¡Salvemos el parque de Viveros de Ulia! · Firma de la CARTA DE APOYO / BABES GUTUNA sinatzeko eskaera

Uliako-Mintegien-parkea
Uliako Mintegien parkea salbatu dezagun!
Zure laguntza behar dugu, tamalez, guztion beharrean aurkitzen gara Donostiako Uliako magalean aurkitzen den lorategi hau babestu ahal izateko.

Mezu honetan erantsirik duzue “Babes gutuna”; gure ekimena ulertzeko historia apur bat duzue, baita Donostiako Udalak parke honentzako aurreikusten duen eremuaren urbanizazioari buruzko informazioa. Eta azkenik, eskaera bat: Uliako Lore-Baratzak eta Ulia Auzo-Elkartetik zure/zuen babesa eskatzen dizugu/dizuegu eta bide batez babes gutuna sinatu dezazun/dezazuen, Donostiarentzat historia, paisaia eta gizarte aldetik hain baliotsu den parke hau bere osotasunean kontserbatu ahal izateko.

Uliako Mintegien parkeko lagunak ez dugu etsiko, baina udaleko autoritateek atzera egin dezaten beren proiektu urbanistikoan, babes sozial sendo bat behar dugula uste dugu.

Guztiagatik… bihotz-bihotzez, mila esker.

¡Salvemos el parque de Viveros de Ulia!
Necesitamos tu ayuda. Lamentablemente necesitamos la ayuda de tod@s para proteger este gran jardín de Donostia que se encuentra en la falda de Ulia.

A este mensaje le acompaña una “Carta de apoyo”: tenéis una serie de antecedentes para conocer nuestra trayectoria en pro de este parque, así como información sobre la proyección de urbanización de esta parcela por el Ayuntamiento de Donostia. Y por último, una petición: desde Uliako Lore-Baratzak y la Asociación de Vecinos de Ulia queremos pediros vuestro/tu apoyo a nuestro proyecto mediante la firma de la carta de apoyo.

L@s Amgi@s del parque de Viveros de Ulia no nos rendiremos, pero creemos que sólo mediante un fuerte apoyo social lograremos que las autoridades municipales rectifiquen y frenen su proyecto urbanístico conservando en su integridad este preciado parque, patrimonio histórico, paisajístico y de marcado valor social para Donostia.

De todo corazón, mila esker.

PD.: Berbidali mezu hau lagun eta ezagun guztiei / Enviad este mensaje a tod@s vuestros amig@s y conocid@s. Las cartas de apoyo se recogerán tanto en los correos electrónicos uliakolorebaratzak@gmail.com o uliakomintegiak@gmail.com, como en este mismo, en uliakomintegienlagunak@gmail.com. Gracias.
PARA VISUALIZAR DOCUMENTOS:

DE LA VÍA INSTITUCIONAL A LA REVOLUCIÓN INTEGRAL.

revolucionintegral
El contexto político actual a escala internacional, nos está permitiendo constatar con una claridad meridiana, los férreos límites del tan pretendido cambio social liderado por la via institucional.
 
Por un lado, las experiencias políticas de nuevas izquierdas en América latina, han demostrado tener un escaso impacto en las vida política real en diversos paises donde han tenido posibilidad de gobernar y sobretodo una gran dificultad para sostener procesos a largo plazo, dada su dependencia de los procesos electorales donde los lobbies y medios corporativos privados tienen consabidas estrategias con todo menos fairplay, para tumbar gobiernos, miremos sin ir más lejos lo que ha pasado en Brasil hace unas pocas semanas.
 
