SOBRE EL PRODUCTO EUROPEO DE PENSIONES INDIVIDUALES (PEPP) Modelo de moción para presentar en los ayuntamientos

 

La CE propone un producto paneuropeo de pensiones individuales (PEPP) y que los Estados miembros aprueben desgravaciones fiscales para las personas suscriptoras de este producto. El PEPP es un paso más en la privatización y mercantilización de la protección social.

La Comisión Europea (CE) redactó en junio de 2017 una Propuesta de Reglamento Europeo y del Consejo sobre un producto paneuropeo de pensiones individuales (PEPP). La propuesta fue remitida al Parlamento Europeo  para su debate y aprobación.
La Propuesta recomienda a los Estados miembros que aprueben desgravaciones fiscales para las personas suscriptoras del PEPP. Estas desgravaciones fiscales benefician a las personas perceptoras de altos ingresos, las únicas que podrán aportar cantidades significativas al PEPP, al mismo tiempo que reducirán los ingresos públicos y reducirán la progresividad de los sistemas impositivos.
La Propuesta tiene como objetivo principal, tal como su texto repite con insistencia, el desarrollo de los mercados de capitales europeos. La CE promueve explícitamente la innovación financiera y la inversión en instrumentos derivados. Debemos recordar que la innovación financiera y la proliferación de derivados están enel origen de la crisis económica y financiera de 2008, la crisis más grave del capitalismo desde 1929. Esta crisis provocó enormes daños en forma de aumento del paro, de la exclusión social y de la desigualdad. Las entidades que la habían provocado, con la innovación financiera y creación y difusión de instrumentos derivados, debieron ser rescatadas con cuantiosos fondos públicos.
La CE opta por promover fondos de pensiones privados antes que garantizar la suficiencia de las pensiones públicas como queda explícito en la Propuesta.
Consideramos la Propuesta un importante paso en el camino de reducir las pensiones públicas para dejar espacio a los fondos privados de capitalización. La Propuesta de la CE sigue las recomendaciones del Banco Mundial (BM): reducir las pensiones públicas hasta un tamaño modesto para complementarlas con fondos privados de capitalización.
En la moción que presentamos le pedimos a las parlamentarias y parlamentarios europeos que como representantes de la mayoría social:
1- Voten en contra de la creación del PEPP.
2- Exijan a la CE que estudie medidas para garantizar pensiones públicas suficientes.
3- Exijan a la CE que promueva la eliminación de las desgravaciones fiscales a los planes de pensiones privados.
La Propuesta de la CE fue entregada a la Comisión de Economía del Parlamento europeo y será sometida a votación en esa Comisión los días 11 y 12 de julio. Proponemos que se presente esta moción lo antes posible en los ayuntamientos y que se remitan los acuerdos plenarios al Parlamento europeo-Comisión de Economía, una copia a la Coordinadora Estatal en Defensa del Sistema Público de Pensiones y que se difundan entre los medios de comunicación.

 

AQUÍ TIENES EL MODELO PARA PRESENTAR EN TU AYUNTAMIENTO.

 

Moción sobre el PEPP

 

Aquí os dejamos el enlace, donde podéis acceder al documento original del PANEUROPEO sobre el que están a trabajar en al Comisión Europea.
Para haceros un resumen, indicar que es un plan de pensiones privado que saldrán en la comisión Europea como Reglamento , es decir, de efectos inmediatos en todos los estados miembros el mismo día que se apruebe. Será gestionado por bancos , aseguradoras y fondos de inversión, con grandes bonificaciones y con el mismo riego que los demás fondos de pensiones privados que ya conocéis. 

Como vais a poder leer en el informe esperan recaudar más de 700.000 millones de Euros entre el 2019 y 2030 , y que para nosotros es un claro desvio de posibles ingresos del Sistema de Seguridad Social Pública a la privada y a los bancos.
Por ello realizaremos concentraciones el 16 ABRIL delante de los ayuntamientos de toda España, primero como pre calentamiento para la próxima gran movilización y otra para dar a conocer a la luz pública cual es de verdad la idea de nuestro gobierno de salvaguardar lo Público, obviamente desmontándolo para beneficiar a los entes privados.

