Acontecimientos políticos que afectan al movimiento de pensionistas

 

En vísperas del segundo aniversario del nacimiento del movimiento de pensionistas, posicionamientos políticos ajenos a la causa de las pensiones rompen los consensos sobre los que se cimienta el trabajo unitario.

 

 

La Marcha a Madrid, la concentración de plataformas COESPE en el Congreso de Diputados, las recientes manifestaciones en Euskadi y Navarra, mantienen el pulso de las movilizaciones. El inesperado anuncio de un probable gobierno de coalición, capaz de resolver el dilema de la gobernabilidad, crea expectativas de progreso social. En vísperas del segundo aniversario del nacimiento del movimiento de pensionistas, posicionamientos políticos ajenos a la causa de las pensiones rompen los consensos sobre los que se cimenta el trabajo unitario.

 

Ecos de la Marcha de las Pensiones

Al volver de Madrid el 16 de octubre, el alcalde de Rota homenajea a la gente que participó en la columna del sur, mientras el pleno de la corporación municipal pide que se les conceda la Medalla de Andalucía. Esta marcha fue 200 km más larga que la del norte, supuso mayor esfuerzo y tuvo mayor mérito. Quienes integraron la columna del norte fueron recibidos en las concentraciones de Bilbao, Barakaldo o Eibar con aplausos de gratitud. No hubo ningún reconocimiento institucional, tampoco se pidió.

La repercusión mediática lograda por la columna que partió de Bilbao ha convertido a sus participantes en protagonistas de una supuesta odisea. Más duro que caminar seis horas con sol otoñal y en grata compañía es soportar una jornada de trabajo de ocho y hasta doce horas en las penosas condiciones que impone el empleo precario. Acto heroico es ser capaz de sobrevivir con pensiones de miseria. Esa experiencia, fruto de una iniciativa imaginativa, perdurará como un inolvidable recuerdo para quienes la vivieron. Y puede que en el futuro inspire proyectos similares, como lo fue el precedente de la Marcha del Hierro de 1992.

Una moción municipal controvertida

Por iniciativa del Movimiento de Pensionistas de Bizkaia, se presentan en todo el territorio mociones en defensa del sistema público de pensiones y de sus principales reivindicaciones, apoyadas por EH Bildu y Elkarrekin Podemos. Unos consistorios asumen las proposiciones, otros no. El Equipo de Gobierno del Ayuntamiento de Bilbao (PNV – PSOE) responde el 28 de octubre con una enmienda de modificación que recoge varias peticiones y excluye otras. Entre las ignoradas está la pensión mínima de 1.080 euros y el SMI de 1.200 euros.

Dicha enmienda consta de siete puntos, ninguno de ellos contrario a las aspiraciones del colectivo de pensionistas. EH Bildu y PP votaron en contra, Elkarrekin Podemos se abstuvo. Para comprobar el alcance del texto aprobado basta conocer el primer punto: Garantizar un sistema público de pensiones suficiente y sostenible, basado en el derecho a unas pensiones dignas en un marco de solidaridad y transparencia, sostenido por fuentes de financiación ciertas, de forma que se garanticen unas pensiones dignas y predecibles.

La causa del distinto posicionamiento de quienes apoyaban la propuesta inicial tal sea que la declaración no va dirigida al Gobierno Vasco: El Ayuntamiento de Bilbao, en defensa de un sistema público de pensiones que sea garante de la solidaridad entre generaciones y pilar de una sociedad en condiciones de vida dignas, insta al Gobierno del Estado…. En la concentración de pensionistas de Bilbao, sin llegar a leer el documento, se expresan ambas posturas. En contra de rechazar el texto del Equipo de Gobierno se exponen, entre otros argumentos, que implica reconocer la legitimidad del MPB, después de declarar en marzo del pasado año el Alcalde de Bilbao que le incomoda ver a los pensionistas protestando ante el Ayuntamiento, en vez de hacerlo en la Delegación del Gobierno.

El dilema de una huelga general

El 23 de octubre, estando reunido el pleno del Movimiento de Pensionistas de Bizkaia, la denominada Carta de los Derechos Sociales de Euskal Herria, de la que forman parte ELA, LAB y entre otros colectivos una asociación de pensionistas, anuncia la convocatoria de una huelga general en la segunda quincena de enero de 2020. ELA lo proclamaba de esta manera: El movimiento pensionista realizó el 22 de octubre una comparecencia pública para destacar la necesidad de intensificar las movilizaciones que desde hace casi dos años vienen realizando semanalmente en defensa de unas pensiones dignas. La Carta de Derechos Sociales de Euskal Herria, plataforma que incluye diferentes agentes sindicales y sociales, entre ellos ELA, ha recogido el guante lanzado por el movimiento pensionista, y ha anunciado un calendario de movilizaciones que incluye una huelga general.

Varias asociaciones integradas en el Movimiento de Pensionistas de Bizkaia, expresaron así su preocupación por la implicación del colectivo de pensionistas en dicha convocatoria:

El MPB es un movimiento social autónomo, no forma parte de la citada Carta de los Derechos Sociales de Euskal Herria ni de ningún otro organismo.

El MPB es un movimiento social independiente, ajeno a partidos políticos y sindicatos, no interviene en asuntos partidistas, no convoca paros laborales ni huelgas generales.

El anuncio de esa huelga general, relacionándola con la problemática de las pensiones, puede afectar al reconocimiento social y a la credibilidad del MPB.

El dilema de la huelga general llega a las concentraciones semanales, siendo tratado con cautela para evitar que tenga efecto desmovilizador. Entretanto, sindicatos y la asociación de pensionistas soberanista proclaman la huelga enmarcada en el contexto del derecho a decidir. Pero la realidad es la que es: el colectivo de pensionistas no tiene posibilidad de participar en una huelga laboral, tendrían que hacerla trabajadores en activo, en muchos casos con contratos de trabajo precarios, peor retribuidos que la media de las pensiones.

El actual gobierno en funciones no tiene capacidad ejecutiva. Si se formalizase un gobierno PSOE – UP, no habría forma de justificar una huelga general nada más constituirse

No faltan precedentes de convocatorias de huelga general contra reformas de pensiones. La primera se remonta a junio 1985. La convocó CCOO cuando Felipe González aplicó medidas menos restrictivas de las que CCOO y UGT aceptaron en 2011 con Zapatero en La Moncloa. Contra esa reforma en enero de 2011 fueron a una huelga en Cataluña, Galicia, Navarra y Euskadi, los sindicatos CGT, CNT, CIG, ELA y LAB. Estas y otras llamadas a la huelga suelen ser motivo de discordia entre sindicatos de ámbito estatal y soberanistas. Podría volver a ocurrir, pese a que hasta la fecha todos ellos han respaldado las movilizaciones promovidas desde el movimiento de pensionistas.

La huelga general representa un enfrentamiento extremo. Es el último recurso para rechazar con la máxima contundencia la actuación del gobierno de turno. Rajoy tuvo que soportar huelgas generales contra reformas laborales. Ahora la situación es más compleja que nunca. El actual gobierno en funciones no tiene capacidad ejecutiva. Si se formalizase un gobierno PSOE – UP, no habría forma de justificar una huelga general nada más constituirse.

El llamamiento a la huelga general se reitera en las manifestaciones del 16 de noviembre en Eibar, Donostia, Gasteiz, Iruña y Bilbao. Cabe imaginar que se pueda reconsiderar la decisión, conforme están haciendo UGT y CCOO. En las circunstancias políticas actuales, con un tenso equilibrio entre fuerzas reaccionarias opuestas a cualquier progreso social y una unidad de la izquierda débil, llamar a la huelga tendría un efecto desestabilizador, repercutiendo sus consecuencias sobre la fortaleza e incluso la supervivencia del movimiento de pensionistas.

Se vuelve visible un gobierno imposible

Además de la insistencia de Unidas Podemos, posibilita lograr un gobierno de coalición el éxito electoral de Vox. La amenaza creciente de la extrema derecha obliga a la izquierda a entenderse. Las urnas dieron el 10 de noviembre un resultado inquietante, sólo quedaba la opción de intentar formar un gobierno de progreso. Es una noticia esperanzadora para gran parte de la población, cuyas retribuciones dependen de las decisiones del gobierno de turno. Afecta en particular el colectivo de pensionistas, amenazado otra vez por el 0,25 %.

Si llega el gobierno de coalición, la nueva situación pone a prueba, además de las tácticas de los partidos que lo integran, las convicciones de sus bases que participan en movimientos sociales. Podrían tener que optar entre acatar las razones de estado que reclama el partido o permanecer fieles a sus principios. Ocurrirá, por ejemplo, en el caso de militantes de Unidas Podemos que son activistas del movimiento de pensionistas. De entrada tendrán que valorar si resulta satisfactorio o insuficiente este compromiso del futuro gobierno en materia de pensiones: Blindaje de las pensiones de nuestros mayores: asegurar la sostenibilidad del sistema público de pensiones y su revalorización conforme al coste de la vida.

Esa declaración responde a una de las demandas inmediatas, desactivando la congelación encubierta del 0,25 %. Pero no basta. Pasa a primer plano la reclamación de una pensión mínima equivalente al menos a los 900 euros del actual SMI. La negociación presupuestaria del 2018 permitió mantener el poder adquisitivo y mejorar las pensiones mínimas durante dos años, sin que afectase a la continuidad de las movilizaciones. Otro tanto ocurrirá aunque la revalorización en base al IPC sea definitiva. La bandera del movimiento de pensionistas pasará de rechazar el 0,25% a demandar una pensión mínima que contribuya a reducir las desigualdades sociales, que afectan sobre todo a las mujeres, en particular a las viudas. Tampoco en esta ocasión habrá desmovilización. La lucha deja de ser defensiva, se convierte en baluarte progresista y adquiere un carácter marcadamente solidario.

Aunque un gobierno de izquierdas sea más receptivo a las demandas ciudadanas que la derecha, los movimientos sociales mantienen su actitud combativa, reclamando siempre lo que consideran justo, incluso si es una aspiración que no se ciñe al principio de realidad. Con un gobierno plural y progresista sigue teniendo plena validez la consigna: Gobierne quien gobierne, las pensiones públicas se defienden. Pensionistas que votan UP vivirán una experiencia inédita: reclamar por primera vez a un gobierno que han contribuido a crear, aplicando el lema podemita: tener un pie en las instituciones y otro en la calle.

*Luis Alejoses sociólogo y pensionista

 

Chile 2019: Un proceso de cambio inevitable desde su estructura.

Próximos a cumplir un mes desde un estallido social sin precedentes en la democracia chilena, donde miles o millones se han volcado a las calles producto de una ola de violencia comprimida, visceral y desatada por decisiones e ineptitudes políticas, francamente, alarmantes y donde hoy, diez de noviembre, cientos de personas han sido mutiladas llegando a tener un triste récord a nivel mundial: más de 200 personas han recibido daño en sus ojos, miles han sido detenidos; torturados, vejados y se teme que existan o estén, muchos de ellos, desaparecidos. Y ya van cerca de 40 personas muertas desde el inicio de nuestro triste y, a estas alturas, célebre octubre rojo.

Luego de que se estimara un alza de $30 pesos chilenos ($US 0,040) a la tarifa adulta del metro tren del gran Santiago de Chile y tras una serie de declaraciones de autoridades de gobierno que, a lo menos, fueron desafortunadas en donde la sorna, burla e ironía semántica fue la chispa que encendió la mecha de las manifestaciones evidenciando, de manera dramática, que no es solo el alza del pasaje del metro-tren santiaguino sino que son 30 años de una dormida idea de que Chile es un país modelo de desarrollo. Un país que hoy se despierta y pone en jaque a toda la estructura e instituciones adictas a un modelo que solo beneficia de manera morbosa a un porcentaje mínimo de la población, en una suerte de elite o cofradía que hoy ya no distingue sectores políticos y que les sitúa como una casta oligárquica cleptocrática absurda y fuera de contexto; o de tiempo. El paradigma del libre mercado en donde el agua, las pensiones, la salud, la educación, los recursos naturales primarios y el sistema político se ha convertido en un negocio y en un manejo de intereses enquistado en una cúpula que ha terminado segregando y, a la luz de los acontecimientos de las ultimas semanas, criminalizando la legitima protesta y manifestaciones públicas por una justa, y hoy más urgente que nunca, reivindicación social.

Provoca una profunda tristeza ver confrontaciones entre compatriotas. Observar una violencia desbordada y conocida; donde terminamos enfrentados, entre ciudadanos, pueblo contra pueblo y donde un mínimo sector, recluido dentro de sus privilegios desde su burbuja, permanecen contemplativos y lejanos. Incapaces, indiferentes, de pronto, porque no pueden empatizar con las demandas y derechos sociales, porque no los conocen. Dictan leyes y propuestas de una realidad que jamás han conocido o, de plano, olvidado su origen y quien les mandato representar ese poder.

Hoy, lo que se cuestiona es el modelo y que el Gobierno de Chile, presidido por Sebastián Piñera, multimillonario empresario ligado a la centro derecha chilena, se ha encargado de profundizar. Un gobierno en democracia que declara estado de excepción constitucional y que pone militares en las calles permitiendo una represión feroz, abriendo la herida de los capítulos más negros de nuestra historia. Un fantasma que creíamos olvidado y que resurge de la forma más cruenta y feroz. Y que hoy, se transforma en una democracia y un gobierno fallido.

Señor presidente, necesitamos una política integradora, sin soberbia. Que escuche y resuelva con la ciudadanía; no, contra ella. Hoy, en mi país, Chile; la democracia ha sido abofeteada cuando el fracaso de la gestión política no ha estado a la altura y se decide, destempladamente, militarizar la calle. Pareciera ser que nada aprendimos después de tanto dolor e injusticia.

En esta penumbra de una suerte de noche indeseada, seamos capaces de mirar más allá de nuestras narices y recordar. Coreábamos “Para que Nunca Más”, prometíamos jamás repetir u olvidar los horrores cometidos. Y aquí estamos, cuando compatriotas que ostentan responsabilidad de nuestras armas, las armas del estado, mis armas que permiten la defensa de la nación, son usadas para reprimir el anhelo de un país más justo. La prudencia olvidada solo será resarcida con la justicia desde un rencor que han fecundado de la manera más vil y brutal. Hoy el cántico resuena por el derecho de vivir en paz y por la justicia social.

Sí, ha existido un saqueo progresivo, desmedido, violento con el manejo de la minería y los escasos royalties a multinacionales nacionales y extranjeras, con la captura de los derechos de agua asociados; empresas forestales que han provocado un verdadero ecocidio en el centro y sur del país, industria subsidiada y alimentada para el enriquecimiento de sus dueños con el apoyo estatal que ha invadido zonas fértiles y expandido una suerte de desierto verde poniendo en riesgo y amenaza nuestro sur profundo, con un modelo impuesto y peligroso. Con una industria acuícola intensiva de alto consumo, con sanitarias que fallan continuamente. Súmenle leyes reservadas de fuerzas armadas, ley de pesca, etc.

El quiebre democrático promulgado por nuestro presidente, la sangre hermana derramada que ha interrumpido nuestra democracia y libertad, los muertos en aumento, cientos de ojos estallados e inservibles y un discurso violento (“Estamos en Guerra”) deja grabado en la historia que esa política que ha dispuesto militares en las calles y, una vez más, las armas del estado contra de su propio pueblo (lo que no sucedía desde 1987) reabre una herida increíble de imaginar en democracia.

No podemos obviar que, como se ha dicho, la mecha ha sido la burla constante desde el Olimpo de la política enquistada, adicta a los privilegios del poder. Poder, que es claro, no les gusta ni interesa compartir. Después de toques de queda y estados de excepción constitucional, vandalismo exorbitado, de restringida nuestras libertades individuales con las fuerzas armadas y de orden en las calles, de muertes de compatriotas y miles de heridos; necesitamos que nuestras autoridades, el presidente y políticos profesionales, aboguen por la paz, justicia social, protección ambiental, evolución económica, ya. No podemos permitirnos más ineptitud y errores políticos que solo contribuyen a agravar esta tremenda crisis y aumentan la distancia de la ciudadanía. Caos y militarización solo propone un pseudo dialogo de choque, inservible e infructuoso, de un ejército estatal armado en contra de su gente, de su propio pueblo. Yo no quiero mi ejército contra mi pueblo. Yo no estoy en guerra, estoy en paz y quiero un país más justo. Sin violencia, con participación y diálogo.

Las Fuerzas Armadas y de Orden deben aplacar a saqueadores, violentistas y anarquistas. Apresarlos, juzgarlos porque no comparten reglas base de la democracia. En ningún caso, pensar en infringir daño o dolor; desaparición o muerte por acciones derivadas de una crisis política y su mal manejo. Miles o millones de compatriotas, personas de todos los sectores que, de manera transversal, se manifiestan pacíficamente en distintas ciudades por un Chile mejor. No caer en el juego de la violencia es un permanente reto para todos. Lo que se busca es paz y justicia. Quiero democracia, no un estado fallido, frustrado o deprimido.

Con extrema humildad le pedimos a nuestros líderes, al ejecutivo, gobierno y oposición, que no queremos más muertes ni heridos. Basta de muertos y miradas mutiladas. Sus manos están, tristemente, manchadas de sangre. La brutalidad de convertir demandas sociales en una “guerra” inventada, en una especie de dictadura innecesaria, de un estado fallido supuestamente intervenido por fuerzas externas, no es la vía para una solución real y urgente. Chilenos/as con uniforme, no maten a su mismo pueblo cuando este se levanta, subyugado, cansado, con el corazón por delante buscando un país mejor, con una ciudadanía en movimiento clamando por mayor equidad. Con el canto de la paz y la libertad como verdadera arma de esperanza. Con las manos limpias, sin manchas de sangre.

Hoy me proclamo en un estado fallido, cuando se altera la democracia con las armas del estado dispuestas para la represión de conciudadanos y personas que legítimamente, sin armas y violencia, manifiestan en libertad su sentir en una guerra imaginaria cuando cientos de miles o millones en sus calles, en paz levantan su voz, por su país, sin miedo. Muchas veces, los medios masivos se quedan en desmanes de una minoría violentista que evidencia una nula capacidad de comunicarse siendo también urgente poder analizar los códigos de violencia y represión.

