8 RAZONES MEDIOAMBIENTALES contrarias a la instalación de olas artificiales,en ANTONDEGI.

1 ) Degradación de la red de corredores ecológicos de San Sebastián.
San Sebastián está rodeada de diferentes zonas verdes conectadas entre sí y que, en su conjunto, forman una red de corredores ecológicos. Estos corredores son de vital importancia para preservar la biodiversidad, prevenir la fragmentación de los hábitats y favorecer la migración, dispersión y, en última instancia, viabilidad de las poblaciones de flora y fauna silvestres del municipio. En este contexto, Antondegi es un área de enlace clave para preservar la continuidad de la red de corredores ecológicos a escala municipal.
Concretamente, garantiza la conexión del corredor Loretoki-Oriamendi-Barkaiztegi (mencionado en el Plan General de Ordenación Urbana) con las campiñas que parten de Martutene hacia Alza y que, en último término, podrían conectar con Ulia.
En sí mismo, además, Antondegi bien podría considerarse una reserva de biodiversidad local. En consecuencia, la construcción de la infraestructura de olas artificiales (6,2 hectáreas) y accesos (2,8 hectáreas) junto a su posterior explotación implicarían una degradación significativa y crítica de la zona.
Esto podría suponer la ruptura de la integridad de la red de corredores ecológicos del municipio.

2) Degradación de una de las escasas zonas de San Sebastián que mantiene un ecosistema de campiña atlántica en buen estado.
Antondegi presenta un complejo ecosistema de campiña atlántica, un mosaico compuesto por pastizales, prados de siega, bosquetes, setos y cultivos que albergan un gran número de especies de flora y fauna. Se trata de un ecosistema propio del ámbito rural cantábrico, que en San Sebastián está en franco declive debido a la desaparición paulatina de las zonas rurales a favor de la creación de polígonos industriales y zonas residenciales. Dos de los bioindicadores que se utilizan para medir la calidad de este tipo de ecosistema es la presencia del alcaudón dorsirrojo (Lanius collurio), una especie de ave que nidifica regularmente en Antondegi y que es uno de los últimos puntos de cría de esta especie en el municipio, así como de milano real (Milvus milvus), una rapaz en peligro de extinción que utiliza la zona como área de campeo. La construcción de la infraestructura de olas artificiales degradaría notablemente el complejo y equilibrado ecosistema de Antondegi.

3) Afección negativa a 109 especies de aves, 27 de ellas incluidas en el Catálogo Vasco de Especies Amenazadas.
El espacio de Antondegi es utilizado como zona de descanso, alimentación o nidificación por un gran número de especies de aves. Se han registrado 109 especies de aves que utilizan el espacio de Antondegi (Itsas Enara, 2021a). De esas 109 especies, 83 están incluidas en Listado de Especies Silvestres en Régimen de Protección Especial de España, 27 en el Catálogo Vasco de Especies Amenazadas, y 7 en el Anexo I de la Directiva 79/409/CEE relativa a la conservación de las aves silvestres. Se han detectado 47 especies nidificantes en el ámbito de Antondegi (Sociedad de Ciencias Aranzadi, 2021), 4 de ellas incluidas en el Anexo I de la Directiva 79/409/CEE, y 3 catalogadas como en peligro o raras en el Catálogo Vasco de Especies Amenazadas. Además, de acuerdo al Atlas de aves nidificantes de San Sebastián (Arizaga et al., 2021), Antondegi es uno de los ámbitos de mayor riqueza ornitológica de San Sebastián.
La ocupación de una superficie de 6,2 hectáreas en la loma Antondegi, la construcción de nuevos accesos (2,8 hectáreas), y la explotación de la instalación, afectarían de forma muy grave a las aves que actualmente utilizan Antondegi.

4) Afección negativa a la amplia comunidad de mamíferos (más de 18 especies) de Antondegi.
En Antondegi existe, además, una amplia comunidad de mamíferos (un mínimo de 18 especies) que incluye carnívoros, quirópteros, erinaceomorfos, artiodáctilos, roedores, y sorícidos (Itsas Enara, 2021b). Se ha detectado la presencia continuada de 5 carnívoros (tejón común, zorro común, garduña, gineta, comadreja), 3 quirópteros (murciélago común, murciélago de borde claro, y nóctulo pequeño), 3 eulipotiflanos (erizo común, musaraña común y topo común), 4 roedores (ardilla roja, rata negra, ratón de campo y lirón gris), y la presencia esporádica de 2 artiodáctilos (jabalí y corzo) y 1 carnívoro (gato montés).
La ocupación de una superficie de 6,2 hectáreas en la loma Antondegi, la construcción de nuevos accesos, y la explotación de la instalación, afectarían de forma muy grave a muchas de estas especies

5) Artificialización de la tierra y reducción de la superficie de hábitat natural en San Sebastián en un contexto de cambio climático.
Gran parte de la actividad humana se desarrolla a través de cambios en los usos del suelo, como es la sustitución del hábitat natural por suelo urbanizado. Los procesos de urbanización (como las piscinas de olas artificiales) aumentan la vulnerabilidad del planeta frente a los efectos del cambio climático.
Por un lado, la urbanización de suelos disminuye su capacidad natural de almacenar dióxido de carbono de la atmósfera (a través de la vegetación). Por otra parte, la pérdida de hábitat natural a favor de suelos más o menos urbanizados favorece el aumento de la temperatura y contribuye, así, al calentamiento global.
Asimismo, favorecen la escorrentía y catalizan la erosión y las inundaciones.
En las últimas décadas, la sustitución de suelos naturales o seminaturales por superficies más o menos urbanizadas no tiene precedentes y está socavando el equilibrio del planeta. El emplazamiento de una piscina de olas en Antondegi contribuye a reducir la superficie de hábitat natural o seminatural en el municipio de San Sebastián y, por tanto, es contrario a las medidas que se pueden establecer a nivel local para paliar el cambio climático.

