CIUDADES PARA LOS CUIDADOS.

La incorporación de las mujeres al trabajo asalariado, se ha realizado sin abandonar las responsabilidades del cuidado familiar y doméstico. Ahora bien, los cuidados no se realizan en un contexto neutro, sino en un contexto de discriminación y de violencia hacia la mujer. Son las mismas que cuidan quienes son víctimas de la violencia y de la discriminación. Pensar la ciudad de los cuidados es pensar en ciudades centradas en las tareas de criar, educar, cuidar, acompañar… ¿Por dónde comenzar?(Maricarmen Tapia-Directora de Critica Urbana)

La emergencia sanitaria actual ha exacerbado muchas situaciones que desde siempre constituyen nudos centrales en la lucha feminista: entre ellas, la crisis de los cuidados, la brecha digital y salarial, la conciliación. La pandemia global ha dejado al descubierto la fragilidad del sistema capitalista, desencadenando varias pandemias paralelas e interseccionadas, puesto que ha afectado y sigue afectando a cada persona de manera distinta, acentuando las prexistentes vulnerabilidades y desigualdades por motivos de género, etnia, edad, clase social, preferencia sexual, capacidad funcional, división Norte-Sur.(Serafina Amoroso).

Cuando hablamos de cuidados, desde una perspectiva feminista, hacemos referencia a una variedad de trabajos que sostienen y producen el bienestar del conjunto de la sociedad. Estos trabajos o empleos están asociados a las mujeres, están mal pagados, o no pagados, y sustentan la vida.(Laura Couto)

Los cuidados son realizados principalmente por mujeres, por razones económicas, sociales y culturales. Además del esfuerzo que significan, las condiciones del entorno donde se realizan estas tareas afectan a la salud y la esperanza de vida de sus habitantes. Una ciudad para los cuidados comienza por asegurar vivienda y barrios dignos.(Mario Tapia)

La pandemia que llevamos arrastrando desde hace más de un año ha tenido un grave impacto sobre la salud pública, la economía, el empleo o las desigualdades, especialmente en el ámbito urbano, que ha concentrado el 95% de los contagios mundiales (ONU HABITAT, 2020). Ello nos sitúa frente a múltiples desafíos que las políticas de recuperación deberán abordar. Pero también nos ofrece un escenario de (re)construcción que debería permitirnos avanzar hacia la generación de sociedades más igualitarias y resilientes. Para ello, resultará fundamental prestar la necesaria atención a los cuidados, sin los cuales no hay reproducción social ni supervivencia.(Eva Garcia-Chueca)

En tiempos donde los discursos plenos de propuestas políticas y democráticas abundan en todas las bocas, cuando la perspectiva de una nueva constitución ha llenado los espacios físicos y virtuales, es muy importante enfocarnos en aterrizar y ver cómo se hacen carne cada una de las realidades que tanto enarbolamos en las palabras.(Ángela Erpel)

El espacio público en las ciudades es percibido y habitado de manera diferente por hombres y mujeres. La apropiación, seguridad y el disfrute del espacio público es un indicador no sólo de la calidad de vida de las personas, sino que también del ejercicio de la ciudadanía de sus habitantes.(Carolina Carrera)

En los últimos años hemos visto una emergencia de redes comunitarias para la provisión de cuidados en muchas ciudades. Se trata de iniciativas colectivas que abarcan ámbitos muy diversos, como son la prevención frente a las soledades no deseadas, la promoción de espacios de crianza compartida o el fomento de una alimentación saludable y de proximidad.(La Dula Coop.)

El urbanismo feminista plantea la necesidad de construir territorios que pongan la sostenibilidad de la vida y los cuidados en el centro de las decisiones urbanas. Desde Col·lectiu Punt 6, hemos desarrollado conceptualmente el paradigma de la ciudad cuidadora, como la ciudad que te cuida, te deja cuidarte, te permite cuidar de otras personas y cuida del entorno. El objetivo de este artículo es evidenciar por qué es necesario este cambio de modelo urbano y esbozar algunos criterios de la ciudad cuidadora que cuida del medio ambiente.(Blanca Valdivia)

Lo que se inició como una manifestación por el alza del precio del transporte público en Santiago, derivó en una explosión social exigiendo dignidad a lo largo de todo Chile. El 18 de octubre de 2019 se recordará como el día en que la ciudadanía no resistió más, exclamando con fuerza en las calles estar cansada de un modelo abusivo que privilegia a unos pocos a costa del esfuerzo de la mayoría.(Juan Pablo Urrutia,Natalia Gonzalez)

Aquí tienes la revista completa:

CU17-Ciudades para los Cuidados



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