Charles Dickens (Libros en PDF)

Charles John Huffam Dickens (Landport, Portsmouth, Inglaterra, 7 de febrero de 1812-Gads Hill Place, 9 de junio de 1870) fue un escritor y novelista británico, uno de los más conocidos de la literatura universal, y el más sobresaliente de la era victoriana. Fue maestro del género narrativo, al que imprimió ciertas dosis de humor e ironía, practicando a la vez una aguda crítica social. En su obra destacan las descripciones de gente y lugares, tanto reales como imaginarios. Utilizó en ocasiones el seudónimo Boz.

Sus novelas y relatos cortos gozaron de gran popularidad durante su vida, y aún hoy se editan y adaptan para el cine habitualmente. Dickens escribió novelas por entregas, el formato que usó en aquella época fue la ficción, por la sencilla razón de que no todo el mundo poseía los recursos económicos necesarios para comprar un libro. Cada nueva entrega de sus historias era esperada con gran entusiasmo por sus lectores, nacionales e internacionales. Fue y sigue siendo admirado como una influyente personalidad literaria por escritores de todo el mundo.

Biografía de Charles Dickens

1) Cuento de Navidad
2) Grandes esperanzas
3) Oliver Twist
4) David Copperfield
5) Historia de dos ciudades

COESPE denuncia el saqueo de las cotizaciones sociales y llama a movilizarse en defensa de las pensiones públicas

En una declaración, COESPE denuncia que «La solución de los problemas de la Seguridad Social no vendrán de lo que conocemos del Pacto de Toledo, solo puede venir por la devolución de lo sacado indebidamente y de la derogación de las reformas laborales y de pensiones» y llama a participar en la recogida de firmas que se presentará en una concentración de pensionistas en otoño.

 

El saqueo de las cotizaciones sociales

El periódico El País de del dia 6 de agosto informa que el gobierno, según el Tribunal de Cuentas, debe resarcir a la Seguridad Social por más de 100.000 millones de euros por la inadecuada utilización de las cotizaciones sociales. Esa es la punta del iceberg. Tenemos razón los pensionistas al lanzarnos a recoger miles de firmas para exigir una auditoria pública a las cuentas de la Seguridad Social.

La COESPE aprobó entregar una carta a los diputados y grupos parlamentarios exigiendo la realización de una auditoria de la Seguridad Social para así determinar fehacientemente el importe de las cotizaciones sociales saqueadas por los diferentes gobiernos para gastos ajenos a la Seguridad Social. Con esta práctica incorrecta, hicieron desaparecer los excedentes de cotizaciones que debían nutrir la hucha de pensiones para situaciones de paro y crisis como las actuales.

Igualmente, planteamos en la carta que los diputados exijan al gobierno que impida la continuidad de las manipulaciones contables consistentes en cubrir las carencias actuales de cotizaciones con préstamos del Tesoro en vez de con aportaciones o transferencias del Presupuesto del Estado al Presupuesto de la Seguridad Social. Con esta práctica incorrecta los gobiernos ocultaban los déficits del Presupuesto del Estado, que a través de los préstamos aparecían en las cuentas de la Seguridad Social como falsas deudas.

Se trata de saqueos y manipulaciones contables ordenadas por las altas instituciones del Estado para tomar indebidamente las cotizaciones sociales de los trabajadores.

Los recursos y cotizaciones que han desaparecido de la caja de la Seguridad Social, que debían haber servido de reservas para tiempos peores, estaban protegidas por la Ley General de la Seguridad Social, formaban parte del Patrimonio de la Seguridad Social, que pertenece a los trabajadores y ningún gobierno, ningún partido puede utilizarlo para lo que mejor le convenga en cada momento. Pues su destino exclusivo es atender las prestaciones de la Seguridad Social y no otras necesidades.

Los trabajadores actuales y los pensionistas, a los que ahora se les dice que no hay dinero cuando ellos han cotizado durante más de 30 o 40 años, necesitan saber la verdad.

¡¡Queremos saber la verdad, cuánto dinero han sacado, desde cuándo y hasta cuándo se siguen esas prácticas irregulares y antidemocráticas!!

Y sobre todo, ¿cómo se devolverán? Pues están todo el día diciendo que hay déficit, pero ocultan que lo han causado ellos, los gobiernos, con sus políticas de saqueos, sus políticas de reformas contra los derechos laborales y contra los salarios dignos.

¿Debemos acaso acostumbrarnos a que las autoridades y personalidades que deben gestionar lo público incumplan la ley y metan la mano donde no deben?

Como decíamos al principio, la noticia del El País muestra la punta del iceberg. Solamente se refiere a dos tipos de partidas, gastos sanitarios de algunos años y los complementos a mínimos. No se han computado ni intereses, ni las rebajas de cotizaciones por estimulo del empleo, tarifas planas de autónomos, descuentos en cotizaciones, o ayudas a la natalidad y la prestación por paternidad o maternidad.

Desde la COESPE manifestamos desde hace años rechazo al Pacto de Toledo por su papel de teatro que oculta los problemas reales, ahora se va quedando desnudo de argumentos: Si la causa de que en la actualidad la Seguridad Social tenga menos recursos, se debe al saqueo secular a que se la sometió y a las reformas laborales aprobadas que debilitan los salarios, la solución de los problemas no vendrán de lo que conocemos del Pacto de Toledo, solo puede venir por la devolución de lo sacado indebidamente y de la derogación de las reformas laborales y de pensiones.

Nuestra iniciativa de exigir al parlamento el cumplimiento de la ley, sin manipulaciones contables y transparencia y una auditoría pública, apunta en el sentido correcto y tomamos la noticia del periódico como un impulso a las movilizaciones, la IV Asamblea y la recogida de firmas a la carta a los diputados y grupos parlamentarios que a finales del otoño con una concentración de pensionistas y trabajadores de todos los rincones de presentaremos en las Cortes junto con nuestras reivindicaciones.

¡Gobierne quien gobierne, las pensiones se defienden!

18 de Agosto 2020

Coordinadora Estatal por la Defensa del Sistema Público de Pensiones (COESPE)

MIGUEL DE CERVANTES (Libros en PDF)

 

Nacido el 29 de septiembre de 1547, Miguel de Cervantes es considerado como un pilar en la literatura española puesto que dispone de obras tan transcendentales que no disponer de una de estas en nuestra biblioteca sería un sacrilegio.

Hoy conoceremos 7 datos curiosos de Miguel de Cervantes que causaron conmoción en su época, y en la nuestra también pues aún en este siglo se siguen desarrollando obras de las piezas de arte escritas por Cervantes, además de traducciones y libros constantemente actualizados del mismo.

1) Sirvió como esclavo a piratas

Si, leíste bien, Miguel de Cervantes fue más que un escritor, fue un simple esclavo en la época de 1575 a bárbaros piratas hasta que Fray Juan Gil tuvo la osadía de pagar su condena con 500 escudos de oro. Siendo liberado 5 años después en 1580, con él se encontraba su hermano, quien tuvo la dicha de ser liberado también.

Quien creería que este increíble pilar de literatura haya sido víctima de constantes abusos por parte de estos bárbaros…

2) Elaboró una de sus obras maestras en la cárcel

Trabajando de cobrador de impuestos, Miguel de Cervantes muchas veces se adueñaba de estos impuestos (o parte de ellos), por lo que casi siempre estaba pasando cortos periodos de tiempo en la cárcel. En uno de esos periodos le vino la musa, sintiéndose inspirado dio inicio a la obra más conocida por todo el mundo.

Cervantes inicio la idea de El ingenioso hidalgo Don Quijote de la Mancha en 1597.