6) Impulso de un desarrollo urbanístico no sostenible e incompatible con la preservación del medio natural
En sesión plenaria del Ayuntamiento de San en 27 de abril de 2007, se aprobó el desarrollo urbanístico de Antondegi para la implantación de usos residenciales y actividades económicas. Esta promoción de barrio residencial comprendía un desarrollo de 3000 viviendas en el alto del promontorio, a cuyo fin hubo una adquisición pública de suelo. Este macro proyecto residencial se vería convalidado por Plan General de Ordenación Urbana de San Sebastián en el año 2010, que conllevó el cambio del suelo rural no urbanizable, a urbanizable.
Sin embargo, el proyecto de desarrollo urbanístico fue bloqueado pocos años después a través del Plan Territorial Parcial de Donostialdea (PTP) de 2016, un instrumento de ordenación y planificación territorial supramunicipal que emana del Gobierno Vasco y que es clave en el las directrices para desarrollo sostenible del territorio. En aras de garantizar dicha ordenación sostenible, el PTP prioriza la rehabilitación de la ciudad ya construida frente a la expansión urbana a fin de minimizar el impacto que el crecimiento urbano sobre el medio natural. Bajo estos criterios, haciendo un análisis del área, la orografía de un ámbito en altura sin viales resueltos y la existencia de lugares preferentes y más idóneos en la ciudad para los desarrollos residenciales como la vega del Urumea, propuso la descalificación de la loma de Antondegi como residencial. Ante esta propuesta, el plan para realizar un complejo residencial de viviendas quedó consecuentemente orillado y la zona mantiene en la actualidad sus usos rurales en convivencia con los ecosistemas naturales y una rica biodiversidad inventariada.
El Ayuntamiento de San Sebastián, siguiendo las recomendaciones superiores de desclasificación ante un complejo residencial inasumible, tiene plena potestad para devolver la clasificación de rural y no urbanizable al lugar, retornándolo a su condición original de 11 años atrás. Esta posibilidad tiene antecedentes en la ciudad. Este mismo año el Ayuntamiento de San Sebastián ha empezado el procedimiento para devolver el carácter no urbanizable al entorno natural de Basozabal, donde por la mismas razones, el intento de desarrollar una promoción residencial aislada del núcleo urbano, fracasó por su insostenibilidad.

7) Consumo irresponsable de energía y agua en un contexto de transición energética y cambio climático.
El considerable consumo de recursos sumado a la degradación del entorno natural y la proximidad de la costa hacen del proyecto un claro ejemplo de insostenibilidad incompatible con la emergencia climática actual.

El consumo medio de energía por hora de un generador de olas de tecnología Wavegarden es de 270kW1 (el consumo medio de energía de 500 hogares). En el marco de la transición energética y el desarrollo de las energías renovables, consumir menos energía es una prioridad para nuestra sociedad.
Su explotación implica un enorme consumo de agua, con cuencas que contienen entre 25 y 35.000 m3 (es decir, entre 10 y 14 cuencas olímpicas). Consideramos irresponsable construir estas explotaciones en el contexto actual de cambio climático, donde la disponibilidad de agua es cada vez más escasa. Aunque la empresa asegura, sin ofrecer detalles técnicos, que únicamente utilizaría agua de lluvia.


8) Destrucción de suelo agrícola destinado a producir alimentos de cercanía y alteración de un espacio rural conservado en buen estado.
La comercialización y el consumo local de alimentos es uno de los Objetivos de Desarrollo Sostenible marcados por la ONU en la Agenda para 2030. Los llamados alimentos ‘kilómetro 0’ posibilitan muchas ventajas: son más nutritivos, se reduce el desperdicio, ayudan a las economías locales y son más respetuosos con el planeta, por lo que permiten economías ambientalmente más sostenibles. Antondegi es una zona rural cuyas actividades principales son la agricultura y la ganadería. La construcción de la ola artificial ocuparía amplias parcelas que actualmente están destinadas a huertas, campos de maíz, y prados de siega que constituyen la base de una alimentación de calidad tanto nuestra como la de nuestro ganado.
Antondegi conserva un paisaje rural casi en su integridad lo que lo convierte en un vestigio de gran valor etnográfico, ya que este tipo de espacios, y sus actividades asociadas, están en claro declive en San Sebastián. La construcción de la ola artificial degradaría de forma notable uno de los pocos espacios rurales de San Sebastián que se conserva en buen estado.

Firma la petición¡NO A LAS OLAS ARTIFICIALES EN SAN SEBASTIÁN! // OLATU ARTIFIZIALIK EZ DONOSTIAN!



Categorías:DONOSTIA Y SUS BARRIOS

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