Por otro lado la trayectoria del gobierno de Grecia este último año, es una obra maestra para aprender cómo tomar el gobierno no es tomar el poder -caso comentado más en detalle en este artículo  https://www.diagonalperiodico.net/global/28173-ni-dentro-ni-fuera-hacia-comunidad-socioeconomica-pueblos-europa.html
 
Por su lado en el Estado Español, donde repetir elecciones no ha servido para ir un paso más allá del que demuestra  “como las mayorías claras en las calles y en las redes sociales, no sirven para crear mayorias parlamentarias”
 
Allí, el movimiento 15M consiguió en 30 dias, echar patas arriba el imaginario político de varias generaciones, pero su pretendida consequencia política no ha podido en más de dos años, ser decisivo ni tan solo a través de un programa para realizar políticas institucionales de tipo socialdemócrata.
 
En el mismo país, en el primer año de trayectoria de las llamadas ciudades del cambio hemos visto que si bien el discurso y el talante han podido mejorar de manera significativa, en las decisiones clave, la dependencia del sistema capitalista y de las jerarquías estatales no han hecho posible por ejemplo ni  tan solo asumir medidas humanitarias, con los desalojos o acoger a refugiados. Ya no hablemos de medidas estructurales.  
A cambio de esas reformas pírricas, una generación de activistas experimentados y reconocidos en las calles, se ha visto immersos en una dinámica institucional que inhabilita su capacidad de ruptura desobediente.  
Así, esa realidad, está muy lejos de aquella propuesta del municipalismo libertario de Bookchin, que cuando se llegaba al gobierno muncipal, proponía disolverlo y llamar a una asamblea popular.  En su lugar, los llamados herederos del 15M cuando llegan a los ayuntamientos, estan sacrificando su compromiso desobediente para encorsetarse en la burocracia y las jerarquias de las instituciones de gobierno, un sistema atado y bien atado.  
 
En cambio después de haber dejado el 15M atras, la capacidad de acción de un movimiento desobediente masivo no se ha profundizado lo suficiente, aunque el impacto de las ocupaciones de la PAH en el estado español por ejemplo, es una buena muestra de lo que se puede llegar a  llevar acabo.   
En este sentido hay dos preguntas estratégicas que dejo en el aire.
 
La primera: ‘¿Qué es más factible conseguir que más del 50% de la población vote partidos que cuestionen a través de su programa -no realizado- el orden establecido o que el 5% que es sabido que cuestiona radicalmente ese orden, se organize de forma autónoma y desobediente mostrando en la práctica como puede ser el otro mundo que llevamos dentro?
 
La segunda: ¿De que forma es más posible conseguir poder real para transformar las cosas, tratando de reformar la economía desde gobiernos que no tienen el poder bancario ni de emisión monetaria que el tratado de Lisboa regaló al BCE, o tratando de construir otra economía, con nuevas soberanias, bancarias y monetarias?
 
Añadiendo otras perspectivas, podemos analizar como en diversos lugares del mundo procesos de base, que estan basados en la construcción paulatina y desde abajo, de autonomia democrática, como los Zapatistas en Chiapas, o los Kurdos en Rojava y Bakur, siguen  desarrollandose con solidez y con fuerza, pese a tener a Estados usando fuerte violencia en su contra año tras año.
 
Resulta significativo que mientras los procesos de cambio radical más inspiradores de las últimas decadas, tienen en común que se hacen desde abajo al margen del Estado, en Europa, millones de anticapitalistas, prefieren darse cabezazos una y otra vez con el sistema parlamentario estatal sin conseguir lo que pretenden y renunciando a buena parte de su discurso y valores en el camino, en lugar de  priorizar contribuir a la extensión de las iniciativas autogestionarias que con fuerza real, aunque lejos de toda la que se podría si se contara con todos esos apoyos, siguen transicionando desde abajo hacia otra sociedad.
 
A nivel planetario, si este siglo empezó con movimientos de resistencia al sistema de globalización neoliberal, y continuó con foros sociales que constataban que otro mundo es posible, ahora en la segunda decena del siglo XXI, es la era de la construcción de esos otros mundos.
 
Incluso en Europa,  esas iniciativas autogestionarias que se oponen a los Estados existentes, no solo no se han venido abajo, con tanta hegemonia parlamentarista en los últimos años, sino que seguimos avanzando y enfocando nuevos retos.
 