3) Nunca tuvo un cargo político relevante ni tampoco compartió con los nobles

El maestro Miguel de Cervantes nunca tuvo muchas relaciones con gente de alta clase social; pues era muy pobre, y aunque muchos creían que el cobraba por las regalías de sus libros, se equivocaban.

Cervantes murió muy pobre. Aún habiendo sido el pilar para las próximas generaciones y aún más, haber inspirado a otros genios, como por ejemplo a Shakespeare, nunca tuvo ni una pizca de fama o dinero durante su época.

4) Shakespeare le admiraba

Este maestro era un gran admirador de Cervantes, pues logró leer Don Quijote. Sin embargo, no hay registro alguno acerca de si Cervantes tuvo conocimientos de tal admiración por parte de Shakespeare.

En una especie de mención honorifica se descubrió que Shakespeare en el año 1613 le dio título a Historia de Carnedio, una de sus piezas literarias, cierto nombre que aparece en la novela de Don Quijote.

5) Tuvo un muy humilde entierro

Uno de los autores más relevantes de la literatura española dispuso de un entierro que quizás no fue el que muchos esperaríamos por su fama y su impacto hacia la sociedad de la época y las siguientes a través de sus obras literarias.

Miguel de Cervantes no dispuso de lápida, tampoco tuvo una marca por la cual reconocer la tumba. Simplemente lo enterraron y se desconocía el paradero de su lugar de descanso. Sin embargo, un grupo de exploradores y expertos en la materia lo localizaron.

6) No le gustaban los actos públicos ni reuniones, pues carecía de buen habla

Miguel de Cervantes, con un excelente don para la escritura y para hechizar a los corazones de los lectores más briosos: era tartamudo. Dicho por él mismo en prólogos de sus libros.

7) Se decía que murió el mismo día que Shakespeare

Sin embargo, esto no fue así. Ya que, aunque muchos dicen que Cervantes murió el 23 de abril: están equivocados. Él murió el 22 de abril. Y mientras tanto en Inglaterra no usaban el calendario gregoriano, para la época empleaban el uso del calendario Juliano, por lo que no podría ser 23 de abril para ellos: sino que vendría siendo el 3 de mayo.

 

1) Don Quijote de la Mancha

2) La Galatea

3) Los trabajos de Persiles y Sigismunda

4) Rinconete y Cortadillo

5) El coloquio de los perros

6) Viaje del Parnaso

7) El licenciado Vidriera

8) La ilustre fregona

9) El celoso extremeño

10) Las dos doncellas

11) El casamiento engañoso

12) La gitanilla

13) La fuerza de la sangre

14) La señora Cornelia

15) La española inglesa

16) Entremeses de Cervantes

17) El amante liberal

18) Pedro de Urdemalas

19) El Juez De Los Divorcios

20) La gran sultana

21) El curioso impertinente

22) La casa de los celos

23) La elección de los alcaldes de Daganzo

24) El vizcaíno fingido

CARTA ABIERTA A LOS IMBÉCILES.

Mi nombre es Juan Manuel Jiménez Muñoz. Soy médico de familia en Málaga. Tengo 60 años, y ejerzo mi profesión desde hace 35. Mi número de colegiado es el 4.787. Y este dato lo aporto por si alguien, a raíz de esta lectura, me quiere denunciar o poner una querella. Será un honor.

El método científico, desde Galileo Galilei, nos ha sacado de las sombras. La electricidad, la radio, la televisión, los GPS, los teléfonos, los viajes espaciales, los antibióticos, las vacunas, los telescopios, la anestesia general, el saneamiento de las ciudades, la depuración del agua, las radiografías, las resonancias, los rascacielos, los aviones, los trenes, el cine, las fotografías, los ordenadores, y nuestra vida al completo, dependen de una ocurrencia de Galileo. Una ocurrencia en tres pasos para averiguar entre todos cómo funciona el mundo:

1-Establecer una hipótesis plausible sobre un problema concreto. Por ejemplo: “yo creo que el agua estancada contiene unos animalitos minúsculos que causan enfermedades”. O: “yo creo que cuando un imán gira alrededor de una bobina se genera una corriente eléctrica”. O: “yo creo que la Tierra gira alrededor del Sol, y no al revés”.

2-Realizar experimentos para comprobar la veracidad o la falsedad de esa hipótesis.

3-Publicar los experimentos para que cualquier otro los pueda reproducir, afirmar o refutar.

Y ya está. Qué tontería. Y gracias a eso, Y NADA MÁS QUE A ESO, la sociedad de 2020 es completamente diferente a la de 1700. Diré más. Si como por arte de magia pudiésemos trasladar un habitante del año 1 hasta el año 1700, apenas notaría diferencias en lo esencial de la vida: se adaptaría sin problema. Pero si trasladásemos a un habitante del año 1700 al 2020, se moriría del susto. Literalmente.

Gracias al método científico tenemos herramientas para erradicar una pandemia, o para hacerla soportable: la del coronavirus, por ejemplo. Gracias a la ciencia no hay viruela. Gracias a la ciencia no hay leprosos en Europa (o son casos muy contados). Gracias a la ciencia, los pacientes VIH positivos ya no se mueren de SIDA, sino que llevan su enfermedad como los pacientes crónicos. Gracias a la ciencia, muchos cánceres se curan.

Y que después de 300 años de éxitos tenga uno que soportar lo insoportable, resulta estremecedor: la caída del modelo y la sustitución por la farsa, por la charlatanería, por la incultura, por el pensamiento mágico, por la vulgaridad, por el despropósito y por la democracia aplicada a la ciencia, donde el analfabeto opina sobre el coronavirus en igualdad de altavoces que el más docto catedrático de virología, y donde los tratamientos y las medidas de contención de una epidemia son a la carta.

Hay grupos organizados que parecen añorar la Alta Edad Media, aquella que tan magníficamente plasmó Umberto Eco en “El Nombre de la Rosa”: con su mugre y sus hambrunas, con sus gentes muriéndose de peste o de viruela, con los libros encerrados en monasterios sin acceso para nadie, sin luz eléctrica, sin agua potable, sin nada.

Aunando esfuerzos, una mezcla infernal de terraplanistas, antivacunas, conspiranoicos, sectas satánicas, neonazis, adoradores de ovnis, hedonistas ácratas, cazadores de masones, fetichistas de los porros, delirantes con el 5G, ecologistas que no han visto jamás una gallina e imbéciles con pedigrí, pululan en todas las redes sociales instaurando una nueva religión que, mucho me temo, está calando más de lo que imaginaba en una población carente de cultura y liderazgo. Eso no es nuevo. Tarados los hubo siempre. Pero médicos y biólogos liderando imbéciles acientíficos y abjurando de la ciencia para adquirir una fama pasajera, eso nunca lo viví. Y nunca pensé que mis ojos lo verían. Y nunca creí que los Colegios de Médicos, o de Biólogos, giraran la cabeza hacia otra parte y no alzaran su voz contra el medievalismo.

Que un grupo de 200 médicos se autodenomine “Médicos Por la Verdad”, ya es una ofensa gravísima para el resto de los médicos que ejercemos en España, que somos 160.000. Porque quiere decir, ni más ni menos, que los 159.800 médicos restantes que no estamos en la secta somos “Médicos Por la Mentira”. Y a mí no me llama mentiroso ningún hijo de la gran puta. Por mucho título que tenga.

