, muy, muy diferente a lo que era antes. Al principio, cuando el médico me sugirió que comiera pequeñas porciones de carne o huevos todos los días para recuperar mi salud me entró el pánico. Qué asco, pensé. Seguramente tendría que forzarla para meterla en la boca y sería una batalla sólo para tragar sin vomitar inmediatamente. El médico se limitó a sonreír y me dijo que escuchara lo que quería. No lo que pensaba que debía comer, pero lo que realmente, realmente quería. Esto inmediatamente tocó una fibra sensible. Así, con el permiso de mi doctor, escuchaba a mi cuerpo por primera vez en años. Y, tal vez no tan sorprendentemente, me encontré volviendo a la forma en que había comido toda mi vida antes de ser vegana, en aquellos años en los que me sentía saludable e invencible y nunca tuve que lidiar con los picos de azúcar, cambios de humor, y hambre voraz acompañado de vientre repleto e hinchado. Comer carne todos los días resultó ser muy fácil porque era exactamente lo que había necesitado todo este tiempo.

Los cambios que experimenté fueron múltiples y se produjeron tan rápida y decididamente que casi no lo podía creer. A la semana pude levantarme sin ver manchas negras en mis ojos, y estaba durmiendo tranquilamente durante toda la noche. Para mi alivio, mi dolor de estómago constante y la hinchazón desaparecieron por completo. A las dos semanas me di cuenta de que mis alergias estaban disminuyendo, incluso en un momento en que todos los árboles y las flores en nuestra comunidad estaban empezando a florecer. También, a las dos semanas ya no necesitaba un suéter sólo para sentarme en el sofá, mis dedos de los pies y las habían dejado de sentirse como carámbanos de hielo. A las 3 semanas podía completar una sesión de cardio ligera de 20 minutos sin sentir mareos o náuseas, algo que no había podido hacer durante meses. A las 3 semanas también noté el cambio más sorprendente de todo: mi depresión estaba disminuyendo.

Podían pasar días sin que sucumbiera a las de llanto o apatía. A las 4 semanas me di cuenta de tres cosas muy extrañas: mi misterioso dolor de espalda baja que me había estado molestando durante casi un año se había desvanecido, a pesar de que no había cambiado de zapatos o ni había hecho ninguna terapia física, la piel de mi cara se veía rellenita y las líneas finas que había pensado que eran sólo un signo de que casi tenía 30 años, se habían desvanecido tanto que eran apenas perceptibles, a pesar de que no había cambiado nada de mi rutina de cuidado de la piel y, por último, me di cuenta de mi pelo estaba más grueso, más brillante, y mucho más abundante de lo que había estado en años, a pesar de que no había cambiado nada de mi rutina de cuidado del cabello.

Y ahora, después de 2 meses completos de llevar una dieta no-vegana, puedo decir honestamente que me siento renacida.

A las 5 semanas noté una energía constante y permanente que me duraba todo el día. Empecé a ser capaz de hacer mandados, hacer ejercicio, y escribir, todo en el mismo día sin necesidad de paradas frecuentes para descansar. Me quedé esperando que el agotamiento se acercara sigilosamente a mí… pero ni una sola vez alzó su fea cabeza. Después de 6 semanas yo estaba gozando de mi fuerza y resistencia, y literalmente caminaba alrededor del gimnasio con mi boca abierta de asombro por mi resistencia y mi recién descubierta energía. Estaba imparable. También, a las 6 semanas supe a ciencia cierta, como sólo una persona con las cicatrices de su batalla contra la depresión puede saber, que mis sentimientos de tristeza se habían ido para siempre. La alegría y el sentido más indescriptible de alivio y tranquilidad ahora eran algo normal al despertarme por la mañana. Y ahora, después de 2 meses completos de no-veganismo, honestamente puedo decir que me siento renacida. “Curada” ni siquiera sirve para empezar a describirlo, porque he superado incluso mis expectativas más ambiciosas. Estoy más en forma y saludable y más feliz de lo que puedo recordar que haya estado jamás. Mis días están llenos de horas de ejercicio, paseos a caballo, senderismo con mis perros, riendo con mis amigos, trabajando, escribiendo, y sólo viviendo. Me siento más saludable y más fuerte (tanto más fuerte que ni siquiera puedo describirlo) de lo que me he sentido en años, y esto no es algo que voy a dejar de nuevo. ¡Estoy de vuelta!

3° Parte – Repensando mis creencias

Tres años y medio de veganismo no sólo me dejaron agotada, deprimida y muy enferma, sino que también me llenaron la cabeza de dudas y preguntas sobre la ética del veganismo. Si realmente necesito comer animales para estar sano, ¿Cómo puede ser tan malo? Ha sido un viaje complicado y revelador, y ahora me encuentro en un lugar muy diferente del que estaba hace 3 años, hace un año, o incluso hace varios meses. Tal vez si mi salud no hubiese mejorado de manera tan dramática con la reintroducción de carne animal no estaría tan segura, pero mejoró notablemente, y ahora que tengo nuevamente mi vida y mi felicidad, nunca voy a volver a renunciar a ella. En última instancia, ya no puedo pensar que es malo comer animales.

Hace varios años creía que el veganismo encajaba a la perfección con mi determinación de reformar drásticamente el mundo. Como una feminista revolucionaria y antiimperialista, el veganismo parecía ser otra manera de luchar contra las injusticias a las que nos enfrentamos. Pero a medida que pasaron los años y mi cuerpo empezó a devorarse a sí mismo para el sustento que mi dieta vegana no podía proporcionar, comencé a perder la voluntad y la energía para hacer el trabajo vital que había amado. Ya no tenía la claridad mental para escribir mis famosas denuncias mordaces, ni la energía física para enseñar, organizar y fomentar la solidaridad. Yo estaba en las últimas, llegando a un alto total. Me di cuenta de que el veganismo, mi elección de comprar alimentos “libres de crueldad”, se estaba convirtiendo rápidamente en mi único camino para el activismo. Era para lo único que realmente tenía energía. Como fiel radical que he sido siempre, opuesta al énfasis del capitalismo en la solución personal, me niego a creer el mito que podemos comprar nuestra salida de la catástrofe. Y sin embargo… con mis agotadas reservas de energía y mis problemas devastadores de salud, me di cuenta que era exactamente lo que estaba haciendo. Cuando me encontré esta cita de Megan Mackin sobre el veganismo parecía que la hubiera escrito para mí: “Comienza, eventualmente, a parecer una forma muy efectiva de cooptar un movimiento: toma a la mente más apasionada y activista, especialmente de las niñas, y pon su atención en una forma de vida que drena las energías y hace surgir la conformidad en otros. Los Muchachos todavía manejan las cosas, pero ahora incluso más libremente – sin mucha interferencia”.