Levantar la voz, sin violencia, es una obligación. Buscando siempre la justicia y, sin descanso, para recuperar la libertad. Militar o policía, piensa y ve con tu familia. Regresa a tu cuartel. No levantes el fuego, las armas de todos, contra tu par. Objeta, resiste, rebélate. Gobiernos, basta de fallar en el juego de la política. Tiempo es para la humildad, no para el pedestal.

Siempre es bueno recordar que Democracia significa poder del Pueblo. La libertad se recupera en la calle. Los derechos no se regalan, se conquistan; en paz y en movimiento. Seamos capaces de levantar la mirada, asumir que el país cambió y volvamos a confiar. Siempre en paz, por la recuperación y mantención plena de nuestras libertades; y a la caza de nuestros derechos sociales. Agua, vida, salud, pensiones, recursos naturales, futuro, juventud, esperanza. Por la extinción de nuestra plutocracia económica política gobernante. Por un nuevo Pacto Eco Social y una democracia horizontal, ecológica; y una política ciudadana inclusiva y vinculante.

¿Seremos capaces de romper el paradigma, olvidar el modelo y proponer uno nuevo? ¿Más Eco que Antropocéntrico? ¿Será éste el punto de inflexión reconociendo que todo ha cambiado? Yo creo que sí.

Muchos intentan despolitizar el movimiento ciudadano, la protesta, el disentimiento cuando es, justamente, lo trascendental de la misma (protesta/manifestación social pacífica). El movimiento social sin precedente es, ante todo, un movimiento político ciudadano que desafía y obliga a una política ciudadana transformadora de las políticas públicas y del modelo económico.

Después de la marcha multitudinaria del 25 de octubre con millones en las calles, donde una minoría vandálica desenfocada no impide que el mensaje de la ciudadanía se imponga y escuche por todos, queda claro que la gente habló, demostrando que gobierno actual aún no sale de su letargo, estrés y shock, que todo este intempestivo movimiento ciudadano ha provocado. La “Marcha Más Grande de Chile”, a la que han seguido marchas de gran convocatoria, es porque se exigió que militares y policías regresarán a sus cuarteles; junto a sus familias. No queremos más muertes por armas del estado alzadas contra chilenas y chilenos en una guerra ficticia. Queremos paz y justicia.

Y desde la justicia nos preguntamos: ¿un carabinero o un militar no puede, si lo sintiera, participar de una marcha o protesta? Por cuidar su trabajo o intereses superiores, ¿no puede liberar su pensamiento? ¿pueden pensar por si mismos o empatizar con demandas sociales? ¿Puede alegar objeción de conciencia?

Existe tantos casos, tantas historias que comenzaran a rondar en el mundo. Como el caso de Lenny que fue baleado por policía pública y que no podrá sacarse los balines de su cuerpo. O el reciente caso de Gustavo, cegado por balinazos en sus ojos. Ciego con presupuesto estatal!

Cupulas contemplativas, enquistadas, paralizadas ante la verdadera voz, sin partidismos, dialoguemos del real saqueo; del caldo de cultivo que, junto a una política inepta, cambió un Chile que hoy clama por libertad, esa apreciada presencia arrebatada, de un golpe, a la democracia.

Si dejamos pasar esta tragedia, seguiremos repitiéndola como imbéciles, que llevamos el odio a nuestras ideas por querer un país mejor. La Unidad Social; democracia horizontal y política ciudadana como nueva vía es un derecho y una urgencia para ventilar a rancios del poder.

No podemos dejar de mencionar que ante todo el problema social es un problema ambiental, en donde aún tenemos que conversar cómo eliminamos las zonas de sacrificio, que hacemos o cómo enfrentamos que existan niños y adultos con metales pesados en su sangre. Donde líderes sociales, dirigentes y protectores de los derechos humanos son amenazados, criminalizados, perseguidos y “suicidados”.

A no dejarse engañar. El juego perverso del miedo, el desabastecimiento y la división es lo que nos ha llevado al odio. Seamos capaces de ver más allá. Rompamos el paradigma de un modelo arbitrario y fuera de tiempo. Aprovechemos la organización ciudadana con esperanza.

En estos días aciagos, cuando nuestra preciada libertad camina herida, tambaleante, casi derrotada y se descubren miserables; seguimos adelante quienes luchamos por justicia social y ambiental. Unámonos más que nunca por un futuro mejor y en paz. Solo la represión les queda cuando han perdido el control del miedo y el consumo. Ha no dejar de mirarnos a los ojos, amarnos y respetarnos en nuestras diferencias; y lo más importante, considerarnos todos y cada una de nosotros, como seres humanos. Al triste gobierno que nos conduce solo le queda el orden y la represión.

Rodrigo de la O

Vigilante CosteroOngDirector 

Waterkeeper Chile

WKA Council Member. Latinoamerica Rep.

NOTA:

El equipo de redacción de Ametzagaña agradece el presente articulo

¿DESPIDO GRATIS? Los efectos de la mochila austriaca

En las recientes propuestas electorales ha vuelto a la actualidad el fondo de capitalización para las indemnizaciones por despido, popularmente denominado “mochila austríaca”. Como es conocido, esta medida consiste en la introducción de un fondo (equivalente a uno de pensiones) donde la empresa aporta un porcentaje del sueldo del trabajador al cual se tiene acceso en caso de despido o jubilación.

Aunque este porcentaje podría añadirse al sueldo y a las cotizaciones del trabajador, en realidad no se ha plantado así en nuestro país. En la propuesta del PSOE recogida en la Reforma Laboral de 2010 (“Disposición Final Segunda. Fondo de Capitalización”) se establece de manera explícita que no se subirán las cotizaciones sociales a cargo de la empresa, lo cual también parece evidenciarse en el acuerdo de gobierno al que llegaron el PSOE y Ciudadanos en 2016, así como en la propuesta legislativa más reciente de Cs. En definitiva, esto supone que los recursos del fondo saldrían del salario indirecto que reciben los trabajadores en forma de contribuciones a la Seguridad Social a cargo de la empresa.

En teoría, el primer problema que pretende resolver esta medida es la falta de movilidad de los trabajadores con mayor antigüedad por miedo a perder su indemnización por despido. Si bien no existe una evidencia clara sobre este tema, dado que aparte de la indemnización la antigüedad en la empresa otorga otra serie de derechos (como complementos al sueldo derivados de la antigüedad), y la cada vez menor duración de los contratos, es difícil que exista un colectivo muy grande de gente que pudiendo cambiarse de trabajo no lo haga por miedo a perder la indemnización. Además, de ser el caso pueden buscarse alternativas para ese colectivo específico, por ejemplo, reformando el FOGASA para ampliar las condiciones en las cuales se puede acceder a la indemnización por extinción voluntaria con causa justa sin tener que reducir los derechos del conjunto de trabajadores.

El otro problema que pretende resolver la “mochila austriaca” es la rotación e inestabilidad que sufre un colectivo cada vez más amplio de trabajadores (la mitad de los afiliados al Régimen General de la Seguridad Social tienen contratos atípicos). De acuerdo a los defensores de esta medida, la rotación se debe al excesivo coste de despido que tienen los contratos indefinidos a tiempo completo con cierta antigüedad (en ocasiones denominados insiders) frente al resto de trabajadores (nombrados como outsiders). Reducir el “exceso de protección” que supone esa barrera de salida es un objetivo central de sus proponentes.

De hecho, bonificar los despidos ya fue una estrategia del PSOE. Durante el período 2011-2013 se utilizó el FOGASA para pagar 8 de los 20 días de salario por año trabajado en las empresas de menos de 25 trabajadores en despidos objetivos y en despido colectivo (ERE), sin que esto repercutiera en una menor dualidad o inestabilidad.

Aunque los partidos que la proponen (PSOE y Cs) no han llegado a establecer cuál sería el porcentaje del salario que se destinaría al fondo, si tomamos como referencia el caso austríaco se trataría de una indemnización de 5,5 días por año trabajado (un 1.53% de 365 días), frente a las indemnizaciones por despido actualmente existentes de 12 días (temporales), 20 días (indefinidos procedente) y 33 días (indefinidos improcedente).

Existen dos opciones para solventar la diferencia entre unas y otras, la primera es limitar las indemnizaciones a la cuantía guardada en el fondo, con lo cual es evidente que los importes serán mucho menores. Se trataría probablemente de la mayor reducción de la protección frente al despido en una larga serie de rebajas desde los 60 días por año trabajado que establecía la Ley de Relaciones Laborales de 1976.

La segunda opción consiste en que se mantengan las indemnizaciones actuales y la empresa sólo abone en el momento del despido la diferencia entre lo guardado en el fondo y la cuantía de la indemnización. En este caso las supuestas virtudes del fondo desaparecen, ya que los trabajadores que quieran cambiarse de puesto tendrán derecho a mayores indemnizaciones que lo acumulado en el fondo (no existiría el incentivo a la movilidad) y seguiría existiendo la diferencia en las indemnizaciones que (de acuerdo a esa teoría) genera la rotación laboral.

Una alternativa sería incrementar la protección de los temporales para que sea equivalente a los indefinidos (y obligando a que la empresa sólo podrá descontar los recursos del fondo en caso de despido objetivo). En este supuesto, la aportación a cargo de la empresa sería del 5.4% (20 de 365 días), similar al tipo actual de la cotización a cargo de la empresa por desempleo (5.5%). En otras palabras, de implementarse este fondo y no incrementarse los tipos de cotización, la Seguridad Social dejaría de percibir una cuantía equivalente a sus actuales ingresos por la partida de desempleo a cargo de la empresa, generando un déficit que tendría que o bien ser financiado por otros medios o bien reducir las prestaciones.

En conclusión, la propuesta va orientada a que los costes del despido los asuma el trabajador en vez de la empresa, ya que su financiación provendrá del salario indirecto que suponen las cotizaciones a la Seguridad Social. Para que sus dos supuestas ventajas se consigan tienen que o producirse una reducción significativa de las indemnizaciones o que la Seguridad Social asuma su coste.

Por el contrario, existen múltiples inconvenientes. Primero, la apuesta por reducir la protección para reducir el desempleo y la dualidad contractual ha fracasado. Tras más de cuatro décadas liberalizando el mercado laboral la situación actual es de elevado desempleo y elevada segmentación, pero además se han agravado la rotación e inestabilidad y se han generalizado los empleos con contratos atípicos y/o con bajos salarios.

Segundo, al establecerse el carácter individual de las cotizaciones abre la puerta para terminar con la solidaridad del sistema de Seguridad Social. Si se establece un plan individual (e incluso hereditario) de capitalización este podría utilizarse para reducir las pensiones públicas (ante los menores ingresos) y, por tanto, aumentaría aún más las desigualdades en el sistema contributivo (las pensiones máximas tienen un tope que no existiría en el fondo).

Tercero, al permitirse que las contribuciones se deduzcan de la indemnización se refuerza el incentivo al despido ya que, lógicamente, será más barato. Sin embargo, estas cuantías no son sólo un coste para la empresa, sino que también generan un ingreso para los despedidos para que puedan buscar empleo y limita el poder discrecional de las empresas por romper su obligación contractual. Recordemos que el despido disciplinario ya cubre una serie de supuestos que permiten extinguir el contrato sin indemnización para el trabajador.

En definitiva, esta propuesta supone un hito más en la desprotección laboral y no aporta ninguna ventaja evidente a los trabajadores. Su único fundamento es que es necesario reducir los derechos laborales para acelerar la reducción del desempleo y de la segmentación laboral, pero a estas alturas ya debería resultar evidente que precisamente este tipo de reformas son las que han cronificado la precariedad.

 

Luis Cárdenas del Rey

Investigador asociado al Instituto Complutense de Estudios Internacionales (ICEI)

 

MARCHA DE LAS PENSIONES. Semblanzas de la Dignidad.

En las concentraciones de Euskadi se ha dicho, haciéndose oportuno eco la prensa, que resolver la problemática de las pensiones requiere cruzar el Ebro. Tal metáfora significa que lograr pensiones dignas, desde ahora y para siempre, implica ir a reclamar al centro del poder político y económico. 

Dicha consigna se hizo realidad el viernes 27 de septiembre, cuando la Columna del Norte, denominada así para diferenciarla de la Columna del Sur, procedente de Rota, sale de Miranda de Ebro con destino a Pancorbo. Era la quinta etapa de la Marcha de las Pensiones entre Bilbao y Madrid. La caminata comenzó el lunes 23 rodeada de expectación e incertidumbre.

En la segunda etapa, a las puertas de Orduña, salió a recibir a la columna la alcaldesa de la ciudad. Fue una estancia grata en la única ciudad de Bizkaia, visitando la escuela pública para explicar al alumnado los motivos de la marcha.

Tras acceder a la meseta por el histórico y penoso Puerto de Orduña, a la entrada de Espejo nueva sorpresa: bienvenida y al día siguiente despedida a cargo del servicio de bomberos, con sirenas incluidas. Al alojarse en el camping un grupo de jóvenes de Durango se une al coro de “Pensionistas aurrera”.

En Miranda se acude al funeral de un joven fallecido en accidente de trabajo y se participa en una concentración contra la violencia machista. La cena es una invitación de la Herriko Taberna. El alojamiento lo proporciona, como en Orduña y otros finales de etapa, la corporación municipal. Ese gesto de acogida, frecuente en el transcurso de la marcha, no depende de la significación política de la alcaldía.

El cambio de comunidad conlleva nueva escolta. El trato con la Ertzaintza resulta cordial, con la Guardia Civil empieza siendo correcto, será amable con el paso de los días. Se agradece que, siendo ilegales, se toleren los saludos acústicos de numerosos vehículos, en particular camiones. Es obvio que detrás de los uniformes hay personas preocupadas por el futuro de sus pensiones.

A la etapa entre Espejo y Miranda acuden seis compañeros del Txingudi guipuzcoano. Participaron en la Marcha del Hierro de 1992 siendo trabajadores de Laminaciones de Lesaka. Uno de ellos, invidente por accidente, ve necesario volver a la carretera en defensa de derechos inalienables: antes el puesto de trabajo, ahora las pensiones públicas.

Día de la provincia en la plaza central de Briviesca

Si no fue del agrado de la autoridad competente la irrupción del grupo de marchistas gritando “No hay pan para tanto chorizo”, menos entusiasmo produciría una pancarta local referente a los cerdos. La pernocta tendrá lugar en el polideportivo, tras permanecer en vela hasta la madrugada para participar en el programa “La Sexta Noche”.

Pasado el Puerto de La Brújula, al llegar a Quintanapalla con el calor del mediodía, se abre la puerta de una casa para obsequiar a la treintena larga de caminantes con refrescos y aceitunas. A cada paso una sorpresa grata y nuevas experiencias que emocionan y estimulan.

En las proximidades de Burgos capital, el primer saludo solidario lo transmiten trabajadores de obras públicas. Sus palabras: “También estáis defendiendo nuestras pensiones”. Al entrar en zona urbana la comitiva se amplía con gente de la propia ciudad y procedente de otras provincias de la comunidad: Palencia, Valladolid e incluso León.

Tras recorrer las calles de Gamonal, se celebra una concentración en la Plaza de Roma del barrio obrero que en 2014 protagonizó una lucha ejemplar contra el caciquismo y la arbitrariedad. Sigue una comida de hermandad en los locales de la parroquia de San Pablo. No es el primer encuentro fraternal con un clero sensibilizado por los problemas de este mundo.

Manifestación de Gamonal al centro de Burgos.

Hasta la meteorología se alía con la Marcha de las Pensiones, asegurando condiciones óptimas para caminar. Día tras día se suceden mañanas frescas y jornadas soleadas, con amaneceres y crepúsculos resplandecientes, propios de la meseta castellana.

Las tareas organizativas y logísticas, siempre ingratas y poco reconocidas, corren a cargo de las plataformas de COESPE, en colaboración con asociaciones locales y sindicales. Sin su fraternal apoyo no sería posible recorrer el trazado de la N-1 gritando: “Así, así, así hasta Madrid”.

Ocho días después de iniciar la marcha, las reivindicaciones se han ido entremezclando con las emociones. Afloran demandas globales que afectan a toda la ciudadanía. Reclamar el reparto equitativo de la riqueza o denunciar las desigualdades sociales, que afectan sobre todo a las mujeres, es otra forma de defender las pensiones públicas.

Burgos, 1 de octubre de 2019 

El 1° de octubre, dedicado a las personas mayores, la Columna del Norte arranca de Burgos a las 8 de la mañana, mientras clarea el día. Será una jornada singular, con enseñanzas sobre el territorio que llevan a rememorar emotivas frases de Miguel Delibes: “Si el cielo de Castilla es tan alto, es porque lo levantaron los campesinos de tanto mirarlo”. 

 

Etapa 9: Burgos – Valdorro

Cruzando el Arlazón y atravesando el núcleo urbano de Burgos, se topa con la vía rápida que sustituye a la antigua carretera general. Sin escolta de seguridad, no queda otra opcion que utilizar un hueco de la valla para acceder a la autovía e ir cruzando calzadas en busca de la dirección Madrid.

Por la vía de servicio se enlaza con una ruta secundaria que lleva a Sarracín. Como sigue sin haber carretera la única posibilidad es utilizar pistas agrícolas. Supone una experiencia curiosa avanzar por terreno de labranza y entre bosquetes de encinas con banderas reivindicativas.

Prosiguiendo campo a través, se enlaza con la carretera de acceso a Valdorro. No habiendo ahí posibilidad de alojarse, se utilizan los vehículos de apoyo para ir a Lerma. El frontón municipal, cedido por el ayuntamiento, se convierte en dormitorio colectivo para pernoctar dos noches.

Concluida la etapa, se graba un video solidario para enviar al barrio de La Camocha de Gijón, donde se intenta desahuciar a 37 familias obreras.

Etapa 10: Valdorro – Lerma

La jornada del miércoles 2 comienza con el viaje de vuelta a Valdorro, a fin de reanudar la caminata donde se había dejado. Será otro tramo que discurre por pistas parcelarias al borde de la autovía. Cada día más vehículos, sobre todo camiones, utilizan el claxon para saludar, alarmando a conejos y liebres que corretean por los campos.

A media mañana se integra en la marcha un grupo procedente de León y Palencia. Llega además en autobús gente de Cantabria y Bizkaia. Pertenecen a AMA, Asociación de Maltratados por la Administración. La columna supera entonces el centenar de personas. Al entrar en Lerma se cruza el puente medieval sobre el Arlanza, recorriendo el casco antiguo en manifestacion hasta concluir la etapa en la Casa Consistorial.

