DESMONTANDO EL VEGANISMO: Reflexiones de una ex vegetariana.(II)

 

En términos biológicos la explotación se refiere a la relación entre especies en que una  se beneficia a costa de la otra. Tal sucede cuando el león caza una gacela y cuando la gacela como hierba, siendo la base del equilibrio de las redes trófica de los ecosistemas.

Habitualmente se utiliza la palabra explotación para referir condiciones que inducen sufrimiento gratuito al animal: hacinamiento, falta de luz, heridas, etc. excluyendo el acto de matar para comer, que biológicamente hablando es depredar.

La muerte violenta conlleva sufrimiento, motivo por el cual algunas personas siguen una dieta vegetariana. No comen carne de ningún animal (mamífero, ave, batracio, pez, molusco, insecto, etc.),su dieta admite leche, huevos y miel(también conocida como ovolactovegetariana).El vegetarianismo estricto implica no comer ningún producto animal pero puede utilizarse para otras funciones, como la lana y seda para la vestimenta. El veganismo implica dieta vegetariana estricta pero observa otras esferas además de la comida.

El veganismo es una filosofía ética que establece que el animal humano debe vivir sin explotar animales un humanos por la misma razón que no debe explotar a los animales de su misma especie, por ética, todos son seres sintientes. Considera que la explotación no se sostiene en la biología sino en la ideología de anteponer los intereses humanos a los individuos de otras especies como una forma de discriminación semejante al racismo que recibe el nombre de especismo. Se opone a la utilización de todo producto de origen animal para comer, vestir, transporte o cualquier otro fin. Implica no consumir carne, leche, huevos, miel, lana, cuero, fuerza de trabajo, etc., aunque se produzcan proporcionando una vida agradable al animal .Por ejemplo se opone al consumo de miel debido a que fue robada a las abejas, considera que programar la reproducción de animales para satisfacer intereses humanos es nacer para la esclavitud y entiende su compra-venta como trata de esclavos. Por el mismo motivo rechaza matar animales para trasplante de órganos.

Considera que el humano no debe matar para comer porque es consciente de provocar sufrimiento en la presa que huye y quiere vivir. Pero disculpa al león alegando que no tiene conciencia y no puede cambiar.

Aunque el león tuviera conciencia no tendría el deber moral de cambiar. Que unas gacelas mueran depredadas permite a otras disponer de hierba para vivir. Sin depredadores la población de herbívoros se dispararía desbrozando los incipientes arbolitos que no llegarían a convertirse en arboles adultos produciendo importantes cambios en el clima.

La gacela no es más ética que el león. ¿Por qué una gacela habría de ser más ética?

El vegetarianismo (ovolacto y estricto) occidental tiende a considerar que el herbívoro es más ético que el depredador, achaca los males de la humanidad al acto depredador sosteniendo la hipótesis de que cuando el humano deje de ser depredador, esto es, deje de matar para comer carne, la sociedad humana será pacifica. El veganismo matiza que cualquier explotación directa o sutil realizada sobre animales (producir huevos ,leche, usarlos como transporte, fuerza de arado, etc.)será extrapolada a los animales humanos por lo que no matar para comer tendería a disminuir los asesinatos entre humanos pero persistirían otras forma de violencia. El vegetarianismo occidental habitualmente se fundamenta en preceptos de algunas escuelas filosóficas orientales que prescriben la no ingesta de carne para la rectitud moral pero suele omitir otras prescripciones de las mismas como la castidad, y entre omisiones y citas fuera  de contexto armar un envoltorio publicitario de exotismo y espiritualidad poco objetivo pero muy lucrativo.

Aclarando algunas confusiones: la extendida idea en occidente de que el budismo obliga al vegetarianismo, Siddhartha (habitualmente llamado Buda, aunque él no se puso el título) no prescribió el vegetarianismo y estableció normas bajo las cuales se puede comer carne. En la mayoría de templos budistas se come carne, son escuelas budistas chinas las principales prescriptoras de dieta vegetariana. Los jaimistas son frecuentemente citados como veganos pero no lo son, su observación estricta del principio ahimsa (no violencia) les prohíbe pisar insectos (los veganos sí los pisan), cortar árboles, consumir carne, bebidas fermentadas (para no matar microorganismos), vegetales arrancados (bulbos, lechuga arrancada de raíz, etc.) y hongos, el consumo de lácteos se permite bajo ciertas normas. Entre ellos hay una secta ascética que deja de consumir lácteos y su voto más sagrado es dejarse morir de inanición, niños y mujeres embarazadas no adoptan esa dieta. Otro modelo sacado de contexto para etiquetar de vegano son los yoguis. Pueden consumir lácteos y huevos y no suele ser hasta edad avanzada que algunos se alimentan exclusivamente de un cuenco de avena al día. Viven de la caridad del pueblo y pasan muchas horas meditando, se mueven lo indispensable para ir a lavarse al rio y pedir limosna por lo que apenas tienen actividad.

El dogma vegetariano occidental de que la sociedad se hará justa y pacífica cuando la gente deje de comer carne lleva miles de años siendo demostrado falso. En la India el matrimonio forzoso y la compra-venta de novia son prácticas tradicionales a las que no se han sustraído casta vegetarianas como los brahmanes, casta sacerdotal vegetariana por noción religiosa que es imitada en su dieta por castas inferiores para aparentar estatus (la pertenencia a una casta no era inamovible), ni la comunidad jaimista. Esta ultima practicante de una especial reclusión física de la mujer no mediante violencia física sino psicológica, la consideración como egoísmo de los interese individuales, el matrimonio debía servir a intereses políticos y económicos de la familia, el amor estaba mal visto como falta de autocontrol. Por contra en la sociedad cazadora-ganadera celta las relaciones entre hombres y mujeres eran más libres. Desde el veganismo se culparía a la leche de la reclusión y el matrimonio concertado de la mujer jaimista, bajo su lógica oprimir vacas conduce a oprimir mujeres. Mientras la mujer jaimista vivía milenariamente esta situación en un entorno en que la demostración de austeridad y no expresión de emociones ni intereses propios era un orgullo personal y muestra de refinamiento psíquico  las mujeres celtas se movían libremente por los bosques, se casaban con quien querían o no se casaban si no querían, tener hijos no era obligación sino opción.

La hipótesis de que la píldora mágica de la justicia social es no comer o ningún producto animal no tiene otro fundamento que el exotismo y cierta obsesión occidental con centrarlo todo en la comida. En oriente el vegetarianismo es un precepto más, no “el” precepto, escuelas filosóficas vegetarianas y omnívoras observan otros, como la rectitud de palabra, esta implica no mentir y no hablar con intención de ofender. Lo cual no forma parte de las prescripciones veganas. No es que los predicadores se lo salten, no es una regla, y para predicar habitualmente se miente y llama psicópatas, asesinos y racistas a los demás con intención de ofender. Aunque da más risa que ofensa.

El veganismo niega centrarse en la comida afirmando ser una práctica ética integral. Hace un crimen racial de comerse un huevo por el solo hecho de proceder de una gallina (aunque no fuese sacrificada y vivera en el campo) a la vez que se viste con prendas y emplea productos cuya producción implica tala de bosques, contaminación o secado de ríos que matan o dañan a peces, aves y mamíferos (entre estos personas) además de no tener inconveniente en usar tecnología ideada y elaborada por personas que comen animales, por lo que su ética gira mayormente en torno a la comida aunque en teoría no.

Una persona que se hace vegetariana porque considera que la liebre es más ética que la pantera y cultiva sus vegetales comprobara que las liebres se comen sus lechugas. Estas liebres no son mejores ni peores que las panteras que las depredan, sin depredadores que nivelaran la población su huerta seria arrasada, una valla no lo evitaría, las liebres escarban y pasan por debajo, las gacelas las saltan y los elefantes las derriban. Siddhartha vivía con el pueblo llano y es poco probable que un hombre observador como él lo ignorara.

No es objetivo llamar “explotación” con connotaciones negativas a unas condiciones dignas de vida de un animal, sea cazado por un jaguar o un indígena del Amazonas. Otra cosa es el concepto en biología.

Las gallinas que viven en la naturaleza con acceso a un gallinero son felices, estarían explotadas si estuvieran hacinadas. Para darles una vida entiendo que han de tener contacto con un gallo (los huevos fecundados pueden consumirse siendo retirados para que no sean incubados).

Un vegano no consume huevos de gallinas al aire libre porque la domesticación de una especie para beneficiarse de ella se considera esclavitud, rechaza la posibilidad de sacrificio de machos al nacer (las variedades ponedoras suelen rendir menos carne, en España el sacrificio suele realizarse con CO2) o el macho y la hembra al dejar de ser productivos ,considera que el cuerpo de la gallina es víctima de opresión patriarcal y si los huevos están fecundados compara a la gallina con una madre a la que quitan sus hijos. Yo querría poder comerme un huevo del macho recién fecundado sin dejarlo incubar en lugar de sacrificarlo nada más nacer lo cual da bastante pena ,para el veganismo si hubiera forma tecnológica de saber si el huevo es de macho (hay empresas investigando) habría que no utilizarlo.

La oposición vegana al uso de lana no se sustenta sólo en tratos crueles a la ovejas como los reportados en Australia, el hecho mismo de hacer nacer a un animal adjudicándoles como finalidad satisfacer interés humanos, decidir cuando nace, muere y seccionarlo genéticamente conforme a necesidades productivas humanas se considera igual que con seres humanos.

El veganismo prescribe no consumir leche considerando que apropiárnosla para nuestros intereses es explotación y divulga que quitamos se leche a un ternero habiendo de matarle al nacer o destruirle. No es cierto. Las variedades lecheras de vaca (y otros rumiantes como cabras, etc.) han sido  seleccionadas durante miles de años para producir leche en excedente que alimentara al ternero y a la familia que cuidaba la vaca siendo la base del sustento de muchas culturas. El objetivo es demonizar la ganadería ecológica (aquella que está certificada) y tradicional (sin certificar, no peor por ello).Alegan el embarazo continuado como  explotación pero cuando las vacas y toros pastan juntos en el prado el embarazo es consecuencia de su libido. En algunas lecherías tradicionales no se sacrifica la vaca por llegar a la vejez dándoles jubilación y si bien el sacrificio de terneros macho que no vayan a reproducirse es intolerable para un vegano desde la biología se asume que en la naturaleza no todos los rumiantes sobreviven.

La falsa afirmación de la necesidad de quitarle su ración de leche a un ternero parece realizada no sólo desde la ignorancia sino desde el ánimo de acorralar a la persona y no dejarla salida en la ganadería tradicional, imprescindible para la supervivencia en muchos países por su aporte nutricional y utilización de animales para transporte y arado en regiones donde no pueden o no quieren depender de maquinaria y su combustible. El ataque no es sólo moral rebajado a la bajeza de “cada vez que tomas leche matas un ternero”, es un ataque de clase acomodada y consumista de modas a las formas tradicionales de vida que se resisten a la globalización y la negación de la importancia que tuvo la ganadería en el desarrollo de la agricultura presentándolas falsamente como separadas haciendo analogía al bien y el mal. El ser humano podo dedicar gran cantidad de tiempo y energía a las tareas agrícolas por que disponía de leche, carne y huevos proporcionados por el ganado (además de arar y fertilizar con este) invirtiendo menos tiempo en la caza y dedicándolo a otras áreas como las ciencias.

Desde una posición vegana no se podrían utilizar lombrices para compostar ni fertilizar cultivos con abono de origen animal. Pero los veganos comen cereales, legumbres, hortalizas y frutas que han sido abonados con la explotación de lombrices, gallinas, cabras, ovejas, cerdos y vacas. Si los veganos prestaran atención al origen de su alimento desaparecería la “brecha espiritual” que establece que comer un huevo es un crimen racial pero comer un tomate abonado por la misma gallina que puso el huevo es estar en “un sistema exento de sufrimiento”.

¿De verdad ningún vegano sabe que los cultivos se abonan con estiércol?.El veganismo es malo para el cerebro, la subalimentación impide pensar bien, pero las plataformas veganas llevan décadas como para no saber que las plantas se abonan con producto animal, concretamente, la Vengan Society desde 1944.

No se nace sabiendo, aprendemos en función de las posibilidades que ofrece el entorno y la disposición personal. Hay niños de barrios urbanos que no saben que la leche viene de las vacas, no es raro habiendo adultos de clase media y alta que no saben que los cultivos se abonan con estiércol. Todos somos ignorantes en algún área sobre la que hemos tenido oportunidades de aprender, la desconexión de la sociedad urbana de la naturaleza da una medida de las deficiencias del sistema educativo y productivo al que adaptamos nuestro conocimiento y rutinas de vida. El analfabetismo ambiental es un problema como el tecnológico. Las personas aprenden a medida que se relacionan con el entorno pero el veganismo, elitista y sectario, aísla a la persona de la realidad. Se asienta en el analfabetismo ambiental ampliamente extendido en la sociedad urbana, la ignorancia es rentable para vender libros de filosofía vegana, recetas y otros productos. Pienso que el bombardeo repetitivo de las campañas veganas sobre determinados aspectos de las granjas omitiendo qué se hace con el estiércol producido en las mismas no es sólo fruto de la ignorancia sino que muchas veces es intencionado.

Yo sabía que los cultivos se abonan con producto animal, no era analfabeta ambiental y aún así caí en el engaño, es muy interesante analizar nuestro proceso de la información. La saturación de imágenes desagradables de las granjas que el veganismo emplea hace asimilar como correcto el falso mensaje de que los vegetales no tienen nada que ver, bombardea hablando de carne, huevos y leche pero no menciona el estiércol y nuestra memoria puede no rescatarlo hasta mucho tiempo después. Los veganos viven haciendo (algunos de hacer) campaña contra las granjas, deberían conocerlas y saber que además de comida para humano proveen comida para planta (abono), pero incluso en una secta de ignorantes donde los daños cerebrales impiden ver lo evidente alguien puede haber logrado aprender para qué se usa el estiércol. ¿Esta persona sentirá miedo de la desaprobación grupal o simplemente le quitara importancia?