Finalmente, me vi obligada a aplicar la misma ética que había utilizado para analizar los alimentos de origen animal, para el análisis de los alimentos de origen vegetal, y traté de calcular el impacto macro de mis opciones de comida. Pronto me di cuenta que tenía que hacer un cambio en serio. Como escribí antes, los alimentos que comía como vegana no salvaban más vidas animales y no eran éticamente mejores que los alimentos que ahora estoy comiendo como omnívora, con dos diferencias principales. En primer lugar, ahora ya no me engaño a mí misma acerca de que la vida requiere la muerte. En segundo lugar, ahora estoy sana. Igual que siempre, todavía me preocupo intensamente por el medio ambiente, el bienestar de los animales, y la política de los alimentos, pero mis ideas de cómo hacer el mayor bien y provocar la mayoría de los cambios se han transformado drásticamente. Volví a analizar la línea partidista del veganismo, que es la base moral, y admití que nunca me había sentido cómoda con la declaración arbitraria de trazar una línea en la arena ética. De hecho, durante mi tiempo como vegana estricta, nunca dejaré de buscar una mejor solución y una manera más ética de vivir. Definitivamente creo que estoy en el camino correcto. Mis nuevos pensamientos no tienen las consignas pegadizas del veganismo como “La carne es asesinato”, pero he aquí una rápida síntesis:

En una de esas extrañas circunstancias afortunadas que la vida siempre nos lanza, mis problemas de salud provocados por el veganismo coincidieron con un período de intenso activismo sobre justicia alimentaria en mi propia vida. Durante este tiempo, en mi trabajo como defensora del derecho a la alimentación, tuve muchas discusiones, muchas de ellas con agrónomos, agricultores, agro ecólogos y defensores mundiales, y me di cuenta cuán equivocada estaba en mi convicción anterior que el veganismo salvaría al mundo. Mientras el veganismo presenta una solución muy simple y fácil de entender a los problemas del mundo, y se ha convertido en la estrategia a seguir políticamente correcta, es a lo sumo un “parche ” para la crisis ecológica y el hambre mundial que estamos enfrentando. La necesidad de que el mundo entero sea vegano para detener el calentamiento global o prevenir el hambre crónica es simple e irrefutablemente falsa.

Según aprendí mientras estaba sentada a los metafóricos pies de los principales ecologistas revolucionarios del mundo y defensores de los derechos de alimentación, el único modo en que la humanidad pueda sobrevivir de cualquier manera significativa sostenible es que vivamos enteramente dentro de nuestros sistemas alimentarios locales, comiendo las plantas y animales que viven de forma natural en nuestra tierra inmediata. Y esto definitivamente no incluye a los millones de hectáreas de cereales, cuyo cultivo es factible en partes muy pequeñas del mundo. Para producir los alimentos veganos que solía considerar tan libres de crueldad; la agricultura moderna industrializada obliga a la tierra a tener cultivos extraños y poco naturales, le roba al planeta sus recursos, destruye eco-sistemas completos, acaba con especies enteras de plantas y animales, y crea un caos de muerte y destrucción a medida que se necesita más y más tierra salvaje para reemplazar a las tierras de cultivo devastadas.

Esta devastación planetaria (y las resultantes consecuencias socio-culturales) ha estado ocurriendo durante mucho más tiempo que el advenimiento de las granjas industriales, que se introdujeron en las últimas décadas. Por supuesto, como cualquier ser humano decente, aborrezco lo mala que es la agricultura industrial, y me opongo a la esclavitud, la tortura y el abuso. También reconozco que la producción masiva de granos es lo que llevó a la creación de las granjas industriales, en primer lugar; simplemente no habrían sido posibles de otro modo. Nosotros no cultivamos tantos granos porque queremos tener granjas industriales, tenemos las granjas industriales porque estamos produciendo tal avalancha de granos. El veganismo, si bien parte de una base decente de compasión, en última instancia, es miope y no soluciona nuestros problemas. Con alimentos verdaderamente locales, preferentemente silvestres, es la única manera en que podemos vivir sin causar la devastación de este planeta. Y vivir de verdad a nivel local, sin el consumo masivo de monocultivo de soya o cereales industrializados, en casi todas partes del mundo hace necesario el uso y el consumo de animales para que seamos sanos.

Como vegana no me gustaba pensar en el hecho de que sin los productos de desecho de los animales, los huesos y la sangre, la agricultura es, literalmente, un juego de suma cero.

Me rompió el corazón vegano aprender cuán inevitablemente esencial es para los seres humanos dejar de usar fertilizantes de combustibles fósiles y reintegrar a los animales a la vida agrícola. Como vegana no me gustaba pensar en el hecho de que sin los productos de desecho de los animales, los huesos y la sangre, la agricultura es, literalmente, un juego de suma cero. Sin materia orgánica para alimentar a las plantas y el suelo hambriento, la preciosa capa arable morirá y nada puede crecer, una realidad que estamos viendo en todo el mundo mientras colapsan los millones de explotaciones agrícolas que dependen de los combustibles fósiles. Cuando gastamos recursos como el agua y alimentos en los animales, se nos retribuye multiplicado por diez. No sólo se reutiliza el agua y los alimentos en forma de estiércol que nutre el suelo de una manera que el agua sola no puede lograr, sino que utilizamos a los animales para alimentarnos, y usamos los restos de sus cuerpos para alimentar a la tierra hambrienta. Fue impactante darme cuenta de que había estado exponiendo la necesidad de transformar la agricultura sin saber siquiera lo mínimo que se necesita para mantener un ecosistema saludable. Ahora me doy cuenta que las estadísticas que solía citar sobre la devastación del medio ambiente, los cereales y el consumo de agua, la contaminación y la mala salud, se basan en las cifras de las granjas industriales, no en las realidades de agricultura tradicional específicamente local, que es la única clase de agricultura que puede sanarnos a nosotros y a nuestro planeta.

A partir de ahora voy a elegir las muertes que nos mantenga saludables a mí y al planeta.

Cuando dejé de hablar de justicia alimentaria, y comencé a escuchar a las personas que viven en el frente de la lucha por la justicia global de alimentos, mis ojos se abrieron de manera irrevocable. Me di cuenta de que, en muchos aspectos, el veganismo nos aleja de nuestro lugar en el esquema natural de las cosas, niega nuestra necesaria participación en el ciclo alimentario, y transforma al mundo natural en un reino extraño que ya no podemos comprender plenamente. A los veganos les gusta decir que es nuestra intención lo que importa, pero pregunto “¿a quién le importa?” Ahora creo que, en lugar de decidir arbitrariamente que las muertes causadas por el veganismo están bien, mientras que las muertes causadas por los omnívoros son imperdonables, y que algunas muertes de animales se deben impedir a toda costa, mientras que otras son un mal necesario, tenemos que suprimir toda la jerarquía inventada que hemos construido y llegar a un acuerdo con el ciclo de la vida y la muerte. Estamos todos conectados en esta tierra, y en última instancia, la muerte es una parte necesaria e inevitable de la vida. Ya sea la muerte de animales causada por una dieta vegana que obliga al planeta a un ciclo antinatural y no sostenible de producción y que no nos garantiza a muchos de nosotros los nutrientes necesarios, o la muerte causada por una granja con animales que cierre el ciclo cultivando su riqueza natural de manera tradicional, siempre habrá muerte en nuestros platos. A partir de ahora voy a elegir las muertes que nos mantenga saludables a mí y al planeta.

Evidentemente, el planeta no puede soportar a 7 mil millones de personas de ninguna manera sostenible significativa, vegana o no. Por lo tanto, una parte integral de que podamos vivir de manera verdaderamente respetuosa del medio ambiente no es que todos seamos veganos, sino que bajemos la tasa de natalidad y la población para que podamos vivir de verdad a nivel local. Ante todo, esto requerirá el avance de los derechos de la mujer y el empoderamiento mundial de la mujer. (¡Realmente es asombroso lo mucho que puede lograr el feminismo!) En cuanto al hambre en el mundo, todos los que han leído mis artículos sobre el tema saben que ya hay más que suficientes alimentos producidos para alimentar a todos en el planeta con generosidad. El capitalismo ha convertido a los alimentos, y especialmente los granos, en una mercancía común, un arma de guerra, y una manera de obtener un beneficio, en lugar de ser el derecho inalienable que debe ser. La forma de prevenir el hambre no es alimentar a las masas hambrientas con los alimentos que actualmente se dan a los animales (el exceso de producción de alimentos y el desperdicio de comida resultante es una de las causas del hambre, en primer lugar), sino que las personas que padecen hambre crónica se liberen de las cadenas del neo-imperialismo y recuperen el control de sus sistemas alimentarios locales.