Esa tarde el alcalde ofrece al grupo de marchistas una visita guiada por la zona monumental de la ciudad, incluyendo el parador de turismo. En el mirador que se asoma a la vega hay versos de José Zorrilla: “¡Río Arlanza, Río Arlanza, que el florido campo pules, derramándote en holganza, tan frágil es mi esperanza, como tus ondas azules!”

Lerma representa la mitad del recorrido, unos 220 km. En adelante en vez de sumar habrá que descontar los que faltan hasta el km 0 de la Puerta del Sol.

Etapa 11: Lerma – Bahebón de Esgueva

Madrugada fría, cinco grados. Pronto calentará el sol, pero toca abrigarse. Dentro del frontón bastaba el calor humano. Hoy el grupo se amplía con seis cántabros. Además de aportar compañía refuerzan la despensa con quesadas.

El recorrido será similar al de días anteriores, va enlazando pistas de parcelaria a uno y otro lado de la autovía. No siempre es evidente la ruta a seguir, a veces hay que inspeccionar el entorno para no errar el rumbo. El terreno es ondulado, una sucesión de colinas, mientras se va perdiendo de vista la Sierra de la Demanda y hacia el mediodía comienza a perfilarse el Guadarrama.

Estando cerca del lugar de destino, llega por la pista un todoterreno. La conductora es la alcaldesa de Bahebón de Esgueva. A la entrada del pueblo se despliega la pancarta, coreando las consignas de rigor hasta llegar al ayuntamiento. La alcaldesa invita a refrescos en el bar, acudiendo después con las y los marchantes a comer en un restaurante de carretera.

Bahebón de Esgueva no llega a 100 habitantes, carece de local adecuado para alojarse. Las furgonetas de apoyo trasladan al grupo hasta el albergue de juventud de Aranda de Duero, cerrado al público por obras. Es un lugar cómodo para descansar durmiendo en cama.

Etapa 12: Bahebón – Aranda de Duero

Al día siguiente se vuelve a retomar la marcha en Bahebón de Esgueva. Las mujeres del pueblo han pre‐ parado un desayuno colectivo en el local social. Antes de empezar a caminar llega la Benemérita y da ins‐ trucciones respecto a la ruta a seguir. Al salir se unen al grupo la alcaldesa y Natividad, jubilada de 86 años, con pensión contributiva. Trabajó en artes gráficas. Formará parte de la marcha hasta el siguiente pueblo.

A media mañana se hace un alto en el camino para grabar un video de apoyo a los trabajadores del metal de Bizkaia. Desde hace años los empresarios se niegan a renovar el convenio del sector. Llevan 10 jornadas de huelga, convocada conjuntamente por todos los sindicatos.

Toca combinar, como en las jornadas previas, tramos de la N-1 y pistas para tractores. En esta ocasión ameniza la caminata un equipo de ETB 1 que incluye a la bertsolari Onintza Enbeita. También, al igual que otras veces, a la entrada de Aranda hay gente esperando. Se saca la pancarta, yendo en manifestación hasta el Ayuntamiento. La alcaldesa valora el esfuerzo y la justeza de la causa en defensa de las pensiones públicas.

Una semana después de cruzar el Ebro toca atravesar el Duero, que viene de Soria con versos de Machado: “Y otra vez roca a roca, pedregales desnudos y pelados serrijones, la tierra de las águilas caudales, malezas y jarales, hierbas monteses, zarzas y cambrones”.

La comida tiene lugar en el Hogar del Jubilado, corriendo los gastos a cargo de dos partidos de izquierda. Por la tarde se celebra una charla con tres ponentes de la marcha en los locales de la asociación vecinal Allendeduero.

Transformación del territorio

Al desdoblar las carreteras para convertirlas en autovías, el acceso a muchos pueblos se complica, imposibilitando la circulación en bicicleta y andando. Es evidente que vias rápidas y trenes de alta velocidad, en vez de vertebrar el territorio lo desmembran, incidiendo en la problemática de los pueblos vaciados.

En la comarca de Aranda de Duero se reclama la reapertura del ferrocarril que unía Bilbao con Madrid. Está en servicio entre el Puerto de Santurtzi y Aranda para transportar bobinas de acero, no viajeros. Los servicios sanitarios son insuficientes, pasa como con las pensiones, lo quieren privatizar. La despoblación se intensifica con las carencias en telecomunicaciones: telefonía móvil e internet. Aldeas donde solo quedan personas mayores, que sobreviven con una modesta pensión de agricultores, están condenadas a desaparecer.

Aranda de Duero, 5 de octubre de 2019

En una marcha tan larga, incluso en la meseta varía la configuración del terreno. Cambian los cultivos, de los campos de girasoles se pasa a los viñedos, después llegan encinares y paisajes de montaña. En este caso, un elemento inalterable es el pronostico meteorológico. Los días soleados son una constante favorable. Unamuno describió esa Castilla en estos y otros versos: Tierra nervuda, enjuta, despejada, madre de corazones y de brazos, toma el presente en ti viejos colores del noble antaño. 

Etapa 13: Aranda – Honrubia de la Cuesta

Saliendo de Aranda por un tramo de la N-1 que sobre‐ vivió a la autovía, un coche de la Guardia Civil hace de guía hasta más allá de Milagros, donde se cruza el Río Riaza. Cuando la carretera se estrecha y pierde el fir‐ me, pasando a convertirse en camino rural, se avanza al borde de un cauce seco, hasta cruzar la raya entre Burgos y Segovia. Cuando retorna el asfalto, conforme indica su nombre, se sube a Honrubia de la Cuesta.

Antes de entrar en el pueblo llega un grupo de gente con pancartas y tres gaiteros que amenizan el encuentro. Formada la manifestación, coreando los gritos de rigor se llega al ayuntamiento. Tras la ceremonia de recepción, comida de hermandad con alubiones de plato fuerte en la plaza contigua.

A media tarde, después de reposar en el bar del ayuntamiento, se realiza una visita cultural callejeando hasta la iglesia. A continuación, como ya ha pasado el bus de línea, se cierra al tráfico la carretera que cruza el pueblo, acondicionando ese espacio con bancos corridos para celebrar un acto reivindicativo. Junto a miembros de la Marcha de las Pensiones intervienen representantes sociales, informando sobre la campaña de los pueblos vaciados. El alcalde no puede acudir, está vendimiando.

El escenario recuerda el realismo mágico de García Márquez. De otro modo cuesta imaginar un debate en medio de la carretera, acudiendo el vecindario a escuchar los fogosos mensajes de unos forasteros equipados con banderas solidarias y chalecos reivindicativos.

En Honrubia de la Cuesta, 60 habitantes censados, el trato es familiar incluso con los visitantes. Por algo se practica el trabajo comunitario. Las mochilas se pueden dejar en cualquier lado sin temor a que se pierdan. Lo único que el pueblo no puede ofrecer es alojamiento. Al acabar la tertulia los chalecos amarillos embarcan en las furgonetas y vuelven a dormir a Aranda de Duero.

Etapa 14: Honrubia – Boceguillas

De vuelta a Honrubia de la Cuesta, se reanuda la marcha en compañía de algunos vecinos. El primer tramo es carretera, luego pista. Se va ganando altura, pasando junto a la artística ermita de la Virgen del Lirio. Luego se desciende a Carabias, parando a desayunar junto al ayuntamiento. Continuando por carretera y caminos rurales, llevando como faro el Puerto de Somosierra, llega Boceguillas. A la entrada, en la parada de autobuses, hay un bar decorado con banderas y carteles del Athletic de Bilbao.

Tras comer al aire libre fabes traídas de Asturias, toca instalarse en el albergue municipal. Tiene camas con colchones, tarda en llegar el agua caliente para ducharse. El pueblo está en fiestas, siendo su mayor atracción el colorido del cielo crepuscular.

Etapa 15: Boceguillas – Cerezo de Abajo

Alternando siempre tramos de asfalto y pista pedregosa, después de hacer una parada de descanso en un bar de carretera, se llega a Cerezo de Abajo. Tiene unos 120 habitantes, está por encima de los 1000 metros de altitud.

Tras la recepción con la alcaldesa junto a la casa consistorial, se sirve un refrigerio en el frontón con productos de la zona: chorizo, salchichón, queso y cerveza artesana fabricada en el propio pueblo. Durante la comida en un bar cercano es agasajado un marchista que cumple 78 años. La tarta llega desde Salamanca.

A la tarde charla y debate en los locales sociales. Entre otras personas interviene un técnico agrario. Señala la complejidad y deficiencias de ese régimen especial, afirmando: “la administración penaliza la contratación de trabajadores en el campo”. En la marcha nadie ha trabajado en la agricultura, en el debate se sugiere como solución el paso al régimen general de la Seguridad Social.

El programa del día concluye con la visita a la fábrica de cerveza, aprendiendo que la clave del producto no es la cebada, ni el lúpulo, sino la pureza del agua.

El alojamiento es esencial para lograr un descanso reparador. Esta vez se trata de un albergue situado a las afueras del pueblo, con pabellones de una planta rodeados de jardines. El encargado ameniza la estancia y la cena cantando boleros y haciendo juegos de magia.

Etapa 16: Cerezo de Abajo – Somosierra

Trayecto de apreciable desnivel, el mayor tras la subida al Puerto de Orduña en la tercera jornada. El recorrido es subiendo, hasta alcanzar los 1.440 metros de altura. Iniciando la marcha por la antigua N-1, se enlaza con un camino de tierra contiguo a la autovía. Superando respechos fuertes, se desemboca en una cañada ganadera, utilizada ahora como ruta de senderismo. Enrique de Mesa reseña esos parajes en sus Andanzas Serranas: “Corazón, vete a la sierra Y acompaña tu sentir Con el tranquilo latir Del corazón de la tierra.”

Progresando entre pinos y otras especies arbóreas, a la altura de la divisoria entre Segovia y la Comunidad de Madrid se va a dar con un tramo de la N-1 cerrado al tráfico. Pasando cerca de la surgencia donde nace el río Duratón, se corona el puerto en el núcleo urbano y de servicios de Somosierra.

Comida al aire libre en el parquecillo del ayuntamiento. El alcalde se ocupa de que no falte vino en la mesa. Entretanto, la cadena Antena 3 graba un reportaje.

Estaba previsto dormir en el frontón de Somosierra. Como no tiene servicios sanitarios se opta por ir en las furgonetas a Buitrago de Lozoya, volviendo al día siguiente para reanudar la marcha. Antes de cenar hay una cita con La Sexta.

Somosierra 9 de octubre de 2019

Un objetivo de la marcha, dar visibilidad a la problemática de las pensiones públicas, está logrado.

Pasar de Segovia a Madrid supone cambiar de comunidad y de paisaje. El entorno es montaraz en la Sierra Norte, el roquero granítico aparece en La Cabrera, sin apenas transición se entra en un espacio por completo urbano. Se acaban los núcleos rurales, llegan las grandes aglomeraciones, preludio de la gran urbe. 

Etapa 17: Somosierra – Buitrago de Lozoya.

No disponiendo de local adecuado para pernoctar todo el equipo, media columna vuelve a dormir a Cerezo de Abajo, el resto lo hará en Buitrago de Lozoya. Sin problema. Ambos grupos se reencuentran al ama‐ necer en Somosierra. El cielo está cubierto, sin que amenace lluvia. Son nubes matinales enganchadas a las cumbres, entre las que destaca el Pico Tres Pro‐ vincias. Van con la columna bomberos forestales de la Comunidad de Madrid. Reclaman la integración en el servicio de bomberos y ejercen de guías de la marcha.

Caminando cuesta abajo por la antigua N-1, a la altura de Robregordo se coge una ruta secundaria con firme en mal estado. Atraviesa un denso robledal y desemboca en La Acebeda. Siguiendo por la carretera local se vuelve a la ruta general. En uno de los accesos a la autovía se sigue un camino que avanza en paralelo hasta Buitrago de Lozoya.

Sacando la pancarta, en compañía de otro grupo que estaba esperando se cruza el puente sobre el río embalsado, recordando el dicho popular: el Lozoya lleva el agua y el Jarama la fama. Subiendo por una calleja al centro urbano, se continúa hasta el ayuntamiento. Luego procede comer e instalarse en el albergue municipal.

El recorrido dura más de lo previsto por la afluencia de medios de comunicación. En concreto: TVE, La Sexta, El Intermedio y El Correo de Bizkaia. En días sucesivos se anuncian más visitas. Falta El País para completar la ronda informativa. Un objetivo de la marcha, dar visibilidad a la problemática de las pensiones públicas, está logrado, contribuyendo a crear condiciones favorables para el éxito de la movilización convocada por COESPE el 16 de octubre.

Una vez más, el apoyo y el aprecio se expresa a través de una esmerada atención por parte de gente voluntaria, la mayoría mujeres, maduras y jóvenes, que realizan las tareas necesarias para hacer grata la estancia de la Columna Norte.

Por la tarde se celebra un acto ante la casa consis‐ torial. Entretanto llega un grupo de seis personas desde el País Valenciano, con equipo de apoyo propio. Más banderas de unidad intensifican el colorido de la marcha. El problema de espacio para dormir se resuelve con un cargamento de colchonetas.

Etapa 18: Buitrago de Lozoya – La Cabrera

Nada más recoger el equipaje llega ETB a grabar el desayuno comunitario. Estarán con la columna toda la jornada. Urge salir temprano, sin demorar la llegada a La Cabrera, conviene estar en el instituto antes de acabar las clases, para exponer al alumnado los motivos de la marcha.

Será otra etapa de montaña, con vistas al recortado cresterío de la Sierra de La Cabrera. Dejando la zona urbana se toma una vía pecuaria marcada como ruta de senderismo. El camino se estrecha en zonas de roquedo, cruzando el collado que da paso a la vertiente de Cincovillas. En esta aldea se toma la carretera de Lozoyuela, yendo a la casa consistorial y parando enñ un colegio durante el recreo.

Tomando luego rumbo Sieteiglesias, se avanza por el camino contiguo a la carretera, cara a la Sierra de la Cabrera, hasta topar una vez más con la autovía. Caminando con cuidado por la vía de servicio, tras pasar por una gasolinera se continúa, de nuevo en ascenso, por un tramo de la antigua N-1 sin tráfico.

Progresando por pista pedregosa, mientras se contempla a la derecha la mole granítica del Pico de la Miel, se supera un nuevo collado. Bajando por fin a La Cabrera, hay recibimiento de la plataforma de pensionistas local.

Una larga avenida, antaño era la N-1, lleva al instituto. El director del centro invita a quienes integran la marcha a explicar al alumnado las razones de su decisión. Por la tarde el alcalde de La Cabrera les recibe en el ayuntamiento, con merienda incluida. Se duerme en el gimnasio de un colegio.

Etapa 19: La Cabrera – Pedrezuela

Esta vez llegan a la hora del desayuno TVE y TeleMadrid. Tras realizar el viaje de madrugada, un grupo de Cantabria, que ya hizo otra etapa, se vuelve a integrar en la marcha, que hoy agrupa a un centenar de personas. Yendo siempre con rumbo sur, se alterna el asfalto de la A-1 con caminos pedregosos. En Cabanillas de la Sierra se para ante el ayuntamiento. Un empleado municipal agradece la visita y pide disculpas por la ausencia del alcalde. Este pueblo conserva el encanto rural y marca el límite meridional de la comarca Sierra Norte de Madrid.

La siguiente población de la jornada es Venturada. Empiezan las urbanizaciones que rodean Madrid, en concreto Coto de Monterrey. El alcalde recibe a la marcha e invita a un refrigerio.

Otro tramo combinando carretera y camino ofrece bellas vistas sobre la Sierra del Guadarrama. Se ven pueblos al pie de sus soleadas laderas. En particular Miraflores de la Sierra, cuyo nombre original era Porquerizas. El antiguo Chozas es ahora Soto del Real.

Ganando altura por una ruta comarcal con curvas y sin arcén, la columna se convierte en serpiente multicolor hasta alcanzar Pedrezuela. Se oyen estallidos de cohetes. No anuncian la llegada de la marcha, festejan una boda. Tras el saludo del joven alcalde, en la plaza se celebra una paellada popular. A la tarde hay debate sobre pensiones en el centro cultural. Para instalarse y dormir, como en La Cabrera, toca esperar a que cierre el polideportivo municipal.

Etapa 20: Pedrezuela – S. Agustín de Guadalix

Es una ruta corta por asfalto. Un carril estrecho, antaño carretera de Francia, lleva por El Molar a una atalaya árabe. Esta obra reconstruida y un vértice geodésico prueban el interés estratégico del lugar. Como telón de fondo destacan las cumbres del Guadarrama, que tantos poetas cantaron, entre ellos Antonio Machado: “¿Eres tú, Guadarrama, viejo amigo, la sierra gris y blanca, la sierra de mis tardes madrileñas que yo veía en el azul pintada?”

Hacia el sur comienzan a perfilarse siluetas de rascacielos. También se domina una dehesa poblada de encinas. Según el bombero forestal que ejerce de guía, al ser propiedad comunal corre menor riesgo de incendio intencionado que otras masas arbóreas. Comienza el descenso hacia la extensa llanura donde se ubica Madrid capital. En el entorno hay enebros de gran porte.

Una vez abajo, se atraviesa un polígono industrial, se cruza el río Guadalix y, subiendo por un espacio ajardinado, se llega al centro urbano de S. Agustín de Guadalix. La policía local abre paso a la comitiva hasta la plaza del ayuntamiento. Enfrente está la Casa de los Mayores, lugar de acogida a la Columna del Norte.

Sin apoyo de la alcaldía, con entrega de dos concejalas y de personal voluntario, se realiza la operación rutinaria de colocar colchonetas, instalar el equipaje, ir a ducharse al polideportivo, hacer la colada y comer. No estando programada ninguna actividad, la tarde se dedica a echar la siesta y callejear. Al anochecer truena y se ven relámpagos. La lluvia moja las calles y refresca el ambiente.

De madrugada nueva sesión del circo mediático de la Sexta Noche. Apenas se puede participar, no es esencial informar. Se utiliza el impacto social de la marcha, que es un problema político, para tratarlo desde un ángulo economicista neoliberal.

Etapa 21: S. Agustín – Sanse de los Reyes

La jornada comienza con chocolatada, churros y porras. Lo elabora y sirve, como siempre, gente volun‐ taria local. Saliendo del pueblo con la custodia de la policía municipal, al rato se coge un camino de arena. Discurre por el campo, cruzando un encinar semejante a un parque periurbano, hasta desembocar en la A-1.