¿Cuántos veganos han abonado sus plantas de áloe vera con abono animal procedente de las mismas granjas cuya desaparición reivindican, se han comido el áloe tranquilamente o lo están vendiendo como cosmético o suplemento nutricional “producido sin explotación animal”?.La estafa vegana es muy lucrativa.

No sería la primera manipulación vegana, determinados sites web afirman que la dieta vegana es adecuada para niños y que no causa grandes mermas en su desarrollo físico citando una larga bibliografía en ingles. La gente no suele fijarse en la bibliografía, esta se refiere a niños ovolactovegetarianos, no veganos como el texto de la entrada pretende. Las medidas antropomórficas de niños nutridos con huevos y leche no son extrapolables a los que no los toman. Por otra parte en el ovolactovegetarianismo desde la infancia hay tendencia a una complexión menos fuerte que a menudo acompleja a los hijos varones, por ello algunos comienzan a comer carne al llegar a la adolescencia.

La falacia vegana afirma que “no participa en la explotación de animales”. Gran mentira sustentando un gran negocio, los veganos si participan de la explotación animal.

El abono de gallina, al igual que el huevo, sale de la gallina.

Los veganos si consumen productos animales. El abono animal forma parte de la lechuga que alimenta como el huevo es parte del bizcocho.

Hay más, para fertilizar campos además de estiércol se utiliza harina de carne, pescado, sangre y plumas, polvo de pezuña ,cuerno y hueso, aglomerados de piel y pelo ,lana y productos lácteos.

No tiene sentido la división ética que el veganismo establece entre ovovegetarianos y veganos bajo la premisa de que consumir huevos es ser un racista especista que participa en la explotación de las granjas pero quien consume sólo el abono de las mismas no discrimina animales no humanos ni participa del sistema de granjas. Los ovovegetarianos también suelen considerar que están en un peldaño ético inferior y se plantean veganizarse como si fuera un progreso. No hay diferencia ética entre consumir una cosa, la otra o ambas, pero la salud lo nota mucho. Supuestamente no consumir huevos es “reducir sufrimiento”, pero si de una misma gallina que al final de su vida es sacrificada pudiendo aprovechar dos productos sólo se utiliza uno no se está reduciendo el número de gallinas utilizadas ni cambian sus condiciones de vida, lo único que se hace es desperdiciar recursos teniendo que sacarlos de otra parte.

Muchas personas se privan de alimento y sufren física y emocionalmente por la creencia de que se están manteniendo al margen de las granjas industriales, pero siguen participando en su  sistema. Soportan mareos y cansancio por no comer huevos o tomarse un vaso de leche creyendo que sufrir es el precio de mantenerse en otro plano pero están en el mismo. Han sido víctimas de una manipulación. La plataformas veganas no han exigido la creación de un certificado que garantice que el vegetal no ha sido abonado por animales usando exclusivamente abono vegetal o químico, lo que da medida de su fiabilidad. Un vegano tiene que ir mirando etiquetas para asegurarse de que una galleta no lleva huevo aunque sea de campo pero si el cereal de la misma fue alimentado con animales de granja industrial no pasa nada, no es especista.

El veganismo divulga una imagen falsa del sistema de “explotación” como se la vegetal y la animal fueran por separado, el bien y el mal. Esta distorsión es propaganda elitista de personas ignorantes del mundo natural y rural y una idea de los granjeros como gente bruta y carente de refinamiento moral que come carne por ignorancia y capricho de gustarle el sabor.

El predicador vegano exige a los demás “cambiar” ,”elegir”, pero él no elige consumir vegetales no abonados por animales. No elige labrar los campos, cultivar los alimentos de la humanidad sin ingerir proteína animal “cambiar” su genoma (depender de suplementos de la industria farmacéutica) a una forma superior de conciencia que hasta ahora ha brillado por su elitismo de culpar de los males del mundo a la gente de pueblo: son brutos carnívoros que roban leche a vacas y maleducan a los urbanitos abasteciendo el supermercado de tentadores productos. La sociología vegana merece constituirse en una nueva rama de las ciencias sociales.

Al pensamiento elitista vegano le encanta hacer planes sobre la distribución mundial de cultivos (el plan es dominar el mundo) No se pone en el papel del labrador, exigirle soportar el esfuerzo físico de labrar campos sin nutrirse con productos animales a excepción del estiércol despreciándolos de brutos ignorantes que consumen los otros productos animales por capricho de sabor, es propio de elitistas de ciudad. La humanidad ganadero-agricultora ha domesticado semillas seleccionando aquellas cuyo rendimiento nos convenía abonándolas desde hace miles de años con ayuda de gallinas, vacas, cabras, cerdos, etc. probablemente sea parte de su genoma pero dudo que los veganos renuncien a comerlas. El vegano que alimenta su jardín o macetas (aloe  vera, etc.) con abono animal mientras prohíbe a su hijo comer carne o huevos de los mismos animales que lo producen comete una injusticia mayúscula, sus plantas tienen derecho pero su hijo no. Discriminación justificada en la diversidad cultural del mismo nivel que una adolescente tenga que ponerse velo alegando una inexistente necesidad moral y protectora de la virtud propia, la dignidad de terceros y el bien social. Si comes huevos te rebajas, ofendes y explotas a la gallina normalizando explotar personas pero yo tu vegano/a madre/madre no la exploto se alimento mi planta. Si no llevas velo te ofendes a ti misma, faltas al respeto a los demás y corrompes la sociedad llenándola de malos pensamientos y acciones.

La pedagogía  vegana se asienta en la premisa de que el veganismo es el pilar de la educación de los niños en el “respeto”, que no puedes comer huevo pero sí usar abono animal de granja industrial para alimentar vegetales. No es crecer en el respeto, es crecer en la ignorancia y aislado de la realidad. Para el respeto vegano cortar árboles no tiene efectos relevantes a nivel psicológico y social pero comer huevos hace violentas a las personas porque supuestamente normaliza explotar humanos. Establece evitar determinados productos de la “explotación animal” (a excepción arbitraria e injustificada del estiércol) permitiendo consumir productos de la “explotación forestal”. Pese a que los arboles también son seres vivos y la pérdida de bosque perjudica a animales no humanos y humanos .No es pedagogía, es sectarismo.

Una sociedad que estableciera limitaciones para cortar árboles seria más equilibrada que otra que tenga miedo supersticioso a comer huevos.

El veganismo promueve la idea de que alimentarse solo de vegetales implica mayor inteligencia que alimentarse de productos animales, pero las especies herbívoras no son más inteligentes que la carnívoras u omnívoras, para ser la suprema conquista espiritual e intelectual no veo que el razonamiento vegano supere al omnívoro medio.

Transité por el ovolactovegetarianismo unos meses saltando rápido a la alimentación vegetariana estricta. No lo hice por motivación elitista, no consideraba explotadores al cazador indígena ni al ganadero tradicional sino habitantes legítimos de otro contexto.

Aceptaba la muerte, lo que no aceptaba era que me hicieran el trabajo sucio de matar al animal. Entendía como una forma de tiranía que otra persona tuviera que causarse a sí misma la violencia psicológica de matar un animalito lindo (y por lindo mi sistema cognitivo entiende casi cualquier cosa, puede ser una sepia o algo grande como una vaca) para que yo comiera, tradicionalmente un varón, siendo además una forma de dependencia.

Me sitúa en el supuesto teórico de vivir en la naturaleza, mi regla era que si fuese capaz de matar un animal tendría derecho a disfrutar la carne como un león, pero si no podía matarlo yo misma tendría que desenvolverme autónomamente  buscando mi propio sustento sin ponerme brazos en jarra a exigir a un macho que saliera a cazar un ciervo para mí. No me motivaba la teoría extendida por un sector vegano de culpar al macho cazador de los males de la humanidad omitiendo que la mujer renuncio a su independencia cuando dejo de cazar animales y se especializo en cazar marido (en el Paleolítico la mujer participa en la caza).

Descarte huevos y leche orgánicos porque imaginaba el supuesto de ser yo la cuidadora de gallinas y vacas. De poder elegir consumiría huevos fecundados para impedir nacimientos y ejemplares sobrantes, pero yo no elegía ,desconocía las practicas de la granja de la que provenían los huevos y creía lo más probable que hubiera sacrificios tempranos. No me veía capaz de matar un pollito y no sería justo que otro lo hiciera por mí. Y de ser yo la dueña de una vaca no sabría que hacer con el ternero, no querría acumular un ganado infinito ni tampoco darlo a otras personas que se lo pudieran comer. Además tenía cierto rechazo a la situación de dependencia del animal domestico (rechazada la domesticación en sí misma, ya no) por lo que incluso en el hipotético caso de sacrificio cero prefería que no fuera necesario para mi supervivencia.

Así que ni cazadora ni ganadera, en ese plano teórico tendría que alimentarme de vegetales y frutas. La lucha era interior, no contra los demás. Aunque no dejaba de ser una absurda lucha interna. Mi modelo era erróneo, no existe ninguna cultura que se dedique a la agricultura y no complemente su dieta con huevos, leche o carne, y yo comía y arroz diario. No reparé además en que habían sido abonados por animales del mismo sistema que rechazaba.

De considerar que domesticar una gallinácea para obtener huevos es explotación por la misma lógica tendría que considerar que mendigar como hacen yoguis y budistas es explotación.

¿Quién es más explotado ,la gallina que vive en un entorno natural y recibe protección a cambio de huevos o el aldeano humilde que da un cuenco de avena con leche y miel de lo poco que tiene a quien elige dejar su trabajo para vivir contemplativamente? Siddhartha vivía de la limosna que le daban la cual incluía vegetales (abonados por animales), leche, miel, huevos y carne.

Hay quien podría considerar la vida austera y meditativa dependiente de limosna es semejante a vivir en modo planta, pero la vida sencilla observando la rectitud de pensamientos y palabra de monjes y monjas se considera un aporte social.

El vegetarianismo estricto que practique (sin acosar moralmente a nadie, sin llamarle carnaca egoísta, sin creerme superior, sin lanzar sutiles maltratos psicológicos a los demás para que dejaran de alimentarse naturalmente) al principio bien ,luego viéndome obligada a intercalar con lácteos y huevos (con mucho remordimiento) cuando estaba débil o no aguantaba más la ansiedad que grandes cantidades de fruta, pan, seitán, frutos secos o lo que fuera no calmaban no me hizo más lúcida, al contrario ,mis facultades psíquicas y físicas mermaban.

Cantidades excesivas de pan disparan la insulina, de fruta supone una alta cantidad de fructosa que daña el hígado y crea resistencia a la insulina haciendo que el cuerpo produzca mucha más, el exceso insulínico es fatal para el cerebro. El veganismo es defendido como sano bajo el falaz argumento de que se come “más “fruta cuando en exceso no es buena. Aunque la memoria académica funcionaba bien tenía más olvidos cotidianos (la llamada “memoria de trabajo”) como tareas pendientes, estudiar o escribir un rato me agotaba cayéndoseme la cabeza de sueño, salía a correr y resistía la carrera pero al terminar sentía una debilidad cercana al desmayo que me hacía pensar que algo similar debieron sentir quienes vivieron las históricas  marchas de la muerte. La suplementación con b12,hierro,zinc,levadura de cerveza y espirulina no bastaban, combinada aminoácidos de legumbres, cereales, frutos secos, vegetales, frutas y algas, sabiendo donde estaba la lisina, metionina ,triptófano, etc., busqué y me estudie tablas de aminoácidos de muchísimos alimentos (se creen expertos en nutrición por saberse cuatro o cinco y sin tener ni idea del papel que hacen proteína y carbohidratos hacen en la insulina, la gran omitida en nutrición vegana),me supe los aminoácidos hasta de los plátanos, higos, avena, distintas algas, etc.) y creo que por ello conseguía estar bien durante un rato después de comer pero a media mañana o media  tarde aparecía el hambre que no podía calmar porque no podía ingerir proteína de calidad con pocos carbohidratos como por ejemplo la leche, las proteínas son saciantes. ¿Que por qué no eche mano de derivados proteicos de soja?, la soja no es un alimento que se pueda tomar grandes cantidades y sobre todo me parece absurdo depender de alimentos que ni siquiera son de mi continente. Mi ética me inclina al consumo local.

Un periodo vegetariano estricto interrumpido cada varios días, semana o meses que dura algo menos de un año puede parecer corto. Al principio el cuerpo está bien pero al tiempo aparece un hambre que no se calma con calorías y la dinámica de cada día no es sana, cuando las cosas no funcionan hay que cambiar de estrategia, yo persistí demasiado tiempo. En nuestra cultura hay una mala costumbre muy extendida de estirar en el tiempo cuestiones alimenticias que nos hacen daño, cosa que no hacemos en otras aéreas: si una persona usa un champú que le estropea el pelo cambia, si entrena demasiadas horas y su cuerpo se resiente baja el ritmo, ¿Por qué aguantamos meses o años con una alimentación que nos hace daño?.

Mi actividad cotidiana se restringía por la salud (pese a que las analíticas me marcaban el hiero y el zinc justo dentro del límite por lo bajo) y decidí incluir proteína animal diaria para estabilizarme. Preferí matar peces antes que pollitos, eran demasiado monos. Habiendo vuelto al pescado seguía sin tolerar la idea de comerme un animal cuyo cerebro tuviera una estructura similar al cerebro humano y dentro del pescado no incluí cefalópodos porque me parecían demasiado inteligentes (o sea que de tapeo nada de calamares fritos).No sabía que el pescado azul estaba lleno de mercurio, creo que consumo en pocos meses la cantidad de mercurio que suele consumirse en 3 años y los empastes dentales de mercurio no ayudaban ,mi cerebro hacia operaciones lógicas que estaban fuera de toda lógica, es como verte desde fuera y decir que estupidez acabo de hacer.