La mayoría de los ecosistemas del planeta simplemente no puede sustentar la agricultura anual de cereales, y la insistencia de los veganos para que los habitantes adopten un estilo de vida vegano, de todos modos los está condenando a una tierra eventualmente yerma y al hambre inevitable.

En mi propia vida, mi decisión de regresar a mi manera omnívora de comer está reduciendo drásticamente mi huella de carbono. La verdad es que como vegana no me gustaba admitir que la mayoría de los lugares en este planeta no son aptos para la agricultura anual de cereales, sino para una combinación de cultivo de vegetales y cría de animales. La mayoría de los ecosistemas del planeta simplemente no puede sustentar la agricultura anual de cereales, y la insistencia de los veganos para que los habitantes adopten un estilo de vida vegano, de todos modos los está condenando a una tierra eventualmente yerma y al hambre inevitable. Arabia Saudita, donde vivo, es uno de esos lugares. Ahora, en vez de depender de los cereales y granos cultivados en el extranjero con plaguicidas y métodos de cultivo insostenibles como parte principal de mi dieta, puedo concentrarme en productos de origen animal local, como cabra, cordero o pollo. Por ejemplo, puedo ir al mercado local y comprar carne de cabra, de rebaños de cabras que pastan a pocos kilómetros de distancia en el desierto, conducidas por beduinos de oasis en oasis según la tradición de siglos. Estas cabras aprovechan la tierra seca y matorrales que serían totalmente inadecuados para la agricultura y beben agua de pozos antiguos artesanales. Si la tierra que utilizan se transformara en grandes extensiones de campos de cultivo, requerirían ingentes cantidades de fertilizantes sintéticos y agua importada, y arruinaría el delicado ecosistema que existe actualmente en el desierto. No sólo me siento mejor física y mentalmente como omnívora, sino que mis elecciones son mucho más coherentes con mi convicción de que tenemos que vivir lo más ética y sosteniblemente posible dentro de nuestra comunidad local.

Se trate de la impresionante destrucción  provocada por las granjas industriales, o la un poco menos sorprendente pero no menos devastadora destrucción causada por la agricultura vegana, nuestro planeta se está aniquilando irrevocablemente y debemos dejar de tratar los síntomas de esta enfermedad y abandonar las soluciones a corto plazo. No podemos comprar nuestra manera de salir de esta crisis, las soluciones personales no son suficientes. Presentar al veganismo como una panacea que detendrá el calentamiento global, salvará a todos los animales, y alimentará a las masas hambrientas es miope y sin fundamento. Y me avergüenza, como académica, que me permití creerlo alguna vez. En cambio, debemos centrar nuestros esfuerzos en una completa reinvención de la manera en que vivimos en este planeta. Cualquier otra cosa es suicida.

4° Parte  – ¿A dónde voy desde aquí?

Si bien mi elección original de ser vegana surgió del  siempre noble impulso de hacer lo correcto y ser lo más compasiva posible, fue un error y una decisión que nunca debería haber tomado. Si hubiera hecho mi investigación y realmente hubiera planteado las preguntas difíciles desde el principio en lugar de dejar que las imágenes gráficas de las granjas industriales me guiaran, me habría salvado de 3 años de esfuerzos equivocados y del deterioro de mi salud física y emocional. Si me hubiese apegado a los rigurosos estándares académicos que mantengo en todos los demás aspectos de mi vida, podría haber pasado este tiempo luchando eficazmente para buscar soluciones reales, además de sentirme sana y feliz. Ojalá me hubiera observado a mí misma y cómo siempre me había sentido mejor. Pasé mi vida alimentándome con carne y era más sana que cualquiera. Debí haber reconocido que vengo de una larga línea de antinaturales e insensibles consumidores de carne, desde que se puede recordar. Mi cuerpo siempre ha sabido lo que necesito para estar sana, y sin embargo lo ignoré y sacrifiqué mi salud durante mucho tiempo.

Muchas personas han sugerido que sólo debería comer productos de origen animal que deteste o que me disgusten, así estaría segura de que nunca sería placentero comer carne. Ahora me entristece haberlo considerado durante un tiempo. Después de pensarlo un poco, me pregunté ¿por qué el asco y el dolor constante en todas las comidas tiene que ser el precio que tengo que pagar para mantenerme sana? ¿Por qué no debo cocinar las comidas más deliciosas y deleitarme con el placer de comer comida fabulosa, saludable y sorprendente? Finalmente me di cuenta de que está bien tener la alegría de cocinar un filete, o soñar despierta con el placer de las muchas maneras de cocinar mi salmón para la noche. Me niego a jugar el juego que tantas mujeres (veganas o no) se ven obligadas a jugar a causa de nuestra sociedad que odia violentamente a las mujeres; nunca sentiré vergüenza ni culpa por comer lo que mi cuerpo quiere y necesita para estar sano. Voy a tener la alegría y el placer sin vergüenza, innegable, en cada bocado glorioso. Voy a estar agradecida y celebraré en todo momento, sin olvidar nunca la lección que he aprendido sobre escuchar a mi cuerpo y respetar el hecho de que merezco ser feliz y saludable.

Estoy segura de que muchos de ustedes se molestarán o decepcionarán por mi anuncio. Algunos incluso podrán tratar de racionalizar mi “fracaso” o ignorar mi experiencia para no tener que enfrentar la posibilidad de que el veganismo no sea la única manera de vivir. Muchos podrán incluso enojarse conmigo, después de todo, pensaron en mí como una aliada, algunos incluso se hicieron veganos en parte por mí. Espero que puedan darse cuenta de que tengo que hacer lo que creo es mejor, y lo que creo que es bueno para mí. Y si resulta que eres un vegano saludable y feliz, ¡me alegro por ti! Sigue haciendo lo que funciona en tu vida, pero tal vez puedas sacar de mi historia que el veganismo no es siempre lo mejor que podemos hacer por nuestra propia salud o para el planeta o para los animales. Y si eres vegano y no te sientes tan sano como antes o como quisieras, no pierdas tiempo en averiguar lo que está mal y haz todo lo que necesites hacer para mejorar. Tú también mereces ser sano y feliz.

Los últimos meses han sido dolorosos y me dieron una lección de humildad, pero en última instancia fueron felices. Empecé este camino en las profundidades de la desesperación, mis ojos casi permanentemente cerrados por la hinchazón de tanto llorar, preguntándome a dónde ir desde aquí, qué hacer. ¿A quién podía decirle?, ¿qué diría? ¿Debo mantenerlo en secreto o escribir en mi blog al respecto, o simplemente desaparecer de la faz de la tierra y no volver a actualizar mi blog? Pensé mucho en mi blog, mi precioso espacio personal para compartir mis tontas historias, mis fotos más ridículas, y mis recetas favoritas. No quería abandonarlo, pero ¿cómo iba a continuar? Apenas hice este anuncio supe que iba a recibir correos de odio. De hecho, sólo de comentarios en Twitter y otros blogs, ya me han inundado con cartas airadas acusándome de ser un trol anti-vegano que ha estado conspirando durante años, o al servicio de la industria de la carne.