La Guardia Civil acompaña a la columna, integrada por un centenar de personas. Dejando la vía de servicio en la salida a S. Sebastián de los Reyes, la entrada a la ciu‐ dad se ameniza con la incorporación de más gente. En conjunto forman una manifestación próxima al millar.

La guardia local lleva a la comitiva al ayuntamiento, siendo recibida por el alcalde. Tras los saludos, el Centro de la Juventud acoge a 60 comensales. Por el momento, el incremento de participantes no está planteando problemas logísticos. El resto de tareas cotidianas: ducharse, lavar, cenar y dormir, tendrán lugar en la nave de un polideportivo situado a las afueras de la ciudad.

Etapa 22: Sanse de los Reyes – Alcobendas

La marcha no comienza con las primeras luces del día. La jornada tendrá un recorrido corto, hasta Alcobendas, a fin de poder participar en la concentración que se celebra los lunes en Sanse, como en tantas otras poblaciones.

Al diseñar la marcha se incluyeron dos jornadas de descanso en previsión de mal tiempo. La meteorología favorable hace innecesario utilizarlas. Además, al tener la Columna Sur un recorrido más largo, para coinidir es preciso ralentizar el paso.

Concluida la concentracion del mediodía, la columna arranca en compañía de gente de la zona. Entonces cae un inoportuno chaparrón, el segundo de la marcha, el otro fue en la segunda etapa.

El relevo policial indica que se ha cruzado la frontera entre Sanse y Alcobendas. Yendo siempre por zona urbana, en el ayuntamiento esperan el alcalde y concejales-as de distintos partidos. Saludos y comida al aire libre en una plaza cercana.

Más tarde, un paseo de media hora lleva a un polideportivo con residencia para deportistas. La noche previa a entrar en Madrid, además de la ducha cotidiana, se agradece una cama con sábanas.

Alcobendas, 14 de octubre de 2019 

Crónica final de la marcha de las pensiones: “No ha sido una excursión del Imserso”

La entrada de las Columnas Norte y Sur a la Puerta del Sol adquiere resonancia mediática y adhesión popular. Pasará a la historia del movimiento de pensionistas como uno de sus hitos más destacados. Del mismo modo, la convocatoria promovida por COESPE al día siguiente,  constituye una prueba definitiva de su capacidad de movilización e interlocución. Son hechos relevantes que incidirán en la campaña electoral y en las urnas el 10 de noviembre.

Etapa 23: Alcobendas – Fuencarral – Madrid.

Martes 15 de octubre. Vuelve un día luminoso, pese a la lluvia de la víspera. Aquí al fresco lo llaman frío, se ven menos pantalones cortos y más ropa de abrigo. La etapa de hoy, la última de la marcha, tiene gran trascendencia, tanto para quienes caminan como para las escoltas. Los servicios de protección municipales se refuerzan con efectivos de la Policía Nacional.

Saliendo de Alcobendas a las 10 de la mañana por la calle Salvador Allende, el recorrido será urbano. Discurrirá por carriles laterales de vías rápidas o calles con gran densidad de tráfico. A lo largo de la carretera destacan grandes empresas, productoras del sector audiovisual, incluso un cuartel de artillería. En la sierra, las primeras nieves otoñales de la pasada noche espolvorean las cumbres. En el relevo de escolta entre Alcobendas y Madrid, un uniformado se despide diciendo: “Tenemos que conseguirlo”. Al entrar a Fuencarral se para a comer en un restaurante de aspecto pretencioso y menú del día económico.

Reanudando la marcha a las tres de la tarde, horario calculado para poder llegar al centro de Madrid tres horas después, se cruza el popular barrio de Fuencarral. Ignorando los torreones del área business, baluarte del poder económico multinacional, se entra en el centro de Madrid por la Plaza de Castilla. Entonces tiene lugar una emotiva recepción con reparto de abrazos y claveles. Las torres de Kio se inclinan ante esa emotiva y fraternal escena.

Recorrer el Paseo de la Castellana supone una marcha triunfal, con consignas reivindicativas en vez de música militar. Un millar de personas, muchas otras se irán integrando, avanzan con pasos firme dejando atrás edificios que simbolizan diversos poderes: Estadio Bernabéu, Nuevos Ministerios, Ceseden, banderón de la Plaza de Colón, hasta girar a la derecha entre el Cuartel General del Ejército y el Banco de España.

Estando cerca del final, procede actualizar la consigna: “Así, así, así, así hasta Madrid”, se transforma en: “Sí, sí, sí, estamos en Madrid”. Al llegar a la Glorieta del Alcalá, enfilando la Calle de Alcalá, la muchedumbre se agolpa en las aceras. El avance es lento, se ralentiza hasta llegar al bloqueo, sin poderlo evitar el denodado esfuerzo de los bomberos forestales que van despejando el terreno. Al entrar en la Puerta del Sol se sincronizan los pasos para que las dos columnas confluyan a la vez en el centro de la plaza, junto a la estatua ecuestre de Carlos III, mientras el reloj de las doce uvas marca las 18,15 del 15 de octubre de 2019.

Una avalancha humana, amalgama de gente entusiasta y profesionales de prensa, dificulta abrir un pasillo para facilitar el encuentro. Las columnas llegan a buen puerto dando brazadas entre la muchedumbre. Sobre miles de cabezas ondean en el cielo de Madrid las banderas multicolores que han cruzado el territorio peninsular, de norte a sur y de sur a norte. Se temía, no ha ocurrido, que las reacciones a la sentencia del Procés eclipsasen la llegada a la Puerta del Sol de la Marcha de las Pensiones. Se suponía que una amplia representación de la clase política participaría en el recibimiento. Tampoco ha sido así, sólo acude una delegación de Unidas Podemos.

Concluir conforme estaba previsto, depositando el calzado gastado de tanto caminar ante el Congreso de los Diputados, tampoco resulta tarea fácil. Al obstáculo físico del gentío se unen las trabas policiales. Toca negociar la autorización para que las y los marchistas puedan recorrer la escasa distancia que separa ambos puntos. La admiración es tal, que al levantar la barrera formada por los furgones policiales se cuela la multitud. Eso sí, no se puede pisar la sacralizada acera que separa al pueblo soberano de los altivos leones que lo representan. La escena del calzado concluye con el sol crepuscular tiñendo de violeta las cúpulas de los edificios situados más allá del Paseo del Prado. Bello colofón para un día tan intenso.

Concluido el acto simbólico, el grupo de marchistas norte+sur se traslada a Vallecas, con la sana intención de dormir en el suelo en la parroquia de San Carlos Borromeo. El espacio resulta insuficiente, pero se logra el milagro que plegarse tanto que al menos es posible tumbarse y aprender que significa pasar una “noche toledana”.

Concentración en Madrid de Plataformas COESPE

Miércoles 16 de octubre. Al día siguiente de culminar la apoteósica Marcha de las Pensiones, la Coordinadora Estatal para la defensa de Sistema Público de Pensiones (COESPE) convoca manifestación desde la Puerta del Sol y concentración ante el Congreso de los Diputados. Visto el posterior desarrollo de los acontecimientos, se constata que el objetivo de rodear la cámara legislativa se habría logrado aunque no hubiese estado previsto.

Desde primera hora de la mañana comienzan a agruparse en el entorno de la Puerta del Sol grupos procedentes de todos los rincones del País. La mayoría viaja, pese a los achaques de la edad, en cientos de autobuses que partieron desde los lugares de origen de madrugada. Para comprobar su procedencia basta observar las banderas que enarbolan. Marchistas del norte y del sur portarán la pancarta de cabecera, mientras portavoces de COESPE registran en la Cámara Baja su tabla reivindicativa en compañía de miembros de UP.

A las 11 arranca la manifestación por la Calle de Alcalá, tras la camioneta que transporta la megafonía. Afirmar que el avance resulta más lento que el paso de una tortuga es la realidad, no una metáfora. De poco sirve que el grupo de bomberos forestales y otra gente voluntaria se esfuerce en abrir paso a la comitiva. La consigna que proclama la pancarta es el grito unánime de todas las concentraciones de pensionistas en cualquier territorio: “Gobierne quien gobierne, las pensiones públicas se defienden”.

Al llegar a Cibeles, junto al Banco de España, la policía bloquea el paso de la camioneta, alegando que no tiene permiso para seguir circulando. Se queda aparcada con la megafonía, frustrando las intervenciones previstas para el final del acto. El avance de la cabecera de la manifestación se complica todavía más, pasando con gran esfuerzo entre las innumerables pancartas de las 280 plataformas de la COESPE que se han dado cita alrededor del Congreso.

Transcurridas dos horas, dando por perdida la pancarta principal, quienes van a tomar la palabra logran llegar hasta la barrera metálica y policial que cierra el paso al improvisado coso de los leones. Sobre una silla de terraza made in Ikea, utilizando un megáfono que apenas amplifica la voz, se suceden seis intervenciones apagadas al salir de los labios. El miembro de la Columna Norte intenta transmitir lo siguiente:

En las concentraciones de Bilbao llevábamos tiempo proponiendo cruzar el Ebro y traer nuestras reivindicaciones al centro del poder político y económico. Ese objetivo se ha hecho realidad. Desde el norte pasamos el Ebro y el Duero, por el sur el Guadalquivir y el Tajo. Durante ese largo viaje, 50 jornadas en total entre las dos columnas, hemos ido explicando los motivos de esa larga caminata. Entretanto tomábamos conciencia de la realidad de los pueblos vaciados, debido sobre todo a las carencias de servicios públicos adecuados. Nos ha emocionado la entusiasta acogida de la población en los núcleos rurales más pequeños. Agradecemos el apoyo de las corporaciones municipales, sin distinción de ideologías. Si la clase política se comportase con la responsabilidad de los alcaldes y las alcaldesas de esos remotos pueblos, no habría hecho falta volver de nuevo a las urnas.

Mientras avanzaba la columna, llamaba la atención la diversidad y colorido de las banderas. Ramillete de flores, símbolo de unidad en defensa de intereses comunes. Ese es el camino, apoyarse en lo que nos une para avanzar de forma conjunta, con tolerancia y respeto mutuo. Desde el movimiento de pensionistas estamos contribuyendo a estructurar y homogeneizar el País en base a los derechos de la justicia social. Esta multitudinaria movilización trae una gran enseñanza: de la misma manera que el mar lo forman infinidad de millones de gotas de agua, todas las acciones, sean minoritarias o mayoritarias, son necesarias para alcanzar los objetivos compartidos. De lo contrario, nos aislarían y se impondría el poder del dinero.

Nuestras demandas van dirigidas a todos los grupos parlamentarios. Hasta ahora ningún gobierno las ha asumido. El actual tampoco. En Bilbao y en otras poblaciones del País Vasco hemos dicho que a Sánchez le crece la nariz de tanto incumplir promesas. Necesitamos un cambio de gobierno para que haya un gobierno del cambio, capaz de aplicar las reformas políticas que reclamamos para hacer realidad el reparto equitativo de la riqueza y acabar con la desigualdades sociales, que afectan sobre todo a mujeres trabajadoras y pensionistas.

Afrontar la realidad y el futuro

El viaje de retorno al punto de partida parece una vuelta al pasado. Supone correr hacia atrás, contemplando con luces de atardecer los parajes recorridos a pie. Por la ventana del bus desfilan con el crepúsculo imágenes conocidas: el abrupto Pico de la Miel, el solitario santuario de Honrubia de la Cuesta, Aranda de Duero, Lerma. En Burgos es noche cerrada. Se han apagado los focos. Ya no hay cámaras ni micrófonos, toca volver a la realidad, al anonimato. Asumir que no ha sido una excursión del Imserso andando. Revisar las vivencias de la marcha. Comprometerse a seguir participando en acciones útiles para la causa.

El grupo de marchistas se formó de forma espontánea, como el movimiento de pensionistas, respondiendo a un aviso o llamada telefónica. La mayoría de componentes no se conocían. Resultó ser un colectivo heterogéneo a nivel territorial. La Columna Norte partió de Bilbao, con gente de diversas zonas de Bizkaia. La representación de Gipuzkoa venía de Eibar. La diversidad de banderas evidencia otras procedencias: Cantabria, Asturias, Aragón, Cataluña, también el País Valenciano. La pluralidad ideológico es otra seña de identidad del grupo.

El núcleo central de marchistas lo constituyen las 30 personas que salen de Bilbao. Aunque en algunos casos no hagan el recorrido completo, se vayan y vuelvan, siguen perteneciendo a ese grupo de referencia. Quienes se integran en jornadas sucesivas, hasta llegar a doblar el grupo inicial, no tienen la misma consideración. El conjunto se distribuye en subgrupos, según distintas afinidades, sin alterar la armonía del colectivo.

El funcionamiento es asambleario, pero la consolidación de liderazgos hace innecesarios los debates. Nadie cuestiona quien debe asumir las tareas organizativas y de coordinación, tampoco las relaciones públicas y la representación del grupo. Logística, tesorería o equipo de apoyo motorizado son tareas que no requieren legitimación. En una convivencia tan intensa y prolongada, las 24 horas del día, sería lógico que surgiesen conflictos y tensiones. Sorprende que apenas haya desavenencias y que fuesen pasajeras, sin dejar secuelas. La explicación puede estar en que en muchos casos se trata de gente con conciencia social, comprometida desde la juventud con los movimientos sociales.

En relación a la masiva presencia de medios de comunicación, el miedo escénico inicial se transformó en adicción. La sobreexposición mediática es evitable y suele tener efectos no deseados. Ocurrió sobre todo al día siguiente de concluir la marcha. Los excesos verbales en el plató de El Intermedio provocaron réplicas de Unidas Podemos y de COESPE. En general las intervenciones han sido relatos de vivencias, con escaso trasfondo político. Aunque no comprometiesen a quienes toman las decisiones en materia de pensiones, eran mensajes emotivos que calan en la opinión pública.

La marcha ha sido calificada como fantástica, incluso heroica. Sus integrantes rechazan las valoraciones grandilocuentes. Lo cierto que el esfuerzo cotidiano era inferior al que requiere una jornada de trabajo en muchas actividades laborales. En la actualidad, muchas personas entre 63 y 78 años, con buena salud, son capaces de lograrlo. Desmitificar el esfuerzo no resta méritos a la iniciativa. Los objetivos previstos se han alcanzado plenamente:

  • 1) Llevar las reivindicaciones de las pensiones hasta la máxima institución política del País.
  • 2) Visibilizar la problemática de las pensiones a través de los medios de comunicación.
  • 3) Crear conciencia en las zonas de paso y compartir las demandas locales.
  • 4) Remarcar que las pensiones son una causa general, pues afectan a todos los territorios.
  • 5) Favorecer la participación en la movilización frente al Congreso de los Diputados.

La ausencia de provocaciones, tan sólo hubo un par de desplantes aislados, prueba el arraigo social de la iniciativa, que fue convocada en el lugar adecuado en el momento preciso. Salir de Bilbao, donde las movilizaciones de pensionistas se han convertido en referente a escala estatal, coincidiendo con el vacío de poder que arrastra un gobierno en funciones, prometía la máxima expectación popular y mediática. Entre las muestras de reconocimiento y apoyo recibidas cabe destacar el comunicado de Juezas y Jueces para la Democracia, con un título sumamente expresivo: “Sus zapatos son los nuestros”.

En definitiva, no resultaría extraño que se promoviesen marchas similares en el ámbito de las comunidades autónomas, mientras que la capacidad de movilización demostrada por COESPE puede abrir cauces de interlocución con el gobierno que corresponda y facilitar la acción conjunta en territorios que, como el País Vasco, tienen una dinámica propia. Un paso en esa dirección es la siguiente declaración: “ Las Plataformas de Pensionistas de Araba, Bizkaia, Gipuzkoa y Nafarroa, nos congratulamos y consideramos positivas la Marcha de pensionistas vascos y de otras autonomías a Madrid. Así como la concentración – manifestación celebrada el 16 de Octubre, que congregó a 20.000 personas pensionistas”.

*Luis Alejos. Sociólogo, participa en la Marcha de las Pensiones 

EL DEBATE DE LAS PENSIONES ES UN DEBATE IDEOLÓGICO

 

UNA CUESTIÓN PREVIA 

El Sistema Público de Pensiones se encuentra actualmente en una situación fuertemente deficitaria. Sin embargo, como veremos, a pesar de esta situación, la sostenibilidad del sistema no tiene ninguna duda. Por eso, los que nos dicen que no hay dinero para pagar las pensiones, lo han venido haciendo con argumentos, muchas veces artificiales, utilizados para prevenirnos de un riesgo de sostenibilidad fabricado. 

Otra “contaminación ideológica” es la utilización de la demografía de forma inadecuada e interesada y que han recurrido como instrumento para generar miedos. 

No se trata de negar los cambios demográficos. Se trata de evaluar correctamente el envejecimiento y la natalidad: 

1.- El envejecimiento es un gran logro. Es bueno vivir más tiempo, sobre todo si se vive bien. 

2.- La baja natalidad no es la amenaza de las pensiones. Más importante que la natalidad es que los jóvenes tengan un empleo digno y con derechos, un trabajo decente, que les permita realizar buenas cotizaciones y, de esta manera, mejorar los ingresos de la Seguridad Social. Con el incremento de la natalidad en los años 80/90, las pensiones no estarían mejor que ahora. Eso sí, tendríamos más jóvenes en paro. 

No diré nada que no se sepa cuando afirmo que el objetivo de las élites económicas es acumular riqueza sin otro fin. Su único compromiso es un compromiso con ellos mismos. Es muy significativo aquello que dijo algún rico “daría todo lo que tengo por tener más”. Y para conseguirlo utilizan todos los medios a su alcance, desde privatizar la riqueza colectiva, incluidos los servicios públicos, hasta mercantilizar una parte de nuestro Estado de Bienestar en general y de nuestras pensiones públicas en particular. 

A mediados de los años 80, el sistema financiero constató que la Seguridad Social tenía una gran importancia económica (hoy la nómina anual de pensiones son unos 135.000 millones de euros) y vio un gran negocio si conseguía gestionar una parte de ese dinero. Por eso, uno de sus objetivos fue la apuesta por las pensiones privadas. 