La premisa según la cual comer huevos equivale a matar pollitos macho es una de las peores manipulaciones veganas, no es cierto que todas las granjas sean mono-producción de huevos y eliminen sistemáticamente a los machos nada más nacer, muchas producen huevos y carne destinando a esta los machos dejándolos crecer como siempre se ha hecho. Desde un punto de vista vegano no es distinto matar pollito que gallo adulto pues son seres sintientes por igual pero la propaganda visual vegana sí incide especialmente en el pollito dado que conmueve más, yo había llegado a interiorizar que cada vez que te comes un huevo matas un pollito imaginándome a mi misma metiéndolo en la cámara de gas, llegas a creer que si te lo comes lo matas y si no lo comes lo salvas. Esa asociación falsa alimentaba la dialéctica de “ mantenerse al otro lado de la línea “,es curioso pensar en las  creaciones falsas de la mente, nos condicionan haciéndonos dibujar un abismo a nuestros pies que emerge con el solo hecho de pensar en comerse un huevo ,miras al abismo en lugar de al horizonte porque tienes hambre y no puedes contemplarlo en detalle ni recorrerlo, o lo que es lo mismo, tu mente no puede crear porque esta aprisionada por la necesidad, decides caer, tu cuerpo lo necesita, has matado un pollito, tampoco podías evitarlo y hubiera muerto de todas formas pero es como si lo hubieras matado tú, te repones físicamente y empiezas otra vez pero de alguna forma sigues en el abismo, no tienes suficiente energía para crear el horizonte y sabes que no vas a andar muchos pasos sin toparte otra vez la pared. El pollito sólo estaba en mi mente, me había fabricado un sueño falso (imaginarte a ti misma metiéndolo en una cámara de gas) para reforzar la creencia falsa de que hay líneas tan visibles entre el bien y el mal, pero no eran reales pues no veían  mal en los demás por alimentarse de lo mismo que me reprobaba a mi misma ni les hacia protagonistas de escenas siniestras ,estaba creando distancia en mi mente entre los demás y yo y distancia de mi cuerpo que no se sentía bien, no tenía sentido vivir con líneas imaginarias, el malestar físico era real y quería estar bien.

Incorporar leche y huevos a diario fue una liberación, al fin, desayunar leche en vez de arroz con atún  y ensalada, y merendar leche en vez de pescado. Había aguantado estoicamente comer pescado a todas horas pero en ocasiones había buscado subterfugios para evitar pescado en la merienda, como barritas sabedora de que contenían en sus ingredientes leche y huevo, pero me mentía a mi misma diciéndome que eran solo un pequeño porcentaje de la barra y que unos pocos gramos no era tan criminal como un vaso de leche de 220 c.c. En esas absurdeces no se puede vivir, la vida no puede ser eso, cuando nos engañamos a nosotros mismos hay que reaccionar. Mejor tomar leche a diario y disfrutando que con remordimientos y perdiendo el tiempo en darle vueltas, nuestra inteligencia  merece usos mejores. Un par de meses después en una situación social ingerí un plato de pasta con tropezones de pavo. No me sentí culpable, yo no era peor o mejor persona por comerme esos trozos o pasarme un rato apartándolos con el tenedor. Fue liberador. Volví a comer pollo con regularidad. Pase casi otro año sin ser capaz de comer cerdo porque los mamíferos se nos parecen mucho. El primer filete de carne porcina no cayó en mi plato por mi mano, fue por mano ajena, el filete estaba delante, nadie me obligo, me sorprendió lo buena que estaba, como si en vida jamás la hubiera probado. En este proceso también influyo el hecho de considerar más atractivos a los hombres con fisionomía omnívora que a los de fisionomía herbívora, no tenía sentido condenar moralmente en mi misma el consumo de algo que no me parecía mal en los demás.

No creo que quienes digan “soy vegano desde hace años y no siento necesidad”. No cuentan la leche del chocolate que cae de vez en cuando, el huevo y la leche que contienen galletas, la leche del café de alguna que otra situación, las tapas de queso y carne cuando salen (“no lo necesita”, es que en el bar no había opción vegana y no quería desentonar…haber comido solo el pan de la tapa sin tocar la salsa) y el queso que compra de vez en cuando porque no aguanta más. Hay quien dice ser vegano y llevarlo “muy bien “por petulancia sin importarle engañar a quien realmente se priva y lo repercute en su salud. Algunos han tenido la honestidad  de revelar que consumen productos animales con regularidad para soportarlo y que temen confesarlo a la comunidad vegana por la fuerte reprobación e insultos que reciben los desertores. Por otra parte decir “soy vegano” facilita vender productos, talleres y conseguir donativos para entidades, que la persona sea realmente vegana es otra cuestión.

La campaña veganizadora (acoso moral) es selectiva sobre el occidental, hay veganos que lo justifican en que un indígena “no tiene otra cosa” que carne para comer. Predicar la alimentación exclusiva de vegetales como superioridad evolutiva para luego decir que en una selva llena de plantas te mueres de hambre es la degradación mental más baja. Hay que ser muy ignorante o muy deshonesto, el veganismo solo puede vender sus productos al occidental. Una indígena no va a comprar “leche vegetal” porque consume granos enteros ,no ve sentido en pasarlos por una trituradora, colocarlos perdiendo muchas propiedades, meterlos en un tetabrik que no se puede reciclar y decirle a su hijo toma bebe “leche”.

Un sector del veganismo ha divulgado que los gorilas son estrictamente herbívoros, pero los gorilas comen hormigas, termitas, orugas y caracoles, también afirman que los chimpancé son “frugívoros” cuando comen insectos, huevos, polluelos, cazan pequeñas gacelas y primates.

Este sector suele afirmar que el homo sapiens es estrictamente herbívoro por naturaleza, que no nos gusta la carne y nos obligan a comerla mediante un complot. Que si somos cazadores corramos a cuatro patas y cacemos con la boca (falacia dicha por el activista vegano Gary Yourofsky).¿Alguien ha visto un vegano a cuatro patas?.

Dentro del veganismo también existe la consideración de que el homo sapiens sapiens es omnívoro pero debe elegir “ser” herbívoro. No puede hacerlo porque “es” omnívoro, distinto es elegir como vive del mismo modo que “es” un ser sexual pero puede elegir vivir célibe .Ir contra natura ha de ser una opción, no una imposición.

El veganismo predica la “igualdad animal” pero pone al homo sapiens en la cima. En su relación establecida con otros animales (humanos y no humanos) voy a distinguir tres corrientes (aunque se podría ampliar):

*Falso veganismo: practica como opción individual (no trata de veganizar a la especie humana).

*Veganismo como obligación del homo sapiens sapiens.

*El homo sapiens sapiens debe veganizarse y veganizar a otras especies de animales domésticos (postura adoptada por plataformas veganas oficiales).

En filosofía vegana los términos racista, especista y homófono esta al mismo nivel, comerse un animal es comerse un negro, no es tolerable como opción personal y el vegano debe ser un activo erradicador del canibalismo racial. Por esto es que yo no fui vegana, vegano fue mi consumo. Yo no consideraba racistas a los demás ni los trataba como tales.

La segunda corriente es discriminatoria. Niega al animal humano el derecho a su alimentación natural omnívora pero la respeta en otros animales. Esta discriminación es ejercida por progenitores veganos contra sus hijos privándoles de alimento, sus hijos no tienen el mismo derecho a alimentarse que las demás especies. Un lobo puede cazar, ser valorado y protegido por el Estado, pero un niño no puede comer carne porque sería un crimen como comerse a otro niño.

La tercera postura otorga al animal humano el estatus supremo de guardián moral de las especies animales, debiendo veganizar no sólo a sus hijos sino también al perro, al gato y a todo lo que pueda que sea domestico.

La tendencia de animales de compañía es otro punto de incoherencias en el veganismo.

No hace falta ser vegano para considerar que la cría y tenencia de animales con fines decorativos le coloca en situaciones indeseables como fala de espacio, nulo contacto con la naturaleza, mala alimentación, etc.

El veganismo prescribe la prohibición de compra-venta de animales asemejándolo a la compra-venta de humanos, racismo y esclavitud. Permite la adopción recomendándola activamente para evitar que perros y gatos vivan en malas condiciones o sean sacrificados.

Si los animales no se compran es establecimientos el negocio de cría terminara pero, ¿qué pasa con los animales con comprados? .Son sacrificados. Estas muertes son aceptadas por muchos veganos que promueven adopciones clasificando de racista esclavista a quien compre un animal. La cría masiva y tenencia en malas condiciones tienen otras soluciones que no sean llamar a marginar y sacrificar a los animales en venta, más lógico sería legislar para no exponer a los animales a la compra caprichosa y limitar la cría.

Perros y gatos son carnívoros, lo que implica a su adoptante en participar de la explotación o veganizarlos. Veganizarlos es prescrito por plataformas oficiales para no apoyar la industria cárnica. Han lazado su fatwa.

Algunos veganos lo justifican en que los animales domésticos dependen del humano, un gato domestico no puede beneficiarse de la dispensa que el humano, guardián moral, concede al león para comer carne. Muy significativa la línea divisoria entre dentro y fuera de la naturaleza.

La clave filosófica es: el león pertenece a la naturaleza, pero el gato pertenece al vegano.

Esto contradice la doctrina vegana que se opone al estatus de propiedad de un animal comparándolo e la esclavitud. El animal domestico pertenece al veganismo y debe lucrar la industria del pienso vegano. También contradice la esencia de toda la doctrina según la cual los animales no deben ser obligados a satisfacer interese humanos, obligar a un gato a comer vegano es un interés humano.

 Desde el veganismo suelen lanzarse mensajes contra las jaulas. No hace falta ser vegano para decir que enjaular animales libres es cruel pero hay veganos que hacen donativos económicos a entidades que enjaulan gatos o son miembros de la entidad, lo justifican en que pueden morir atropellados o envenenados pero las personas también tenemos riesgos en libertad y no por ello nos encierran.

El veganismo suele rechazar el término “mascota” prefiriendo usar el de “compañero” comparando adoptar un perro con acoger a una persona sin hogar o adoptar un niño. Pero son muchos los veganos que promueven activamente la castración de “sus iguales” alegando motivos como el control poblacional, un carácter más dócil, hacer menos ruido, prevenir tumores, evitar el sangrado estral de la perra, etc. Recuerdan mucho a esas autoridades religiosas que recomiendan la ablación enumerando sus virtudes para una vida ordenada. Parece una religión en guerra contra el infiel.

A menudo los “refugios” de perros y gatos esconden la castración bajo termino esterilizar, antes de hacer un donativo es recomendable averiguar si los mutilan lo cual sucede la mayoría de veces promocionando la castración frente a la vasectomía y la ligadura de trompas por las ventajas que tiene para el dueño un animal sin ovarios ni testículos, es decir, sin las principales fuentes de estrógeno y testosterona, argumentando que es un acto de responsabilidad positivo para la salud, obviamente absurdo. En algunos santuarios de animales se obliga a los carnívoros a comer pienso vegano, es excepcional pues es caro, pero cuando los donativos y cobrar a los voluntarios por ayudar lo permiten ,usan este pienso para dar una imagen más fuerte de veganismo y liberación animal que a su vez atrae más donativos. Privar de carne a un carnívoro debería considerarse maltrato.

Los animalistas(para ser animalista hay que ser vegano) dan pienso con carne a los perros y gatos de sus refugios, conforme a su discurso es esclavizar y asesinar injustamente a seres sintientes cuya vida dicen tener el mismo valor que la humana y el mismo derecho a la protección legal. Si les traumatizara como expresan para convencer de no consumir animales con imágenes duras diciendo “mira el sufrimiento que cuesta tu comida” (y la de tus perros qué) y “no hay diferencia entre el cerdo que te comes y tu perro, te estás comiendo a tu perro “ no pedirían donativos ni los darían para  comprar pienso porque se sentirían cómplices del maltrato y asesinato que recriminan a otros. Técnicamente por su lógica de equivalencia están dando carne de perro a otro perro y gatitos (terneritos) discriminando igual que racistas y machistas ,todo lo que recriminan fervientemente a los demás apelando a las emociones para manipular pero que en sus propias emociones no acontece porque si lo hiciera dirían “le quitaste su ternero a una vaca para que coma el perro que adoptaste porque te parece más bonito, todas las madres sufren, apadrina/amadrina una vaca no tienen menos derecho a vivir porque no te dan la patita”.