 

Aquí os dejamos el enlace, donde podéis acceder al documento original del PANEUROPEO sobre el que están a trabajar en al Comisión Europea.

http://eur-lex.europa.eu/legal-content/ES/TXT/HTML/…

 

 

LA SOSTENIBILIDAD DE LA PENSIONES: ¿PROBLEMA DE MERCADO O PROBLEMA POLÍTICO?

En la actualidad la publicación de estadísticas, estudios y análisis sobre el envejecimiento de la población española y el imparable aumento efectivo, el previsible aumento de pensiones y los pocos ingresos que recibe el sistema, ayuda a que se genere una inquietud social imprecisa, donde se recomienda a las nuevas generaciones que deben complementar sus futuras pensiones con planes de pensiones privados para así poder generar una pensión digna.
Históricamente y hasta el 2011, las decisiones políticas siempre tuvieron el objetivo de consolidar el sistema a favor de los contribuyentes, la revalorización anual de las pensiones de acuerdo con el IPC previsto (1997), la creación de un fondo de reserva (2000) o el aumento de las pensiones mínimas (2004 – 2009). Pero a partir del 2011 las decisiones políticas se han orientado más al recorte de las pensiones como único elemento de ajuste financiero del sistema, debiendo ser cuestionable no solo por sus efectos sino también porque, independientemente de lo que hayamos cotizado, bajarán lo necesario para equilibrar el sistema sin reconocer ningún derecho adquirido por los años cotizados. Todas las reformas realizadas entre el 2011 y 2013 , supusieron y supondrán que trabajaremos más, cotizaremos más tiempo y cobraremos prestaciones por debajo de un mínimo de bienestar social.
Las reformas del sistema no pueden tener como objetivo el ir reduciendo paulatinamente las pensiones sin que la población apenas se dé cuenta.
Se sostenía hace tiempo que el modelo español de pensiones públicas incluye todas las características para continuar siendo sustentable, pero con la experiencia de todos estos años y los resultados obtenidos, no quita que pueda ser nuevamente reformulado para reforzar estas virtudes.
Reflexionemos sobre la necesidad de adaptar las prestaciones a la cambiante realidad social, realizar una distribución más justa y equitativa de los recursos públicos dedicados a la protección social.
En este trabajo nos basaremos más en las consecuencias que están sufriendo los contribuyentes del sistema que lo único que han hecho es contribuir mientras que las reformas llevadas a cabo solamente han sabido recortar de su lado y no buscar otras soluciones de financiación, soluciones que pueden pasar por las que iremos comentando.

 