Así por ejemplo la Cooperativa integral Catalana, es una realidad ya con un nivel de consolidación significativa tras 6 años más de 700 proyectos y diversos miles de participantes.  Otras cooperativas integrales y proyectos afines, se estan extendiendo especialmente a diversas regiones del sur de Europa. También se extienden movimientos como la agricultura apoyada por la comunidad, las empresas recuperadas por los trabajadores y las experiencia de economia comunal, que construyen prácticas en que la reciprocidad y el don,  predominan sobre el mercado.
Estas realidades prefigurativas, aunque incipientes, se hacen más fuertes a través del trabajo en red y transversalizando sus intercolaboraciones a nivel local.
 
Son miles las prácticas de monedas sociales, grupos de consumo, centros sociales autogestionarios, escuelas libres, y autónomas, grupos de solidaridad con refugiados con o sin papeles,  que desafian el modelo capitalista y el rol predominante de la legalidad estatal; siendo caldo de cultivo vivo para la extensión de un movimiento rupturista con lo establecido, desobediente con los Estados, para construir una nueva soberania colectiva en base a la autodeterminación y autoorganización de comunidades de seres humanos libres.
 
Para potenciar los espacios de colaboracion internacionales (o para ser más precisos, interautónomos y intercomunales) se creó FairCoop, un ecosistema global y multilocal que contribuye al proceso de construcción de otra economía para otra sociedad, compartiendo principios de revolución integral como son, la participación abierta y asamblearia, el no reconocimiento de los Estados como sujetos legítimos y por tanto la desobediencia integral para alimentar la construcción de otras formas de convivencia y autogobierno.
 
Faircoop recupera los principios de la revolución integral como proceso de transición radical al margen del sistema actual, en todos los ámbitos de la vida y construye en coherencia con los mismos un ecosistema de proyectos, recursos y herramientas que tiene como objetivo facilitar procesos de revolución integral en cualquier parte del mundo, es decir procesos de construcción de autogestión y autonomia democrática a todas las escalas, local, regional y global.
 
Entre ellos Faircoin, una moneda social p2p que busca financiar esos procesos autogestionarios,  e interconectar a cualquier escala, iniciativas de otra economía (desde la economía solidaria a la economía comunal), reforzando la labor que hacen ya los movimientos que habitualmente a escala local, utilizan y promueven las monedas sociales. Además Faircoin pretende actualizar las tecnologías que usan esos sistemas monetarios alternativos, haciéndolos así más fuertes y resistentes a hipotéticos ataques institucionales. (Si quieres leer más detalle sobre ello, leete el anexo sobre Faircoin 2)
 
Es momento de hacer realidad la conjetura de Galeano “Mucha gente pequeña, en lugares pequeños, haciendo cosas pequeñas, puede cambiar el mundo”
 
y aplicarla tambien a algunas cosas más grandes, como por ejemplo a generar herramientas para la articulación de todas esas cosas pequeñas y aplicar  metodologías que se han mostrado exitosas para respetar la diversidad de todos los participantes como el confederalismo democrático que siendo una forma de organización política antigua en lugares como la península ibérica, ahora los kurdos estan popularizando.
 
Despues de tantos esfuerzos dedicados a la via institucional, que tal si le damos un tirón bien grande a la via autogestionaria?
Sabes que? Responder que sí, es mucho más que un voto, es afirmar que quieres hacer de tu vida un ejemplo del mundo que llevas dentro, es decir conjurar teoría y práctica.  Responder que sí, es entrar en una dimensión en que ya no dependemos de si ellos son más que nosotros para tener éxito; tanto si somos miles como si llegamos a ser millones,  dependeremos de nosotros mismos y hasta donde estemos dispuestos a llevar para hacer realidad nuestros sueños.  Te atreves?
 