Que se estén dando conferencias, y publicando libros (uno de ellos con seis ediciones en un mes), para afirmar que no hay pandemia, o que los individuos sin síntomas no contagian, o que esto es igual que una gripe, o que es preferible la experiencia personal a las publicaciones científicas revisadas por pares, o que el dióxido de cloro funciona contra el coronavirus, o que el dióxido de cloro no es tóxico, o que las vacunas que existen ahora provocan autismo, o que las vacunas llevan microchips para controlarnos, o que los aviones esparcen desde el cielo cristales para contagiarnos, o que no llevar mascarillas es un acto saludable de rebeldía, resultaría risible si no fuese mortal de necesidad, y si quienes defienden esas barbaridades fuesen mariscadores gallegos, aceituneros andaluces o pescadores cántabros, y no licenciados o doctorados por una Universidad.Hace poco, sesenta imbéciles acudieron a Las Canarias para reunirse en una playa a contagiarse a propósito. Habían quedado por Internet. Y yo, desde mi muro, acuso a quienes deberían ser líderes sociales, y no lo son, de favorecer esos comportamientos criminales con sus discursos absurdos.

No es época de división, ni de actuar cada uno a su bola. Por desgracia, nadie lidera la crisis. Es evidente. Digo ningún político. El Gobierno Central ha dimitido de sus responsabilidades. Incluso tiene que sobornar a los autonómicos para que acudan a las reuniones. 17 Reinos de Taifas, 17 desastres organizativos. A cuál peor. Ni una puñetera norma en común. Ni un solo registro compatible. Y además de eso, por si fuese poco, una sarta de embusteros con el título de licenciado envenenan a la sociedad en lugar de aconsejarla, de guiarla, de cuidarla, prestándose a decir lo que muchos quieren escuchar, lo que ahora vende: que el coronavirus es un invento de las superpotencias para disminuir la población mundial, para enriquecer a las farmacias y para cargarse a los ancianos, pero que, sin embargo (y mira tú que curiosa paradoja), la tal pandemia no existe.

Compañeros médicos, biólogos, abogados, farmacéuticos y licenciados de toda clase y condición que habéis optado por llevarnos otra vez a la Edad Media: sois la vergüenza de la profesión, y no sois dignos de que os llamemos compañeros, y mucho menos científicos. Sois pocos, pero metéis mucho ruido y confundís. Sois pocos, sí. Pero mala gente. Y decís cosas por las que, de haberlas dicho en la Facultad de Medicina o de Biología cuando eráis estudiantes, jamás habríais obtenido ese título del que ahora os valéis para vuestro propio beneficio. Un título del que, si de mí dependiera, seríais desposeídos de inmediato. Lástima que no se pueda.

Podría elegir muchas estupideces de las que defendéis, muchas barbaridades solemnes, pero me centraré en una sola, que en vuestra boca merecería la cárcel: “las personas sin síntomas no contagian”. Cagoentóloquesemenea. ¿Dónde estabais el día que explicaron la tuberculosis, o el SIDA, o la varicela? ¿No contagian los VIH positivos a pesar de estar asintomáticos? ¿No hay tuberculosos bacilíferos sin síntomas de enfermedad? ¿No se contagia la varicela desde pacientes en fase prodrómica? En fin. Mejor callar, que me van a estallar las meninges.

Sois líderes que habéis elegido no serlo para convertiros en bufones. Y eso, en época de zozobra, no tiene perdón de Dios. Ojalá se os seque la yerbabuena.

Ah. Y otra cosa. Mis señas las di al principio. A ver si tenéis cojones para meteros conmigo. Cojones, digo; ya que neuronas… las justitas pa beber sin ahogarse.

Cagoentó.

Firmado:

Juan Manuel Jimenez Muñoz.
Médico del Servicio Andaluz de Salud.
Colegiado en Málaga 4787.

Archivo 15M Granada

Así empezó todo
Eran aproximadamente las dos de la madrugada del 17 de mayo de 2011 cuando leímos en Twitter que había un grupo de personas que, emulando lo que estaba ocurriendo en la madrileña Puerta del Sol, se había concentrado en nuestra ciudad en el Paseo del Salón.
Hasta ese momento la manifestación del 15 de mayo había sido simplemente una gran movilización. Jamás pude pensar que aquella manifestación en la que participé, debo reconocerlo entre esperanzado y crítico, constituiría un punto de inflexión para la política y la sociedad de este país.
Llegué al Paseo del Salón acompañado de dos amigos y allí encontramos un grupo de unas cincuenta personas, la mayoría jóvenes, dialogando. Después de debatir durante un buen rato y ante la imposibilidad de convocar a más gente a esas horas de la madrugada, decidimos hacer un llamamiento a una asamblea que se celebraría la tarde siguiente.
Aquella asamblea de la tarde del 17 de mayo marcó un antes y un después para mí porque empecé a ver cómo algunas de las formas que los activistas en movimientos sociales usábamos tradicionalmente se estaban viendo desbordadas por un movimiento que no reproducía nuestras lógicas (ni la del conflicto, ni la de la identidad) y apostaba por una transversalidad antes desconocida. Allí había unas doscientas personas de pié, en mitad del Paseo del Salón decidiendo qué hacer. Tomábamos la palabra unas y otros para dar nuestra opinión acerca de si en Granada tendría éxito una convocatoria como la de Sol… hasta que llegó el turno de Antonio. No puedo recordar exactamente qué dijo, pero sí cómo lo dijo; fue la primera vez que sentí que ahí todos y todas estábamos a una.
Y después de dos horas argumentando no hubo más palabras; ya no había miedo sino ganas de empezar a trabajar y acampar juntos en uno de los lugares más emblemáticos de nuestra ciudad, a las puertas del propio Ayuntamiento, la plaza del Carmen.
Esa madrugada decidí ir a descansar para volver a primera hora de la mañana y así poder dar el relevo a quienes se quedaban acampados. Ni siquiera había llegado a casa cuando una llamada me avisó de lo que estaba pasando: la policía había comenzado a desalojar por la fuerza la acampada. Cuando regresé a la plaza estaban sacando en volandas a las primeras personas y pude presenciar tras el cordón policial
(en la calle Navas) el poco respeto que los agentes mostraban hacia quienes ya eran mis compañeros y compañeras. Cuando habían desalojado completamente el lugar, comenzaron a lanzar pelotas de goma con lo que la multitud se dispersó sin tener un punto de encuentro. Quienes conseguimos reagruparnos en Plaza Nueva reafirmamos la decisión de volver a la acampada al día siguiente (como estaba previsto en los acuerdos de urgencia tomados esa misma tarde).
Esta llamada corrió como la pólvora y si en la noche del 17 al 18 de mayo había unas doscientas personas, el día 18 éramos más de mil.

La historia de la Acampada Granada 15M, que corre paralela a la de todas las plazas levantadas en el mundo aquel 2011, comienza a forjarse gracias a la solidaridad y la reacción ante ese desalojo. Quizá sin aquellos empujones, aquellas patadas y aquellos tirones de pelo, quizá si a aquel compañero no lo hubieran levantado por el cuello, el 15M de Granada no habría llegado a ser lo que fue. Entonces todo era impredecible; cualquier gesto del poder podía prender la mecha de la indignación… Y prendió.
Las siguientes páginas son resultado de un trabajo de archivo que ha tratado de recuperar los discursos, los debates y la crónica que el propio 15M de Granada fue construyendo desde aquellos días.