INTRODUCCIÓN
El sistema de Seguridad Social es la esencia del Estado Social, según lo establecido en el artículo 1.1 de la Constitución “España se constituye en un Estado social y democrático de Derecho, que propugna como valores superiores de su ordenamiento jurídico de libertad, la justicia, la igualdad y el pluralismo político”. Cuando además en su artículo 412 la Constitución establece, que los poderes públicos mantendrán un régimen público de Seguridad Social indica que es un «sistema técnicojurídico destinado a proteger a determinadas colectividades de personas frente a determinados riesgos o contingencias, que provocan en ellas situaciones de necesidad, sea por defectos de rentas o exceso de gastos». Clara intención por parte del legislador de continuara perviviendo el mecanismo de protección de Seguridad Social como tal, y recordando que «el origen de la Seguridad Social se encuentra en la voluntad del poder público de luchar contra las necesidades sociales».Dicho artículo consagra a la Seguridad social como una institución cuyo contenido, objeto, niveles y técnicas de financiación se dirigen a reconocer una protección universalista y asistencial.
Además, dicho artículo acompañado del art. 14 CE, dar gran relevancia al principio de igualdad, «los poderes públicos mantendrán un régimen público para todos los ciudadanos…, refleja una clara interpretación de cómo debe afectar ese principio fundamental en la Seguridad Social. Ya que después de enumerar una serie de causas discriminatorias termina extendiéndolas a cualquier otra condición o circunstancia personal o social. Al igual que lo hacen con el principio de universalidad. Ya que no se trata tan sólo de que todas las personas sean igualmente aptas para disfrutar de los derechos, sino que se les garantice iguales posibilidades en el ejercicio de los mismos.
La Seguridad Social, tiene como objetivo proteger a los ciudadanos ante situaciones de necesidad, desarrolla una función «instrumental» del Estado Social, realizando la redistribución de las rentas entre las diversas capas de la sociedad. No trata de debilitación de las prestaciones suficientes, sino de atender y elevar aquellas que son insuficientes, y a veces incluso simbólicas.
Si a los artículos anteriores le sumamos el art.50 CE donde obliga a que…” los poderes públicos garantizarán, mediante pensiones adecuadas y periódicamente actualizadas, la suficiencia económica del ciudadano durante la tercera edad”
Queda muy claro la obligación de mantener un Sistema de Seguridad Social, gobierne quien gobierne”, para todos los ciudadanos y las ciudadanas, que garanticen la asistencia y prestaciones sociales suficientes ante las situaciones sociales de necesidad”.
En definitiva, igualar, elevando la calidad y cantidad de las prestaciones, y no al contrario.

Mª Victoria Portas Mariño

Portavoz de la Coordinadora Estatal por la Defensa del Sistema Público de Pensiones (CEDSPP), 

DOCUMENTO COMPLETO:

LA SOSTENIBILIDAD DE LA PENSIONES PROBLEMA DE MERCADO O PROBLEMA POLÍTICO

 

 

¿QUÉ HACER CON LOS CUIDADOS?

La Economía Feminista es un campo en desarrollo en el Estado español desde hace alrededor de una década. Lejos de encerrarse en reflexiones meramente teóricas, surge con una clara vocación de intervención política y de transformación social. De hecho, desde 2005, los sucesivos congresos estatales de Economía Feminista han crecido exponencialmente en número de asistentes y participantes, han agrupado igualmente a investigadoras y a activistas feministas y de otros movimientos sociales, han contribuido a incrementar de manera radical las publicaciones sobre la temática y se han esforzado por emitir declaraciones y propuestas de consenso en relación a las situaciones político-económicas de cada momento.

En los últimos años, a su vez, la reflexión sobre los cuidados y la sostenibilidad de la vida se ha convertido en una reflexión central tanto en la Economía Feminista como en el resto de ciencias sociales. Y lo ha hecho no solo como un campo de estudio y de incidencia en las condiciones de vida de las mujeres, sino como una propuesta de transformación estructural que afecta al conjunto de la organización socioeconómica. En un contexto de crisis sistémica que se arrastra desde hace ya una década,
el feminismo ha abordado el campo de los cuidados y de la economía en general con una clara voluntad de superar los análisis meramente interesados en analizar los hechos diferenciales entre las vidas de las mujeres y de los hombres y ha buscado construir una mirada analítica que ubique las relaciones de género, así como su intersección con otros ejes de desigualdad social, en el centro del estudio del funcionamiento del sistema capitalista. El crecimiento de la desigualdad, la crisis económica y las políticas de austeridad han agravado la llamada crisis de los cuidados y han generado una verdadera crisis de reproducción social. Por ello, la tarea de plantear alternativas de intervención políticas y preguntarse por sus efectos –tanto sus potencialidades como sus limitaciones– es urgente y necesaria. La Economía Feminista, en este sentido, plantea la posibilidad de construir una verdadera alternativa civilizatoria al capitalismo neoliberal globalizado contemporáneo, poniendo en el centro de las reflexiones y de las prácticas la organización social de los cuidados.