Sabía que me iban a llegar cartas de odio apenas hice este anuncio pero no me sentía bien manteniéndolo en secreto por más tiempo. Soy, por naturaleza, una persona dolorosamente honesta. Pero una vez lo anuncié, me pregunté, ¿Qué hago entonces? ¿Mantengo el blog? ¿Abandono el blog? ¿Debo tomar fotos de la carne, o sólo mostrar mi comida vegana? No quería ocultar una parte de mi vida como si me avergonzara de ella. No quería negar la propia decisión que me devolvió la salud y la felicidad, sin decir ni una palabra de mis elecciones a nadie. Sobre todo, quería seguir con el blog porque me encanta la comida. Me encanta pensar en ella, escribir sobre ella, cocinarla y, sobre todo, comerla. Me encanta la comida y me encanta ser una blogger de alimentos. Adoro a la comunidad, los amigos, las risas, los recuerdos. No quiero abandonar nada de eso. ¡Mi vida es tan deliciosa que quiero compartir cada bocado!

VeganismoSectario y Fundamentalista.(1)

 

A los miembros de algunos movimientos veganos fundamentalistas ,se les adoctrina en  que  realizan un trabajo de alcance mundial. Se les enseña, además de la filosofía vegana, prejuicios, aversiones y odios, a veces de manera muy sutil. Los miembros del VeganismoSectario se condenan a sí mismos por no ser tan perfectos. Los miembros se pasan la vida en el intento de alcanzar el nivel de perfección y nunca lo logran porque las pautas establecidas en el veganismo más ortodoxo, como en toda secta, superan la capacidad humana. Se convierten en hipercríticos con buena parte de la conducta humana común.

Aquí entramos ya en los comportamientos fanáticos de los miembros del  VeganismoSectario. Pueden ser pacíficas manifestaciones como los “happenings” que hacen en las calles de las ciudades, pueden ser manifestaciones agresivas contra sectores sociales como las carnicerías, el de la tauromaquia o contra los bienes públicos (“graffiti” en las fachadas). De una forma o de otra, siempre quieren convencer a los que no comparten sus puntos de vista y su pensamiento lleno de paralogismos y falsas verdades.

La vitamina B12 es un producto de origen bacteriano indispensable para división celular, para la formación y maduración de glóbulos rojos, para la síntesis de ADN, y para el correcto funcionamiento de sistema nervioso. La deficiencia de esta vitamina B12 es muy frecuente entre veganos, lo cual provoca trastornos neurológicos potencialmente irreversibles, retraso psicomotor, alteraciones vasculares tempranas, un aumento del riesgo de desarrollar enfermedades relacionadas como arterioesclerosis y, si no es tratada, la muerte.

El calcio es necesario para mantener la salud de los huesos y para un buen número de funciones metabólicas que incluyen los músculos, la vasoconstricción y la vasodilatación, la transmisión de señales nerviosas, la comunicación intracelular y también participa en la secreción hormonal. Los veganos suelen presentan menos masa ósea y tienen un riesgo de fracturas un 30% mayor debido a su menor consumo medio de calcio.

Los riesgos de carencias nutricionales (también de vitamina D, ácidos grasos esenciales, hierro) y las consecuencias graves sobre la salud son especialmente importantes durante el embarazo, en los bebés y en los niños que en algunos casos ha provocado la muerte. Los niños que siguen dietas veganas son en general más pequeños, pueden sufrir raquitismo y escorbuto.

HEMEROTECA “AL AJILLO”

El absurdo animalista: «No es jamón, es cerdo muerto»

«No es jamón. Es cerdo muerto». El absurdo animalista no conoce límites. Su última mamarrachada ha sido presentar sus «chistosas» credenciales frente al céntrico Museo del Jamón de Madrid para pedir la abolición del producto estrella de nuestra tierra, «con su romántico tocino, gloria de frigorífico y salmuera», como dedicó Nicolás Guillén a Rafael Alberti en un soneto, que seguía:

Quiera Dios, quiera Dios, quiera Dios, quiera

Dios, Rafael, que no nos falte el vino,

pues para lubricar el intestino,

cuando hay jamón, el vino es de primera.

Mas si el vino faltara y el porcino

manjar comerlo en seco urgente fuera,

adelante comámoslo sin vino,

que en una situación tan lastimera

como dijo un filósofo indochino

aún sin vino, el jamón es de primera.

A lo que Alberti contestó:

Hay vino, Nicolás, y por si fuera

poco para esta nalga de porcino,

con una champaña que del cielo vino

hay los huevos que el chancho no tuviera.

Y con los huevos, lo que más quisiera

tan buen jamón de tan carnal cochino:

las papas fritas, un manjar divino

que a los huevos les viene de primera.

¿Dijo huevos? «¡Asesino!», gritaría la ridícula sociedad animalista del siglo XXI. Porque, no lo olviden, primero han atacado los toros, pero como acaba de advertir el ganadero Victorino Martín, después vendrán los cerdos, los jamones, los mariscos y los huevos. Y hasta las setas, pobres sufridoras cuando se les arranca de la tierra; por cierto, un negocio que mueve unos 200 millones de euros cada temporada, según algunos estudios.

Pero al animalismo ni le interesa la economía, ni la cultura -el jamón está muy presente en nuestra literatura, como acabamos de ver-, ni mucho menos la ecología -pero no merece la pena recordárselo-. Ni escuchan, ni leen. Ni mucho menos razonan. Lo suyo es un falso ecologismo. El «reich» animalista. Ya hubo unos que quisieron hacer un parque para toros bravos. Con los cerdos suponemos que preferirán también su extinción o adoptarlos como mascotas. «¡De marranos a marranos!», espetó un señor atónito al ver la manifestación frente al Museo del Jamón. La diferencia es que de los marranos, de los cerdos, claro, ya se sabe que al español, según el refranero popular, le gustan hasta los andares.

Parte de la sociedad ha perdido el norte, el sur, el este y el oeste. Sonroja ver manifestaciones como esa, más propias de una inocentada que de la realidad. Con el agravante de llamar «¡asesinos!» a los que comen este manjar o decir que es «un asesinato» la matanza del cerdo y cortar el jamón, un arte que pocos dominan.

 

Llegará un día en el los animales vayan a restaurantes «Guaguau Michelin», donde les sirvan carne humana a la parrilla

 

Reacciones en Twitter: «Delirios»

Son muchas las reacciones en las redes sociales sobre tal hecho. «No se puede ignorar lo que significa y trae consigo el animalismo, ni justificar a un pánfilo e hipersensible animalista que manifiesta a gritos sus delirios frente al Museo del Jamón, ¡no más animales víctimas del animalismo, ni aficionados víctimas del buenismo!», ha escrito Observatorio en un tuit. «”Es cerdo muerto, no es jamón”. Manifestación en contra del asesinato de cerdos frente al “Museo del jamón” en Madrid. Esto se nos va de las manos», dice el policía Alfredo Perdiguero.

Añade Pilar Labajos: «El sesgo de los animalistas… Solo les parece maltrato cuando se trata del toro en el ruedo y ahora también cuando el cerdo se hace jamón, demostrando que no son los animales lo que protegen sino su ideología progre que odia a España». Sigue Pedro G.: «De todos estos progres de pacotilla y cobardes, espero una gran manifestación ante las carnicerías musulmanas “Halal” , tras manifestarse delante del Museo del Jamón con agresividad furibunda. Venga a ver si hay “criadillas”!!». Javier Leoz va más allá: «¡Esta carne es un asesinato! Soflamas de una manifestación hoy ante el Museo del Jamón en Madrid. 100.000 abortos no les importa un bledo, pero el cerdo sí. ¡Qué mal estamos!»