ES CAPITAL RECUPERAR LA CONFIANZA EN EL SISTEMA 

El futuro del sistema está directamente relacionado con la confianza en el mismo. Un estudio realizado el año 2015 concluía que el 79% de los jóvenes entre 18 y 24 años creían que su generación no cobrará una pensión pública de jubilación. Si una persona piensa que no va a cobrar una pensión pública de jubilación, no hará nada para defenderlo o mantenerlo. Y la deslegitimación social del sistema es su mayor amenaza. Por eso, con el objetivo de deslegitimarlas, se diseñaron intensas campañas contra las pensiones públicas y a favor de las pensiones privadas. Por eso y para eso, “expertos independientes” pagados por entidadfinancieras, nos dijeron que nuestro sistema de pensiones estaba en quiebra. Pero eso no era ni es posible ya que de ser así, el Estado estaría en quiebra porque la Seguridad Social no es algo distinto del Estado. Por otra parte, que un gran número de pensionistas se incorporarán al sistema (habrá más de 15 millones en 2050) es algo que sabemos desde hace mucho tiempo. No es algo que hayamos conocido ahora. 

LOS DOS MODELOS DE PENSIONES PÚBLICAS 

Modelo Actuarial 

  • Las pensiones se financian solo por cotizaciones. 
  • Los ingresos determinan el nivel de las pensiones. 
  • Todo el coste del envejecimiento lo sufragan los cotizantes con pensiones más bajas. Sociedad envejecida y empobrecida. 

Modelo Social 

  • Las cuantías de las pensiones se deciden con acuerdos políticos y sociales garantizando niveles suficientes de las mismas. 
  • El nivel de las pensiones fijan los ingresos necesarios. 
  • Se financian vía cotizaciones y vía impuestos. 
  • Distribuye el coste del envejecimiento entre generaciones y niveles de renta. 

 

NUESTRO SISTEMA DE PENSIONES 

  • Es un sistema público. 
  • Es un sistema obligatorio. 
  • Es un sistema solidario (modelo de reparto). 
  • Es un sistema contributivo. 
  • Es de financiación mixta (pensiones no contributivas y c. mínimos con impuestos). 

EVOLUCIÓN DEL ESTADO SOCIAL 

Como dice Vicenç Navarro, han destacado tres intervenciones en tres etapas históricas: 

  • Inicio de período democrático: gran expansión del Estado de Bienestar con un gran crecimiento del gasto social. 
  • Entrada del euro: La reducción del déficit público establecido por el Tratado de Mastricht (del 7% del PIB al 3% en 1998 y al 0,2% en 2002) se consiguió con la reducción del gasto social. 
  • A la crisis económica, política y social iniciada el 2007, se le hace frente con políticas de austeridad, reformas laborales y recortes sociales. 

EL DEBATE DE LAS PENSIONES ES IDEOLÓGICO 

  • El debate sobre las pensiones es un debate profundamente ideológico, y que contrapone conceptos que son radicalmente antagónicos. 

CONTRAPONE 

✓ La política con la economía 

✓ Lo público con lo privado 

✓ El modelo de reparto con el modelo de capitalización 

 

  • Por eso, es conveniente tener presente que cuando se debate sobre las pensiones públicas y su sostenibilidad, los argumentos económicos en realidad son argumentos de una ideología.

LA NECESIDAD DE UN PACTO POLÍTICO SOBRE LAS PENSIONES 

Que se hable del futuro de las pensiones sólo desde criterios demográficos y económicos, recuerda la frase que decía “es la economía estúpido” y que ya nadie duda fue un triunfo del neoliberalismo. 

Porque esta frase resume de forma perfecta el credo neoliberal: la política es una cosa y la economía es otra. 

Y su consecuencia es muy clara: todo el debate sobre la economía queda fuera del control político y ciudadano. 

Y ello ha tenido Y está teniendo fatales consecuencias para el Estado de Bienestar en general y para las pensiones públicas en particular, sobre todo, si tenemos en cuenta que el Modelo Social europeo se cimentó en un gran pacto político. 

Me estoy refiriendo al Pacto Keynesiano que vino a interrelacionar lo que es la cohesión social (sanidad, educación y pensiones públicas), con la eficiencia económica. 

En síntesis, Pacto de Estado era: usted me da eficiencia económica y yo le doy cohesión social. La cohesión social facilita la eficiencia económica y sin eficiencia económica no se puede pagar la cohesión social. 

Por eso, la falta de acuerdo en la Comisión Parlamentaria del Pacto de Toledo es una oportunidad perdida. Y es una mala noticia para la lucha por la defensa de un Sistema Público de pensiones sostenible y suficiente. La movilización social y los acuerdos políticos y sociales que capitalicen estas movilizaciones son claves para consolidar una seguridad social pública. Si se renuncia a alguno de estos factores se debilita la posición de defensa de las pensiones. 

 

El PP, en la legislatura de su mayoría absoluta, ya demostró que le sobraba el Pacto de Toledo y, como hemos podido comprobar, el resultado ha sido nefasto para los pensionistas actuales y también para los que se incorporen al sistema en el futuro, porque nos hemos encontrado ante el mayor recorte que han tenido los pensionistas, sin olvidar que la tasa de remplazo bruta de las pensiones futuras pasará del 79% actual al 48,6% en 2060. 

El Pacto de Toledo nació con el objetivo de conseguir acuerdos entre las diferentes, y muy distanciadas, propuestas políticas que tienen los diferentes partidos políticos sobre el modelo público de pensiones. Y no nos olvidemos que el contenido de los acuerdos es siempre fruto de la hegemonía política que hemos sido capaces de construir y de la correlación de fuerzas de cada momento. Pero muchas veces, desde mi punto de vista de forma errónea, se parte de una concepción de la política que rechaza los acuerdos como medio para mejorar las cosas. 

Cuando decimos que la sostenibilidad de un sistema público que garantice unas pensiones dignas es una opción política, debemos recordar que la política no consiste en transitar por caminos fáciles. Muy al contrario, la política debe tratar de resolver y explicar cosas complejas. Los acuerdos han tenido resultados positivos, aunque sean mejorables. La falta de acuerdo y la unilateralidad sólo ha traído recortes y pérdidas de derechos. 

La mejor solución para resolver el reto demográfico y económico al que se enfrenta el sistema de pensiones es la vía política a través de un Pacto de Estado que disponga cuanta parte de la riqueza del País se debe dedicar a financiar un sistema público de pensiones sostenible y suficiente. Pero habrá intereses económicos que traten de impedirlo. 

Por eso, nos inundarán de muchos gráficos sobre demografía, esperanza de vida o ratios entre activos/pasivos. Pero no nos contestará a la pregunta de por qué un país más rico que el de hoy, pagará mañana pensiones más bajas que las actuales. Que es lo que ocurrirá si no somos capaces de cambiar las cosas. Y eso, además de injusto, carece de toda ética política. 

 

LA CUESTIÓN DE FONDO: UNA DISTRIBUCIÓN MÁS JUSTA DE LA RIQUEZA 

Nos dicen que no hay dinero para afrontar los retos demográficos y económicos que tenemos por delante, hay que pagar más pensiones, más caras y durante más tiempo. Sin embargo, hemos superado la riqueza que teníamos antes de la crisis pero eso no ha evitado que tengamos salarios más bajos, trabajadores pobres, más desigualdad, menor cobertura para los desempleados, más riesgo de pobreza y pensiones más bajas. Pero, como se puede ver, no es un problema de falta de riqueza sino de su injusta distribución. 

Pero el crecimiento económico no resuelve por sí solo los problemas de cohesión social y desigualdad si no se establecen políticas públicas redistributivas de la riqueza. Ha crecido la economía pero se han incrementado las desigualdades y la pobreza. 

Hemos de tener presente que la distribución de la riqueza se da en un doble plano: 

1.- El primario, a través del empleo de calidad con salarios dignos y suficientes. 

2.- Y el secundario, a través de la protección social allí donde no llega el empleo, donde se ubica el sistema de protección por desempleo y el gasto en pensiones y a través de una fiscalidad progresiva y suficiente. 

El Gobierno del PP debilitó todos los instrumentos más efectivos de distribución de la riqueza con medidas como la Reforma Laboral, la Reforma de la Negociación Colectiva y los recortes de las pensiones 

Por otro lado, nuestro sistema fiscal es uno de los que menos capacidad distributiva tiene de toda Europa. Además, conviene recordar que son los asalariados y los pensionistas los que fundamentalmente sostienen las arcas públicas. 

La evolución de la recaudación fiscal está en record histórico superando, en todos los impuestos, la recaudación del año 2008, excepto en el Impuesto de Sociedades, que con 44.500 millones/€ más de beneficios empresariales, recaudó 3.000 millones de euros menos, 24.179 millones el año 2018 frente a 27.301 millones el año 2008. 

 

Parece evidente la desfiscalización actual de los beneficios empresariales por ser el Impuesto de Sociedades excesivamente generoso en las deducciones, que reducen el tipo efectivo medio de forma considerable. Y también es excesivamente generoso en el descuento de las pérdidas pasadas contra beneficios futuros. 

Algunos datos de interés: 

PIB 2007………….1.080.807 Mmillones de € 

PIB 2018………….1.206.878 Mmillones de € 

Presión Fiscal: 

Tenemos 7 puntos menos de presión fiscal que la media de la UE (84.000 millones) 

Sobre Evasión y Fraude Fiscal 

Datos de GESTHA: 90.000 millones de € (7,8% PIB). Datos FEDEA: entre 40.000/46.000 mill. € (3,5/4% PIB) 

Economía sumergida: Según datos de GESTHA, afecta al 24,6% del PIB con grandes efectos fiscales, laborales y en la recaudación de la Seguridad Social. 

Elusión Fiscal: SICAV, Exenciones fiscales, paraísos fiscales…. 

Los datos en Euskadi 

PIB (EUSTAT) 

2007…………66.881.928,- € 

2018 (P)……76.604.483.- € 

PRESIÓN FISCAL: 7,7 puntos menos que la UE-28 (5.899 millones de €) y 9,4 puntos menos que la eurozona (7.201 millones de €) 

ECONOMÍA SUMERGIDA: 17,5% PIB (13.406 MILLONES DE €) 

 

IMPUESTO DE SOCIEDADES 

2007………………..2.034,2      M€ 2013………………..1.216,9 M€ 

2008………………..1.692.2      M€ 2014………………..1.159,2 M€ 

2009………………..1.231,7      M€ 2015………………..1.039,1 M€ 

2010……………….. 987,1        M€ 2016………………..1.003,0 M€ 

2011………………..1.160,3      M€ 2017………………..1.111,7 M€ 

2012………………..1.131,8      M€ 2018………………..1.349,6 M€ 

Como se puede apreciar, la situación en Euskadi es bastante parecida a la del conjunto del Estado tto en el incremento de la riqueza como en la situación de la fiscalidad.

¿SON GENEROSAS LAS PENSIONES? 

Número Pensiones contributivas por clases (Agosto 2019):

número            pensión media

JUBILACIÓN…………………… 6.048.718            1.139,83

INCAPACIDAD………………… 960.052                978,47

VIUDEDAD…………………….. 2.362.694               713,01

Otras…………………………….. 384.678

TOTAL PENSIONES…………. 9.756.142             992,35

2.380.000 (24,40%) están por debajo del umbral de la pobreza (609,00 € mensuales x 14 pagas). 

3.254.115 (33,35%) están por debajo de 650€. 

5.913.428. (60,61%) están por debajo del SMI. 

6.680.000 (68,47%) están por debajo de 1.080€. 

 

Las pensiones en Euskadi (Agosto de 2019)

                                             número                    pensión media                          

JUBILACIÓN…………………… 362.937                    1.403,65 

INCAPACIDAD………………… 43.042                      1.250,00 

VIUDEDAD……………………… 135.492                       867,51 

Otras…………………………….. 17.935 

TOTAL PENSIONES………….. 559.406                    1.233,41 

131.734 (23,55%) están por debajo de 650€. 

210.000 (37,54%) están por debajo del Umbral de la Pobreza (824,-€ x 14 pagas). . 

235.209 (42,05%) están por debajo del SMI. 

288.000 (51,48%) están por debajo de 1.080€. 

Las pensiones no pueden resolver el problema de los salarios bajos

 

LA CIFRA DEL UMBRAL DE LA POBREZA 

El Umbral de la Pobreza, según el indicador AROPE, es el 60% de la mediana de la renta, que es la situada en el punto medio entre la más alta y la más baja de cada país según consenso internacional. 

Según Informe de EAPN, Red Europea de lucha contra la Pobreza y Exclusión Social presentado el 16 de Octubre de 2018: 

En España es de 8.522,-€/año (608,7€/mes). 

En Euskadi de 11.538,-€/año (824,-€/mes). 

Estas cuantías corresponden a unidades familiares de una persona. Con dos personas serían de 913,05 € y 1.236,00€ respectivamente. 

Consecuencias de la falta de acuerdo político entre PSOE – Unidas Podemos para formar Gobierno 

  1. No se han puesto en marcha políticas para incrementar los ingresos procedentes de las cotizaciones sociales. Entre ellas medidas para la reordenación de las cotizaciones, medidas para corregir los actuales tipos de cotización y otras para actuar sobre la base máxima y sobre las cotizaciones de los trabajadores autónomos (RETA). En el campo de la reordenación de las cotizaciones, hay que tener en cuenta que las cotizaciones sociales por desempleo no solo financian las prestaciones contributivas, sino que financian también las asistenciales y las políticas activas de empleo que deberían costearse con aportaciones presupuestarias. 

Hay 5 millones de personas trabajadoras que no cotizan por sus ingresos reales. De ellas, 3,1 millones son trabajadores autónomos y el resto son cotizantes del Régimen General que están topados por la base máxima de cotización. 

Sobre los tipos de cotización, es preciso constatar que desde el año 1982 hasta 1995, los tipos de cotización empresarial se han reducido 3,9 puntos que, en el momento actual, supondría una mejora de los ingresos de entre 12.000 y 13.000 millones de euros. Además, los tipos de cotización de las y los trabajadores son de las más bajas de Europa. Por tanto, los tipos de cotización no son intocables. Son discutibles y son negociables. 

Por otra parte, para incrementar la aportación presupuestaria al sistema de la Seguridad Social, es muy necesaria una reforma fiscal que haga posible una política fiscal más distributiva y basada en los criterios de progresividad, suficiencia y equidad, incrementando la presión fiscal a niveles similares a los de los países de la UE. Sin olvidar, en ningún caso, la lucha contra el fraude, la elusión fiscal y la economía sumergida. Es importante que paguen más los que más tienen, pero no es menos importante que paguemos todas y todos. 

 

  1. No han sido derogados el Índice de revalorización de las pensiones y el Factor de Sostenibilidad, lo que sitúa el camino de los recortes de las pensiones como única solución para resolver los problemas actuales y de futuro. 

Por cierto, la Comisión Europea pretende incidir en las decisiones del Gobierno de turno, afirmando que vincular la revalorización de las pensiones al IPC, situaría el gasto en pensiones a mediados de siglo en un 18% del PIB. Es una cifra exagerada, infundada y muy lejana a la que ha previsto la Autoridad Independiente de Responsabilidad Fiscal (AIReF), que es del 13,5%. 

La Comisión utiliza proyecciones demográficas incorrectas y muy diferentes a las que utiliza la AIReF, cuyo informe ha hecho revisar los datos de las proyecciones del INE. 

  1. No se ha puesto en marcha un nuevo modelo de financiación que permita hacer frente, no sólo al déficit actual, sino al reto del incremento del número de pensionistas, que superarán los 15 millones en 2050. La AIReF ya hizo una propuesta de reformas a largo y medio plazo. 
  2. No se han derogado las Reformas laborales y no se ha modificado la Reforma de la Negociación colectiva, que son las causantes de la devaluación salarial y del trabajo precario que reducen los ingresos por cotizaciones de la Seguridad Social. 

Para garantizar, al margen de coyunturas políticas, la viabilidad de un modelo de pensiones público que garantice pensiones dignas y suficientes y que, además, asegure que los jóvenes cobren mañana pensiones comparables a las que hoy están contribuyendo a financiar, es necesario: 

  • Compromiso Político: Pacto de Estado como expresión de un consenso político. Sin olvidar que no hay política social sin reforma fiscal. 
  • Compromiso social: Apuesta por el diálogo y el acuerdo con los agentes sociales. 
  • Compromiso de reforzar las pensiones en el marco constitucional. 

✓ Definiendo la Seguridad Social como un Derecho Social fundamental.

✓ Realizando una reforma estructural que garantice un nivel 

real de suficiencia. (%de PIB o Tasa de sustitución).

Derogación del artículo 135 CE de estabilidad presupuestaria.

Ratificación de la Carta Social Europea revisada y su Protocolo relativo a las quejas colectivas (1996). 

Como se ve, hay motivos de calado y más que suficientes para continuar con las movilizaciones y llevar el clamor de la ciudadanía a las calles, haciendo valer el empoderamiento de las personas mayores para conseguir que se hagan políticas que supongan un reparto más justo de la riqueza generada y, en concreto: 

Garantizar sistema de pensiones público viable con pensiones justas y suficientes para hoy y para mañana, consiguiendo más ingresos con políticas fiscales más distributivas, progresivas y que se sustenten en la equidad y la suficiencia. Una reforma fiscal integral que recupere los 7 puntos diferenciales que tenemos con la UE. 

Que garanticen el poder adquisitivo de las pensiones. 

Que deroguen el factor de sostenibilidad y que acaben con la brecha de género en las pensiones producto de las brechas salariales que siguen existiendo. 

Y, cómo no, conseguir que la pensión mínima se equipare al SMI cuyo importe, de acuerdo con la recomendación de la Carta Social Europea, debe de ser el 60% del salario medio del País. Siguiendo esta recomendación, el SMI estaría hoy en torno a 1.004,40,-€/mes en 14 pagas y su aplicación reduciría de forma significativa la brecha salarial en razón del genero, ya que la medida afectaría muy significativamente a las pensiones de las mujeres. 

 

Reivindicación que, por cierto, ya se consiguió tras la exitosa huelga general del 14-D de 1988. A estos efectos, conviene recordar que el Real Decreto Ley 3/1989, de 31 de marzo (B.O.E. no 78 de 1 de abril de 1989), de Medidas Adicionales de Carácter Social, entre otras cuestiones, establecía: “Mediante diferentes Resoluciones adoptadas por el Pleno del Congreso de los Diputados, en la sesión celebrada el día 16 de febrero de 1989, se acordó instar al Gobierno para que, entre otras, adoptase las siguientes medidas: La equiparación durante la presente legislatura de la pensión mínima al salario mínimo interprofesional”. 