Sin embargo, lejos de ser monolíticas, las reflexiones en el seno de la Economía Feminista han desencadenado distintas líneas de investigación, con diagnósticos y propuestas diversas sobre cómo abordar una reorganización social de los cuidados. Sin ánimo de simplificar, en medio de esta pluralidad identificamos dos sensibilidades principales: una más centrada en influenciar la organización social actual del cuidado mediante las políticas públicas, particularmente aquellas centradas en
impulsar y regular la participación en el mundo laboral, y una segunda, más interesada en las iniciativas de corte comunitario emergentes en los últimos años que proponen nuevas formas de organizar el cuidado más allá de los procesos institucionales. El documento que María Pazos y Bibiana Medialdea elaboraron en 2015 para Podemos y la campaña de la Plataforma por Permisos Iguales e Intransferibles de Nacimiento y Adopción (PPIINA), que consiguió que el Congreso aprobara en octubre de 2016 una proposición no de ley para la igualación de los permisos de maternidad y paternidad, serían ejemplos de las propuestas del primer tipo de corriente. Los grupos de crianza compartida que han surgido a escala municipal en algunas ciudades, como Barcelona, serían más bien un ejemplo práctico del segundo tipo de corriente.

Estas dos sensibilidades se dividen a su vez entre aproximaciones que, como decíamos, enfatizan la importancia de la participación en el mercado laboral y plantean principalmente desde esa área herramientas para reducir las desigualdades y eliminar los mandatos de género en torno al cuidado, y aproximaciones que, cargadas de escepticismo ante el supuesto productivismo de las primeras, ponen el acento más bien en las políticas sociales y educativas, como punto de partida –y
de llegada– de la intervención pública en la esfera de los cuidados. Así, aunque las cinco contribuciones que conforman este Plural se centran en qué políticas públicas son necesarias para impulsar una reorganización social de los cuidados, lo hacen en algunos casos desde diagnósticos diversos y, como resultado, plantean propuestas diferentes, a veces incluso enfrentadas.
El principal objetivo de este Plural reside en hacer un inventario y promover un diálogo entre las diferentes propuestas en las que aterriza eso que llamamos poner la vida en el centro, con el fin de reflexionar sobre las fortalezas y debilidades de cada una de ellas y poder esbozar una posible síntesis que nos permita impulsar una agenda de reorganización de los cuidados desde un prisma feminista anticapitalista. Este Plural surge, pues, con la voluntad de animar el debate, tender puentes y profundizar
precisamente en las propuestas concretas que se han ofrecido hasta ahora por parte de las distintas sensibilidades. Más en concreto, las preguntas que nos han guiado y que hemos planteado a las autoras han sido las siguientes:

¿Qué medidas de política pública y/o de iniciativas no institucionales cabe impulsar para promover una reorganización social de los cuidados?
¿Cuál es la viabilidad (económica y política) de las distintas propuestas? ¿Y su adecuación a las condiciones sociales y económicas de nuestro país?

¿Cuáles son los efectos esperados de las diversas políticas propuestas y de posibles iniciativas comunitarias? O, de otro modo:
¿Cómo contribuyen o pueden contribuir tales medidas a dar respuesta al déficit de cuidados? ¿Y a su valorización social? ¿En qué medida promueven la justicia de género? ¿En qué medida impulsan la justicia social? ¿Y en qué medida promueven la colectivización o desfamiliarización de las responsabilidades de cuidado? ¿Es posible conjugar los diferentes objetivos (cubrir cuidados, valorizar cuidados, promover igualdad social, promover igualdad de género, colectivizar los cuidados)? ¿Cuáles son los dilemas o juegos de suma cero?

A la pregunta sobre cómo se aterriza en ese objetivo común de pensar una reorganización social de los cuidados que ponga la vida en el centro, todas las colaboradoras coinciden en responder que se trata de valorizar los cuidados. Sin embargo, divergen en sus estrategias para hacerlo. Carmen Castro y María Pazos inciden en la idea de que la valorización de los cuidados pasa por la erradicación de la división sexual del trabajo y por la simetría de género, para lo que proponen políticas mayoritariamente
relacionadas con el empleo. No obstante, Carmen Castro, como Inés Campillo y Carolina del Olmo, se distancian de María Pazos en su consideración del empleo, abogando por una reducción radical de la jornada de trabajo para todas y todos. Sandra Ezquerra, a su vez, realiza un intento, aún genérico y conceptual, de integración.