 

Después de los toros y el jamón, vendrán las manifestaciones frente al frigorífico de su casa si usted tiene la «mente criminal» de tener allí una merluza, unas chuletas, un huevo de corral o un tomate

 

«¡Harta de tanta tontería!», es otro de los tuits que se leen. O el de «generación inculta». Pero no se preocupen, esto no quedará ahí: después de los ataques a los toros y al jamón, vendrán las manifestaciones frente a su frigorífico si usted -«¡salvaje!» tiene la «criminal mente» de conservar en su nevera un pescado, unas chuletas, un huevo de corral o un tomate. Nada, algunos acabarán pidiendo que sean los animales los que devoren a los hombres, los que tengan un móvil último modelo y vayan a restaurantes «Guaguau Michelin», donde les sirvan carne humana a la parrilla. Incluso puede que alguno perro tenga un día la idea de manifestarse para que los hombres recuperen los mismos derechos que los animales, que, no olvidemos, no tienen obligación alguna.

Pues lo dicho, harta de tantas sandeces me voy a una tomar una tapa de jamón de Huelva, ese placer para el paladar y con tan excelentes propiedades al que Lope de Vega cantó:

Jamón presunto de español marrano

De la sierra famosa de Aracena

Adonde huyó del mundo Arias Montano.

Gloria bendita.

 

“El veganismo termina matando animales de manera indirecta debido a lo que conlleva la producción de los alimentos consumidos por los veganos”.

“Trigo, arroz, maíz. La mayoría de los veganos los comen. El primer impacto de los cultivos masivos es la deforestación: desalojamos a la naturaleza para plantar. En Argentina directamente se quema la selva y se queman nidos con lanzallamas. Luego hay que defender la siembra de las aves que vienen a hurgar, por lo que muchos propietarios distribuyen granos envenenados. Después, los herbívoros silvestres van a ir a por los primeros brotes: se ponen entonces alambradas eléctricas, o directamente se cazan a tiros

info:El veganismo también mata a los animales

 

Es obvio, dada la enorme oferta in crescendo, que todos esos productos no los está consumiendo sólo la población vegetariana. Ya me gustaría, pero no son tantos. Esas bebidas vegetales azucaradas y esas hamburguesas vegetarianas hechas de cereal refinado, aceite de girasol, un 10% de verduras y un mísero 5% de algún alimento proteico vegetal, se las están llevando a casa muchas familias pensando que son opciones saludables. Un embutido vegano es almidón, grasa de mala calidad, saborizantes y sal. Pero la gente ve la uve en color verde, unas hojitas dibujadas en el paquete y un 100% vegetal y creen que están comprando prácticamente lechuga.

Info:Por qué es una mala noticia que la industria se aproveche del auge vegano

 

“Los trastornos de la conducta alimentaria (TCA) son trastornos mentales caracterizados por un comportamiento patológico frente a la ingesta alimentaria de carácter obsesivo. Son trastornos de origen multifactorial, originados por la interacción de diferentes causas de origen biológico, psicológico, familiar y sociocultural. Son enfermedades que provocan consecuencias negativas tanto para la salud física como mental de la persona.”

“Los Trastornos de la Conducta Alimentaria (TCA) más conocidos son la anorexia nerviosa y la bulimia nerviosa, pero también existen otros, como el trastorno por atracón, la ortorexia (la obsesión por la comida sana) y la vigorexia (la obsesión por el ejercicio físico). En mi opinión, el veganismo tiene muchos aspectos en común con este tipo de trastornos, y a continuación (Jessica Fillol) intentaré explicar por qué.”

“En no pocas ocasiones el veganismo otorga una coartada ética a quienes ya padecen este tipo de trastorno.”

Info:Por qué creo que el veganismo y los trastornos de la conducta alimentaria tienen mucho en común

 

Frontales de carnicerías pintados con sangre falsa, grafitis o lanzamiento de piedras, son algunos de los actos que denuncian estos establecimientos. En concreto hasta siete carnicerías en la región de Hauts-de-France sufrieron estos ataques, en el mes de abril. En un momento, incluso se refieren a estos incidentes como “terrorismo”, pidiendo al ministerio que tome medidas en el asunto para proteger a los carniceros.

Info:Los carniceros franceses piden al gobierno protección contra los veganos violentos.

Comenzó como un acto de solidaridad con el reino animal y acabó en pesadilla. Tras ver en televisión un documental sobre mataderos, una pareja francesa decidió adoptar el veganismo, una dieta vegetariana estricta que prohíbe el consumo de cualquier producto procedente de la ganadería. Ahora se les acusa de haber propiciado la muerte de su hija de 11 meses por negarle los nutrientes que necesitaba. Se cree que el bebé ‘heredó’ a través de la leche materna un déficit alimentario de la madre, lo que podría haber contribuido al fatal desenlace.

El cargo al que se enfrentaban Joel y Sergine Moaligou, quienes afirman ser conscientes del error que cometieron, es el de “negligencia o negación de alimentos”, penado en Francia con un máximo de 30 años de cárcel. Finalmente han sido condenados a cinco años de cárcel, de los que deberán cumplir 30 meses.

La«ley Savino» prevé hasta un año de cárcel para el delito básico de imponer una dieta vegana a un menor. Pero si por ese hecho se deriva a una enfermedad o lesión personal, la pena de prisión ascendería a entre dos y cuatro años. El proyecto legislativo prevé incluso penas de hasta seis años si se produce la muerte del menor.

La diputada destaca que nada tiene que objetar si una persona adulta decide libremente seguir una dieta vegana estricta. El problema surge cuando se lo imponen a sus hijos menores, argumenta.

Obviamente, el proyecto de ley tendrá su natural recorrido parlamentario, pero ya ha provocado un fuerte debate en Italia. Sobre todo porque el número de veganos y vegetarianos es cada vez más grande en este país. Alrededor del 8 por 100 de la población se declara vegetariana y ha caído en picado el consumo de carne y productos lácteos.

Una militante de la causa animal, que publicó un mensaje injurioso tras la muerte de un carnicero en el atentado yihadista, ha sido condenada este jueves a siete meses de prisión en suspenso (es decir, la condenada no tendrá que cumplir la pena de cárcel) por “apología del terrorismo”, según han informado fuentes judiciales.

“Pues vaya ¿les choca que un asesino se haga matar por un terrorista? A mí no, no tengo ninguna compasión por él, se ha hecho justicia”, publicó la militante vegana en Facebook, tres días después de la muerte en la localidad de Trèbes del carnicero del supermercado Super U, Christian Medves, una de las cuatro víctimas .  El mensaje fue retirado posteriormente.

El veganismo y el animalismo no tiene límites entre determinados colectivos. Las ideas disparatadas que plantean algunos de sus miembros sobrepasan el ridículo y ponen de manifiesto la ausencia de algún tipo de conocimiento sobre el mundo animal.

Este es el caso de los vídeos explicativos sobre la vida de las gallinas que han protagonizado dos jóvenes que pertenecen al santuario Almas Veganas. En una de las grabaciones, que han corrido como la pólvora en las redes sociales, las mujeres aparecen estallando unos huevos contra el suelo porque ellas les “devuelven sus huevos” a las gallinas “porque son suyos”, aseguran. La reacción de las gallinas es comerse sus propios huevos, ¿están fomentando el canivalismo entonces?, se preguntan algunos tuiteros.

