*ECOFASCISMO Y PATRIARCADO.Dos caras de la misma moneda

twitterPara entender adecuadamente la relación entre ecofascismo y patriarcado, debemos comprender qué es ‘ecofascismo’ y qué es ‘patriarcado’. El primero es planteado ocasionalmente en los círculos teórico-prácticos ecologistas, pero en éstos se desestima en muchas ocasiones la perspectiva de género, y en mayores ocasiones, la perspectiva LGTB+. El segundo, por ejemplo, es muy utilizado en contextos feministas y LGTB+, pero no tantas veces es comprendida en su totalidad.

Existen dos facciones claras del ‘ecofascismo’ que son complementarias. Una de estas facciones, es la conocida exaltación de la naturaleza por todos los movimientos de extrema derecha, siendo tradicionalmente ambientalistas. Éstos, cuidan y se relacionan con los elementos naturales no-humanos, principalmente vegetales. Se da por tanto que muchos de los movimientos nacional-socialistas (o comúnmente llamados nazis) europeos, debaten los derechos de los animales, participan en ritos de influencia pagana y desarrollan su discurso en la dicotomía de ‘lo natural’. Sin embargo, los fascistas demuestran un claro desprecio a todo ser humano que no cumpla una serie de requisitos que evalúan la ‘pureza’ de la raza. Estos requisitos son precisamente los que recoge el patriarcado. Por otra parte, tal y como lo describe Federico Ruiz para Ecologistas en Acción, otra de las facciones del ecofascismo “alude a un posible escenario futuro […]: regímenes autoritarios que posibiliten que cada vez menos personas, las que tienen poder económico y/o militar, sigan sosteniendo su estilo de vida acaparando recursos a costa de que mucha más gente no pueda acceder a los mínimos materiales de existencia digna“. Esto significa que si a día de hoy ya vivimos oprimidas bajo una oligarquía económica, ésta utilizará su poder para acaparar recursos con el objetivo de mantener su estilo insostenible de vida, lo que producirá, en el resto de la población, pobreza a todos los niveles: de valores, económica, energética, alimentaria… Y el hecho de que los/las oligarcas no hayan pensado en sus respectivas huellas ecológicas, no nos priva de que nosotros lo hagamos.

Por otra parte, el ‘patriarcado’ es un sistema de jerarquías y discriminaciones instalado en todas las sociedades del mundo. En dicho sistema prevalece el [Hombre; Varón; Heterosexual; Cisexual; Blanco; de Clase Media o Alta; sin Diversidad Funcional; Joven; de Cuerpo Atlético (o por lo menos, no gordo)]. Un desarrollo más amplio del término en la misma línea nos lo ofrece Mujeres En Red. Por la propia esencia del patriarcado, entendemos por qué los movimientos feministas, LGTB+, cosmopolitas… y en definitiva muchos de los movimientos (que no todos) contra la desigualdad y las injusticias, debaten sobre el patriarcado. En un sistema (hetero)patriarcal, los hombres prevalecen sobre las mujeres, los ‘machos’ sobre las ‘hembras’, las personas hetero frente a las no hetero, las cisexuales sobre las TRANS*, las blancas sobre las de color, las clases altas sobre las clases medias y bajas…

Habiendo definido el ecofascismo y el patriarcado, podremos comenzar a vislumbrar por qué son ‘dos caras de la misma moneda’. Las dos facciones del ecofascismo son muy complementarias entre sí, recogiendo en su seno las diferentes discriminaciones existentes en favor de una ‘raza pura’ que prevalezca. El patriarcado siempre defenderá a esa oligarquía de personas con identidades hegemónicas que luchan para mantener sus privilegios oprimiendo a las demás. No olvidemos que los fascismos en lo social están además estructurados muy rígidamente, limitando el desarrollo de las identidades y forzando a que sean hegemónicas. Para los fascistas, [un hombre es lo que tiene que ser] (con las características anteriormente mencionadas) y del mismo modo con la mujer. En relación con el patriarcado, un hombre siempre estará por encima de las mujeres y ambos tendrán derechos y deberes hegemónicos establecidos e inmodificables. Por todo ello además, dentro de un sistema heteroCISsexual con una fuerte presión LGTB+fóbica, todo alejamiento de la hegemonía es duramente reprimido. Todo intento de flexibilizar los límites, de fluidificar las identidades y de reivindicar la igualdad para las personas no hegemónicas es despreciado, ignorado e invisibilizado.

Pero existen alternativas que deben ser puestas en práctica. El ecofascismo, como hemos dicho, alude al acaparamiento de unos recursos por parte de una oligarquía para su mantenimiento de vida. EcoPolítica deja claro en su análisis de los diferentes ecologismos, que el ecofascismo no es uno de ellos. Esto es debido a que el ecologismo reivindica transformaciones profundas de la sociedad, pero no tal y como lo entiende el ecofascismo ni los nacional-socialistas. Tal y como desarrollé en mi artículo ‘La diversidad afectivo-sexual y de género en el ecologismo. ‘Nuevas’ realidades‘ y mis artículos de EcoloQUEERsmo (Parte I, Parte II y Parte III), para que un ecologismo sea tal, debe componerse de 6 puntos:

  • Sabiduría Ecológica
  • Justicia Social
  • Democracia Participativa
  • Principio de NO Violencia (+ Pacifismo)
  • Fomento / Promoción de sociedades sostenibles
  • Profundo respeto a la diversidad

Y podremos analizar y preguntarnos: ¿el ecofascismo y el patriarcado respetan la sabiduría ecológica según mi investigación sobre el ecologismo LGTB+Queer? No. ¿Respetan la Justicia Social, las Democracias Participativas o el Pacifismo? No. Recordemos que toda violencia psicológica hacia personas diversas por el hecho de serlo, también es violencia. ¿Acaso respetan cualquier tipo de diversidad? Evidentemente no. Es por ello, que ni el ecofascismo ni el patriarcado jamás estarán vinculados a los verdaderos ecologismos. Y queda demostrado que tanto el ecofascismo como el patriarcado, tienen mucho en común; son dos caras de la misma moneda. Las ramas de lo que conocemos por ecologismo, siempre se han desarrollado y se desarrollarán con una base de respeto interpersonal y de acuerdo a los Derechos Humanos. Y nada de esto es respetado ni por el ecofascismo ni por el patriarcado.

Queda mucha igualdad que reivindicar.
Aún existe mucho sufrimiento que paliar.
No esperemos a que sea ‘demasiado tarde’.

Marc G. Olabarría9ae9d82ffb23e3439cfdce81d259f65b

Activista LGTB+, animalista, cosmopolita, republicano, laicista, ecologista, feminista y agnóstico. Coordinador del Área de Diversidad Sexual y de Género de EcoPolítica.

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