Aquí para descargar/visualizar

ARCHIVO 15M GRANADA

La CIA en España [pdf]

Los hombres de la CIA (Central Intelligence Agency) están detrás de casi todos los principales acontecimientos políticos y militares de nuestra historia reciente. La sede central de la Agencia, en Langley, tiene poco que ver con el edificio donde entra y sale a su antojo Faye Dunaway en la película Los tres días del Cóndor. Es un gigantesco bunker desde donde se han diseñado cientos de operaciones desarrolladas en España por los servicios de inteligencia norteamericanos desde la posguerra mundial hasta hoy. Las recientes escalas en aeropuertos españoles de aviones de la CIA, con prisioneros que son trasladados a centros de tortura distribuidos por varios países de la órbita norteamericana, constituyen sólo un eslabón más de la cadena de actuaciones clandestinas que la Agencia inició en nuestro país durante la Guerra Fría. La sólida infraestructura que hoy permite continuar trabajando a sus hombres aquí comenzó a construirse a principios de los años cuarenta.

La CIA interviene en la instalación de las bases militares estadounidenses en nuestro suelo, la transición del franquismo a la Monarquía, el golpe de Estado del 23-F o la definitiva integración del Estado español en la estructura de la OTAN. La permanencia de la dictadura franquista, durante casi cuatro décadas, y la evolución controlada hacia un sistema parlamentario están condicionadas por la actividad de los espías norteamericanos.

En esa oscura tarea de mover los hilos desde la sombra colaboran con los servicios estadounidenses miembros del Ejército español, destacados políticos y diplomáticos, empresarios, hombres de la banca y personajes del mundo de la cultura y el periodismo. La mayor parte de los colaboradores de la CIA tienen poco que ver con la imagen tópica, peliculera y novelesca de los espías: son individuos «normales», perfectamente integrados en su entorno social. Muy distintos son los oficiales de operaciones, situados en los puntos neurálgicos de la red. En España, durante todo este tiempo, han dirigido el espionaje norteamericano curtidos oficiales de la Agencia, expertos en acciones encubiertas, como los sucesivos jefes de la estación de la CIA en Madrid, situada en la embajada de la madrileña calle de Serrano, Robert E. Gahagen, Néstor Sánchez, Ronald Edward Estes, Richard Kinsman o Leonard Therry. Todos ellos arrastran ya un largo historial operativo cuando llegan aquí. Han desarrollado la mayor parte de sus carreras en Latinoamérica y su biografía profesional está marcada por una sucesión de golpes de Estado y de operaciones desestabilizadoras en Bolivia, Brasil, Uruguay…

Uno de los más eficaces agentes norteamericanos en España es Ronald E. Estes.
Aparece en Checoslovaquia poco antes de la Primavera de Praga; en Beirut, financia y organiza la Falange Libanesa, que más adelante provocará las terribles matanzas de Sabrá y Chatila; después actúa en Grecia, para apoyar la «solución Karamanlis», como salida a la dictadura de los coroneles… Hasta que llega a España y se produce el golpe de Tejero y Milans. Con los hitos profesionales de estos acreditados «especialistas» se puede reconstruir la política exterior norteamericana desde los años de la Guerra Fría.

Aparte de ellos, trabaja para la Agencia una legión de colaboradores de mayor o menor rango, introducidos en todos los ámbitos sociales y políticos del país: el Ejército, los partidos, la educación, la cultura, los bancos y las grandes empresas, los sindicatos…
El New York Times publica en 1975, poco antes de la muerte de Franco, que la CIA mantiene importantes relaciones con todos los partidos políticos españoles para buscar una salida al régimen, incluido el PCE (Partido Comunista de España) de Santiago Carrillo.

Dos años más tarde, el secretario general de esta formación será invitado a viajar a Estados Unidos, caso único en la historia de los partidos comunistas, cuyos dirigentes han tenido prohibida la entrada en Estados Unidos desde siempre.

Este libro desvela los mecanismos de penetración de los servicios estadounidenses en España desde la Segunda Guerra Mundial. Los propios documentos desclasificados por la Administración de Estados Unidos arrojan luz sobre determinados aspectos de esta historia. Quienes los redactan escriben para que se les entienda, sin pudor político ni circunloquios literarios.
A través de esos materiales se puede comprobar que la principal preocupación de los norteamericanos es mantener bien amarrado al régimen de Franco con el menor coste político para ellos en el plano internacional.

Las confesiones de antiguos miembros de la Agencia apartados de la organización y los testimonios de oficiales españoles que han seguido de cerca las actividades de los hombres de la CIA aportan datos jugosos para entender cómo actúan los espías norteamericanos en nuestro país. En más de una ocasión, algunos miembros de los servicios de inteligencia españoles se han enfrentado a ellos para abortar sus planes, como es el caso de la Operación Gino, que provoca la expulsión de la plana mayor del espionaje estadounidense en España.

Antes de que la CIA se constituyera oficialmente, la actividad de los servicios norteamericanos en nuestro país era importante, pero mucho menos que la de los británicos. El Intelligence Service considera la península un feudo suyo hasta después de la victoria aliada de 1945. En España actúa el famoso espía Juan Pujol «Garbo», bajo las órdenes de Desmond Bristow, jefe de la «sección ibérica» de la inteligencia británica durante años .Y también lo hace el propio Harold «Kim» Philby, el gran infiltrado de los soviéticos en las filas de la inteligencia angloamericana.

A medida que avanza la década de los cuarenta, la OSS (Office of Strategic Services) estadounidense, precursora de la CIA, hereda las privilegiadas relaciones que los británicos mantienen, desde siempre, con el PNV (Partido Nacionalista Vasco).
Durante toda la Guerra Civil, los nacionalistas buscan la mediación británica para intentar conseguir un acuerdo con Franco. Después, cuando los norteamericanos ya están mucho más interesados en controlar las actividades de los comunistas en España que en mover de El Pardo a su inquilino, los servicios del PNV comienzan a actuar bajo las órdenes de Washington. Su anticomunismo clerical les hace coincidir con los intereses de la CIA.

En 1947, cuando se crea la Agencia, con el mundo dividido en dos bloques antagónicos, el asunto ya está muy claro: los norteamericanos deciden mantener al Caudillo bajo palio y utilizar sin trabas el suelo español como plataforma militar.
Comienza la captación de oficiales del Ejército franquista para servir al poderoso aliado estadounidense.

Por otra parte, los norteamericanos mantienen hilo directo con Laureano López Rodó y apoyan también la Operación Lolita, que prepara a Juan Carlos de Borbón para suceder al Generalísimo. Inmediatamente después de subir al trono, el primer viaje oficial del monarca le lleva a Estados Unidos, donde recibe el espaldarazo del Imperio.
El rey mantiene siempre excelentes relaciones con sus mentores del otro lado del Atlántico. Colabora con ellos en la entrega del Sahara a Marruecos, cuando todavía es el «heredero» designado por Franco, y después presiona desde La Zarzuela a los sucesivos gobiernos de la Transición para que España se acomode definitivamente en el seno de la OTAN. A cambio, obtiene respaldo político y prebendas personales.

A finales de los cincuenta, los servicios de Estados Unidos «tocan» a jóvenes socialistas para tenerlos como permanente fuente de información sobre las actividades de la oposición comunista. Carlos Zayas. Joan Raventós o José Federico de Carvajal son algunos de ellos. Otro socialista de postín que mantiene relaciones con los servicios norteamericanos es el actual Defensor del Pueblo, Enrique Múgica, quien, por su ascendencia judía, también goza de buenos contactos con el Mossad israelí.

Múgica y Raventós participan en la reunión que se celebra en 1980 en casa de Antoni Ciurana, alcalde de Lérida, en la que Armada tantea la opinión del PSOE (Partido Socialista Obrero Español) sobre la «reconducción» que desembocará en el 23- F. Y sólo dos días antes del asalto de Tejero al Congreso, el comandante Cortina, del CESID (Centro Superior de Información de la Defensa), muy vinculado a los servicios norteamericanos y uno de los principales coordinadores del golpe, visita al embajador de Washington en Madrid, Terence Todman, para que dé su visto bueno a la operación.