Recuerdo perfectamente el día en que las feministas coparon el movimiento de los derechos de los animales. Fue durante el 15-M en Madrid, en la Puerta del Sol. A un lado estaba la asamblea feminista y al otro la asamblea por los derechos de los animales, y de repente se mezclaron, acabamos todos juntos yo no sé por qué. Empezaron a hablar del abuso a la mujer y las veganas a decir que si a las vacas también se las abusa y ese día fue cuando feministas y animalistas se convirtieron en lo mismo. Desde entonces van a la par. ¡Cómo puedes hablar de violación en animales!, pensaba yo. Ahí fue cuando se descarrió el movimiento animalista”. Esta reflexión no la hace alguien ajeno a los círculos veganos y de defensa animal, sino de uno de sus exponentes más destacados años atrás. Un buen día se hartó de formar parte de lo que él llama sin tapujos “la secta vegana” y se fue para no volver. Desde entonces ha sido condenado al ostracismo y al repudio por parte de personas que antes se consideraban amigas.

“Me han llamado de todo por contar la verdad, de machista para arriba. Ahora me insultan porque como mejillones. Pero no me pienso callar. Me he propuesto como objetivo sacudir las conciencias, estoy harto de escuchar las mismas tonterías desde hace años”, afirma Javier Guarascio, muy popular entre el colectivo por ser un pionero en la gastronomía vegana, inventor de un montón de recetas hoy tan populares como el ‘vegadelfia’ (queso crema vegano), que explica en Dimensión Vegana.

Del veganismo a la defensa de los animales solo hay un paso, y él lo dio hace 25 años en su Lanús natal, Argentina. “Uno empieza rescatando perros y gatos de la calle, luego ves que otros animales también merecen consideración y ahí primero te haces vegetariano y luego vegano. Y te vas metiendo en las organizaciones, que en aquel momento era PETA la más potente. Les ayudas a colgar carteles en la calle, a hacer campañas…”.

La segunda mitad del siglo XX estuvo marcado por, entre otras cosas, la aparición de grupos sectarios que causaban estupor debido a las extravagantes líneas ideológicas que defendían. Los Davidianos y Aum Shinrikyō se convirtieron en claros ejemplos de esta dinámica. No obstante, el siglo XXI está dando también sus perlas. Uno de los ejemplos es el grupo nazi-vegano latinoamericano “Movimiento Emergente Veganista”, un grupo que combina el nazismo con el veganismo, y que defiende una línea ideológica muy pero que muy particular.

Info:Nazis veganos: la pieza que faltaba para completar el 2020.

 

 

‘Los veganos son los tontos útiles del capitalismo’

“Por qué los veganos están totalmente equivocados” es un titular que no deja lugar a dudas. Firman tres intelectuales franceses en una columna de opinión en la que arremeten à la Marías contra el veganismo como fuente de todos los males del mundo, como un peligro apocalíptico que acabará con los animales, con la agricultura, con nuestra salud, con la libertad. En definitiva, “el veganismo no nos salvará”, dicen al final sus autores resumiendo ocho epígrafes en los que pretenden desmontar argumentos como “Los veganos salvarán los animales” o “El veganismo es una posición política emancipadora”.

Sorprendentemente publicada en el periódico de izquierdas Libération, la columna fue escrita por el politólogo y autor de “Libération animale ou nouveaux terroristes?” (Golias, 2000), Paul Ariès, el periodista Frédéric Denhez y Jocelyne Porcher, socióloga y directora de investigación en el Instituto Nacional de Investigación Agronómica de Francia (INRA).

“Una tribuna llena de prejuicios y razonamientos falaces”

Activistas del L214

Obviamente, ha provocado una retahíla de respuestas, contando un total de tres dentro del mismo Libération y que recogemos aquí. La han tildado de “tribuna llena de prejuicios y razonamientos falaces”, según el grupo de activistas L214, de juntar “todos los clichés, mentiras y arcaismos vehiculados a lo largo de los años contra los veganos por los lobbys pro-carne”, según Aymeric Caron, periodista y portavoz de Rassemblent des écologistes pour le vivant (REV). Incluso el análisis de la pieza por el propio periodista del periódico, Pierre Carrey, desmarcado de la posiciones del activismo, ha sido negativa.

No es de extrañar tal carretada de críticas, porque la talla de los argumentos era la siguiente:

“Los animales han adquirido una segunda naturaleza que hace que ellos nos comprendan, y que todavía los comprendamos nosotros mejor. Así que es probable que no pidan ser ‘liberados’ (…) Piden vivir con nosotros, y nosotros con ellos, piden vivir una existencia interesante, inteligente y digna”.

“Las hambrunas actuales son armas políticas. Cuando hay gente que muere de hambre en algún lugar, es porque otros lo han decidido. No vemos de qué forma el veganismo podría cambiar esta realidad”.

“Habiendo expulsado a los animales domésticos, no queda nadie para mantener los paisajes despejados, como las praderas, humedales, montañas y bosques. Aunque sí obligar a los parados, presos y vagabundos a cortar hierbas o a producir robots que los suplanten”.

“Los teóricos y militantes veganos no son revolucionarios, son, al contrario, claramente los tontos útiles del capitalismo”

“El veganismo no participa de la emancipación de los animales y aún menos de la de los humanos. Al contrario, defendiendo una agricultura sin ganadería y un mundo sin animales domésticos, es decir, sin vacas, ni caballos ni perros, este movimiento nos mete todavía más dentro de las garras de las multinacionales y acrecienta nuestra dependencia alimentaria y nuestra alienación. Los teóricos y militantes veganos no son revolucionarios, son, al contrario, claramente los tontos útiles del capitalismo”.

Y como colofón, “El veganismo es peligroso”, a la que le siguen una serie de amenazas que acontecerán si el veganismo se impone en el mundo, la más ingeniosa de las cuales es la siguiente:

“El veganismo es el aliado objetivo de una amenaza todavía más grande. Porque, después de todo, la mejor manera de no dañar más la naturaleza es apartándonos totalmente. De cerrarnos en las ciudades, alimentados por flujos de moléculas y de flujos de datos. Nada más sucio, más limpio, que el espíritu sano vuelto hacia una moral última, la mejora del hombre mediante su aislamiento total de la naturaleza que no podemos dominar y que nos reenvía sin cesar a nuestra animalidad. Sí, veganismo rima con transhumanismo”.

“Han juntado todos los clichés, mentiras y arcaismos vehiculados a lo largo de los años contra los veganos por los lobbys pro-carne”

Aymeric Cayron, portavoz del grupo animalista REV

Aymeric Caron, cuya respuesta desmonta en pocas líneas las razones expuestas por los tres martillos del veganismo, afirma que “hay que tener mucha mala fe para osar afirmar que las vacas, los cerdos o los pollos que enviamos al matadero tienen los mismos ‘intereses’ que nosotros en la relación que nosotros les imponemos y que son felices con su destino” y recuerda que la filosofía que subyace al veganismo “es contraria a la lógica neoliberal que se basa en el consumismo y la explotación de los más débiles”.

“Los veganos se hacen una pregunta muy sencilla, que evitáis cuidadosamente: por qué estaríamos autorizados a terminar innecesariamente la vida a otros seres sensibles, inteligentes, sociables, que no piden más que poder existir, como cada uno de nosotros? Salvar y cuidar a los inocentes no puede dañar nuestra humanidad. Al contrario, es el único modo de reforzarla”.