Anexo Faircoin 2
 
En esta postdata, queremos entrar con más detalle al nivel tecnológico sin generar una barrera de acceso a la parte principal del artículo. El invento del blockchain y sus consecuencias para iniciativas monetarias y sistemas contractuales, está llevando rápidamente a un escenario en que la centralización de Estados, Cortes judiciales  y Bancos centrales deja de ser necesaria, para generar un sistema económico, político y jurídico autónomo.
El blockchain o cadena de bloques, permite contabilizar operaciones económicas de una forma incorruptible y no manipulable gracias a la combinación de encriptación y decentralizacion en centenares de ordenadores que disponen de la misma información sobre todo el sistema.  
 
Aun así, el nuevo capitalismo tecnológico no escatima esfuerzos en invertir en todo lo relacionado con el blockchain, integrándolo ràpidamente en la estrategia para renovar los sistemas organizativos de bancos y empresas; convirtiéndose la mayor parte de iniciativas basadas en la cadena de bloques en una avanzadilla del nuevo capitalismo de red que tanto agrada a los anarcocapitalistas de silicon valley.
 
Para este capitalismo puntero no parece importante que en casos como bitcoin el consumo energético y la carrera industrial del minado se disparen, porque va en beneficio de los inversores (tanto les da al parecer que no vaya en beneficio del planeta) o que la distribución de las nuevas monedas beneficie a los que tienen más…
 
A nosotros en cambio si nos importa y mucho. Por ello, para que el blockchain y las tecnologías asociadas puedan ser realmente herramientas para el bién común, es para lo que FairCoop, está trabajando en Faircoin 2.  Un blockchain cooperativo y distribuido, que permitirá adaptar esta tecnología a los valores de los movimientos sociales, afines con los valores de los commons, de la economía solidaria, colaborativa y comunal….
 
Ya que Faircoin no cuenta con élites económicas que  inviertan porquè  prioriza el bien común en lugar del beneficio privado. Necesitamos que desde gente del lado de los 99% se comprenda la importancia de estos desarrollos para el cambio social y  participemos de forma colaborativa en hacerlas posibles.  Es por eso que hasta el jueves 7 de julio, está activa la campaña de crowdfunding de Faircoin 2.
Si quieres colaborar en que las innovaciones que Faircoin aporta al mundo como bien común puedan salir adelante al mismo tiempo que se mantienen en gente con valores cooperativos y solidarios, como los tuyos, ahora puedes hacerlo y al mismo tiempo conseguir tus primeros Faircoins.  
Consigue información más detallada en este enlace:  https://coopfunding.net/es/campaigns/inversion-colectiva-faircoin2/
 (Artículo de Enric Duran)

MÁS BASE. MÁS VÍNCULOS. MÁS PUEBLO.

cerebro-otono-45033_493x316El 26J pasó y la segunda vuelta del 20D arroja unos resultados que dejan muy poco espacio para una prórroga. Más allá de la formación de gobierno y el inicio de la legislatura, en estos días toca pensar en el camino recorrido. Vimos la oportunidad y movimos ficha. Construimos una organización a marcha forzada y acabamos de parar la maquinaria electoral después de más de dos años frenéticos, 71 representantes en el Congreso y muchos más en parlamentos autonómicos y locales. Si definitivamente se logra investir a un presidente este verano, en otoño se abrirá un nuevo ciclo. También dentro de Podemos.

En La tarea que tenemos por delante, Jorge Moruno introduce este debate apuntando hacia ciertas claves que serán fundamentales. En particular, sostiene que el nuevo ciclo “requiere avanzar hacia una reforma integral del propio modelo organizativo reorientado a una democratización y federalización del ejercicio del poder, a una mayor pluralidad y tiene que ver con modificar las prioridades y prestar atención al trabajo más molecular y cotidiano, menos visible pero mucho más sólido.” Creo que muchos coincidimos en eso. El problema ahora es como lograrlo.