En Euskadi abonar a las y los pensionistas, a través de la RGI, un complemento a su pensión mínima hasta alcanzar los 1.080 € en 14 pagas, siempre que reúnan los requisitos de acceso a la RGI, entre los que sería conveniente modificar aquellos que limitan el derecho a percibir la renta de garantía de ingresos mínimos por disponer las y los solicitantes de un determinado patrimonio ya que, en su actual formulación, excluye de forma injusta a muchas personas pensionistas. 

Pero las movilizaciones sólo darán resultados óptimos si se realizan de forma unitaria y en torno a reivindicaciones claras concretas y comunes. Lo contrario sería un terrible error. Como ya dijo el historiador y político romano Tácito “quienes luchan por separado, son vencidos juntos”. 

Eduardo García Elosua 

 

 

¿Propuestas de Gobierno o promesas electorales del PSOE?

 

INTRODUCCIÓN.

Siguiendo en la negación del pan y la sal a la hora de acordar con UP un pacto de gobierno que garantizaría medidas sociales de izquierdas, el PSOE prepara ya el siguiente sainete presentando a bombo y platillo un paquete de medidas con el doble objetivo de que sirvan o bien como trágala para Unidas Podemos o bien como propaganda electoral de unas nuevas elecciones cuya campaña ya está empezando.

Intentaremos desglosar con objetividad las nuevas propuestas del PSOE en la parte que afecta a las pensiones de forma directa.

Para no pecar de ingenuos recordaremos que en el contexto actual, el ahora presidente de gobierno Sánchez prometió que cuando llegará al gobierno derogaría al día siguiente la reforma laboral y de SS del PP, la ley mordaza, publicaría la lista de los evasores de impuestos etc. Etc. Después de más de un año de gobierno nada de ello ha cumplido, las medidas que plantea ahora están redactadas de manera más inconcreta por tanto su fiabilidad aun es menor.

EN EL APARTADO ADECUACIÓN DEL SSS EN EL MARCO DEL PACTO DE TOLEDO.

– Se propone blindar las pensiones en la Constitución.

Conviene aclarar este punto que puede confundir a muchos cuando quizá solo sea humo.

Las pensiones ya están garantizadas en el art. 50 de la CE que ordena garantizar pensiones públicas suficientes y periódicamente actualizadas. Cuando la Marea de Pensionistas pedimos el blindaje de las pensiones en la CE lo que reivindicamos es que se contemplen dentro del capítulo de derechos fundamentales. Hay que recordar que el PP-PSOE modIficaron con nocturnidad y alevosía el art. 135 de la CE para poner por delante de cualquier obligación presupuestaria del estado la garantía del pago a los acreedores de la banca y entidades financieras. Las pensiones sólo se pueden blindar si se ponen por delante del art. 135 de la CE y eso quiere decir como derecho básico de obligado cumplimiento dentro del capítulo de derechos fundamentales directamente exigible ante los tribunales si no se reconoce el derecho o se incumple.

TAL COMO LA PROPUESTA ESTA REDACTADA SOLO ES HUMO.

De otra parte de lo que se trata es de blindar pensiones dignas revalorizables todas ellas con el IPC real, esto debe ser diáfano de lo contrario podría ser que los gobiernos dijeran que cumplen con un supuesto compromiso de blindaje aun estableciendo y pagando pensiones de miseria. LO DE PENSIONES DIGNAS EN LA PROPUESTA NO APARECE.

– Se propone eliminar el factor de sostenibilidad y el índice de revalorización de la reforma de Rajoy L 23/ 2013.

Este es uno de los incumplimientos del presidente del gobierno, el Sr Sánchez que ahora vuelve a proponer. Hay que recordar que el factor de sostenibilidad se creó en la Reforma Zapatero L 27/2011 La reforma de Rajoy lo que hizo fue adelantar su aplicación del año 2027 al año 20019 (luego retrasado al 2023 por la presión de la lucha de los pensionistas) por lo tanto si sólo se elimina de la reforma de Rajoy lo único que pasa es que el factor de sostenibilidad se retrasa en su aplicación al año 2027 pero no lo quitan, el redactado es una engañifa, respecto a derogar la congelación de revalorización de Rajoy, el 0,25 famoso es otra promesa de Sánchez que al no cumplirla hace que el 0,25 siga en vigor como espada de Damocles.

– Se propone subir las pensiones con el IPC real y más las menores y las no contributivas.

Tal como se fórmula aquí hay que empezar aplaudiendo porque se concretaría una de las reivindicaciones importantes de la Marea beneficiosa para todos los pensionistas, otra cosa es que si pasamos la lupa al contexto y a los antecedentes se nos puede helar la sonrisa.

En el primer pacto de gobierno PSOE-UP para la moción de censura a Rajoy esta medida ya estaba acordada. Una vez Sánchez formó gobierno donde dije digo, digo diego. El Secretario de estado para la SS Octavio Granados declaró que para subir las pensiones había que tener en cuenta el IPC pero también otras variables como la marcha de la economía, el gasto en pensiones y otros factores macroeconómicos, era su forma de buscar una fórmula para no aplicar el IPC, la ministra Valerio corroboró las declaraciones de su mano derecha diciendo lo mismo y esa fue la razón de que no hubiera acuerdo sobre este tema en la comisión parlamentaria del Pacto de Toledo, ya que solamente la representante de UP mantuvo que las pensiones tenían que incrementarse siempre con el IPC real, el resto de partidos PP-PSOE-Cs-PDCAT-PNV sostenían buscar otra fórmula para no aplicar el IPC real.

El PSOE en su propaganda habla del IPC real pero para no aplicarlo remite el tema al PT donde defiende lo contrario, sabedor además que el posicionamiento de los expertos del PT (esos técnicos a sueldo de la banca) proponen reducir mucho esa expectativa. Las referencias a que estas propuestas se gestionen en el PT tiene el propósito de tirar pelotas fuera eludiendo su responsabilidad de aplicarlas como gobierno a sabiendas de que el resto de partidos liberales colaboraran en que la medida no prospere.

Cuando les interesa porque hay elecciones sacan un decreto ley y se apuntan el tanto cuando no quieren cumplir lo prometen y luego nombran una comisión o lo envían al Pacto de Toledo, lugar que por otra parte ha sido responsable de consensuar recorte tras recorte de las pensiones abriendo el paso al negocio de los bancos en las pensiones privadas.

– Plantea incrementar progresivamente las aportaciones del estado, redefinir fuentes de financiación, combatir el fraude y la economía sumergida.

Otra parrafada para no decir nada, es obvio que el estado tendrá que incrementar las aportaciones partiendo de las pensiones no contributivas, no concreta como mejorar las fuentes de financiación y es de Perogrullo la obligación del estado de combatir el fraude y la economía sumergida, otra cosa es que lleven décadas sin hacerlo y aprobando leyes y medidas administrativas para facilitar el trabajo precario la burla a las normas y el fraude sistemático.

– Propone revisar la cobertura de lagunas y la determinación de la BR de la pensión en la línea de minorar el gran perjuicio que la reforma de Zapatero infligió a las trabajadoras con carreras laborales más precarias e inestables.

Esta es la única medida que el gobierno de Sánchez acepta retocar un poco de la infame reforma de Zapatero de 2011, la cual penaliza la cuantía de las pensiones de jubilación contributiva más precarias por la parcialidad, intermitencia y precariedad vivida en los años de carrera laboral.

La Marea reivindicamos la derogación de la terrible reforma de Zapatero de 2011.  Excepto lo anterior que si se cumple saludaríamos el PSOE NO está dispuesto a dar marcha atrás en la jubilación a los 67 años, en la exigencia de 37 años cotizados, en el periodo de 25 años para calcular la pensión, en el tope a los complementos a mínimos que deja nuevas pensiones contributivas por debajo de las mínimas conocidas.

Para no alargar más en otro momento comentaremos las propuestas laborales que indirectamente nos afectan como pensionistas y directamente como clase obrera y que ya anticipamos que se mueven en la misma filosofía.

EL PSOE POR SI UP NO SE ARRODILLA YA HA COMENZADO LA CAMPAÑA ELECTORAL.

INFORMAR ES CRUCIAL.

GOBIERNE QUIEN GOBIERNE LAS PENSIONES SE DEFIENDEN

Antonio Castán

CUENTOS DE CIENCIA FICCIÓN

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“La mayor parte de los relatos históricos distraen la atención de las secretas influencias que se hallan detrás de los grandes acontecimientos”.

La redacción de la historia es principalmente un proceso de diversión. Diversión para los vencedores que ven su triunfo en aplastar al adversario, a quien potencialmente han convertido en su enemigo o ha sido tomado como tal. La mayor parte de los relatos históricos distraen la atención de las secretas influencias que se hallan detrás de los grandes acontecimientos. Y en una sociedad democrática estas secretas influencias o son desveladas, o erosionan, hasta la corrupción total, los principios democráticos en que se ha constituido la sociedad.
Y esto es lo que acabamos de ver en estos días atrás en el Parlamento de España. O la ciencia ficción se ha apoderado de las mentes de cuantos formamos la expectación de los medios de comunicación o la ciencia ficción ya no es sólo un género literario, sino algo más: un estado de conciencia en que los poderes fácticos nos quieren sumergir hasta ahogar la capacidad de análisis de la realidad que nos envuelve con su relato.

Han pasado los años, pero cuando un PSOE, aún no contaminado por el poder, por la corrupción e implementado en su inmensa mayoría por militantes de clase obrera, declaraba en Suresnes (1974) la República Federal que integraría a todos los pueblos de España y que se enmarcaba dentro de la lucha de clases. Las manifestaciones de Don. Felipe González en el “Correo de Andalucía” secuestrado el 19 de octubre han quedado absolutamente en el tintero, en la memoria de lo que fue, de lo que pudo ser y no fue. Pero el sustrato socialista, abandonado por muchos de ellos, queda aún impregnado en la clase trabajadora que siempre ha visto en la lucha de clases el instrumento indispensable para fortalecer la democracia, los principios de igualdad, de justicia y de solidaridad. Hoy ponemos en duda que un partido que se declara republicano, pero no ejerce la república, que tiene una estructura federal (aparentemente) y no pone encima de la mesa los plazos temporales y las estructuras necesarias para llevarlo a cabo…; un partido que dice representa a la clase obrera y cuyos dirigentes se han aburguesado en lo personal y, esto es aún más terrible, en lo ideológico [reticentes a la derogación laboral,partidarios del Pacto de Toledo, privatizaciones de las empresas públicas… y un larguísimo etc.] que puestos en un lista agotaría la paciencia del lector.

Decía Luis María Ansón: “Sánchez no quiere a Iglesias en el consejo de ministros porque por cultura política, dialéctica argumentativa dentro del consejo de ministros se lo comería con patas fritas a las finas hierbas…”.

Todos los argumentos del PSOE para alejar a UP del gobierno de España resultan pueriles rabietas de quien se cree el dueño de la pelota y no quiere dejar jugar a quien puede discutirle el balón. Las sesiones de investidura no han sido tales, han sido la preparación de una nuevas elecciones fiando que la culpabilidad, atribuida y demonizada a Podemos, surtirá sus efectos positivos para el que fue nombrado Presidente sin haber tenido nunca experiencia de gobierno, ni de gestión presupuestaria [ha gobernado con los presupuestos prorrogados] y apoyado por un PSOE que le comió la arena bajo sus pies hace tres años. ¿Coherencia? ¡Alucinaciones de ciencia ficción! ¿La apelación al programa y a las sillas? El programa estaba hecho porque el pacto sobre los presupuestos estaba firmado, y fue la incapacidad del Sr. Sánchez de ampliar el apoyo necesario para aprobarlo lo que nos condujo a las elecciones [pensando que podría lograr una mayoría que el pueblo le ha negado].¿Las sillas? El Presidente las había fijado con el nombramiento de ministros y las competencias que administraban; dividirlas en partes, dejar de dotarlas presupuestariamente, y vetar al líder de quien deseas que te acompañe en el gobierno, más que una estrategia de pacto es una estrategia de ruptura.
Me pregunto si la capacidad de lectura de los dirigentes del PSOE es buena o si deberían pasar por las ópticas para graduales la vista.

Hemos oído, perplejos, que quieren un nuevo Estatuto de los Trabajadores [cuatro años de negociación y una legislatura sin derogación laboral…] que las pensiones deben ser “aseguradas” en un nuevo Pacto de Toledo: [miles de pancartas en todas las ciudades de
España gritando: ¡NO AL PACTO DE TOLEDO! ¡IPC y PENSIONES EN LOS PRESUPUESTOS GENRALES DE ESTADO! ¿Qué parte de la pancarta no leyeron? ¿Es que va a tener mayor fuerza democrática la deuda de su partido que los millones de pensionistas esgrimiendo en la calle sus reivindicaciones?
A veces nos preguntamos el porqué estamos en la calle. La respuesta nos la están dando ellos mismos al proponer en acción o en omisión políticas antisociales. Si el principal problema de España es el paro y la precariedad laboral, entrad de lleno a solucionarlo, no esperéis más. Si el reto territorial es la propuesta de ruptura catalana, la solución federal aprobada en Suresnes, y con la que todo el partido, en las federaciones y en el exilio, aprobaron puede ser la solución y lo sabéis.

Por eso y por muchas cosas más nos vais a tener en las calles enfrentados a las políticas neoliberales, no sólo heredadas del PP, sino defendidas por vosotros aquí, en Europa y en los foros internacionales económicos y políticos. No merecéis ser llamados “socialistas” porque habéis perdido la esencia con la que surgió el movimiento obrero al que ahora despreciáis y sumís en la precariedad, en la enfermedad, en la corrupción institucional porque se os esperaba como adalides antifranquistas [no solo por la tumba del dictador] y de las instituciones que de él surgieron, pero ni lo hicisteis en los dos gobiernos que el pueblo os concedió, ni tenéis intenciones de hacerlo. Dejad paso a quienes sí tienen arrojo y no están contaminados ni por el aburguesamiento ideológico, ni por los intereses partidistas. Aprended a vivir de la ideología social y no ataquéis más a la sociedad que, equivocadamente, pero con grandes dosis de renovación, aún confía en que el PSOE sea una partido de la clase trabajadora.

Prudenci Vidal Marcos
Miembro de La Marea Pensionista

IMPULSAR EL CAMBIO,El MOMENTO ES AHORA.

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Han pasado más de diez años desde el comienzo de la crisis. Una crisis dura, con enormes costes sociales y económicos. De ella y de la aplicación de unas políticas y reformas regresivas se han derivado sus efectos. Elevados niveles de desigualdad y de pobreza. Precariedad laboral a ultranza. Devaluación salarial concentrada en los trabajadores de la mitad inferior de la distribución. Servicios públicos al límite de sus posibilidades por los recortes realizados. Impuestos cada vez menos centrados en los más ricos, más regresivos.

Estas situaciones no desaparecen –y aun se acrecientan- con el crecimiento económico y del empleo. Mientras las rentas salariales no han recuperado todavía los niveles reales previos a la crisis, los beneficios de las empresas (no financieras y sin autónomos) son 38.000 millones de euros mayores a precios constantes que en 2008. Y 11.000 millones más, los dividendos que reparten a los accionistas.

Más de diez años después de iniciada la crisis se constatan las consecuencias de las políticas adoptadas: la renta media real es hoy en España la misma que hace 10 años, pero, mientras el 1% más rico ha aumentado su renta un 21%, el 40% más pobre ha perdido lo que los demás han ganado.

Son solo algunas muestras de la situación, pero hay datos a centenares.

Los efectos no desaparecen con el crecimiento porque se han devastado las estructuras que garantizan el reparto y la redistribución. Si se siguen haciendo las mismas cosas se obtendrán, agudizados, los mismos resultados. Esa es la cuestión.

Es hora de las políticas de cambio. Y hay que actuar en muchos órdenes, pero estratégicamente en tres:

  • el mercado de trabajo,
  • el sistema fiscal,
  • y la regulación de los mercados, en particular, del mercado de la energía y de la vivienda.

Solo políticas decididas y firmes, y necesariamente en los tres ámbitos, pueden revertir la situación y favorecer y hacer más ‘resiliente’ la economía, y recomponer la cohesión y la justicia social. Es la hora. El momento político en el que España debe decidir cómo debe ser su futuro, qué sociedad queremos.

El problema fundamental no es la composición del Gobierno sino qué políticas debemos realizar en los próximos años. En estos años se van a poner, o no, las bases de un futuro diferente, mejor.

  • Si no se adoptan las reformas necesarias, simplemente se consolidarán los regresivos cambios de estructuras que realizó la derecha, cuyas consecuencias económicas y sociales han dañado a la mayoría de los ciudadanos.
  • Si no aumentan las inversiones públicas y los gastos sociales al menos en 7 puntos del PIB que nos separan de la zona euro, quedaremos descolgados del progreso europeo.

Esa es la disyuntiva. Las fuerzas progresistas tienen ante sí esa responsabilidad. Los programas de los partidos evidencian amplias coincidencias que reflejan la madurez de la sociedad sobre los cambios necesarios. Los ciudadanos reclaman y esperan un acuerdo a largo plazo que aporte concreción y estabilidad al cambio. Se tienen que expresar las políticas que van a transformar nuestro país y aproximarlo a los niveles de bienestar y justicia de los países más avanzados.

Los tres ámbitos estratégicos de la política económica en este momento deben ser definidos sin ambages, con total claridad.

  • Si no se reduce drásticamente la precariedad del empleo, se estabiliza el mercado de trabajo y se restablece la vinculación de los salarios con la productividad no mejorará el reparto de la renta para los asalariados.
  • Si no se aumentan la justicia fiscal y los gastos públicos garantizando que los más favorecidos, ciudadanos y empresas, paguen más de acuerdo con sus altos ingresos, no aumentará la redistribución, no se reforzará el bienestar de la mayoría de los ciudadanos porque los recursos seguirán sin alcanzar y no se reducirá la elevadísima e indigna desigualdad social.
  • Y si no se abordan decididamente las reformas regulatorias que requieren los mercados, la transición energética y la vivienda –reforma del mercado de la electricidad; creación de parques públicos de viviendas en alquiler, entre otros- no se conseguirá el impulso económico, de inversión, de cambio de modelo productivo y de competitividad que España, y en particular su población más joven, necesita.