“El veganismo es el aliado objetivo de una amenaza todavía más grande. De cerrarnos en las ciudades, alimentados por flujos de moléculas y de flujos de datos”.

Por su lado, los activistas L214, que sacaron a la luz la situación de unos mataderos que revolvieron los estómagos de toda Francia y gracias a los cuales fue posible la aprobación de la ley que obliga a controlar las instalaciones donde se da muerte a los animales mediante cámaras de videovigilancia, se expresaban así:

“Los autores de esta tribuna denigran a aquellos que muestran esta realidad perturbadora, ahorrándose la reflexión sobre la violencia con la que matamos a los animales”.(PETA)

También aportaban datos, cosa que la columna de opinión no hacía, para señalar que la ganadería “es la resposanble del 14,5% de las emisiones de gases de efecto invernadero” y del “80% de la deforestación del Amazonas (…) Una buena forma de luchar contra el calentamiento global y de preservar la biodiversidad es parar de consumir animales”.

¿Por qué estaríamos autorizados a terminar innecesariamente la vida a otros seres sensibles?

Aymeric Cayron, portavoz del grupo animalista REV

No olvidaban el razonamiento sobre poner a trabajar a parados, presos y vagabundos en la limpieza de los paisajes, que según los tres intelectuales podrían desaparecer. “El argumento según el qual el fin de la explotación animal llevará a un paisaje dramático da risa: paisajes y praderas pueden ser matenidos sin que debamos comer los animales que lo habitan”.

De igual forma se mostraba Pierre Carrey, que habló con algunos de los firmantes, cuyo matiz fue que el texto no iba dirigido “a todos los veganos sino a los más proselitistas” y que, como quiso aclarar Fréderic Denhez, él no es “hostil hacia los veganos en su conjunto, pero tengo la impresión de volver con este tema a los debates stalinianos de la época de mi abuelo”. Esta es toda la aportación al debate que iniciaron con una pieza obtusa. Triste.

Sin duda, el libelo arremete contra una tendencia en alza. Porque si bien los veganos son minoría y los vegetarianos sólo el 3-5% de la población francesa, como señala Carrey, los flexitarianos, es decir, las personas que han reducido el consumo de carne, alcanzan el 34% según un estudio de Kantas World Panel de 2017.

Un tercio de la población ya no puede considerarse una minoría residual sino un grupo de impacto en cuestiones de consumo, por ejemplo. Y ya es patente que ese segmento es el que respalda y visibiliza y difunde las luchas veganas porque simpatiza con ellas. Por supuesto, esto incomoda e incomodará. Pero no hay vuelta atrás.

Rosa Molinero Trias

PlayGround

 

Bulos y desinformación durante la crisis de Covid-19: una pandemia mundial.

Bill Gates en una charla TED en 2015 vaticinaba una catástrofe mundial. No se refería a una amenaza de misiles, sino de microbios, es decir, la aparición de un posible virus altamente infeccioso que, al igual que la gripe española de 1920, acabaría originando una pandemia mundial.
‘No estamos preparados para una próxima pandemia’. Tal y como predijo Bill Gates, un nuevo coronavirus Sars-Cov2 apareció en diciembre de 2019 en la provincia china de Wuhan. Desde aquel momento, los contagios por coronavirus COVID-19 no han dejado de aumentar, al igual que la marea de bulos, rumores y teorías conspirativas aparejadas al virus. Una de las más conocidas durante las primeras semanas de la epidemia fue sobre la posibilidad de que el COVID-19 fuera creado por el ser humano con un fin específico. Las redes sociales fueron el escenario perfecto para la propagación de aquella teoría, acusando a Bill Gates de crear y tener la patente de este nuevo coronavirus.
El 31 de enero de 2020, la plataforma antibulos Newtral.es publicó en su página web que la noticia sobre la supuesta implicación de Bill Gates en la creación del virus es ‘Fake’: ‘No hay pruebas de que Bill Gates sea el propietario de la patente de la nueva cepa de coronavirus’, explicaba la organización, tras haber contrastado la noticia a través de diversas fuentes y hechos.
Este es un ejemplo real de lo que está significando esta crisis, tanto sanitaria como informativa. El 11 de marzo, la Organización Mundial de la Salud declara al nuevo virus Covid-19 como una pandemia mundial. Una pandemia que se caracteriza por contagios masivos de los que estamos siendo testigos, causando la muerte de millones de personas en el mundo, y un aislamiento social con el fin de contraer y vencer al virus. Médicos y enfermeros en todo el mundo luchan por acabar con esta crisis sanitaria. El periodismo, por su parte, lucha contra otra pandemia, no menos peligrosa: la desinformación.

Este aislamiento social y confinamiento al que se ven sometidos millones de ciudadanos en el mundo trae consigo una enorme necesidad en la población de estar continuamente informada sobre esta nueva crisis que nos acontece.
Nemesio Rodríguez, presidente de la Federación de Asociaciones de Periodistas de España (FAPE) explica con este dato la enorme necesidad de la población de estar continuamente informados en este momento tan excepcional como es el Estado de Alarma decretado por el gobierno el 14 de marzo de 2020 con el fin de frenar el avance del virus: “Hay hambre de información, como lo demuestra el hecho de que la comparecencia del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, para explicar las medidas del estado de alarma fue seguida por 18 millones de espectadores (un 80,9% de cuota), la emisión más vista de la historia del país”.
Esta hiperconexión no se produce exclusivamente hacia los medios tradicionales y las fuentes institucionales, pues las redes sociales juegan de igual forma un papel esencial en las sociedades actuales. En la actual crisis de Covid-19 en el mundo, estas redes sociales estarían provocando lo que la Organización Mundial de la Salud (OMS) ha definido como ‘Infodemia’, y que se refiere a la sobreabundancia de información falsa y su rápida propagación en personas y medios.
Comprendemos, por tanto, la necesidad de analizar con detenimiento el contexto sanitario, político y social actual, pues ahí encontraremos la razón por la que las informaciones falsas han adquirido un enorme protagonismo en nuestras vidas, para luego comprobar si existe algún método contra esta nueva realidad que se impone en las sociedades de todo el mundo y que resulta tan perjudicial para los ciudadanos.

Este trabajo de investigación denominado: “Bulos y desinformación durante la crisis de Covid-19: una pandemia mundial” ha sido estudiado a raíz de las siguientes hipótesis:

1.-Posibilidad de relacionar la difusión masiva de bulos con el auge cada vez mayor de las redes sociales, el descrédito actual del periodismo y la aparición de una nueva pandemia mundial.

2.-Manejo y difusión de información errónea o poco contrastada por parte de diferentes gobiernos en la actual crisis sanitaria y su posible consecuencia desinformativa, repercutiendo de forma negativa en la población.

3.-Necesidad de diferenciar entre la comunicación en las redes sociales y el verdadero periodismo, así como la necesidad de éste de recuperar la credibilidad con el fin de combatir la desinformación actual con información contrastada, rigurosa y veraz.