La misma mañana del 23 de febrero, el sistema de control aéreo norteamericano, a través de la estación central de Torrejón, anula el Control de Emisiones Radioeléctricas español, mientras los pilotos de las Fuerzas Aéreas de Estados Unidos permanecen alerta en las cuatro bases «de utilización conjunta». El secretario de Estado, Alexander Haig, declara que el golpe «es una cuestión interna» española, cuando aún no está claro el desenlace de la historia.

Una anécdota hasta ahora inédita resulta muy ilustrativa para entender algunos aspectos de la trama del 23-F. Pocos días después de que se resuelva momentáneamente el asunto, con la liberación de los diputados y el encarcelamiento de Milans, Tejero y unos cuantos militares más, tiene lugar una reunión de oficiales de los servicios españoles de inteligencia para tratar algunos aspectos relacionados con el intento del golpe. La preside Javier Calderón, en ese momento secretario general del CESID. Todo parece indicar que se quiere dar carpetazo al tema sin rebuscar más de la cuenta ni apretar las clavijas a nadie. Cuando va a disolverse la sesión, el teniente coronel Guitián enseña un telegrama y pregunta: «Entonces, ¿qué hago con esto?». El sistema de  comunicaciones que está a cargo de Guitián ha captado ese envío a última hora del día 23 de febrero. Lo abre y lee: «Jaime, ahora vas contra la Corona». Es una reunión con numerosos testigos. Entonces, visiblemente cabreado, Javier Calderón le dice, delante de todos: «Joder, Guitián, no tienes sensibilidad informativa».

Otro aspecto clave para entender el diseño de la política española realizado por los servicios norteamericanos es la toma del poder, dentro del PSOE, de Felipe González y los suyos en Suresnes, en 1974. El político sevillano acude a esta pequeña localidad francesa situada cerca de París escoltado por oficiales del SECED, el servicio de información creado por el almirante Carrero Blanco. Ellos son también quienes le proporcionan el pasaporte.

A la hora de garantizar la transición sin sorpresas desde el franquismo a un régimen más homologable internacionalmente, una pieza fundamental es el Ejército. El propio general Vernon Walters, que llega a director adjunto de la CIA, es el encargado de tantear a relevantes mandos militares españoles a principios de los setenta, para tener bien amarrado el proceso de cambio. Franco está ya al final del camino y el príncipe heredero, preparado para ocupar el trono. Pero antes de que desaparezca Franco, se produce el atentado de ETA contra Carrero, muy cerca de la embajada norteamericana.
Nadie duda de que los autores materiales del asesinato son miembros de la organización vasca, pero en la trastienda quedan muchas cosas sin aclarar. Hay demasiadas piezas que no encajan.

Los socialistas de Suresnes aguantan su «OTAN, de entrada», como reclamo electoral, hasta que llegan al poder, en 1982. Después del referéndum de 1986, por fin, España ya es demócrata y de la OTAN. Veinte años más tarde, los aeropuertos españoles continúan siendo una base segura para las acciones encubiertas de la CIA.

Aquí para visualizar/Descargar:

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TERRORISMO PATRONAL EN EL CAMPO

 

“ El Capital no tiene la menor consideración ni por la salud ni por la duración de la vida del trabajador, a no ser cuando la sociedad le obliga a ello.”

( Karl Marx)

 

 

Hace pocas fechas, en este verano del 2020, salta la noticia de un trabajador del campo nicaragüense, Eleazar Blandón, que muere por un golpe de calor y es abandonado a las puertas de un centro de salud de Lorca, en la región de Murcia.

Es Agosto, y en el campo murciano el sol golpea, sin misericordia. Jornadas con 40 a 44 grados a la sombra, en un campo de sandías. Los propietarios no facilitan ni agua, ni alojamiento. Sin sombra y sin agua. Una cuadrilla de temporeros, mal alimentados, mal descansados, mal hidratados, recoge sandías y las carga en un camión. Jornadas de 11 horas a pleno sol, de lunes a sábado por unos 30 euros al día. El nicaragüense, Eleazar Blandón, padre de cuatro hijos, forma parte de ese grupo. No tiene papeles, tampoco contrato, como tantos miles de inmigrantes en el campo español. Sobre las dos de la tarde, Eleazar, empieza a sentirse mal, hasta el punto de desmayarse. Los patrones esclavistas trasladaron su cuerpo inerte a una camioneta y lo dejaron abandonado como un perro delante de un centro de salud en Lorca. En dicho centro intentaron salvarlo, sin lograrlo, falleciendo por golpe de calor y parada cardiorrespiratoria.

Muerte en Murcia…. podría ser el título de una película de Visconti…. pero no. Se trata de otro acto de terrorismo patronal que acaba en homicidio, y deja el cadáver de un hombre de 42 años. Se trata de un “ilegal”, un “nadie” que diría Galeano. Le llaman “accidente laboral”, pero sigue siendo un homicidio. Se trata, una vez más, de otro trabajador esclavizado y asesinado por la patronal esclavista que ve crecer sus fortunas gracias, entre otros factores, a las leyes de inmigración que reducen a decenas de millares de personas a trabajar en condiciones de esclavitud, a pleno sol con más de 40 grados, a trabajar bajo los aviones que fumigan los campos encima de esas personas.

Ha sido asesinado otro ser humano proveniente de un país rico pero empobrecido por el saqueo capitalista, otro ser humano empujado a los terribles caminos del éxodo que tienen que emprender millones de personas siguiendo la ruta que emprenden las riquezas que las multinacionales saquean en sus países. Otro ser humano empujado al éxodo hacia las metrópolis del capitalismo que succionan las riquezas pero rechazan a las personas (a menos que estas sean reducidas a la esclavitud moderna por las leyes migratorias, y así servidas en bandeja a los empresarios de toda laya). Otro ser humano que tuvo que padecer la discriminación, la persecución, el racismo, la explotación aberrante y hasta el asesinato en la Europa del Capital, en esa Europa cuya cínica crueldad pretende vestirse de “mundo civilizado”. Otro hermano humano asesinado, que las cucarachas racistas llaman “ilegal”, cuando lo “ilegal” debería ser la esclavitud, debería ser este sistema criminal en el que un puñado agiganta sus fortunas sobre la explotación de las y los trabajadores y sobre el saqueo de la naturaleza. “Ilegal” debería ser saquear países hasta la médula y encima luego saquear a los humanos así empujados a migrar, “ilegal” debería ser el imperialismo que impuso su geopolítica a través de una historia colonial y sigue imponiendo latrocinio, ecocidio y genocidio, sigue perpetrando injerencia, golpes de Estado, guerras imperialistas y rapiña.

Uno de los empresarios homicidas que facilita cuadrillas de trabajadores a las explotaciones agrícolas fue detenido, pero ya está en libertad y sin fianza ninguna. Además sólo es un esbirro de la mafia agrícola murciana, un subordinado más cruel aún que sus jefes, un pringao que está ahí para comerse los marrones.

Al parecer los que abandonaron al trabajador nicaragüense van a ser “investigados” por infracción a las leyes laborales. Todo se traducirá en nada, nada de cárcel y, en todo caso, una multa leve que esos homicidas amortizarán rápidamente con toda la plusvalía que le sacan a la mano de obra en semi-esclavitud). En todo caso, no serán investigados por trato esclavista y homicidio, como debería ser.