Al contrario, los ciudadanos y las empresas correrán con los costes y todos perderemos el tren del futuro. Los intereses particulares de muchos grupos económicos y políticos no pueden ni deben parar esta triple transformación que necesariamente debe iniciarse y progresar con claridad durante los próximos cuatro años.

Economistas Frente a la Crisis 
10 julio 2019

EL ACTIVISMO POLITICO DEL MOVIMIENTO DE PENSIONISTAS

 

Cualquier conflicto social tiene carácter político. Sin embargo, cuando se mira la política de forma despectiva, la reacción es negarlo. Visto desde la política profesional pasa lo contrario, se tiende a descalificar los conflictos sociales catalogándolos de políticos. En ambos casos, negando o rechazando la realidad, que siempre es política, se cuestiona su validez como cauce reivindicativo. Para zanjar el dilema basta separar, diferenciar, la política social de la política partidista. Analicemos ambos aspectos desde la perspectiva del movimiento de pensionistas.

El conflicto surge en Barakaldo y Bilbao el 15 de enero de 2018, de forma espontánea y simultánea, mediante convocatoria anónima. Desde la primera concentración ante los respectivos ayuntamientos, el término política se convirtió en una expresión proscrita, junto a sindicatos y partidos. Hacer una referencia en ese sentido, salvo que fuese para descalificar o desautorizar, acarreaba un sonoro abucheo. Entretanto, desde la dirección de algunos partidos, se intentó desautorizar a quienes coordinan las movilizaciones, recordando su trayectoria política. Como si fuese normal llegar al activismo social sin pasado militante.

Se trata de un conflicto social permanente, año y medio de duración, sin fecha de caducidad. Con el paso del tiempo, unas y otras posiciones se han moderado. Ya se puede informar en las concentraciones de las gestiones de los partidos, incluso en positivo, aunque nadie se atreva a declarar que las iniciativas del movimiento de pensionistas son políticas. De la misma forma, los partidos que recelaban de ese fenómeno inusual e incontrolado, reconocen su capacidad de movilización, alaban la moderación, e incluso asumen parte de las reivindicaciones. A todo ello contribuye el arraigo popular logrado, e incluso cierta simpatía institucional, expresada con la concesión de galardones o dando protagonismo en actos festivos.

La política actúa en el organismo social como el colesterol en el cuerpo humano. Tienen dos componentes complementarios. Hay una política colectiva, transversal, basada en el interés general, necesaria para convivir en sociedad. La otra política, la partidista, está diseñada para encauzar las demandas ciudadanas de forma equilibrada. Pero tiene contraindicaciones. Si no se regula de forma adecuada, produce trastornos que pueden provocar atrofia muscular en el organismo social, e incluso infartos de extrema gravedad.

El mayor riesgo que acecha a cualquier iniciativa social es caer en la órbita de una estrategia política definida. En el colectivo de pensionistas se dan intentos de parasitación o utilización partidista, cuestionados desde el interior del propio movimiento. Un fenómeno tan plural, con equilibrio de fuerzas inestable, enraizado en la actividad política, requiere asumir códigos de conducta que no comprometan la continuidad del proyecto compartido. Aunque una de las consignas más coreadas ha sido: “Si nos roban las pensiones, lo pagarán en las elecciones”, en las campañas electorales se ha respetado la neutralidad, evitando posicionamientos públicos a favor o en contra de cualquier partido. Las intervenciones en uno u otro sentido eran a nivel personal, sin condicionar lo acordado.

El alcance político del movimiento de pensionistas constituye una constante del conflicto. Las movilizaciones se convocan en el contexto de acontecimientos destacados: negociación de los Presupuestos Generales del Estado y de comunidades autónomas, constitución de un nuevo gobierno o campañas electorales. Es una dinámica reivindicativa con resultados favorables. Actuando como grupo de presión, el colectivo de pensionistas se convierte en actor político, logrando modificar los PGE para garantizar el mantenimiento del poder adquisitivo durante dos años y evitando la entrada en vigor de medidas desfavorables. El eco de consignas como: “Rajoy, dimisión”, “Ni un día más de gobierno del PP”, retumbó en la moción de censura que llevó al cambio de gobierno. Si en vísperas de la constitución de un nuevo gobierno, en las concentraciones se sigue gritando: “Gobierne quien gobierne, las pensiones públicas se defienden”, significa que el movimiento de pensionistas, sin dejar de ser apartidista reclama, a través de sus propias reivindicaciones, un reparto equitativo de la riqueza.

Ofensiva contra las pensiones desde la política institucional

Las pensiones no se habrían convertido en problema político si el empleo no fuese el principal dilema de la política económica. Desde altas instancias del Estado se arremete contra las pensiones, en vez de hacer propuestas viables para acabar con la precarización del empleo, que merma los ingresos por cotizaciones a la Seguridad Social y la recaudación de Hacienda. Sus catastróficas declaraciones favorecen el “cuanto peor mejor”, lema de la banca y de las aseguradoras para intentar sustituir las pensiones públicas con planes privados. Sus productos financieros tienen para las rentas bajas un efecto comparable al de las hipotecas basura.

Hay Informes oficiales que inspiran titulares tenebrosos: “El Tribunal de Cuentas certifica que la Seguridad Social está en quiebra tras perder 100.000 millones desde 2010”. Al Gobierno le toca responder con mensajes tranquilizadores: “Magdalena Valerio niega que la Seguridad Social esté en quiebra”. Tiene razón la Ministra al aclarar que el Sistema Público de Pensiones (SPP) no tiene un “gasto excesivo” sino “déficit de ingresos”. Por tanto, el propio Tribunal de Cuentas reclama al Gobierno complementar las pensiones con cargo a los Presupuestos Generales del Estado (PGE), no con “préstamos” que agigantan la deuda. La situación resulta paradójica: en vez de establecer transferencias corrientes, el Gobierno concede créditos a fondo perdido al único estamento social que, además de crear riqueza y pagar impuestos, estando activo cotiza para su pensión de jubilación. El colmo del absurdo es que a Valerio tenga que justificar el desatino de las decisiones que toma en el Consejo de Ministras.

La institución estatal que más arremete contra las pensiones públicas es el Banco de España. Sus presidentes, denominados curiosamente gobernadores, en vez de reclamar a la banca los 67.000 millones que costó su rescate, se dedican a profetizar catástrofes si sube el SMI o no se recortan las pensiones. Las propuestas de tan preclaros prohombres en su defensa de las pensiones privadas rozan el esperpento: reclaman medidas urgentes ante la amenaza que supone el creciente peso electoral del colectivo de pensionistas, mientras aconsejan a los pensionistas con vivienda en propiedad contratar hipotecas inversas para poder ahorrar. La Ministra de Economía en funciones, Nadia Calviño, ha tenido que responder a las últimas ocurrencias del actual gobernador del Banco de España aclarando, entre otras cuestiones, que quien “no llega a fin de mes, no puede ahorrar”.

Promesas incumplidas en materia de pensiones

La Ministra Valerio posee las cualidades precisas para gestionar la Seguridad Social con acierto: conoce la institución y es firme defensora del Sistema Público de Pensiones. Asociaciones de pensionistas y sindicatos confiaron en que enmendaría de inmediato los entuertos provocados por su predecesora, Fátima Báñez. No ha ido más allá de las promesas, limitándose a aplicar los aspectos positivos de los acuerdos presupuestarios PP – PNV. Va dando largas a la toma de decisiones trascendentales, complicando su resolución, en vez de facilitarla.

Si a quien gobierna no le inquietan las movilizaciones de pensionistas, no atenderá sus reivindicaciones

Congelación encubierta de las pensiones mediante el denominado “factor de revalorización”. Se comprometió a suprimirlo, estableciendo el incremento de las pensiones en base al IPC. Ahora pretende reanimar el Pacto de Toledo para eludir la responsabilidad de eliminarlo. Es una medida urgente, en 2020 volvería a entrar en vigor el fatídico 0,25% que provocó el inicio de las movilizaciones. Sustitución progresiva de las pensiones públicas por privadas con el “factor de sostenibilidad”. Para evitar derogarlo propone renovar del Estatuto de los Trabajadores. Esa medida, paralizada por el acuerdo PP – PNV, comenzaría a aplicarse en 2023.

La clase política y las pensiones

En las campañas electorales todos los partidos han hecho ofertas generosas a los pensionistas. Las de las tres derechas resultaban absurdas o no tenían credibilidad: “El Partido Popular garantizará todas las pensiones públicas y los recursos para seguir subiéndolas, con un aumento de entre un 2% y un 15% para las pensiones de las madres trabajadoras con hijos.” Las promesas de Pedro Sánchez bastarían para satisfacer las principales demandas y paralizar las movilizaciones, pero arrastran el estigma de las promesas incumplidas.

En las elecciones de 28 de abril, el voto de mayores de 60 años, que ya representa el 30% del electorado activo, basculó desde el PP hacia el PSOE, favoreciendo al triunfo de Sánchez. Se cumplía así, en parte, la consigna: “Si nos roban las pensiones, lo pagarán en las elecciones”. Es un voto que sigue favoreciendo al gobierno de turno y mantiene la preferencia por el bipartidismo. El creciente protagonismo electoral y político de las personas de mayor edad no se ha traducido en una mayor representación institucional, al contrario, en la anterior legislatura había 23 congresistas mayores de 65 años, en la actual 10. En cualquier caso, la victoria de Sánchez ha creado expectativas favorables a la mejora de las pensiones, lo cual afecta a la afluencia a las concentraciones, aunque la participación sigue siendo satisfactoria. Es un dato que resultará reversible, si Sánchez no cumple sus promesas y defrauda a quienes creen que los programas electorales son un contrato con la sociedad.

Las ofertas electorales del PSOE relacionadas con las pensiones tropiezan con su práctica institucional. Durante su breve mandato el Gobierno de Sánchez ha utilizado la fórmula del decreto – ley para impulsar (por exigencia de Unidas Podemos) mejoras de carácter laboral y social, como la subida del SMI a 900 euros, mientras que en materia de pensiones no hay ningún avance significativo. Se ha limitado a aplicar los acuerdos presupuestarios heredados del Gobierno de Rajoy. En el Parlamento Europeo el PSOE facilitó con su abstención el 4 de abril la aprobación del Producto Paneuropeo de Pensiones Individuales (PEPP). Es una decisión que favorece la implantación en el espacio comunitario de productos financieros vinculados a planes de pensiones privados, en beneficio de la banca y detrimento de las pensiones públicas.

Deshojando la margarita política

Dos meses después de las elecciones generales del 28 de abril, Sánchez decide iniciar las consultas para formar un nuevo gobierno. El periodo de inactividad ha sido utilizado por los poderes en la sombra del Ibex 35, los grupos que controlan la prensa en papel y la patronal CEOE, para presionar al previsible futuro presidente, reclamando un gobierno PSOE – C’s, en oposición al acuerdo de izquierdas con Unidas Podemos. El equipo de Iglesias ha reaccionado a esa ofensiva promoviendo encuentros con diversos movimientos sociales y sindicatos, que se han mostrado favorables a la alternativa de un gobierno de progreso que refuerce las políticas sociales y medioambientales. En la ronda de consultas participó el 28 de junio la Coordinadora Estatal de Pensionistas (COESPE), que veía así reconocida su representatividad y capacidad de movilización en el conjunto del país. En la entrevista se constató la coincidencia en las reivindicaciones y la necesidad de controlar las actuaciones del futuro ejecutivo, mediante un gobierno de cooperación u otra experiencia similar.

Parece difícil conciliar las posiciones de PSOE y UP. Tal vez el PNV contribuya a desbloquear la situación al declarar que ve factible una coalición entre Sánchez e Iglesias, mientras reclama participar en la elaboración del programa de gobierno. Recordemos que el PNV es un partido pragmático, capaz de llegar a acuerdos con la derecha o la izquierda. Precisamente, la mejora de las pensiones de 2018 y 2019 fue el resultado de un compromiso presupuestario entre PP y PNV. Siendo el PNV un referente para el soberanismo catalán, no resulta aventurado imaginar que pueda prosperar el gobierno de cooperación, evitando la repetición en noviembre de unas elecciones que todos los partidos temen. Coincidiría con la ofensiva que el movimiento de pensionistas anuncia para el otoño.

Hablando del PNV y volviendo a las consignas. A veces los partidos interpretan de forma inadecuada los mensajes que se corean en las manifestaciones. “PNV, mójate”, por ejemplo, es valorado como una ofensa. Cabe otro significado: supone reconocer su legitimidad, su capacidad de interlocución. Carecería de lógica reclamar la intervención de un partido sin poder institucional. El sentido de la realidad que caracteriza al PNV debería llevarle a esa conclusión, en vez de interpretarlo como afrenta.

Las movilizaciones proseguirán, siempre en clave política

Transcurrido año y medio desde el inicio de las concentraciones de pensionistas, sin obtener respuesta satisfactoria a las principales demandas, hay motivos para advertir que se agota la paciencia. En 2018 y 2019 no se ha perdido poder adquisitivo, pero el futuro es tan incierto como al comienzo. El comportamiento reivindicativo del movimiento de pensionistas resulta tan modélico y civilizado, que obtiene galardones y es distinguido con pregones festivos. En Bilbao se ha convertido en atracción turística, como el museo Guggenheim. Tanto éxito plantea un dilema: si a quien gobierna no le inquietan las movilizaciones de pensionistas, no atenderá sus reivindicaciones. Por eso en las concentraciones se reclaman actuaciones más contundentes, que no tienen que ser ilegales. Dado que sus mayores fortalezas son la unidad y la acción multitudinaria, se pueden emprender iniciativas pacíficas que tengan repercusión social y preocupen a quienes gobiernan. A partir del 22 de julio, o en noviembre si hay que ir a las urnas, Pedro Sánchez volverá a tener la potestad de zanjar el conflicto. Entretanto, el movimiento de pensionistas seguirá actuando como grupo de presión y sujeto político.

Luis Alejos

(Sociólogo y pensionista)

BREVE ANÁLISIS DE LA SITUACIÓN DESPUÉS DEL CICLO ELECTORAL.


Unas  líneas preliminares para dar a conocer los inicios de nuestra COESPE, ya que es probable que muchas compañeras lo desconozcan.

COESPE nace el 10 de septiembre de 2016 en los jardines del Paseo del Prado de Madrid, con un acta fundacional de lo que se ha convertido en un movimiento que sin duda se analizará en el futuro por universidades e historiadores, debido a sus logros y sus fracasos, pero sobre todo por su inquebrantable trayectoria.

Nueve CCAA estábamos presentes ese día en la fundación de COESPE. Allí estaba Canarias, Valencia, Galicia, Murcia, Madrid, Andalucía, Catalunya, Asturias y Cantabria representados.

Aunque es justo reconocer que tres movimientos sociales formaban la parte esencial del núcleo fundador de COESPE en sus inicios, Marea Pensionista de Catalunya, Modepen de Galicia, y el movimiento pensionista de Tenerife.

Ahora que hemos situado el movimiento, vayamos a los objetivos del mismo. Estos objetivos los tenemos aprobados y fijados en nuestros documentos de la III Asamblea, por tanto aquí hablaremos de los básicos.

El primero y fundamental es la salvaguarda de nuestro Sistema Público de Pensiones, en adelante (SPP) gravemente amenazado por el capitalismo y las políticas neo-liberales que todo lo invaden, pero es que también son objetivos prioritarios nuestros, toda la defensa de lo público; Sanidad, Dependencia; Educación y todo aquello que contribuya a la consecución de una sociedad igualitaria y justa. Nuestro objetivo por excelencia podría resumirse en una frase (LO PÚBLICO PRIMERO)

Y por esto era necesario poner estas primeras líneas, porque saber de dónde venimos y hacia dónde vamos, nos va a permitir afrontar el futuro
en mejores condiciones.

Hemos pasado unos meses de trabajo muy duros, desde la III Asamblea prácticamente no paramos, y no hemos podido parar porque además de las movilizaciones, hemos atravesado un ciclo electoral completo, del que además del inmenso trabajo, nos ha dejado algunas conclusiones que ya intuíamos o sabíamos, pero que ahora después de los debates con los políticos tenemos aún más claras.

La primera conclusión es que el capitalismo con su globalización se extiende a toda velocidad, abarca todos los ámbitos de nuestra vida, y ese afán depredador por privatizarlo todo va a ser muy difícil de frenar, seguramente habremos de conformarnos con establecer un muro de contención, que retarde lo más posible el sufrimiento que creará en unos años.

La segunda conclusión es que la inmensa mayoría de los políticos se han entregado de lleno en brazos de ese capitalismo, y por tanto ellos no van ni tan siquiera a intentar frenarlo, están demasiado preocupados con sus hermosas poltronas de poder y suculentos sueldos, que nosotros les pagamos.

La primera y la segunda conclusión nos llevan a la tercera: nunca debimos dejar la lucha en las calles, nunca debimos dejar de pelear por nuestros derechos, y nunca debimos aceptar el pacto del 78 y su transición nefasta.

Por lo tanto, la conclusión final es que nunca más hemos de dejar las calles, o estaremos condenando a las generaciones que nos siguen, a vivir en una sociedad que nosotros nunca habríamos aceptado.

Tres son igualmente los tristes argumentos principales de los políticos para no actuar o dedicarse a vivir su situación de privilegio, más que a proteger la vida y los derechos de sus conciudadanos/as.

Además del sacro santo “lo privado funciona mejor y es más eficiente” algo que no se sostiene se explique de la forma que se explique, ya que si algo público no funciona ¿Por qué habría de tener interés lo privado en ello?

PRIMER ARGUMENTO DE LOS POLÍTICOS EN LOS DEBATES.

Uno de los argumentos más manoseados, y que ha quedado patente en estos encuentros es cuando nos dice que: devolver al Ayuntamiento este o el otro servicio es muy caro; una residencia de ancianos es muy cara; un hospital es muy caro; volver re-municipalizar algo es muy caro…. Todo lo que sea facilitar la vida de sus conciudadanos es muy caro, pero no dicen, no quieren hablar, de lo caro que resulta todo el entramado político Administrativo e Institucional que estamos pagando nosotros, en algunos casos con Administraciones obsoletas y duplicadas o triplicadas, excesivamente burocratizadas donde el ciudadano no es nada más que un número para para ellos, y un voto cuando hay elecciones.