Los animalistas perrogatistas dicen ser antiespecistas y querer una sociedad no especista pero favorecer a perros y gatos es especista. Predicar discursos que no se sienten es propio de psicópatas y gente que repite sin analizar por moda y necesidad de aceptación para darse aires de intelectualismo sensible. La imagen animalista facilita recibir donativos, hacen charlas “educativas” sobre como comer pollo y cerdo equivale a comer gato o humano y pretenden darlas en colegios (otra cosa es que las acepten) avalándose como “defensores de los animales”, se ve que consideran defender a los animales que alimentan a sus perros y gatos. El animalismo perrogatista mueve mucho dinero y se utiliza para darse prestigio social y autoridad moral, animalistas de otros sectores como el antipeletero o activistas contra la industria de foi gras no necesariamente comparten el animalismo perrogatista pues es más acorde a ideología  vegana y antiespecista liberar a gatos y perros en zonas de naturaleza para que cacen su sustento estando sometidos a las mismas reglas que otros animales silvestres no  favoreciéndolos por tanto en lugar de mantenerlos cautivos a ellos y a los animales que los alimentan, y a los perros que por su morfología no pudieran cazar darle pienso vegano. El animalismo perrogatista puede considerarse una intromisión especista en el animalismo, capturan gatitos muy jóvenes separándolos de la madre para ponerlos en adopción y castrarlos en lugar de dejarlos libres y reubicarlos si el entorno no ofrece caza. Los secuestran por el mero hecho de ser bonitos y tener la idea de que todo gato debería ser adoptado, es especista pretender que un animal no humano silvestre necesita necesariamente al humano y dar a éste el derecho a privarle de libertad por preferencia personal y sobreprotección, no por urgencia de asistir una herida. Secuestrar un gatito no es distinto de cuando un furtivo captura una cría de tigre o leopardo para que un rico la tenga como un gato excusándose en salvarlo de los peligros de la libertad  o capturar la cría bonita de cualquier otro animal silvestre. Para los animalistas secuestradores de gatitos no cuenta lo de “toda madre y toda cría sufre la separación” que esgrimen contra el consumo de lácteos por separar al ternero de la vaca cuando esta crecido para el matadero, mientras secuestran muy infantiles gatitos lactantes traumatizados por la súbita perdida del contacto con la madre para obligarlos a ser animales domésticos. Los cogen muy pequeños con el argumento de que “hay que socializarlos”, pues luego obviamente el gato huira del humano y solo algunos por iniciativa propia buscaran el contacto. Desde cuando según el veganismo los animales nacidos libres tienen que ser obligados a socializar con humanos. Desde que la sectaria de turno (suelen ser mujeres) se encapricho de crías bonitas y pidió donativos para poder cuidarlas, porque son muy lindas, monísimas, mientras buscan “adoptante” de gatitos que no sean huérfanos (después de leer esto simplemente engañaran en las redes sociales con la foto del secuestrado diciendo que estaba solo, que no tenia madre…) y angustian a los lectores con mensajes de alarma, pidiendo adopción urgente y victimizándose de que no tienen espacio mostrándolo en jaula para presionarles a responsabilizarse de las consecuencias de su secuestro. Podrían aplicarse su discurso, autodeconstruirse y cuestionarse sus privilegios de secuestrar y obligar a socializar con bandera antiespecista, heroína y feminista.

Hay gallinas y vacas más felices en verdes prados que muchos perros y gatos castrados y encerrados.

Me permito añadir un producto que los veganos deben evitar que no está citado en páginas veganas: porcelana china. Además de barro cocido, cuarzo, caolín y feldespato lleva un mínimo de 30% de ceniza de huesos de animales para hacerla más blanca y resistente. En Europa también se produce porcelana con ceniza de hueso buscando imitar la calidad china.

 

Anam Cara.

 

COVID 19: Una respuesta comunitaria para una pandemia social – Manifiesto Completo

Desde el Observatorio de Salud Comunitaria (1) invitamos a políticos y gestores de los sistemas sanitarios a escuchar y entender que algo importante se está olvidando en el abordaje de la pandemia. El abordaje predominante es resultado de un sistema sanitario centrado en la enfermedad, con un enfoque biomédico y hospitalocentrista que olvida la promoción de salud y la participación comunitaria en salud. No se tiene en cuenta algo tan fundamental como es la influencia que los determinantes sociales y las condiciones de vida de cada población y territorio están teniendo en el desarrollo de la pandemia.

Es conocida la desigual incidencia de la pandemia en los distintos territorios y grupos de población, determinada fundamentalmente por las condiciones de vida, laborales y socio familiares, en estrecha relación con el nivel socioeconómico. La información sobre la evolución de la pandemia se centra fundamentalmente en el número de nuevos casos, ingresos hospitalarios y defunciones limitándose a constatar las diferencias geográficas por ciudades y barrios sin entrar a analizar sus causas. Se concibe a la ciudadanía como mera destinataria de normas y consejos con una llamada a la responsabilidad individual para su cumplimiento y a la culpabilización del “otro” cuando esto no ocurre, llegando a estigmatizar a grupos de población bien definidos (jóvenes, inmigrantes, barrios obreros,…).

Existen otras formas complementarias de orientar las acciones que, de llevarse a cabo, serían eficaces para disminuir los contagios y aplanar la curva, así como para atender mejor a los grupos más vulnerables. Dictar normas y dar consejos no es suficiente para cambiar las conductas de las personas. Para ello, es imprescindible conocer y entender los contextos de las poblaciones y territorios que determinan sus condiciones de vida y con ello sus conductas. Es necesario mejorar esas condiciones laborales y sociofamiliares que permitan comportamientos saludables para frenar los contagios.

Dada la emergencia, es imprescindible adoptar acciones concretas con carácter urgente adaptadas a las muy distintas necesidades de territorios y grupos de población. Sería eficaz dar protagonismo a la ciudadanía y sus organizaciones permitiendo su empoderamiento, entendiendo que forman parte de la solución y no del problema. Existen muchos ejemplos en los que asociaciones y redes ciudadanas han sido fundamentales para dar soporte a grupos vulnerables a los que la pandemia está castigando duramente.

Es posible otro enfoque para el abordaje de la pandemia, un enfoque salutogénico centrado en la salud comunitaria, el empoderamiento y la participación activa de la ciudadanía. Un enfoque que disminuiría contagios y aplanaría la curva. El presente manifiesto hace propuestas concretas para hacerlo posible.


(1) El Observatorio de Salud Comunitaria Covid 19 es un grupo multiprofesional plural y diverso que en el seno de la Alianza de Salud Comunitaria debate y reflexiona sobre una posible orientación salutogénica desde el ámbito de la salud comunitaria en el abordaje de una emergencia sanitaria generada por la pandemia Covid-19, observando distintas experiencias desarrolladas en España.

Propuestas

 

1. Visibilizando a los invisibles. Las condiciones de vida influyen en la desigual distribución del virus.

Las distintas medidas deben adaptarse a la comunidad a la que se dirigen, sin disociar la salud de lo social y con especial enfoque a los grupos más vulnerables. Las personas vulnerables y que sufren desigualdad (personas refugiadas y personas migrantes, las personas socialmente aisladas, las personas sin hogar, las personas mayores en residencias, las personas con enfermedad mental y las mujeres y niñas y niños en riesgo de violencia de género) se verán más negativamente afectadas por el COVID-19. El afrontamiento de la pandemia no es solo una estrategia sanitaria, implica una intervención conjunta de toda la sociedad, en la que se aprenda a convivir con la covid, diseñando nuevas formas de proteger a las personas más vulnerables, promoviendo la educación y el desarrollo social de la infancia y juventud, mejorando la calidad de vida, la interacción social y los cuidados personales.

Los gobiernos y autoridades deben utilizar un enfoque sistemático para reducir las inequidades sanitarias actuando sobre los determinantes sociales de la salud. Es necesario promover, desde el inicio, un diálogo local entre las comunidades, las instituciones y los servicios públicos (atención primaria de salud, salud pública, servicios sociales, educación, asociaciones, comunidad y otros) para trabajar con la información precisa y adaptada a cada circunstancia y contexto; un diálogo a través de canales normalizados, a todos los niveles y a lo largo de toda la respuesta, para facilitar la participación activa de las personas afectadas en el proceso, movilizando acciones, recursos y activos para la salud, sin dejar a nadie atrás. Una sociedad solidaria que fomenta la equidad y la inclusión es la mejor forma de afrontamiento de la pandemia.

 

Propuesta

Asignación de recursos económicos, humanos y materiales potenciando los servicios públicos en función de las necesidades adaptadas a cada circunstancia y contexto, con especial énfasis en los grupos vulnerables y con un enfoque para reducir las inequidades en salud.

 

2. Reivindicación del papel de la comunidad en el aplanamiento de la curva. Integrando la mirada a lo individual en su contexto comunitario.

Organismos internacionales, como la Organización Mundial de la Salud (OMS) o el Centro Europeo para la Prevención y Control de Enfermedades (ECDC) señalan que las redes comunitarias son esenciales para el manejo de la crisis social y sanitaria del COVID19. Estas redes disminuyen tanto la transmisión de la infección como el impacto social asociado. Además facilitan una comunicación bilateral, hacen accesible el conocimiento, detectan necesidades y promueven mecanismos de cooperación aumentando el alcance de las intervenciones, abarcando a toda la población de una forma más eficaz. La prevención comunitaria de la covid es clave ya que las comunidades pueden facilitar la reciprocidad y la ayuda mutua. Las medidas preventivas y la distancia física no significan distancia social.

La resiliencia comunitaria es la capacidad de hacer frente a situaciones de emergencia y poder recuperarse, como en el caso de una pandemia. Tiene relación con el conocimiento local, las redes y relaciones comunitarias, la gobernanza y liderazgo, los recursos y activos para la salud, la organización y el desarrollo comunitario.

Las instituciones tienen que contar más con la participación de estas redes a la hora de diseñar e implementar acciones ya que son las que conocen el territorio y son reconocidas por quienes viven en él. Y a su vez el gobierno debe potenciar los servicios públicos que son la principal protección colectiva de la población con criterios de equidad, no hacerlo es cuestionable. 

Además, lo colectivo y la participación tienen efecto sobre el empoderamiento de la población y sobre el manejo de las condiciones de vida. Se debe huir de soluciones individuales y patologizantes de los procesos. Una situación de emergencia social precisa implementar una salida grupal y comunitaria que busque la elaboración colectiva de los traumas asociados y de los procesos personales de adaptación.

 

Propuesta

Identificar y reconocer las redes comunitarias que deben participar en el diseño e implementación de acciones en cada territorio, así como asignar recursos y herramientas que faciliten los procesos que lo permitan.

 

3. Cuidando la narrativa. No culpabilizar, señalar ni estigmatizar sino promover la salud.

La información sobre la pandemia provoca infodemia, un exceso de información en la que se incluyen bulos o rumores que ocasiona confusión y dificultad para encontrar orientación y fuentes de información fiables. Además, la actual estrategia de comunicación de la epidemia busca con frecuencia fomentar el miedo e identificar culpables, señalando a los colectivos en quienes la sociedad puede descargar la responsabilidad de la situación actual. Estas generalizaciones fomentan la estigmatización de determinados grupos sociales y dificultan las medidas de prevención de la covid. Las estrategias de comunicación del riesgo deben contar con las visiones y valores de la comunidad, favoreciendo una comunicación que facilite el sentido de la eficacia y la seguridad en las formas de prevención. Las estrategias de prevención de covid y de promoción de la salud deben contar con la participación de representantes de los grupos destinatarios tanto en el diseño como en la implementación. El cambio de narrativa en la comunicación debe ser útil a la prevención, fomentando la responsabilidad social y la resiliencia comunitaria. Los medios de comunicación tienen que huir de la información espectáculo que provoca miedo y bloqueo para comunicar mensajes desde tonos y estilos que faciliten la información crítica y la prevención. La ciudadanía cuando usa las redes sociales debe ser crítica con las informaciones falsamente novedosas y llamativas que envuelven los bulos y ser conscientes de la información que se comparte para no alimentar rumores y desinformaciones.

 

Propuesta

Cambiar la orientación de la información y recomendaciones a la ciudadanía por los organismos públicos y medios de comunicación huyendo de la estigmatización fomentando la culpa hacia “el otro”. Informar sobre los determinantes sociales y las condiciones de vida que dificultan de forma muy desigual el seguir las recomendaciones de prevención. Desarrollar políticas de promoción de salud con participación de ciudadanos y organizaciones.

 

4. Reorientando el sistema sanitario hacia la atención primaria, puerta de entrada a la comunidad.

Los centros de salud son el elemento central del sistema sanitario para la prevención y mitigación de la covid. Además de ser el eje de la detección precoz de casos , la atención primaria es la puerta de entrada para la implicación de la comunidad. La atención comunitaria desde el centro de salud supone generar un diálogo con los diferentes centros y servicios existentes en un territorio para aumentar la responsabilidad social y la resiliencia comunitaria. El reconocimiento de los recursos y activos comunitarios permite adaptar las medidas preventivas al contexto de cada territorio y fomentar un entorno seguro para la salud física, social y mental de las comunidades. El centro de salud puede fomentar el empoderamiento personal, comunitario y organizativo, elementos fundamentales de la responsabilidad comunitaria.

 

Propuesta

Revertir la tendencia hospitalocentrista en la asignación de presupuestos y aumentar la inversión finalista destinada a Atención Primaria adaptando la asignación de recursos humanos, materiales y económicos en función de las necesidades y la complejidad de cada territorio, haciendo posible los cambios estructurales y organizativos que permitan a los centros de salud volver a poner el foco en las comunidades.

 

5. La salud pública creando sinergias entre sociedad y sistema sanitario.

La salud pública elabora las estrategias de respuesta a la covid que sirven de puente entre la sociedad y el sistema sanitario. La inteligencia de salud pública debe combinar la epidemiología del virus y la epidemiología social. La afectación de la sociedad está mediatizada por los determinantes sociales de la salud. Las actuaciones de salud pública tienen que ser transversales e inclusivas dentro del sistema sanitario y dinamizadoras de los recursos y activos de la sociedad y las diferentes comunidades.

Esto no es una estrategia de guerra en la que hay que buscar culpables, sino una estrategia de desarrollo social que fomente las capacidades de los servicios públicos y las capacidades para la salud y el empoderamiento de los diferentes grupos sociales de nuestra sociedad. La salud y el bienestar tienen que estar incluidos en todas las políticas (educación, servicios sociales, movilidad, urbanismo, medio ambiente,…) y en los diferentes territorios.

Salud pública tiene que facilitar herramientas, formación y apoyo técnico a los procesos que fomentan la participación, la equidad y el diseño colaborativo. La vigilancia y la promoción de la salud de los servicios de salud pública en coordinación con la Atención Primaria mejoran la adaptación y la efectividad en los diferentes territorios. Desde Salud pública se debe articular la cooperación entre los diferentes servicios públicos, especialmente los centros educativos, los servicios sanitarios, los servicios sociales y otros servicios municipales. Los ayuntamientos tienen un papel clave en la salud comunitaria y prevención de la covid.

 

Propuesta

Dotar de los recursos económicos, humanos y tecnológicos suficientes para que puedan existir espacios de trabajo y cooperación efectivos entre los servicios de salud pública, los ayuntamientos y atención primaria. Retomar de forma efectiva los consejos de salud como espacios comunitarios de especial relevancia en la vida comunitaria de los barrios.