 

“ Abunda el hombre malo del campo y de la aldea, capaz de insanos vicios y crímenes bestiales, que bajo el pardo sayo esconde un alma fea.” (Antonio Machado)

 

El trabajador nicaragüense víctima del terrorismo patronal, sufrió constantes maltratos, vejaciones y humillaciones por parte de capataces y jefes. En sus comunicaciones con su hermana, dijo: “ Aquí casi todos somos hombres y no hay ni uno sólo que no haya derramado lágrimas por los maltratos recibidos.” Estaba a punto de volverse a Nicaragua… ¡pero no le dio tiempo! Ningún cargo público, ningún representante de la administración ha dado el pésame a la familia, ni ha ofrecido su ayuda.

Que no haya ninguno de estos empresarios esclavistas en la cárcel, es síntoma de la mierda de justicia que tenemos. ¿Qué clase de empresarios homicidas tenemos ene este país?  ¿Por qué actúan tan impunemente ante la indiferencia, cuando no la complicidad de las administraciones públicas y de la mayoría de los medios y partidos políticos? Porque estamos ante las más altas cotas de miseria humana al servicio de la economía capitalista. Hace poco tiempo, las Naciones Unidas enviaron a un relator ante las denuncias recibidas por las condiciones de esclavitud laboral en el campo español. El relator de las ONU quedó impactado cuando pudo comprobar las situaciones esclavistas en los campos de muchas regiones, y así lo reflejó en su informe. Pero nada ha cambiado, y lo peor es que todos sabemos que nada cambiará, ni con gobiernos anteriores ni con este gobierno supuestamente progresista. En realidad, nada ha cambiado desde 2018 con este gobierno “progresista”, siguen los mismos abusos laborales, el trabajo esclavo, las horribles condiciones de trabajo. Lo mismo ocurre con el homicidio de Eleazar, pues la noticia se olvidará en pocos días y la gente seguirá comiendo sandías sin preguntarse nada.

Está claro que no hay control ni vigilancia alguna por parte de los organismos correspondientes. ¿Y los inspectores de trabajo? ¿Es que no saben que estas salvajadas ilegales pasan todo el tiempo y en todos los sitios? ¿No saben que el campo está lleno de inmigrantes esclavizados y explotados que trabajan en condiciones inhumanas? ¿No lo saben?, porque lo sabe todo el mundo.

En realidad y en nombre de la sacrosanta economía, las autoridades laborales reciben instrucciones “de arriba” para no intervenir, o, en todo caso,  aparentar que intervienen, por ejemplo, anunciando con antelación las inspecciones para que les de tiempo a los empresarios ocultar lo que haya que ocultar. Así, las autoridades de inmigración dejan a miles de personas sin papeles y los condenan a la clandestinidad; el Ministerio de Sanidad los ignora, y Bienestar Social es indiferente… y todo porque dicen que así la fruta sale barata. Así que gobiernos y administraciones son culpables, por omisión y complicidad.

Estamos ante la nueva esclavitud del siglo XXI, ante una auténtica esclavitud laboral que es la que ejerce esta gentuza que se hacen llamar empresarios productores. Luego tienen la cara dura de quejarse de que los españoles no quieren trabajar en el campo, ¿con esas mierdas de salarios? ¿bajo esas espantosas condiciones? Además, en el colmo de la inmoralidad, esos empresarios cuando el gobierno de forma tímida amenaza con inspecciones laborales en el campo, levantan el grito en el cielo y se indignan.

Estos mafiosos del campo, estos empresarios esclavistas, son una mierda de personas, insensibles al dolor y al sufrimiento de los demás, quizás por qué ¿Cuántos empresarios han muerto por un golpe de calor trabajando en el campo? Esta gentuza son hombres y mujeres sin alma ni corazón, que no quieren entender los problemas de los más vulnerables, porque ellos y ellas y sus familias viven de puta madre.

A mí, en estos casos, me brota una rabia asesina sólo comparable a la que siento con respecto de los violadores o torturadores. Añoro los tiempos no tan lejanos, en que se colgaba a los patrones asesinos.

Como decía el escritor Valle Inclán:

“ … Barcelona es muy querida a mi corazón. Todos los días matan a un patrón, a veces a dos. No deja de ser un consuelo.”

 

Alberto Martínez López

UNAI PASCUAL DOCTOR EN ECONOMÍA AMBIENTAL«Deberíamos diseñar ya una asamblea ciudadana por el clima»

 

Para Unai Pascual, 2020 va a ser un año clave para saber si la arquitectura levantada durante años para llegar el Acuerdo de París, con el objetivo de limitar el calentamiento global a 2º C –a ser posible 1,5ºC– frente a la era preindustrial se viene abajo o se pone en marcha. Que los países reporten sus emisiones de forma comparable y con datos fiables, y la financiación para que los países más empobrecidos puedan comprometerse a sus reducciones de CO2 son retos que quedaron pendientes en la cumbre de Madrid y que tendrán que decidirse en noviembre en Glasgow. El «no acuerdo», que para muchos fue mejor que un mal acuerdo, debería convertirse ahora en medidas concretas sobre el mercado de emisiones. Aun así, estima que «el fiasco de Madrid» hay que tomarlo con cautela, ya que las expectativas por la presión cada vez mayor de la calle eran demasiado elevadas para unos Estados que posponen decisiones hasta el límite.

¿Esperarán los países hasta última hora para aumentar sus compromisos en Glasgow o no habrá la ambición suficiente?
Creo que hay menos ambición real que la que retóricamente se trata de mostrar. Los países van a incrementar sus compromisos nacionales pero mi impresión es que en Glasgow todavía vamos a estar lejos de llegar a esos 2º C de aumento. Se dijo que este tipo de acuerdos voluntarios generan una especie de círculo virtuoso en el que los países empiezan a implicarse con un efecto contagio positivo. Es el único acuerdo político que se puede llevar a cabo. Otra cosa es que llegue a ser efectivo pero quizá no había otra manera de convencer a EEUU, Rusia… de que hagan esfuerzos para reducir sus emisiones cuando otros países emergentes que tienen responsabilidad se quedan fuera. En la última década China se convierte en el primer emisor mundial de CO2 –aunque per capita emita mucho menos que EEUU– pero nosotros importamos un montón de productos de China.

Aquí entra en juego la geoestrategia.
Si hasta ahora la geostrategia ha impactado en el clima, estamos en un momento en el que el clima está impactando en las cuestiones geostratégicas. China hoy produce dos terceras partes de todas las hélices eólicas del mundo, dos terceras partes de las baterías de litio y la mayoría de los paneles solares del mundo. Ya no es el país de la mano de obra barata de hace veinte años. China produce en este momento la mitad de carbón de todo el mundo. Lo que haga con su carbón tendrá efecto en las emisiones a nivel mundial y en los acuerdos comerciales el tema de la energía se convierte en uno de los puntos más importantes de readecuación del orden mundial. Si China, como primer emisor, no participa de manera decidida es muy difícil que el Acuerdo de París tenga recorrido real. Este año va a haber una presión diplomática sobre China, que va a pedir contraprestaciones. Es muy posible que, dentro de su estrategia comercial y de dominio de nuevas tecnologías energéticas, quiera asegurarse un pastel de ese sector para sus exportaciones. En setiembre va a haber una reunión entre Europa y China sobre relaciones comerciales, y creo que Europa va a tratar de presionar para que China dé un paso decidido en sus compromisos en Glasgow. Si no, es muy difícil que cualquier otro país se comprometa. Pero va a ser más complicado que Europa convenza a China si EEUU no se mueve.