Y ese es el verdadero problema, que los políticos sean del partido que sean y tengan la ideología que tengan. Se han entregado por completo a la tesis de los economistas neo-liberales, por diferentes motivos (la mayoría no se sostienen) como: no se puede hacer nada; dejemos que el mercado lo regule; tienen su problema solucionado, hacemos lo que podemos…., y si alguien se acerca demasiado a ellos, para exigir que cumplan con su trabajo, su policía les protege, porque no nos confundamos, es su policía, no la nuestra.

Porque vamos a ver, hemos de tenerlo muy claro, el trabajo de los economistas es ordenar la economía de forma que todos/as los ciudadanos se puedan beneficiar de lo que produce un país y de distribuirlo de una forma equitativa.

Y el trabajo de los políticos es legislar, aprobar leyes y reglamentos para que eso se cumpla. Art. 128 de nuestra CE.

1- Toda la riqueza del país en sus diversas formas, y sea la que sea su titularidad, está subordinada al interés general.

2- Se reconoce la iniciativa pública en la actividad económica. Mediante una Ley, determinados recursos o servicios esenciales podrán ser reservados al sector público, especialmente en caso de monopolio; podrá ser acordada, también, la intervención de empresas, cuando lo exija el interés general.
Y que decimos nosotros sobre esto?.Cuando un servicio público se privatiza, se externaliza, o se gestiona de una forma privada y opaca a los ojos de los ciudadanos ya deja de ser útil y solidario para la sociedad, podrá ser rentable para unos pocos privilegiados que se lucran con ello, pero no es en absoluto rentable para el conjunto social del país, ya que los servicios que presta tienden a degradarse rápidamente.

No se pueden ceder edificios, locales y posesiones públicas, para que se haga negocio, eso además de robar a la ciudadanía es incentivar la economía especulativa, hacer ricos y poderosos a los que no ponen ni arriesgan absolutamente nada para hacer negocio.

La gestión privada de servicios públicos, solo hace que engordar al capitalismo, ya que sin arriesgar nada el que lo gestiona obtiene pingües beneficios. Cuando esto pasa, el gestor trata por todos los medios de aumentar sus plusvalías, y lo hace despidiendo trabajadores/as y disminuyendo la plantilla, reduciendo sus condiciones laborales, de salarios y contratación, y dejando que las propias condiciones generales de las instalaciones se degraden, ya que al no ser de su propiedad no invierte en su mantenimiento. Todas estas medidas influyen en que se produzcan accidentes de trabajo, y más bajas laborales, lo que a su vez origina más coste a la Administración, o lo que es lo mismo, a la sociedad en su conjunto.

Por contra, lo público tiende a aportar beneficios a la sociedad, ya que las condiciones laborales son mejores, los salarios son seguros y mejores, permiten a estos trabajadores planificar su futuro, de inversión, de familia, de estabilidad… la plantilla sin estar sobre dimensionada, suele estar más ajustada a las necesidades de los servicios que presta, por lo que también se reducen los gastos en accidentes o bajas laborales descritos anteriormente. También es una inversión segura de futuro para la sociedad, pues hace que aumenten las cotizaciones sociales, lo que redunda en el futuro de las pensiones, a la vez que hace aumentar el consumo interno, que a su vez hace aumentar la contratación, y disminuir el desempleo. Lo único que necesita lo público, es una buena gestión con una clara delimitación en la asunción de responsabilidades, de derechos y de deberes, por parte de todos los trabajadores y gestores.

Si nuestros políticos, todos, pero sobre todo los que dicen ser progresistas y de izquierdas asumieran estos postulados, toda la sociedad en su conjunto se beneficiaría con ello.

SEGUNDO ARGUMENTO DE LOS POLÍTICOS EN LOS DEBATES.

Segundo argumento que utilizan a diario, para quitarse sus posibles responsabilidades de encima: Esto que me pedís no es competencia de esta Administración, es competencia de tal o cual Administración.

Pues bien a los ciudadanos no nos importa mucho de quien es competencia un derecho o un servicio que se le ha de prestar, el ciudadano paga sus impuestos a una Administración, y es está Administración que los recibe, la responsable de prestar los servicios o ofrecer ese derecho, la Administración que sea receptora de la petición de un ciudadano/a, habría de tener la obligación de acompañar al ciudadano en todo el recorrido de esa petición hasta que esta se haya cumplido en su totalidad, sea competencia del nivel administrativo que sea.

A su vez el ciudadano, ha de ser consciente de que una sociedad moderna, dispone de unos niveles administrativos determinados, y puede ofrecer derechos y servicios si todos/as pagamos los impuestos que nos corresponde, cada uno en función de su capacidad, pero también ha de saber exigir a la Administración que los impuestos sean equitativos, y que sirvan para ofrecer servicios y derechos, no para robarnos, o rescatar bancos, autopistas, eléctricas y todas esas cosas.

TERCER ARGUMENTO DE LOS POLÍTICOS EN LOS DEBATES.

Cuando se les pide que implementen políticas sociales para los mayores ya que es un colectivo muy desfavorecido, en transporte, dentistas, podólogos, vivienda, asistencia, dependencia y ayudas diversas te dicen:

Ya tienen la tarjeta rosa para el trasporte, y muchas ayudas en la mayoría de temas y servicios que nos proponéis.

Pero la realidad cuál es? La realidad es que para acceder a este tipo de ayudas se toma como referencia el Indicador Público de Renta de Efectos Múltiples, en adelante (IPREM), que está situado en los 537,84 euros por mes, 6.454,03 si es por 12 pagas o 7.519 si es por 14 pagas.

De tal manera, que si tenemos dos pensionistas con pensiones de 650 euros, o algo más, se les considerara ricos, y no podrán acceder a esas ayudas por sobrepasar dicho indicador, ya que la renta que se pide para tener derecho es la renta de la unidad familiar. Y esto sirve para la práctica totalidad de las ayudas.

En una palabra, tenemos unos 2,400.000 pensionistas, y cientos de miles de parados, que no solo se encuentran por debajo del umbral de la pobreza, sino que además han de pagar por unos servicios, que en la mayoría de los casos los Señores políticos no pagan.

Que pedimos desde COESPE: Estamos pidiendo que el indicador para la obtención de esos servicios, sea el Salario Mínimo Interprofesional (SMI), situado actualmente en 900 euros y que dicho indicador suba a la par que lo haga el propio SMI.

Nos parece algo tan evidente, que no se habría de tener que pedir, pues si una persona como dice la Carta Social Europea, necesita un mínimo de 1.084 euros, es de justicia que todo lo que se encuentre por debajo, tenga la posibilidad de ayudas públicas.

¿QUE NOS ESPERA AHORA, DESPUÉS DE LAS ELECCIONES? LA MOCHILA AUSTRIACA.

Todas las noticias parecen indicar que después de la constitución del nuevo Gobierno, una vez más pintaran bastos para la clase social de este país, más aun, después de unos resultados electorales, que a dichas clases sociales les han sido del todo desfavorables, ya que han favorecido y mucho al PSOE, un partido que hace décadas que se ha desentendido de realizar políticas, que favorezcan a la ciudanía, para entregarse en brazos de la oligarquía financiera y del IBEX 35.

Parece ser, que no son (Fake News) noticias falsas, que Pedro Sánchez pocos días después de ganar las Elecciones Generales, entrego una propuesta al Consejo Europeo recogida en un documento con el título Programa de Estabilidad 2.019- 2.022, las líneas económicas del futuro gobierno. Y en paralelo también se envió otro documento denominado Programa Nacional de Reformas, esto es, las leyes y decretos que piensa aprobar el ejecutivo.

En dichos documentos se definen las líneas fundamentales y concreciones, sobre; relaciones laborales, recortes, previsión del déficit público, y como no, pensiones, de la que hablaremos en seguida.

Es la nueva hoja de ruta del nuevo gobierno, que sin duda se pondrá en marcha con la bendición de la Comisión Europea. Nuestros país, conviene no olvidarlo, perdió su soberanía cunado Zapatero y las derechas, estatales y nacionalistas, modificaron el Art. 135 de la CE para asegurar el pago de la deuda.

Simplificando, son tres los grandes bloques que se han propuesto a Bruselas: las grandes magnitudes económicas y el control del gasto, las pensiones y, especialmente los compromisos legislativos. El gobierno (no formado aun) se compromete entre otras cosas a mantener el SMI en torno a los 1.000 euros, se impondrá la mochila austriaca, y se simplificaran los contratos de trabajo dejándolos en tres modelos (acercándose con ello a la propuesta de Ciudadanos y su contrato único). Esta es la hoja de ruta que Pedro Sánchez ha enviado a la Comisión Europea. Evidentemente faltan concreciones en algunos casos, aunque hay propuestas que ya se han ejecutado.

¿A qué se ha comprometido Pedro Sánchez con Bruselas?

Pedro Sánchez pretende que hasta el 2.022 las pensiones crezcan de acuerdo con el IPC, ya que nuestra presión en la calle hobligo a incluir esta medida. Esta es según el nuevo ejecutivo la frontera; a partir de ahí la revalorización será solo del 0,25 %. Es decir se volvería a aplicar la reforma de Rajoy y su Índice de Revalorización, o más bien de pobreza. Recordar que dicha reforma no ha sido derogada.

¿QUE ES LA MOCHILA AUSTRIACA?

El otro gran tema que Pedro Sánchez ha propuesto a la Comisión Europea es la aplicación a partir de 2.020, y de forma progresiva, de la denominada “mochila austriaca”. Un plan de Pensiones Privado que se cobra de forma diferida, como decía María Dolores de Cospedal cuando hablaba del finiquito de Bárcenas.

La mochila austriaca tiene cuatro grandes objetivos. El primero reducir el costo de las pensiones futuras; una parte será cubierta por el Estado y otra por los planes de pensiones privados generados por la “mochila”. El segundo, reducir hasta hacer desaparecer las indemnizaciones por despido (como el despido ya es libre, además se consigue que también sea gratis). El tercero, refinanciar a la banca con 144.000 millones de euros, que es el monto actual de las pensiones públicas en nuestro país (se crean así las bases futuras, para la apropiación privada de los recursos producidos por las pensiones públicas). El cuarto sería conseguir que las empresas no tengan que hacer ningún tipo de aportación a la Seguridad Social (ya no sería necesario favorecerles con tarifas planas, ni otras medidas impopulares). La propuesta enviada a Bruselas ya dibuja el compromiso del PSOE con el Plan Europeo de Pensiones Individuales (PePP).

Breve Historia de la mochila austriaca.

Hemos de decir que no es ningún invento, ni siquiera es original. Es una copia, como su nombre indica del método adoptado en Austria. Hemos de hacer una salvedad: la economía española no se parece en nada a la del país centroeuropeo, ni en empleo (el paro en Austria es de un 4’8% pleno empleo – ; nosotros 16% de paro), ni en precariedad (ellos 9,2%; nosotros 30%, ni en riqueza (son el doble de ricos que nosotros, medido en PIB), ni en sueldos (su salario mínimo es el doble que el nuestro). La mochila fue instaurada en Austria en el año 2.003.

En que consiste esta mochila austriaca?

De forma simple; es una especie de plan de pensiones privado que acompaña al trabajador a lo largo de su vida laboral. Está asociada al contrato único que propone Ciudadanos. La empresa en vez de pagar el despido aporta un 1,53% mensual del salario bruto del trabajador a un fondo de capitalización. Este dinero se acumula independientemente del contrato que se tenga. El trabajador dispone de ese dinero en el momento en que es despedido (por lo que elimina la indemnización por despido), también si desea crear su propia empresa, o dejar el trabajo. Llegado el día sirve para complementar su pensión de jubilación; incluso se podrá heredar. En Austria se suprimieron inmediatamente las indemnizaciones por despido.

Pongamos un ejemplo: Según la propuesta del PSOE enviada a Bruselas por Pedro Sánchez, un trabajador que cobrara 1.000 euros/mes dedicaría 15,3 euros mensuales. (183,6 anuales) a dicha “mochila austriaca”; esa cantidad se acumularía y serviría para cubrir su despido. Evidentemente, la derecha y la patronal están que saltan de contentos. La CEOE se ha apresurado a explicar sus propuestas sobre el tema en un documento titulado “Estudiar la implantación del fondo de despido similar al modelo Austriaco”. Insistimos: en Austria la aplicación de este método implica que, para obtener la el equivalente a la indemnización por haber trabajado 25 años, ahora necesitan 37, es decir 12 años más. Todo ello dependiendo de la rentabilidad de los fondos de capitalización donde se haya invertido el dinero, sea como mínimo de un 6% anual; cosa más que improbable en la situación actual. Esto se pretende llevarlo a la Comisión del Pacto de Toledo, pacto que tienen intención de resucitar.

Esto es obvio que nos hace cuestionarnos varias interrogantes: ¿Se Implementará? ¿Quién pagará, trabajadores o empresarios? ¿Cuánto se pagaría? Como decimos, es una propuesta seria y que es más que probable veremos pronto hecha realidad. Es una propuesta que una vez dejado atrás la vorágine electoral, se apresta a desarrollar las propuestas de los sectores financieros. La participación, o no, de Unidas Podemos en los futuros gobiernos estatales o autonómicos, tendrá una importancia relevante, pero los resultados electorales fueron poco favorables.

En Austria es el patrono el que paga ese 1,53%. En nuestro país no está definido, la presión de los poderosos ha llevado a declaraciones de algunos ministros sobre la inconveniencia de aumentar la presión fiscal sobre las empresas, lo que nos deja solo un posible donante; el propio trabajador.

La segunda cuestión es aún más compleja. En Austria con un salario mínimo que ronda los 2.000 euros, el aporte a la mochila, la realiza el empleador y es de 1,53% del salario bruto. En España, teniendo en cuenta que nuestro SMI es la mitad o menos, para igualar esa cantidad “ahorrada” se habría de aportar entre el 3 y el 5% del salario.

Lo más preocupante de todo esto, es que la única cuestión que ha quedado bien definida, es quien se responsabiliza de la gestión: evidentemente las entidades privadas. Pero como hemos dicho muchas veces, la situación de la banca española y europea está en una situación muy crítica y se ha de hacer lo que sea para salvarla, y eso los ciudadanos españoles lo saben muy bien; hipotecas suelo, preferentes, timos por aquí y por allá… Recordemos que la “mochila austriaca” se constituirá como Planes de pensiones de capitalización privados. Las entidades financieras no se hacen responsables de la rentabilidad de esos fondos, por tanto: si la inversión da un resultado negativo y los fondos pierden, el Estado se hará cargo del 100% (si tiene dinero, claro) con lo que el riesgo para las entidades financieras es igual a 0. Si esto ocurre, los trabajadores pagaran dos veces. Una cuando se les retiene esa cantidad, y la segunda, vía impuestos porque, en caso de quiebra el Estado cubrirá ese “agujero” con los impuestos recaudados. De nuevo nos engañan, para que llenemos sus arcas a costa de nuestras pensiones futuras.

Consecuencias para el empleo.

Nos venderán que se mejora el contrato fijo que se propone, pero… ¿Qué más da si pueden despedir gratis, y en cualquier momento? En realidad lo que hace es facilitar mucho más el despido, al dejar de existir las indemnizaciones. Las empresas podrán despedir sin coste. Se ataca ferozmente la negociación de los convenios, la antigüedad o cualquier derecho conseguido hasta ese momento. En España tenemos tres millones de parados, un 30% de paro juvenil, todo un ejército de reserva lo suficientemente grande para cubrir la rotación laboral, que además crecerá en el futuro inmediato, con la implantación de la robótica a todos los niveles. Las empresas necesitan aún más flexibilidad y peores condiciones de contratación para asegurar su tasa de beneficios.

Consecuencias para las jubilaciones .

Cuando nuestros hijos lleguen a la edad de jubilación, podrán recuperar el capital acumulado en la mochila (si han tenido suerte de trabajar todos esos años), pero se pueden encontrar con tres desagradables sorpresas:

La primera. Suponiendo que el banco, caja o entidad que haya gestionado su dinero no haya quebrado (estamos hablando de muchos años), no recibirá todo lo aportado, el saldo final se verá reducido por los costes que aplique el banco en la gestión de esos fondos. Además, como la rentabilidad en bolsa es negativa (la mayoría de los planes de pensiones privados actualmente dan perdidas), nos encontraríamos, con que nuestra hucha en lugar de crecer, se ha reducido.

Segundo. En la actualidad las indemnizaciones por despido están exentas de tributación. La “mochila” en cambio es un fondo de capitalización, sobre el que se habrán de pagar impuestos en su momento. En la actualidad la retención de IRPF es la siguiente:

De 0 a 12.450€ se paga un 19%

De 12.451€ a 20.200 se paga un 24%

Y así sucesivamente.

Repetimos: Estamos frente a un Plan privado de pensiones. Esta propuesta vendrá a complementar otra de la UE aprobada con alevosía,
nocturnidad y premeditación, el denominado Plan pan-Europeo de pensiones individuales (PePP).

Un ejemplo:

Trabajador que cotizó 35 años, acumulo en su mochila: 11.245,5€

El banco cobra una comisión del 0,85% (renta fija) Rescata: 9524,94€

Si lo retira todo, el Estado le aplica el 19% de retención. Rescata: 7.715€

O bien diferirlo, una pensión dos años de 161€ al mes.

¿Perdemos o ganamos?

Ejemplos de la aplicación del modelo propuesto por el PSOE.

El nuevo método implica continuas pérdidas para los trabajadores respecto a la situación actual. En caso de contratos temporales, la perdida por la indemnización no cobrada sería del 45,9%, en caso de despido y suponiendo 35 años cotizados, las perdidas fluctuarían entre el 36,6% y el 81,9%.

Trabajador con contrato temporal (12 días/año)

En la actualidad: contrato indemnización 300€

De seis meses:

Con la mochila recibe 137,7€

Perdida a cargo del trabajador:………………………….45,9%

Causa del despido: indemnización.

Trabajador con Cont. Indefinido, 35 años cotizados, despido improcedente: 62.136,99€ Cont. Fomento de la contratación indef.

Despido obj. Improcedente. 35.506,85€

Despido por causas objetivas 17.753,42€
En todos los casos la mochila acumularía…….11.245,50€

El trabajador pierde del 36,66% al 81,90%

Que hace la denominada izquierda? Pero sobre todo, ¿Cómo es posible que aguantemos tanto?

Domiciano Sandoval

(Es Coordinador de la Marea Pensionista de Cataluña y coportavoz de la Coordinadora Estatal por la Defensa del Sistema Público de Pensiones-COESPE)


Barcelona, junio de 2019