Aumentar la inversión en servicios de salud pública que los hagan potentes y efectivos, fomentando contrataciones y condiciones laborales atractivas para crear servicios que puedan dar respuesta a las necesidades de cada territorio con un mayor enfoque en epidemiología social y estrategias de promoción de la salud.

 
 

 

APOYO BIBLIOGRÁFICO

 

Experiencias comunitarias que visibilizan la operatividad del Manifiesto COVID-19

1.- Visibilizando a los invisibles. Las condiciones de vida influyen en la desigual distribución del virus.

  • ACISGRU (Asociación cordobesa para la inserción social de la población gitana rumana). Colectivo que durante la crisis del coronavirus ha organizado una estrategia para el no abandono de las poblaciones que viven en los asentamientos rumanos.
  • Atención a mujeres prostituidas. O´Cambalache. Huesca. Red Aragonesa de Proyectos de Promoción de Salud (RAPPS).
  • Liberad a Wi-fi. La Red Aragonesa de Entidades Sociales para la Inclusión (RAESI), ha creado la iniciativa con la finalidad de abrir la Wi-fi de forma segura a familias que no tienen acceso a internet. La RAESI está formada por 53 entidades que trabajan con diferentes grupos en situación de vulnerabilidad. Se ocupa de generar un espacio para el apoyo y el trabajo común entre las distintas entidades.
  • Universidad Popular Cuarto Mundo: Un espacio de expresión y escuela de pensamiento a partir de la experiencia de las personas en situación de extrema pobreza que durante los meses de confinamiento ha promovido la toma en consideración de la experiencia vital de estas personas y de su medio social.
  • Concurso de Webseries. V edición del Festival de Cine Inclusivo de Vigo. Las webseries seleccionadas fueron: «Enfermedades raras», «Indetectables», «Amor superdotado», «#Sitcom» e «Hasta la vista!».

2.- Reivindicación del papel de la comunidad en el aplanamiento de la curva. Integrando la mirada a lo individual en su contexto comunitario.

  • Axúdoche?: Red vecinal en Santiago de Compostela donde voluntarios se ofrecen a hacer la compra, ir a la farmacia, gestionar el transporte a los servicios médicos, bajar la basura, solucionar dudas o simplemente conversar.
  • Batera. Red solidaria vecinal (Vitoria). Plataforma de apoyo que conecta voluntariado y personas con necesidades. Creó también recursos en YouTube durante el confinamiento: apoyo psicológico, recomendaciones de salud (ejercicios para personas mayores) manualidades (confección mascarillas, atuendos para fiestas patronales, etc.).
  • Encuentro comunitario en salud y Red de Apoyo de Las Fuentes. Fundación El Tranvía.
  • Plataforma RMI Tu Derecho, denuncia los bloqueos en la tramitación del IMV y el desaguisado de la RMI madrileña. Como ejemplo representativo de su lucha en estos meses señalamos el manifiesto «Yo, Antonia García».
  • Somos Tribu, Red de apoyo mutuo que se crea en el barrio de Vallecas a raíz del confinamiento.
  • Red de Apoyo y cuidados Delicias. Los vecinos se organizan para hacer la compra a ancianos, proporcionar información o, simplemente, charlar por teléfono con quienes necesiten sentirse un poco más acompañados.
  • Red de apoyo mutuo de Sevilla (RAMUCA) es una agrupación de Redes de Apoyo Mutuo surgidas en Sevilla a raíz de la crisis del Coronavirus.

3.- Cuidando la narrativa. No culpabilizar, señalar ni estigmatizar sino promover la salud.

  • Actívate. Programa de activación para personas mayores durante el confinamiento. Comarca Andorra Sierra de Arcos.
  • Utebo en red sin virus. Plataforma impulsada por el Ayuntamiento de Utebo, en el marco del Plan Municipal de Salud. En esta plataforma trabajan de forma conjunta el ayuntamiento, el Centro de Salud, la Parroquia, Cáritas, asociaciones de pensionistas, de mujeres, de vecinos, de solidaridad y grupos de voluntariado social… La finalidad es organizar la red social para trasmitir información fiable, detectar población vulnerable y coordinar la disponibilidad del voluntariado.

4.- Reorientando el sistema sanitario hacia la atención primaria, puerta de entrada a la comunidad.

  • Centro de Salud de Rebolería y la Red de Apoyo Madalena. En este vídeo nos cuentan la importancia de la red de Apoyo Madalena y el papel que juega el centro de salud.
  • Consejo de Salud y Red de Apoyo El Gancho. En este vídeo nos cuentan la importancia de la red de Apoyo El Gancho y el papel que juega el Consejo de Salud como espacio comunitario aglutinador de organizaciones sociales, vecinales, de la administración y el propio centro de salud San Pablo.
  • Salubrizate-COVID. Salubrízate es un grupo de intervención comunitaria de Ourense en el que participa el centro de salud. Durante el confinamiento movieron distintas iniciativas. Una de ellas fue difundir píldoras informativas dedicadas a la gente mayor.

5.- La salud pública creando sinergias entre sociedad y sistema sanitario.

LAS PENSIONES EN EL NUEVO PACTO DE TOLEDO Y EN LOS PRESUPUESTOS GENERALES DEL ESTADO PARA EL AÑO 2021.

Ante tanta confusión que se está generando en los debates sobre el contenido de las Recomendaciones del Pacto de Toledo, es necesario realizar algunas aclaraciones previas. La primera es recordar que el Pacto de Toledo nació con el objetivo de conseguir acuerdos entre las diferentes, y a veces muy distanciadas, propuestas políticas que tienen los diferentes partidos sobre el modelo público de pensiones.

La segunda es la de tener presente que la Comisión de Seguimiento y Evaluación del Pacto de Toledo, es una Comisión Permanente, no legislativa, del Congreso de los Diputados, cuyas propuestas deben ser aprobadas por el Pleno del Congreso.

Lo primero que hay que destacar de este acuerdo es que la Comisión del Pacto de Toledo, frente a los que vienen defendiendo un sistema de pensiones individual de capitalización, se vuelve a reafirmar en el compromiso firme del mantenimiento de un sistema público de pensiones, que se sustenta en la solidaridad intergeneracional e intrageneracional, propia del sistema de reparto.

Recomendación 0: Los acuerdos alcanzados en el Pacto de Toledo comportan una apuesta estratégica para aumentar la financiación vía ingresos tributarios. Las recomendaciones sobre esta cuestión, son un paso importante para la sostenibilidad financiera de la seguridad social, por la vía de aumentar los ingresos y no la de recortar los gastos. En este sentido, la Comisión recomienda que las cotizaciones sociales sean la fuente básica de la cobertura financiera de las prestaciones contributivas, sin perjuicio de los apoyos y recursos económicos adicionales, basados en la imposición general, que pudieran necesitarse para asegurar la sostenibilidad del sistema y la suficiencia de sus prestaciones.

Recomendación 1: Se recomienda la separación definitiva de las fuentes de financiación, es decir, que las cotizaciones se destinarán exclusivamente a financiar las pensiones contributivas, lo que supondrá que, para superar el déficit financiero del sistema, los Presupuesto Generales del Estado, se harán cargo de los gastos impropios de la Seguridad Social que asciende a 23.000 millones de euros, cuantía superior al actual déficit anual que ronda los 20.000 millones de euros. El objetivo es acabar con el déficit de la Seguridad Social para el año 2023. Los gastos impropios son las prestaciones no contributivas financiadas por cuotas, las reducciones de las cotizaciones para incentivar el empleo, la prestación por nacimiento y cuidado de hijos, complemento de maternidad, las tarifas planas de los autónomos, el coste por el complemento de las lagunas de cotización o los gastos de funcionamiento (salarios y compras de bienes y servicios).

Recomendación 2: Por otra parte es importante la apuesta, de forma inequívoca, por el mantenimiento del poder adquisitivo de las pensiones, según el IPC real, y su garantía por Ley. Las subidas por encima de este valor (por ejemplo el incremento de las pensiones mínimas), deberán contar con financiación adicional (PGE).

Recomendación 3: Sobre el Fondo de Reserva, la Comisión considera que la caída de los saldos del Fondo en ningún caso se utilizará para justificar la reducción de la cuantía de las prestaciones y plantea la conveniencia de establecer un remanente mínimo del Fondo de Reserva, sujeto a una regla endurecida de su disponibilidad.

Recomendación 4: Manifiesta la necesidad de la convergencia de los diferentes regímenes hasta reducirlos a dos: trabajadores por cuenta ajena y trabajadores por cuenta propia. Para ello, es preciso seguir avanzando hacia la plena equiparación de los derechos y obligaciones de los trabajadores autónomos con los del Régimen General. Deben promoverse, en el marco del diálogo social, las medidas necesarias para aproximar las bases de cotización de los autónomos a sus ingresos reales.

Recomendación 5: La Comisión, entre otras medidas, considera necesario establecer la facultad de elección de los años más favorables en la determinación de la base reguladora de la pensión. En particular, esta solución puede resultar interesante en supuestos como el de personas que, a partir de una determinada edad y durante un largo periodo de tiempo, hayan experimentado una reducción significativa de las bases de cotización en situaciones de crisis o en situaciones de otra naturaleza. Igualmente se evaluará la progresiva ampliación del periodo cotizado necesario para alcanzar el cien por cien de la base reguladora prevista en la Ley, teniendo especial cuidado en paliar las consecuencias negativas que dichas ampliaciones podrían tener para la brecha de género en materia de pensiones.

Recomendación 6: La Comisión manifiesta que el empleo es un elemento clave del sistema de Seguridad Social; por ello, alcanzar el pleno empleo y su mayor estabilidad y calidad deben ser objetivos centrales de la sociedad española y, por ende, de la Seguridad Social. Así mismo, establece que los incentivos al empleo deben concentrarse en los casos de personas con discapacidad, en riesgo de exclusión social, los parados de larga duración y las víctimas de género, entre otros. La financiación a los incentivos al empleo, no podrán hacerse a cargo de las cotizaciones sociales.

Recomendación 12: Sobre la edad de jubilación, la Comisión considera que la edad de salida efectiva del mercado de trabajo debe aproximarse tanto como sea posible a la edad ordinaria de jubilación legalmente establecida. La Comisión ha pedido al Gobierno que, en el plazo de tres meses, haga un análisis en profundidad de las jubilaciones anticipadas con coeficiente reductor, distinguiendo entre las voluntarias y las forzosas como consecuencia de que los beneficiarios hubieran sido expulsados del mercado de trabajo. Si del estudio se concluyese la existencia de inequidades, se debería corregir para no perjudicar a los colectivos afectados.

Recomendación 13: Lo primero que hay que destacar es que la Comisión defiende el mantenimiento del carácter contributivo de estas prestaciones, y entiende que esta naturaleza básica no puede ser modificada por la adopción de diferentes medidas. La Comisión propone llevar a cabo, de manera gradual, una reformulación integral de la pensión de viudedad, lo que pasa por acomodar la configuración de la pensión a las nuevas realidades sociales y familiares, así como a las circunstancias socioeconómicas de los beneficiarios, a fin de mejorar la protección de los pensionistas sin otros recursos.

La Comisión considera que la acción protectora debe concentrarse en las personas beneficiarias de la pensión de viudedad con 65 o más años, cuya pensión constituye su principal fuente de ingresos, siendo el mecanismo más adecuado la elevación del porcentaje de la base reguladora de la pensión. En el caso de las parejas de hecho, recomienda la supresión de todos los requisitos discriminatorios.

En relación con la orfandad, la Comisión entiende que la progresiva reformulación de la pensión de viudedad debería llevar aparejada una mejora de las pensiones de orfandad, especialmente en la cuantía.

 Recomendación 16: La Comisión plantea la necesidad de impulsar los planes de pensiones de empleo, sustentados en el marco de la negociación colectiva como un sistema complementario a las pensiones públicas. Estas entidades, añade la Comisión, deben permitir desarrollar un sistema de aportaciones con fórmulas específicas de apoyo a los salarios más bajos o a las carreras profesionales más vulnerables, incorporando la solidaridad en determinadas contingencias. Se debe de cubrir al menos las contingencias de jubilación, invalidez y fallecimiento; y debería materializarse en entidades que preferentemente abonen complementos en forma de renta. Deberá dotarse a dichas entidades de un régimen fiscal y jurídico adecuado y diferenciado, mejorando el existente en la actualidad y entendiendo que en ningún caso dichos sistemas de ahorro puedan ser considerados como meros productos financieros.

Recomendación 17: Se deben adoptar medidas de carácter estructural para conseguir la equiparación de la cobertura por pensiones entre mujeres y hombres, y potenciar la corresponsabilidad entre géneros.

Recomendación 17 bis: Los jóvenes se ven especialmente perjudicados por la precariedad y el subempleo, lo que dificulta generar amplias carreras continuas de cotizaciones. Estas circunstancias determinan el descrédito de nuestro sistema de seguridad social entre la juventud. Un objetivo básico es que los jóvenes recuperen la confianza en el sistema.

La Comisión estable otras recomendaciones sobre información ciudadana, gestión del sistema, Mutuas de la Seguridad Social, contributividad, suficiencia, personas con discapacidad, trabajadores migrantes, digitalización o el control de la Comisión sobre el cumplimiento de las recomendaciones realizadas.

La Seguridad Social y los Presupuestos Generales del Estado para el año 2021

En lo que a la revalorización de las pensiones públicas se refiere,  los presupuestos contemplan un incremento de la pensiones contributivas del 0,9%, inflación prevista para el año 2021, garantizando el mantenimiento del poder adquisitivo si la inflación crece por encima del 0,9%. Las pensiones no contributivas y el Ingreso Mínimo Vital, subirán el 1,8%.

Además, siguiendo con las recomendaciones primera y sexta del Pacto de Toledo, de los casi 23.000 millones de euros identificados como gastos impropios, las cuentas del 2021 dan un gran paso y cubren cerca de 14.000 millones.