EEUU se mueve… hacia atrás.
Unos días antes de la cumbre de Glasgow todo el mundo va a estar mirando a la Casa Blanca y ver quién va a ser presidente de Estados Unidos. Hasta el último minuto va a ser una cumbre con muchas incógnitas. O hay una jugada maestra y los grandes emisores de CO2 ponen sobre la mesa compromisos más ambiciosos o significará un fracaso del diseño del Acuerdo de París. Si llega otro presidente a la Casa Blanca y China se compromete, podría generar un efecto positivo y significaría que el Acuerdo de Paris ya empieza a funcionar. Si no, puede tener un efecto dominó donde toda la arquitectura de París se puede venir abajo. Estaríamos en un terreno desconocido y muy preocupante.

¿Y Europa? Acaba de presentar el Gran Acuerdo Verde, comprometiéndose a la neutralidad en carbono para 2050.
La única piedra en el zapato es Polonia. Polonia está jugando sus bazas. Sabe que es básico para el consenso europeo y está buscando una tajada de este acuerdo europeo. Gran parte de su industria y su estructura económica depende del carbón y está buscando esa compensación. Ese tipo de negociación dentro de Europa hasta ahora ha sido un hueso duro de roer pero creo que lo conseguirán. Tenemos a Alemania un poco reticente y Francia que depende de energía nuclear.

La energía nuclear como parte del Acuerdo Verde.
Hay lobbys o países que dependen de ese tipo de energía que no van a dar su brazo a torcer. La retórica verde no es real si vamos hacia una Europa que al final consigue esa neutralidad de carbono comprando derechos de emisión y basándose en la energía nuclear. Cuando se repite machaconamente que hay una emergencia climática también hay un efecto que puede llegar a ser perverso. Yo prefiero hablar de urgencia.

¿En qué sentido?
Por un lado, la gente y los medios ven que es real, que los impactos están aquí y son muy graves, pero bajo cualquier emergencia se pueden aprovechar momentos en los que sicológicamente la gente siente esa especie de miedo y pasar por el aro de un montón de cosas, como fomentar la energía nuclear. Claro que es urgente. Los datos científicos nos dicen que en los próximos diez años si queremos llegar a 1,5ºC de calentamiento global del planeta tendríamos que estar reduciendo las emisiones globales en más de un 7% anuales. Eso es una revolución. También es cierto que lo sabíamos hace décadas. Los negacionistas y el lobby de los combustibles fósiles han sido muy eficaces en estirar el chicle del uso de combustibles fósiles. Y ahora parece que las principales empresas energéticas ya empiezan a ver que es difícil seguir estirando y se tienen que reconvertir en el gran negocio de las renovables.

La economía verde.
La economía verde es el sistema capitalista vestido de verde generando nuevos negocios y el contrapunto es la economía ecológica. Tenemos que pensar hasta qué punto el crecimiento económico es necesario para un progreso social y humano. Los científicos llevan décadas diciendo que hay un límite a partir del cual el crecimiento económico tiene más implicación negativas que positivas. La economía verde que se entiende como utilizar el sector de energías renovables para hacer negocio y seguir creciendo económicamente puede tener muchos impactos sociales y económicos. Lo renovable también tiene una cara oscura. En lugar de un Gran Acuerdo Verde, ha mí me gustaría hablar de un Nuevo Pacto Ecológico donde las necesidades sociales y la equidad social vayan de la mano de un cambio en el paradigma de los recursos naturales.

Esto supone cambios en los modos de producción, consumo… que habrá que adoptar en la década que comienza.
Es que no hay otra. O cambiamos el paradigma del sistema económico. que tiene que ser respetuoso con el planeta, la biodiversidad y la gente que depende de esos ecosistemas o podemos empezara controlar el clima pero a costa de cargarnos varios ecosistemas. Todo lo que tiene que ver con el cambio de uso de la tierra, los bosques, la biodiversidad,… es fundamental. La biodiversidad es el seguro natural de la humanidad. No podemos hablar de resolver el problema del sector energético y pensar que tenemos resulta la crisis climática. Podemos estar generando muchísimos otros problemas muy graves. Lo racional es que las políticas vayan hacia una transformación socioeconómica en equilibrio con los sistemas ecológicos. No existe la solución tecnológica. Eso es una quimera. La solución es política, es social. El Nuevo Acuerdo Verde es un parche muy urgente pero no dejaría de ser un parche desde una perspectiva más completa. Estamos muy lejos incluso de imaginarnos qué transformación necesitamos para llegar a ese desarrollo donde el respeto por la naturaleza, la justicia social y el progreso humano irían de la mano. Eso no lo veo en varias décadas.

¿Cuál debería ser la ambición ante la crisis climática en Euskal Herria?
Tenemos que tener una responsabilidad mayor que el promedio de la Unión Europea, porque vivimos en un país que tiene unas capacidades mayores que las capacidades políticas, tecnológicas, de capital social que la UE. Tiene que ser vanguardia a nivel global. Si Europa va a marcar el 50% de reducción de CO2, para 2030  yo diría un poco más del 50%. Nos podemos mirar en el espejo de Escocia, que tiene una ley de cambio climático bastante interesante o en países que tengan legislaciones más ambiciosas y tratar de traerlas.

Por otro lado, para temas complejos la sociedad debe tomar el timón para impedir que con esa semántica de la emergencia puedan pasar medidas que no sean socialmente aceptables. Hay modelos de participación ciudadana que tienen que ver con al democracia directa. Son asambleas donde gente elegida por sorteo llegan a un acuerdo sobre las preferencias para atajar el cambio climático. Conoceríamos la perspectiva social de forma directa y podría ofrecer una serie de medidas que se pueden votar en un Parlamento o en un referéndum. Esto lo ha puesto en marcha Macron y se ha hecho en Irlanda con el tema del aborto. Claro que después el Parlamento se lo tiene que tomar en serio y llevar esas aportaciones a la práctica. El auzolan en la práctica. ¿Por qué no con esto también? Deberíamos empezar a diseñar en 2020 una asamblea ciudadana por el clima en Euskal Herria.

PABLO RUIZ DE ARETXABALETA (naiz 2020/01/01)

Necesitamos una Asamblea Ciudadana para la Emergencia Climática-

“Lo llaman democracia y no lo es”. Este conocido lema del 15M, tomado del carismático cantante Evaristo, de La Polla Records, no ha dejado de extenderse en la sociedad, hasta definir hoy en día el sentimiento más común para una aplastante mayoría de ciudadanos, independientemente de sus opiniones políticas. Efectivamente, en 2019, el 82% de los españoles otorgaba un suspenso al funcionamiento de la democracia actual al considerar, según una encuesta de la Fundación BBVA, que los políticos dedican más atención a sus propios intereses y a los de grandes grupos económicos que a los intereses de la sociedad. Tras la primera ola de la crisis del covid, 9 de cada 10 españoles desean ahora que la reconstrucción se haga dentro del marco de un pacto de Estado basado en un amplio acuerdo político y social, centrado realmente en el interés colectivo.

¿Pero qué puede garantizar que el interés colectivo sea el criterio verdaderamente primordial en la acción pública? Sin duda, que las decisiones se tomen lo más cerca posible y capten de la forma más nítida posible lo que piensa la gente. En este sentido, y ante la emergencia climática, movimientos internacionales como Extinction Rebellion han hecho de la Asamblea Ciudadana su tercera demanda. En España, tras finalizarse el confinamiento, el colectivo XR cubrió de zapatos varias plazas emblemáticas de las principales ciudades del país, para visualizar la responsabilidad con las generaciones futuras, exigiendo participación ciudadana en la reconstrucción post-covid y en la necesaria transición ecológica. Las asambleas ciudadanas ya se han concretado en Reino Unido y Francia como una etapa decisiva para renovar la democracia y orientar los cambios drásticos que reclaman tanto la emergencia climática como la crisis masiva provocada por la pandemia.