La presente investigación tiene como objetivos abordar la aparición de una nueva pandemia mundial que está cambiando la vida de millones de personas en todo el mundo y que trae consigo una innumerable cantidad de bulos que viajan a través de las redes sociales y cuya consecuencia más inmediata es la desinformación de la población.
En primer lugar, es necesario conocer más a fondo los principales términos a los que nos vamos a referir en el desarrollo de esta investigación. Así pues, se ha comenzado por contextualizar el término ‘fake news’ debido a la popularidad que ha adquirido este término en los últimos años a raíz, sobre todo, de la utilización de este concepto por parte del presidente de Estados Unidos, Donnald Trump desde el año 2016.
Trataremos, además, de comprender en este primer acercamiento contextual el término ‘desinformación’, ya que su uso es aconsejado por autores como Rodríguez Pérez (2019) en un intento de ser más precisos, debido a la ambigüedad del término ‘fake news’ y su utilización como arma política. En este apartado también nos acercaremos al concepto de posverdad, al considerar que está íntimamente relacionado con la aparición de bulos y el intento de destruir a adversarios mediante un discurso político basado en emociones e informaciones falseadas.
En segundo lugar, pretendemos contextualizar la aparición de este nuevo virus en diciembre de 2019 y su posterior propagación mundial hasta llegar a ser considerado en marzo de 2020 como una nueva pandemia mundial. Igualmente, explicaremos el importante papel que han jugado las redes sociales en la difusión de los bulos provocados por el desconocimiento del nuevo virus.
En tercer lugar, y para finalizar la aproximación teórica, observaremos la situación actual en la que se encuentra el periodismo y los medios de comunicación, y su posible relación en el aumento del uso de redes sociales por parte de los ciudadanos debido al descrédito y desconfianza en el periodismo actual.
Por otro lado, se ha realizado un estudio con el objetivo de analizar la posibilidad de que diferentes gobiernos en el mundo sean causantes de generar desinformación en la población durante esta crisis sanitaria mundial, tomando como ejemplos principales a los gobiernos de Estados Unidos y China debido al protagonismo que estas dos superpotencias están alcanzando en esta crisis sanitaria mundial. El estudio seguiría con otro apartado cuyo objetivo principal es el de estudiar los efectos que esta desinformación tendría para la salud de los ciudadanos, así como para la salud democrática de la sociedad en general.
La tercera investigación se trataría de un análisis sobre las características principales de veinte bulos altamente viralizados durante esta crisis sanitaria y que resultan perjudiciales para la salud de las personas. Para ello, se ha observado cada bulo individualmente y se han buscado las características comunes de cada uno de ellos, además de examinar cuáles son los principales objetivos de propagación de estos bulos y comprobar si este tipo de informaciones tienen alguna relación con los elementos que caracterizan teóricamente al periodismo.
Por último, observaremos el intento de plataformas como WhatsApp, Facebook y los periodistas ‘fact-checkers’ por contrarrestar la enorme cantidad de bulos durante esta crisis de Covid-19 para estudiar si es un método efectivo contra la desinformación.

Nieves Estévez Delgado

TRABAJO FIN DE GRADO (Universidad de Sevilla)

La fábrica española de ‘fake news’

Alerta Digital, La Tribuna de Cartagena o Mediterráneo Digital son ejemplos de medios de comunicación españoles señalados por difundir noticias falsas.

Tras algunos de estos diarios se esconden personajes estrechamente ligados a la extrema derecha española.

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bulos-y-desinformacion-durante-la-crisis-de-__covid-19_-una-pandemia-mundial-per_estevezdelgado_tfg

Trafficker La ESTAFA de Roberto Gamboa.Te meten mucha programación mental.

 

Hola. Por fin me he decidido a escribir por aquí. Es hora de destapar este montaje sectario y coercitivo.

Soy alumno de la 5ª edición del “máster”- estafa de Roberto Gamboa.

Ante todo decir, que sí, me siento estafado y engañado y además, vilipendiado. Sólo el 5% puede ser válido. El resto es puro humo. Contenidos mal estructurados, desorganizados, desorientadores, sin sentido y todo organizado de manera que parece un concurso. Vamos todos al galope. En un módulo estuvimos dos días parados porque no sabíamos qué teníamos que hacer. Los vídeos se improvisan sobre la marcha. Nos llenan de actividades para que o bien estemos distraídos o bien para que parezca que realmente nos están dando contenido, pero no es así. Simplemente se limitan a juntarnos primeramente en tribus (somos 14 tribus con una media de 166 personas en cada tribu) y después en clanes. Dentro de estos clanes te ponen tareas y juegos absurdos donde si lo superas, tienes un premio (el premio es tener un zoom con alguien de arriba) o bien un clase que debería formar parte de la formación, no esperar a que nos la ganemos. En cuanto a los dpto. motivacionales, son cualquier cosa menos eso. Gente sin formación. Gente que pisotea a la psicología y que están todo el día mirando a ver qué se pone por la aplicación porque en el momento que encuentran un comentario haciendo una crítica, te escriben por privado para decirte que dejes de de comentar que estás desmotivando al resto de compañeros. O bien te lo dicen de manera pública y si te quejas de algo, estás generando mala energía y eres un tóxico. De ahí que mucha gente no quiera decir nada, por el miedo al qué dirán o el miedo a que te tachen de algo que no eres. Hay una parte que es sobre los villanos que nos pueden afectar y aquí meten mucha programación mental. Aparece Roberto diciendo que va a estar contigo hasta el final, que no estás solo, te lo prometo. Todo ello aderezado con música que te toca la emoción y se te clava todo en el inconsciente.

Hay gente que una vez acabado el curso ha visto que lo que vende Roberto no funciona. Ni el AGC funciona, ni te llegan los clientes. Pues lo que han hecho ha sido ponerse en contacto con el Instituto para decir justo esto y lo que hacen es que lo meten en el dpto de motivación, para que recuperen el dinero (quizás para tapar bocas) de ahí que este dpto sea cualquier cosa menos serio ni motivacional.

Después están todo el día con el espabilísmo. Esto es que si no está el contenido en la formación (cosa que ocurre con casi todo) te vayas a youtube o a google y lo busques ahí. Después de pagar 5000 euros te toca buscar la información a ti. Eso sí, si no lo haces es que vaya tela , aquí te tienes que estar espabilando todo el tiempo porque esta profesión es como la del médico, contante actualización por tu parte.

En cuanto a la mentoría que vende….Es cualquier cosa, menos una mentoria. Tutorías completas. A la hora de validad campañas o revisar campañas, sólo tienes una de cada. Y después si te he visto ni me acuerdo. Todo saturado.

Hay compañeros que han contactado con 35 negocios locales y todos y cada uno les han dicho que no, que no quieren hacer las prácticas de manera gratuita. Cuando lo expone en el “instituto” le dicen que la culpa es de él, porque seguramente lo está haciendo mal.

Aquí dentro hay gente desempleada que ha perdido sus ahorros por un sueño que no existe. Y además gente que no tiene conocimientos de informática y se han visto obligados de tener que pagar a parte, clases de informática. Todo esto es jugar con las personas.

Yo compré el sueño de un cambio de profesión, pero sin terminar ya se vislumbra la estafa que hay. Y ojo, no te quejes, porque es tal la programación mental que meten a la gente que los propios compañeros te muerden si dices algo. Entiendo que la gente llegado a un punto se autoengaña para no ver la realidad y comprobar lo dura que es y prefieren defender aquello por lo que han pagado.

Todo lo del océano azul, la comunidad, el manifiesto traficker, que lo vas a conseguir en 6 semanas………todo está sacado del libro de Russell Brunson Expert Secret. El resto del contenido, del libro dotcom secrets. Nada es original de él. Los copys son comprados a Maider Tomasera……….

He sido estafado. SI LO RECONOZCO Y ESTOY DENTRO DE LA REALIDAD PARALELA PERO HE DESPERTADO. HABRÍA ALGUNA FORMA DE PARAR TODO ESTO? GRACIAS.