 Valoración del Pacto de Toledo

Después de 10 años del último acuerdo, el pleno de la Comisión del Pacto de Toledo, ha alcanzado un amplio acuerdo (30 votos a favor; 5 en contra, de Vox y 2 abstenciones, de Bildu y ERC) en el que se establecen las nuevas recomendaciones que deben servir de base para acotar las reformas de las pensiones públicas por este y otros gobiernos. Para finalizar el proceso, queda pendiente su aprobación por el Pleno del Congreso de los Diputados, donde se debatirán los votos particulares que, en su caso, se presenten por los grupos parlamentarios, donde se prevé un respaldo muy amplio, en un parlamento más fragmentado que nunca.

Este acuerdo da certidumbre a los pensionistas actuales y a los futuros. En primer lugar por su apuesta por un Sistema Público de Pensiones, basado en el modelo de reparto y solidario entre generaciones. En segundo lugar, hay que poner en valor el amplio respaldo alcanzado en un acuerdo, así como que se haya puesto la política por delante de la economía, lo que es un buen punto de partida para garantizar las pensiones de hoy y de mañana. Por otra parte, hace una referencia expresa a la sostenibilidad del sistema y refuerza la idea de que las pensiones contributivas se financiarán principalmente por cotizaciones y por impuestos donde no lleguen las cotizaciones.

La recuperación del acuerdo, que parecía perdido, es ya por si un dato positivo Los acuerdos, aunque puedan ser mejorables, han tenido siempre resultados positivos. La falta de acuerdo y la unilateralidad sólo ha traído recortes y pérdidas de derechos. En este sentido, es conveniente recordar que el Partido Popular de la mayoría absoluta ninguneó la Comisión del Pacto de Toledo y que aprobó, de forma unilateral y solo con sus votos, la reforma del 2013, que eliminó el derecho de los y las pensionistas a la revalorización automática de sus pensiones e introdujo el llamado factor de sostenibilidad, entre otras medidas regresivas.

 Valoración de los Presupuestos Generales en materia de pensiones

En lo que a las pensiones públicas se refiere, las cuentas de los presupuestos generales para el 2021, recogen algunas grandes líneas de actuación siguiendo las Recomendaciones del Pacto de Toledo. Entre ellas, en lo que a las pensiones se refiere, destacan: el mantenimiento del poder adquisitivo de las pensiones y la asunción de una parte importante de los gastos impropios.

Sorprende que las pensiones mínimas no mejoren su poder adquisitivo, sobre todo si tenemos en cuenta que el programa de Gobierno, en lo que a las pensiones concierne, dice: ” Actualizaremos las pensiones conforme al IPC real mediante ley de forma permanente, y aumentaremos el poder adquisitivo de las pensiones mínimas y las no contributivas. Por otra parte, en la recomendación 17, la Comisión llama la atención sobre la importancia de asegurar rentas mínimas suficientes, tanto en el ámbito contributivo como en el no contributivo, que permitan una subsistencia digna.

Es una mala noticia para los pensionistas que han venido exigiendo en sus movilizaciones la mejora del poder adquisitivo de las pensiones mínimas para que ninguna pensión este por debajo del umbral de la pobreza y con el objetivo de equipararlas, más pronto que tarde, al SMI. Por otra parte, la mejora del poder adquisitivo de las pensiones mínimas, es un gran instrumento para reducir la brecha de pensiones en razón del género, si tenemos en cuenta que son las mujeres las que mayoritariamente perciben complementos por mínimos.

Para finalizar, es preciso poner en valor las movilizaciones de las y los pensionistas, porque hemos conseguido que, gracias al gran respaldo de las manifestaciones realizadas en los últimos años, las pensiones hayan formado parte de la agenda política de los partidos y de las instituciones. Por eso tenemos hoy un nuevo acuerdo en el Pacto de Toledo y, por eso, hemos conseguido que los Presupuestos Generales del Estado garanticen el poder adquisitivo de las pensiones.

Ahora nos toca seguir reivindicando que los proyectos de Ley para la reforma de las pensiones y los Presupuestos Generales del Estado tengan presente, y hagan suyas, las recomendaciones del Pacto de Toledo, empezando por la mejora del poder adquisitivo de las pensiones mínimas y su equiparación al Salario Mínimo Interprofesional.

   3 de noviembre de 2020 

Luces y sombras de los acuerdos del Pacto de Toledo

Al cabo de cuatro años intentando renacer, tras las negociaciones abortadas en febrero de 2019, superado un nuevo periodo de gestación, en el Pacto de Toledo nace una criatura apadrinada por la mayoría de los partidos que integran dicha comisión parlamentaria. Ese insólito consenso contrasta con la crispación imperante, lo cual significa que esta vez sí se ha sacado la problemática de las pensiones de la confrontación política. Conocido el rechazo de Vox, cuesta entender la valoración negativa de muchas plataformas de pensionistas.

Antes de sacar conclusiones cabe adelantar que ese acuerdo favorece a los pensionistas de hoy, perjudicando a los de mañana con medidas desfavorables que ya estaban en activo. El documento firmado el 28 de octubre no es definitivo, cuando se debata en el Congreso puede variar. Además tendrá un desarrollo posterior en la mesa de concertación entre Gobierno, patronal y sindicatos. En ese escenario la función del movimiento de pensionistas será la de siempre: actuar como grupo de presión para que se atiendan sus demandas.

Contenido de los acuerdos del Pacto de Toledo

Las propuestas del Pacto de Toledo constan de 40 medidas. Parte de ellas ya están en vigor, otras no pasan de ser declaraciones de buenas intenciones, como ocurre con el preámbulo de la Constitución, carente de valor normativo. Hay novedades de aplicación inmediata y medidas que afectan a los futuros pensionistas.

Entre las proclamaciones solemnes figura el reconocimiento de la Seguridad Social como pilar del Estado del Bienestar, el rechazo a cualquier transformación que amenace los principios del Sistema Público de Pensiones (solidario, intergeneracional, suficiencia, equidad…). La fuente básica de financiación seguirá siendo las cotizaciones, sin excluir aportaciones presupuestarias que aseguren su sostenibilidad.

Se plantea la conveniencia de recuperar el Fondo de Reserva de la Seguridad Social (hucha de las pensiones), sin poder utilizarlo para fines ajenos. Es un proyecto sin ninguna concreción. Buenas palabras también sobre la brecha de género, garantizando la igualdad entre mujeres y hombres. Lo mismo pasa con las precarias condiciones de trabajo que soporta la juventud o con las actitudes xenófobas y discriminatorias hacia las personas migrantes.

Medidas de aplicación inmediata 

Las pensiones se revalorizarán en base al IPC real, garantizando el mantenimiento del poder adquisitivo mediante una ley específica que establecerá un indicador permanente vinculado a la inflación. En 2021 las mejoras dependerán todavía de los presupuestos.

El Estado asumirá los gastos impropios que se cargan a la Seguridad Social y que provocan el déficit acumulado. Se estima que serán unos 23.000 millones de euros. Las transferencias dejarán de considerarse préstamos, de modo que no generarán deuda. En 2019 se asignaron 14.000 millones, en 2020 más de 30.000, pero no es una referencia válida al incluir ayudas como el Ingreso Mínimo Vital, ajeno a las pensiones. El Gobierno tiene de plazo hasta 2023 para reordenar todos esos gastos.

Medidas que afectan a nuevos pensionistas

Se recogen las medidas establecidas con la reforma de pensiones del 2011, que ya se están aplicando de forma gradual: retrasar la edad de jubilación de 65 a 67 años, aumentar el periodo de cotización de 35 a 37 años, pasar el cálculo de la base reguladora de 15 a 25. Como compensación se podrán cubrir lagunas de cotización eligiendo los mejores años. Se descarta fijar la cuantía de la pensión con las cotizaciones de toda la vida laboral.

Se pondrán trabas a las jubilaciones anticipadas, práctica habitual en grandes empresas y en la banca para reducir plantillas. El objetivo es acercar la edad de jubilación efectiva a la oficial. Se incentivará la ampliación voluntaria de la actividad laboral más allá de la edad legal.

En el plazo de tres meses el Gobierno determinará si cumplen el principio de equidad las jubilaciones anticipadas penalizadas. Las pensiones de viudedad siguen siendo contributivas, se mantiene su carácter vitalicio y no estarán condicionadas por el nivel de renta personal. Las ayudas sociales que gestionan las comunidades autónomas pueden seguir mejorando las pensiones contributivas y no contributivas. El modelo más efectivo es la RGI vasca.

La medida más novedosa es la creación de un sistema complementario de pensiones, aplicado a través de la negociación colectiva, con más ventajas fiscales y jurídicas que los modelos existentes. Se trata de una disposición discutible y preocupante, pues implica reconocer que se van a empobrecer las pensiones públicas.

Fondos de pensiones de empleo  

Aunque están regulados y operativos, son productos financieros con escasa implantación en el conjunto del Estado, donde tienen un patrimonio equivalente al 10% del PBI. En el País Vasco alcanzan el 34%, al aplicarse en todas las administraciones públicas y en numerosas empresas del metal de Gipuzkoa. Se trata en la generalidad de los casos de complementar las futuras pensiones de quienes reciben rentas altas. El Ministro Escrivá declara haber elegido el modelo de las llamadas EPSV del País Vasco para intentar lograr el objetivo contrario: ayudar a quienes soportan condiciones laborales más precarias. Cuesta imaginar cómo lo va a conseguir.

Las EPSV de Euskadi, al igual que la ikurriña, se basan en un modelo inglés. Al estar diseñadas para optimizar la jubilación de quienes tienen mayores ingresos, es obvio que ese sistema no cuadra con la inestabilidad laboral que afecta sobre todo a mujeres y jóvenes sin capacidad de ahorro. Si llega a funcionar será a costa del interés general. Los planes de pensiones colectivos, gestionados por empresas y sindicatos, poseen ventajas fiscales y otras compensaciones, sustraídas de la tributación que salvaguarda los servicios sociales. Procedería analizar si esa forma da actuar es equitativa y favorece el bien común.

La idea de promocionar los planes de pensiones de empleo se basa sobre todo en la previsible reducción de las pensiones públicas, como consecuencia de aplicar la reforma del 2011, implantada por el Gobierno de Rodríguez Zapatero con el apoyo de los sindicatos CCOO y UGT. Esa reforma alarga la edad de jubilación y amplia los periodos de cotización y de cálculo para acceder a la pensión íntegra. El resultado inevitable es la progresiva reducción de las pensiones públicas. De esa forma se desemboca en un modelo de pensiones mixto o dual, compensando la caída de la pensión pública con el complemento del fondo de pensiones privado.

Si el sistema público de pensiones mantuviese la tasa de reemplazo, o sea, el nivel retributivo actual (ronda el 80% del último salario), las futuras generaciones no necesitarían planes de capitalización para vivir dignamente. Tampoco haría falta transferir recursos públicos para favorecer intereses privados. Cuando el Ministro Escrivá dice que “El Estado creará un fondo de pensiones de empleo como complemento al público”, está anunciando la rebaja y en consecuencia el empobrecimiento de las pensiones públicas.

El efecto imán de los polos opuestos

La problemática de las pensiones es más política que técnica, por tanto suscita un inevitable debate ideológico. El rechazo frontal de economistas y publicaciones de tendencia neoliberal llevaría a considerar progresistas las propuestas del Pacto de Toledo, si no las rechazasen también diversos colectivos de pensionistas. Se utilizan argumentos opuestos para cuestionar las mismas propuestas. Titular de Libre Mercado del 26 de octubre: “El Pacto de Toledo consuma la farsa: no plantea ninguna reforma para las pensiones y opta por la vía griega”. El diario Naiz, afín a la Izquierda Abertzale, publicaba esta declaración: “El Movimiento de Pensionistas de Bizkaia ha denunciado que el preacuerdo alcanzado en el seno del Pacto de Toledo no recoge sus reivindicaciones y, tras expresar su rechazo a las propuestas, que suponen nuevos recortes, han pedido a los partidos políticos que no sean aprobadas”.

El carácter político e ideológico de los análisis se aprecia también en el posicionamiento de los partidos que han participado en las negociaciones del Pacto de Toledo. Titular del diario ABC del 27 de octubre: “Vox se desmarca y rechaza el acuerdo del Pacto de Toledo: «Es un engaño a los pensionistas». En el polo opuesto, EH Bildu anunciaba su abstención advirtiendo que: “no apoyará un acuerdo en el Pacto de Toledo mientras no contemple las demandas básicas de los pensionistas”. Desde posiciones opuestas se llega a conclusiones similares, alegando defender en ambos casos los intereses de los pensionistas.

Nunca se consiguen todas las reivindicaciones, hay que ceñirse a las fundamentales. Si se logran mejoras se firma y se sigue peleando hasta conseguir el resto

El rechazo a los acuerdos por parte de numerosas plataformas de pensionistas era previsible. Basta observar las consignas de sus pancartas para constatar la hostilidad hacia la comisión del Pacto de Toledo, elegida como chivo expiatorio que aglutina los reproches dirigidos al conjunto de la clase política. En un juicio razonado se tendría en cuenta que el Pacto de Toledo es una comisión permanente sin capacidad legislativa. En ella estén representadas todas las fuerzas políticas y las decisiones finales las toma el Congreso de Diputados.

En el movimiento de pensionistas ocurre como en la actividad política, se recurre al victimismo para denunciar pretendidos agravios. Quienes avivan esas actitudes olvidan las claves de la negociación colectiva: nunca se consiguen todas las reivindicaciones, hay que ceñirse a las fundamentales. Si se logran mejoras se firma y se sigue peleando hasta conseguir el resto.

Adaptar las reivindicaciones a la nueva situación

Para el movimiento de pensionistas los acuerdos del Pacto de Toledo cierran una fase y abren otra. En la etapa que concluye se ha conseguido la revalorización que se reclamaba al salir a la calle el 15 de enero de 2018, junto con otras demandas posteriores, como suprimir los gastos impropios y transformar los préstamos en transferencias presupuestarias.