Frente a la idea de que valorizar los cuidados implica necesariamente una estrategia centrada en la igualdad de género, Inés Campillo y Carolina del Olmo argumentan que ambos objetivos no tienen por qué ir siempre de la mano y que subsumir aquel a este puede dejar sin cubrir muchos casos de vulnerabilidad y provisión de cuidados. Por ello, apuestan
por una aproximación más multidimensional al problema de los cuidados.

Por su parte, Patricia Merino denuncia que los discursos dominantes sobre los cuidados eluden hablar de la maternidad y de la centralidad de la relación madre-criatura. Para esta autora, la clave del problema de la división sexual del trabajo no está en la asimetría de género, sino en el valor social diferencial que se le otorga a esa asimetría. De ahí que la clave para Merino sea el desarrollo de políticas de protección a la maternidad desligadas de la figura paterna. Si bien todas las colaboradoras comparten preocupación por los efectos que la actual organización de los cuidados tiene en la (des)igualdad social (de género, clase, etnia, edad, discapacidad, etc.), las propuestas de María Pazos y Carmen Castro se centran principalmente en el desafío que los
cuidados plantean a la igualdad de género, mientras que los artículos de Inés Campillo y Carolina del Olmo, por un lado, y de Patricia Merino, por el otro, problematizan algunas de las propuestas de aquellas autoras por su desigual impacto de clase. Sandra Ezquerra, a su vez, plantea que la defensa de la justicia de género y de una democratización de los cuidados
¿Qué hacer con los cuidados?son indisolubles, sin que ninguna de las dos esté necesariamente por ello al servicio de la otra.

La propuesta de permisos iguales e intransferibles de 16 semanas de la PPIINA ejemplifica claramente las diferencias entre las diversas colaboradoras del Plural. Carmen Castro y María Pazos defienden esta medida, que describen como la herramienta clave para promover la igualdad en los cuidados y en el mercado de trabajo. Inés Campillo, Carolina del Olmo y Patricia Merino, en cambio, se muestran escépticas con la potencialidad de los permisos así planteados y critican algunas de sus limitaciones, entre ellas, su corta duración, que estén pensados para familias de dos sustentadores, y que hagan depender un derecho básico al cuidado de la situación laboral. Promover la corresponsabilidad de los padres en la crianza es un objetivo compartido por todas las colaboradoras, si bien Patricia Merino defiende que esta no debe conseguirse a costa de la
maternidad. Para esta autora, la relación madre-criatura es la que debe protegerse principalmente y la corresponsabilidad ha de construirse a lo largo del ciclo amplio de la crianza a partir del reconocimiento de ese vínculo primario clave. De ahí que proponga permisos de maternidad largos y permisos parentales transferibles. Para terminar, cabe subrayar que los cinco textos que los y las lectoras van a encontrar a continuación son una muestra excelente de por dónde se están moviendo los debates sobre los cuidados en el interior de la Economía Feminista. Nos parece que todas las propuestas tienen fortalezas y debilidades, y que los puntos de disenso y los dilemas que se apuntan son de especial relevancia para seguir pensando y depurando
propuestas de síntesis que puedan recabar consensos amplios. Es necesario mantener este diálogo abierto porque la vida nos va en ello.

Inés Campillo.
Sandra Ezquerra

DOCUMENTOS:

*De la economía feminista a la democratización de los cuidados

*Aportaciones feministas al debate sobre la reorganización de los cuidados

*Por el cambio estructural a una sociedad sin patriarcado

*La maternidad como cuidado (Guia hacia un futuro sostenible)

*Reorganizar los cuidados.Y si dejamos de hacernos las suecas