Extinction Rebellion Europa lo reclama a cada uno de los Estados europeos y también al Parlamento Europeo: les pide que cumplan con las recomendaciones recientes del informe de la OCDE Democratic wave (junio 2020). La democracia directa real debe integrarse, reforzar y refundar el sistema de democracia representativa, para reducir la profunda ruptura entre la ciudadanía y sus representantes políticos, en el contexto de una crisis ecológica, ambiental, política, social y económica sin precedente.

 

¿De quién es la democracia hoy?

El actual modelo de partidos políticos, presionado por empresas y otras partes de interés, con sus puertas giratorias y su corrupción endémica, no ha sido capaz de eliminar de raíz las causas que provocan el cambio climático, la destrucción masiva de ecosistemas y la continuidad de la vida de miles de especies, incluida la humana.

En España, como en el resto de Europa, es evidente la alargada sombra del poder económico sobre la acción pública. Así las cosas, el 20 de febrero de este mismo año la Comisión Europea contrató a BlackRock, el mayor gestor de fondos de inversión del mundo, con una cartera que supera en 5 veces el PIB de España y con fuertes intereses en la industria del petróleo, para que le asesore a la hora de definir normas medioambientales para la banca y las entidades financieras europeas. De esta manera, Bruselas le encargó al lobo la vigilancia de las ovejas. El mismo lobo también vigila muy de cerca a los políticos en España. Nada más formarse el gobierno de Sánchez, Blackrock y Blackstone presionaron hasta impedir una medida con la que se pretendía limitar el alza desproporcionada de los precios de los alquileres.

Estos son los hechos reales, hard facts, que demuestran que la opinión pública, masivamente crítica con los partidos políticos, tiene toda la razón. No es democracia y el contrato democrático está en muy mal estado, por no decir roto, porque los intereses de unos muy pocos son los que priman sobre la supervivencia de todos. La ciudadanía, plenamente consciente de la amenaza mortal que supone la emergencia climática, es ahora mismo el único actor capaz de emanciparse de esta tutela, para organizar la defensa democrática del derecho a la vida de las generaciones presentes y futuras.

¿Qué es la Asamblea Ciudadana y por qué funciona?

El pasado 21 de enero de 2020 el Gobierno de Pedro Sánchez declaró el estado de emergencia climática. La declaración contenía 30 medidas de acción climática, comprometiéndose el Ejecutivo a poner en marcha cinco de ellas en los primeros 100 días de gobierno. Entre estas cinco medidas destacaba la creación de una Asamblea Ciudadana del Cambio Climático. El pasado 19 de junio, a punto de finalizar el estado de alarma, la vicepresidenta Teresa Ribera aplaudió, en un anuncio demasiado discreto, las resoluciones de la Asamblea Ciudadana francesa y anunció que pensaba “relanzar pronto la iniciativa” en España.

La primera ventaja de la Asamblea Ciudadana es la independencia real: se compone de unas 150 personas seleccionadas por un sorteo representativo que refleja la realidad social del país. Con este modo de selección, la Asamblea Ciudadana funciona fuera del ámbito de influencia económica de los lobbies, de los grupos de presión y de las lógicas de intereses políticos partidistas. Upton Sinclair decía: “Es difícil hacer que un hombre entienda algo cuando su salario depende de que no lo entienda”. Y si los que están diseñando ahora la sociedad del futuro están siendo los de siempre en función de los intereses de siempre, lo más probable es que nos lleven otra vez donde siempre.

La segunda clave de la Asamblea Ciudadana es la transparencia y la visibilidad: gente de la calle, debidamente informada por científicos y académicos independientes, actores sociales y ONGs deliberan sobre la situación de emergencia climática y social, proponiendo acciones basadas en criterios de justicia social y de interés colectivo. Estas deliberaciones y sus resoluciones finales se retransmiten en canales televisivos públicos y son visibles para el resto de la ciudadanía, que también puede participar mediante una plataforma digital.

Las dos asambleas celebradas este año en Francia y en Reino Unido son éxitos democráticos rotundos, cuyas conclusiones han sido plenamente respaldadas por todos los colectivos militantes ecologistas y sociales. Esta nueva forma de participación democrática directa en asuntos de política general de máxima importancia ha contribuido notablemente a que en los dos países se hable de emergencia climática y de justicia social, generando nuevas dinámicas y demandas mucho más exigentes. Sus límites actuales son los que impone el sistema representativo al no asegurar el carácter vinculante de las resoluciones de la ciudadanía. Y aceptando que con el sistema representativo actual no se garantiza el carácter vinculante de las resoluciones adoptadas por la Asamblea Ciudadana, no cabe duda de que los poderes del Estado tienen muy difícil justificar frente a la ciudadanía el incumplimiento de sus mandatos.

En España, desde que el Gobierno de Sánchez anunciara en enero la creación de una Asamblea Ciudadana para el Clima, no se han dado pasos necesarios para constituir una Asamblea Ciudadana que no sea un simulacro de democracia directa. Nos preocupa que, en su formulación inicial, la propuesta del Gobierno no tuviera ningún contenido concreto. Nos alarma igualmente que, de momento, los grupos ecologistas tradicionales hayan mostrado el mínimo interés en exigirla. Es necesaria la alianza de todas las militancias para abrir una nueva forma de contacto directo con la ciudadanía y reclamar tanto la independencia de la organización como la formulación de los objetivos concretos de la Asamblea, tal como lo hicieron en Reino Unido los principales movimientos verdes, o en Francia 22 ONGs y sindicatos, en el llamado “Réseau Action Climat” (Red de Acción por el Clima).

Sin embargo, por las razones ya apuntadas, parece que una Asamblea Ciudadana sigue siendo mucho más que una buena idea: en la gravísima crisis actual, es el principal camino que nos queda para reconstruir una democracia real y construir asimismo un futuro sostenible y compartido con la mayoría de la gente.

Para encarar esta década decisiva para la supervivencia de la humanidad, nos encontramos ante el pronóstico de Einstein: “El mundo no será destruido por aquellos que hacen el mal, sino por aquellos que lo observan y no hacen nada”.

La Asamblea Ciudadana para la emergencia es el espacio en el que la gente puede actuar colectivamente para la defensa del mayor bien común: el derecho a la vida digna. Con una herramienta eficaz de participación ciudadana directa, España podría salir del actual atolladero partidista y encontrar un punto de apoyo muy legítimo en la participación popular, para mover las estructuras actuales que condicionan a la vez la confiscación de la democracia y la inacción climática.

La pandemia ha sido un serio aviso y lo sigue siendo: es un ensayo descomunal para lo que puede suceder con la emergencia climática. Necesitamos actuar ya frente a esta otra gran amenaza, para poder aunar democracia y participación directa con reconstrucción social y económica e imperativos vitales de transición ecológica profunda.

España debe ser el referente mundial en cómo enfrentar democráticamente el futuro y encarar la reconstrucción ecológica post-covid, todo ello en un entorno frágil y vulnerable como el mediterráneo, donde las actuaciones contra la emergencia climática en reducción de emisiones y en adaptación al calentamiento global deberían ser modélicas.

Avancemos para que lo que llamamos democracia lo sea de verdad.

Avancemos.

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Agnès Delage es miembro de Extinction Rebellion Europa, Pepe Campana es ingeniero industrial y Fernando Prieto forma parte del Observatorio de la Sostenibilidad