Lograda la revalorización de las pensiones con el IPC real, si se aprueban los presupuestos del año próximo, aunque en 2020 la inflación en vez de subir bajó, las pensiones contributivas obtendrán una mejora del 0.9% y las no contributivas el 1,8%. Acto seguido toca reclamar que las pensiones mínimas se igualen con los 950 € del SMI, a fin de reducir la brecha de género de las pensiones y lograr un mejor reparto de la riqueza atenuando las desigualdades sociales.

Las movilizaciones deben continuar en el conjunto del País, hasta conseguir unas pensiones dignas, desde ahora y para siempre, sin olvidar la situación del resto de la sociedad. Resulta preocupante la pérdida de nivel de vida de la clase trabajadora, así como el incierto futuro de la juventud. El colectivo de pensionistas no es hoy el sector de la población más amenazado por la exclusión social. La solidaridad es un factor esencial para aunar fuerzas, defendiendo el bien común de forma conjunta. Tienen cabida en la pancarta, compartiendo la misma causa, todos los sectores desfavorecidos. El objetivo debe ser que el conjunto de la población pueda vivir con dignidad, disponiendo de una pensión suficiente en el momento de jubilarse.

Conclusiones

Entre las propuestas aprobadas por el Pacto de Toledo destaca la reclamación que dio origen a las concentraciones de pensionistas en enero de 2018. La revalorización en función del IPC anula de hecho el 0,25 %, establecido en la reforma de las pensiones de diciembre de 2013. Dejó de aplicarla el propio Rajoy al negociar con el PNV los presupuestos del 2018. Otro tanto ocurre con el índice de sostenibilidad, ni siquiera el PP lo ha defendido en las negociaciones. Unidas Podemos rechazó en febrero de 2019 propuestas similares a las actuales. Ahora que está en el Gobierno, además de considerar derogada la reforma del PP, interpreta que “recoge los objetivos plasmados en el acuerdo de coalición, de cara a garantizar unas pensiones dignas y un sistema público sostenible”.

Los acuerdos del Pacto de Toledo neutralizan la reforma del 2013, pero mantienen vigente la del 2011, igual de negativa para el futuro de las pensiones. Además de alargar la vida laboral, reduce las retribuciones, facilitando la implantación de las pensiones privadas de empleo. Estando basadas en el modelo de las EPSV de Euskadi, las asumen los sindicatos mayoritarios, pese a intensificar las desigualdades sociales y competir con las pensiones públicas.

La comisión del Pacto de Toledo no ha propuesto medidas negativas nuevas. Las que recoge proceden de la reforma de las pensiones del 2011 y de normativas sobre fondos de pensiones. En 1987 se aprobó una ley de Regulación de Planes y Fondos de Pensiones. Las EPSV vascas se crearon en 1996. La Constitución española de 1978 establece en su artículo 41, referido a la Seguridad Social, que “La asistencia y prestaciones complementarias serán libres”. La reforma del 2011, al ser de ámbito estatal, la negociaron CCOO y UGT. En las comisiones gestoras de las EPSV están también los sindicatos nacionalistas ELA y LAB, que las integran en su proyecto soberanista como referente de un sistema de pensiones propio.

El acuerdo del Pacto de Toledo se puede resumir en pocas palabras: tiene ventajas y ningún deterioro para las pensiones de hoy, siendo perjudicial para las de mañana. Una parte de las propuestas responde a las demandas de los actuales pensionistas, resultando negativas para las futuras generaciones. Con las pensiones ocurre lo mismo que con el trabajo: se respetan los derechos adquiridos por trabajadores con antigüedad, mientras se condena a la juventud al empleo precario, mal pagado y sin garantías de estabilidad. Las mejoras sociales, tanto en condiciones sanitarias como laborales o pensiones, nunca son gratuitas, siempre se conquistan luchando. Esa es la lección que la gente mayor tiene bien aprendida y que la juventud debe asumir, sin resignarse a vivir peor que las generaciones anteriores.

 

LUIS ALEJOS

VeganismoSectario y Fundamentalista.(1)

 

A los miembros de algunos movimientos veganos fundamentalistas ,se les adoctrina en  que  realizan un trabajo de alcance mundial. Se les enseña, además de la filosofía vegana, prejuicios, aversiones y odios, a veces de manera muy sutil. Los miembros del VeganismoSectario se condenan a sí mismos por no ser tan perfectos. Los miembros se pasan la vida en el intento de alcanzar el nivel de perfección y nunca lo logran porque las pautas establecidas en el veganismo más ortodoxo, como en toda secta, superan la capacidad humana. Se convierten en hipercríticos con buena parte de la conducta humana común.

Aquí entramos ya en los comportamientos fanáticos de los miembros del  VeganismoSectario. Pueden ser pacíficas manifestaciones como los “happenings” que hacen en las calles de las ciudades, pueden ser manifestaciones agresivas contra sectores sociales como las carnicerías, el de la tauromaquia o contra los bienes públicos (“graffiti” en las fachadas). De una forma o de otra, siempre quieren convencer a los que no comparten sus puntos de vista y su pensamiento lleno de paralogismos y falsas verdades.

La vitamina B12 es un producto de origen bacteriano indispensable para división celular, para la formación y maduración de glóbulos rojos, para la síntesis de ADN, y para el correcto funcionamiento de sistema nervioso. La deficiencia de esta vitamina B12 es muy frecuente entre veganos, lo cual provoca trastornos neurológicos potencialmente irreversibles, retraso psicomotor, alteraciones vasculares tempranas, un aumento del riesgo de desarrollar enfermedades relacionadas como arterioesclerosis y, si no es tratada, la muerte.

El calcio es necesario para mantener la salud de los huesos y para un buen número de funciones metabólicas que incluyen los músculos, la vasoconstricción y la vasodilatación, la transmisión de señales nerviosas, la comunicación intracelular y también participa en la secreción hormonal. Los veganos suelen presentan menos masa ósea y tienen un riesgo de fracturas un 30% mayor debido a su menor consumo medio de calcio.

Los riesgos de carencias nutricionales (también de vitamina D, ácidos grasos esenciales, hierro) y las consecuencias graves sobre la salud son especialmente importantes durante el embarazo, en los bebés y en los niños que en algunos casos ha provocado la muerte. Los niños que siguen dietas veganas son en general más pequeños, pueden sufrir raquitismo y escorbuto.

HEMEROTECA “AL AJILLO”

El absurdo animalista: «No es jamón, es cerdo muerto»

«No es jamón. Es cerdo muerto». El absurdo animalista no conoce límites. Su última mamarrachada ha sido presentar sus «chistosas» credenciales frente al céntrico Museo del Jamón de Madrid para pedir la abolición del producto estrella de nuestra tierra, «con su romántico tocino, gloria de frigorífico y salmuera», como dedicó Nicolás Guillén a Rafael Alberti en un soneto, que seguía:

Quiera Dios, quiera Dios, quiera Dios, quiera

Dios, Rafael, que no nos falte el vino,

pues para lubricar el intestino,

cuando hay jamón, el vino es de primera.

Mas si el vino faltara y el porcino

manjar comerlo en seco urgente fuera,

adelante comámoslo sin vino,

que en una situación tan lastimera

como dijo un filósofo indochino

aún sin vino, el jamón es de primera.

A lo que Alberti contestó:

Hay vino, Nicolás, y por si fuera

poco para esta nalga de porcino,

con una champaña que del cielo vino

hay los huevos que el chancho no tuviera.

Y con los huevos, lo que más quisiera

tan buen jamón de tan carnal cochino:

las papas fritas, un manjar divino

que a los huevos les viene de primera.

¿Dijo huevos? «¡Asesino!», gritaría la ridícula sociedad animalista del siglo XXI. Porque, no lo olviden, primero han atacado los toros, pero como acaba de advertir el ganadero Victorino Martín, después vendrán los cerdos, los jamones, los mariscos y los huevos. Y hasta las setas, pobres sufridoras cuando se les arranca de la tierra; por cierto, un negocio que mueve unos 200 millones de euros cada temporada, según algunos estudios.

Pero al animalismo ni le interesa la economía, ni la cultura -el jamón está muy presente en nuestra literatura, como acabamos de ver-, ni mucho menos la ecología -pero no merece la pena recordárselo-. Ni escuchan, ni leen. Ni mucho menos razonan. Lo suyo es un falso ecologismo. El «reich» animalista. Ya hubo unos que quisieron hacer un parque para toros bravos. Con los cerdos suponemos que preferirán también su extinción o adoptarlos como mascotas. «¡De marranos a marranos!», espetó un señor atónito al ver la manifestación frente al Museo del Jamón. La diferencia es que de los marranos, de los cerdos, claro, ya se sabe que al español, según el refranero popular, le gustan hasta los andares.

Parte de la sociedad ha perdido el norte, el sur, el este y el oeste. Sonroja ver manifestaciones como esa, más propias de una inocentada que de la realidad. Con el agravante de llamar «¡asesinos!» a los que comen este manjar o decir que es «un asesinato» la matanza del cerdo y cortar el jamón, un arte que pocos dominan.

 

Llegará un día en el los animales vayan a restaurantes «Guaguau Michelin», donde les sirvan carne humana a la parrilla

 

Reacciones en Twitter: «Delirios»

Son muchas las reacciones en las redes sociales sobre tal hecho. «No se puede ignorar lo que significa y trae consigo el animalismo, ni justificar a un pánfilo e hipersensible animalista que manifiesta a gritos sus delirios frente al Museo del Jamón, ¡no más animales víctimas del animalismo, ni aficionados víctimas del buenismo!», ha escrito Observatorio en un tuit. «”Es cerdo muerto, no es jamón”. Manifestación en contra del asesinato de cerdos frente al “Museo del jamón” en Madrid. Esto se nos va de las manos», dice el policía Alfredo Perdiguero.

Añade Pilar Labajos: «El sesgo de los animalistas… Solo les parece maltrato cuando se trata del toro en el ruedo y ahora también cuando el cerdo se hace jamón, demostrando que no son los animales lo que protegen sino su ideología progre que odia a España». Sigue Pedro G.: «De todos estos progres de pacotilla y cobardes, espero una gran manifestación ante las carnicerías musulmanas “Halal” , tras manifestarse delante del Museo del Jamón con agresividad furibunda. Venga a ver si hay “criadillas”!!». Javier Leoz va más allá: «¡Esta carne es un asesinato! Soflamas de una manifestación hoy ante el Museo del Jamón en Madrid. 100.000 abortos no les importa un bledo, pero el cerdo sí. ¡Qué mal estamos!»

 

Después de los toros y el jamón, vendrán las manifestaciones frente al frigorífico de su casa si usted tiene la «mente criminal» de tener allí una merluza, unas chuletas, un huevo de corral o un tomate

 

«¡Harta de tanta tontería!», es otro de los tuits que se leen. O el de «generación inculta». Pero no se preocupen, esto no quedará ahí: después de los ataques a los toros y al jamón, vendrán las manifestaciones frente a su frigorífico si usted -«¡salvaje!» tiene la «criminal mente» de conservar en su nevera un pescado, unas chuletas, un huevo de corral o un tomate. Nada, algunos acabarán pidiendo que sean los animales los que devoren a los hombres, los que tengan un móvil último modelo y vayan a restaurantes «Guaguau Michelin», donde les sirvan carne humana a la parrilla. Incluso puede que alguno perro tenga un día la idea de manifestarse para que los hombres recuperen los mismos derechos que los animales, que, no olvidemos, no tienen obligación alguna.

Pues lo dicho, harta de tantas sandeces me voy a una tomar una tapa de jamón de Huelva, ese placer para el paladar y con tan excelentes propiedades al que Lope de Vega cantó:

Jamón presunto de español marrano

De la sierra famosa de Aracena

Adonde huyó del mundo Arias Montano.

Gloria bendita.

 

“El veganismo termina matando animales de manera indirecta debido a lo que conlleva la producción de los alimentos consumidos por los veganos”.

“Trigo, arroz, maíz. La mayoría de los veganos los comen. El primer impacto de los cultivos masivos es la deforestación: desalojamos a la naturaleza para plantar. En Argentina directamente se quema la selva y se queman nidos con lanzallamas. Luego hay que defender la siembra de las aves que vienen a hurgar, por lo que muchos propietarios distribuyen granos envenenados. Después, los herbívoros silvestres van a ir a por los primeros brotes: se ponen entonces alambradas eléctricas, o directamente se cazan a tiros

info:El veganismo también mata a los animales

 

Es obvio, dada la enorme oferta in crescendo, que todos esos productos no los está consumiendo sólo la población vegetariana. Ya me gustaría, pero no son tantos. Esas bebidas vegetales azucaradas y esas hamburguesas vegetarianas hechas de cereal refinado, aceite de girasol, un 10% de verduras y un mísero 5% de algún alimento proteico vegetal, se las están llevando a casa muchas familias pensando que son opciones saludables. Un embutido vegano es almidón, grasa de mala calidad, saborizantes y sal. Pero la gente ve la uve en color verde, unas hojitas dibujadas en el paquete y un 100% vegetal y creen que están comprando prácticamente lechuga.

Info:Por qué es una mala noticia que la industria se aproveche del auge vegano

 

“Los trastornos de la conducta alimentaria (TCA) son trastornos mentales caracterizados por un comportamiento patológico frente a la ingesta alimentaria de carácter obsesivo. Son trastornos de origen multifactorial, originados por la interacción de diferentes causas de origen biológico, psicológico, familiar y sociocultural. Son enfermedades que provocan consecuencias negativas tanto para la salud física como mental de la persona.”

“Los Trastornos de la Conducta Alimentaria (TCA) más conocidos son la anorexia nerviosa y la bulimia nerviosa, pero también existen otros, como el trastorno por atracón, la ortorexia (la obsesión por la comida sana) y la vigorexia (la obsesión por el ejercicio físico). En mi opinión, el veganismo tiene muchos aspectos en común con este tipo de trastornos, y a continuación (Jessica Fillol) intentaré explicar por qué.”

“En no pocas ocasiones el veganismo otorga una coartada ética a quienes ya padecen este tipo de trastorno.”

Info:Por qué creo que el veganismo y los trastornos de la conducta alimentaria tienen mucho en común

 

Frontales de carnicerías pintados con sangre falsa, grafitis o lanzamiento de piedras, son algunos de los actos que denuncian estos establecimientos. En concreto hasta siete carnicerías en la región de Hauts-de-France sufrieron estos ataques, en el mes de abril. En un momento, incluso se refieren a estos incidentes como “terrorismo”, pidiendo al ministerio que tome medidas en el asunto para proteger a los carniceros.

Info:Los carniceros franceses piden al gobierno protección contra los veganos violentos.

Comenzó como un acto de solidaridad con el reino animal y acabó en pesadilla. Tras ver en televisión un documental sobre mataderos, una pareja francesa decidió adoptar el veganismo, una dieta vegetariana estricta que prohíbe el consumo de cualquier producto procedente de la ganadería. Ahora se les acusa de haber propiciado la muerte de su hija de 11 meses por negarle los nutrientes que necesitaba. Se cree que el bebé ‘heredó’ a través de la leche materna un déficit alimentario de la madre, lo que podría haber contribuido al fatal desenlace.

El cargo al que se enfrentaban Joel y Sergine Moaligou, quienes afirman ser conscientes del error que cometieron, es el de “negligencia o negación de alimentos”, penado en Francia con un máximo de 30 años de cárcel. Finalmente han sido condenados a cinco años de cárcel, de los que deberán cumplir 30 meses.

La«ley Savino» prevé hasta un año de cárcel para el delito básico de imponer una dieta vegana a un menor. Pero si por ese hecho se deriva a una enfermedad o lesión personal, la pena de prisión ascendería a entre dos y cuatro años. El proyecto legislativo prevé incluso penas de hasta seis años si se produce la muerte del menor.

La diputada destaca que nada tiene que objetar si una persona adulta decide libremente seguir una dieta vegana estricta. El problema surge cuando se lo imponen a sus hijos menores, argumenta.

Obviamente, el proyecto de ley tendrá su natural recorrido parlamentario, pero ya ha provocado un fuerte debate en Italia. Sobre todo porque el número de veganos y vegetarianos es cada vez más grande en este país. Alrededor del 8 por 100 de la población se declara vegetariana y ha caído en picado el consumo de carne y productos lácteos.

Una militante de la causa animal, que publicó un mensaje injurioso tras la muerte de un carnicero en el atentado yihadista, ha sido condenada este jueves a siete meses de prisión en suspenso (es decir, la condenada no tendrá que cumplir la pena de cárcel) por “apología del terrorismo”, según han informado fuentes judiciales.

“Pues vaya ¿les choca que un asesino se haga matar por un terrorista? A mí no, no tengo ninguna compasión por él, se ha hecho justicia”, publicó la militante vegana en Facebook, tres días después de la muerte en la localidad de Trèbes del carnicero del supermercado Super U, Christian Medves, una de las cuatro víctimas .  El mensaje fue retirado posteriormente.

El veganismo y el animalismo no tiene límites entre determinados colectivos. Las ideas disparatadas que plantean algunos de sus miembros sobrepasan el ridículo y ponen de manifiesto la ausencia de algún tipo de conocimiento sobre el mundo animal.

Este es el caso de los vídeos explicativos sobre la vida de las gallinas que han protagonizado dos jóvenes que pertenecen al santuario Almas Veganas. En una de las grabaciones, que han corrido como la pólvora en las redes sociales, las mujeres aparecen estallando unos huevos contra el suelo porque ellas les “devuelven sus huevos” a las gallinas “porque son suyos”, aseguran. La reacción de las gallinas es comerse sus propios huevos, ¿están fomentando el canivalismo entonces?, se preguntan algunos tuiteros.

Recuerdo perfectamente el día en que las feministas coparon el movimiento de los derechos de los animales. Fue durante el 15-M en Madrid, en la Puerta del Sol. A un lado estaba la asamblea feminista y al otro la asamblea por los derechos de los animales, y de repente se mezclaron, acabamos todos juntos yo no sé por qué. Empezaron a hablar del abuso a la mujer y las veganas a decir que si a las vacas también se las abusa y ese día fue cuando feministas y animalistas se convirtieron en lo mismo. Desde entonces van a la par. ¡Cómo puedes hablar de violación en animales!, pensaba yo. Ahí fue cuando se descarrió el movimiento animalista”. Esta reflexión no la hace alguien ajeno a los círculos veganos y de defensa animal, sino de uno de sus exponentes más destacados años atrás. Un buen día se hartó de formar parte de lo que él llama sin tapujos “la secta vegana” y se fue para no volver. Desde entonces ha sido condenado al ostracismo y al repudio por parte de personas que antes se consideraban amigas.

“Me han llamado de todo por contar la verdad, de machista para arriba. Ahora me insultan porque como mejillones. Pero no me pienso callar. Me he propuesto como objetivo sacudir las conciencias, estoy harto de escuchar las mismas tonterías desde hace años”, afirma Javier Guarascio, muy popular entre el colectivo por ser un pionero en la gastronomía vegana, inventor de un montón de recetas hoy tan populares como el ‘vegadelfia’ (queso crema vegano), que explica en Dimensión Vegana.

Del veganismo a la defensa de los animales solo hay un paso, y él lo dio hace 25 años en su Lanús natal, Argentina. “Uno empieza rescatando perros y gatos de la calle, luego ves que otros animales también merecen consideración y ahí primero te haces vegetariano y luego vegano. Y te vas metiendo en las organizaciones, que en aquel momento era PETA la más potente. Les ayudas a colgar carteles en la calle, a hacer campañas…”.

La segunda mitad del siglo XX estuvo marcado por, entre otras cosas, la aparición de grupos sectarios que causaban estupor debido a las extravagantes líneas ideológicas que defendían. Los Davidianos y Aum Shinrikyō se convirtieron en claros ejemplos de esta dinámica. No obstante, el siglo XXI está dando también sus perlas. Uno de los ejemplos es el grupo nazi-vegano latinoamericano “Movimiento Emergente Veganista”, un grupo que combina el nazismo con el veganismo, y que defiende una línea ideológica muy pero que muy particular.

Info:Nazis veganos: la pieza que faltaba para completar el 2020.

 

 

‘Los veganos son los tontos útiles del capitalismo’

“Por qué los veganos están totalmente equivocados” es un titular que no deja lugar a dudas. Firman tres intelectuales franceses en una columna de opinión en la que arremeten à la Marías contra el veganismo como fuente de todos los males del mundo, como un peligro apocalíptico que acabará con los animales, con la agricultura, con nuestra salud, con la libertad. En definitiva, “el veganismo no nos salvará”, dicen al final sus autores resumiendo ocho epígrafes en los que pretenden desmontar argumentos como “Los veganos salvarán los animales” o “El veganismo es una posición política emancipadora”.

Sorprendentemente publicada en el periódico de izquierdas Libération, la columna fue escrita por el politólogo y autor de “Libération animale ou nouveaux terroristes?” (Golias, 2000), Paul Ariès, el periodista Frédéric Denhez y Jocelyne Porcher, socióloga y directora de investigación en el Instituto Nacional de Investigación Agronómica de Francia (INRA).

“Una tribuna llena de prejuicios y razonamientos falaces”

Activistas del L214

Obviamente, ha provocado una retahíla de respuestas, contando un total de tres dentro del mismo Libération y que recogemos aquí. La han tildado de “tribuna llena de prejuicios y razonamientos falaces”, según el grupo de activistas L214, de juntar “todos los clichés, mentiras y arcaismos vehiculados a lo largo de los años contra los veganos por los lobbys pro-carne”, según Aymeric Caron, periodista y portavoz de Rassemblent des écologistes pour le vivant (REV). Incluso el análisis de la pieza por el propio periodista del periódico, Pierre Carrey, desmarcado de la posiciones del activismo, ha sido negativa.

No es de extrañar tal carretada de críticas, porque la talla de los argumentos era la siguiente:

“Los animales han adquirido una segunda naturaleza que hace que ellos nos comprendan, y que todavía los comprendamos nosotros mejor. Así que es probable que no pidan ser ‘liberados’ (…) Piden vivir con nosotros, y nosotros con ellos, piden vivir una existencia interesante, inteligente y digna”.

“Las hambrunas actuales son armas políticas. Cuando hay gente que muere de hambre en algún lugar, es porque otros lo han decidido. No vemos de qué forma el veganismo podría cambiar esta realidad”.

“Habiendo expulsado a los animales domésticos, no queda nadie para mantener los paisajes despejados, como las praderas, humedales, montañas y bosques. Aunque sí obligar a los parados, presos y vagabundos a cortar hierbas o a producir robots que los suplanten”.

“Los teóricos y militantes veganos no son revolucionarios, son, al contrario, claramente los tontos útiles del capitalismo”

“El veganismo no participa de la emancipación de los animales y aún menos de la de los humanos. Al contrario, defendiendo una agricultura sin ganadería y un mundo sin animales domésticos, es decir, sin vacas, ni caballos ni perros, este movimiento nos mete todavía más dentro de las garras de las multinacionales y acrecienta nuestra dependencia alimentaria y nuestra alienación. Los teóricos y militantes veganos no son revolucionarios, son, al contrario, claramente los tontos útiles del capitalismo”.

Y como colofón, “El veganismo es peligroso”, a la que le siguen una serie de amenazas que acontecerán si el veganismo se impone en el mundo, la más ingeniosa de las cuales es la siguiente:

“El veganismo es el aliado objetivo de una amenaza todavía más grande. Porque, después de todo, la mejor manera de no dañar más la naturaleza es apartándonos totalmente. De cerrarnos en las ciudades, alimentados por flujos de moléculas y de flujos de datos. Nada más sucio, más limpio, que el espíritu sano vuelto hacia una moral última, la mejora del hombre mediante su aislamiento total de la naturaleza que no podemos dominar y que nos reenvía sin cesar a nuestra animalidad. Sí, veganismo rima con transhumanismo”.

“Han juntado todos los clichés, mentiras y arcaismos vehiculados a lo largo de los años contra los veganos por los lobbys pro-carne”

Aymeric Cayron, portavoz del grupo animalista REV

Aymeric Caron, cuya respuesta desmonta en pocas líneas las razones expuestas por los tres martillos del veganismo, afirma que “hay que tener mucha mala fe para osar afirmar que las vacas, los cerdos o los pollos que enviamos al matadero tienen los mismos ‘intereses’ que nosotros en la relación que nosotros les imponemos y que son felices con su destino” y recuerda que la filosofía que subyace al veganismo “es contraria a la lógica neoliberal que se basa en el consumismo y la explotación de los más débiles”.

“Los veganos se hacen una pregunta muy sencilla, que evitáis cuidadosamente: por qué estaríamos autorizados a terminar innecesariamente la vida a otros seres sensibles, inteligentes, sociables, que no piden más que poder existir, como cada uno de nosotros? Salvar y cuidar a los inocentes no puede dañar nuestra humanidad. Al contrario, es el único modo de reforzarla”.

“El veganismo es el aliado objetivo de una amenaza todavía más grande. De cerrarnos en las ciudades, alimentados por flujos de moléculas y de flujos de datos”.

Por su lado, los activistas L214, que sacaron a la luz la situación de unos mataderos que revolvieron los estómagos de toda Francia y gracias a los cuales fue posible la aprobación de la ley que obliga a controlar las instalaciones donde se da muerte a los animales mediante cámaras de videovigilancia, se expresaban así:

“Los autores de esta tribuna denigran a aquellos que muestran esta realidad perturbadora, ahorrándose la reflexión sobre la violencia con la que matamos a los animales”.(PETA)

También aportaban datos, cosa que la columna de opinión no hacía, para señalar que la ganadería “es la resposanble del 14,5% de las emisiones de gases de efecto invernadero” y del “80% de la deforestación del Amazonas (…) Una buena forma de luchar contra el calentamiento global y de preservar la biodiversidad es parar de consumir animales”.

¿Por qué estaríamos autorizados a terminar innecesariamente la vida a otros seres sensibles?

Aymeric Cayron, portavoz del grupo animalista REV

No olvidaban el razonamiento sobre poner a trabajar a parados, presos y vagabundos en la limpieza de los paisajes, que según los tres intelectuales podrían desaparecer. “El argumento según el qual el fin de la explotación animal llevará a un paisaje dramático da risa: paisajes y praderas pueden ser matenidos sin que debamos comer los animales que lo habitan”.

De igual forma se mostraba Pierre Carrey, que habló con algunos de los firmantes, cuyo matiz fue que el texto no iba dirigido “a todos los veganos sino a los más proselitistas” y que, como quiso aclarar Fréderic Denhez, él no es “hostil hacia los veganos en su conjunto, pero tengo la impresión de volver con este tema a los debates stalinianos de la época de mi abuelo”. Esta es toda la aportación al debate que iniciaron con una pieza obtusa. Triste.

Sin duda, el libelo arremete contra una tendencia en alza. Porque si bien los veganos son minoría y los vegetarianos sólo el 3-5% de la población francesa, como señala Carrey, los flexitarianos, es decir, las personas que han reducido el consumo de carne, alcanzan el 34% según un estudio de Kantas World Panel de 2017.

Un tercio de la población ya no puede considerarse una minoría residual sino un grupo de impacto en cuestiones de consumo, por ejemplo. Y ya es patente que ese segmento es el que respalda y visibiliza y difunde las luchas veganas porque simpatiza con ellas. Por supuesto, esto incomoda e incomodará. Pero no hay vuelta atrás.

Rosa Molinero Trias

PlayGround

 

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