El actual “propio modelo organizativo” está fuertemente centralizado y una “reforma integral” requiere una modificación estatutaria, es decir, una Asamblea Ciudadana. La épica lucha que los Consejos y Círculos han llevado a cabo es tanto más honorable por la escasez de recursos en la que se ha desarrollado. No hay victoria ni derrota que impidan ver eso. Llegue o no un nuevo Vistalegre,  hay cuestiones que desgraciadamente ya se han convertido en letanías en los espacios “moleculares y cotidianos”. Así, si de federalizar se trata, debemos empezar por la financiación y la información y comunicación con la base social.

Los actuales mecanismos de financiación han cumplido su papel durante la fase electoral y de instauración territorial y han garantizado la total fiabilidad de nuestras cuentas. Sin embargo, el flujo financiero generado a través de las colaboraciones “de arriba a abajo”, los crowdfunding y las donaciones provenientes de las candidaturas ciudadanas serán claramente insuficientes para lograr el necesario despliegue territorial que debemos acometer. Existen diferentes vías por las cuales los municipios podrían disponer con carácter regular de mayor financiación -y mayor operatividad en la gestión- sin menoscabar la transparencia, ni la formalidad debida de nuestra contabilidad.

Los éxitos electorales estatales y autonómicos han generado recursos que ahora deben descender -modulados por la proporcionalidad y la solidaridad- hacia las estructuras locales. Debemos potenciar las colaboraciones regulares voluntarias (“cuotas”) y, dentro de éstas, establecer un porcentaje fijo para la organización local (hasta ahora ha sido opcional) que modifique a favor de los municipios los términos efectivos del reparto. Respecto a los crowdfunding, la experiencia demuestra que su eficacia para captar fondos disminuye proporcionalmente al tamaño de la localidad. Además, la gestión centralizada y la competencia con otras necesidades de financiación propias (crowdfunding estatales, microcréditos electorales, financiación del Instituto 25M, etc.) han imposibilitado en la práctica la financiación por esta vía. Finalmente, es necesario reformar profundamente el proyecto IMPULSA para descentralizarlo y convertirlo en una herramienta que genere mayor retorno social y vínculos entre los órganos locales y su territorio.

Por otro lado, la imposibilidad fáctica de acceder a la base de datos de inscritos es un impedimento real para el fomento de las redes locales mediante el contacto entre la organización municipal y sus simpatizantes. A pesar de haberse implementado soluciones parciales desde la organización estatal, la limitación en la comunicación –y también en la comunicación interna- no sólo genera dificultades añadidas, sino que es un factor desmoralizador de los cuadros locales, por la falta de confianza que pone de manifiesto. Hemos de encontrar de una vez por todas los medios que permitan la gestión descentralizada de los datos sin perjudicar la seguridad de los mismos.

Avanzando en este proceso de fortalecimiento orgánico, estamos dando, sin duda, un primer paso en la democratización. Sin embargo, hay asuntos más complejos. La inexistencia de estructuras provinciales formales es un inconveniente de primer orden para la federación democrática. Las estructuras provinciales actuales -surgidas ad hoc– están lejos de lograr la debida representatividad democrático-territorial y la eficacia orgánica exigible. Junto a ellas, las circunscripciones únicas -además de las listas- han demostrado ser focos constantes de descontento y abandono. Quizá sea momento de que la Secretaría de Organización elabore una nueva propuesta sobre la que empezar a construir desde la pluralidad. Orgánicamente le corresponde sentar una base. Pero hay más cuestiones elementales que deben resolverse: la elección de nuevos SGs y CCMs donde se ha obtenido el derecho,  la reelección de SGs y CCMs dimitidos o caídos, etc. Destaca especialmente la necesaria revisión del funcionamiento de los Comités de Garantías, insatisfactorio en gran medida.

Finalmente, no quiero terminar sin comentar la cuestión del “movimiento de la sociedad”, cuyo carácter necesariamente autónomo reclama Moruno. El “limbo legal” de los Círculos debe llegar a su fin, resolviendo su encaje orgánico y político definitivamente. Construidos como espacios abiertos e independientes, la lógica electoral y la batalla interna han terminado por desfigurarlos, imposibilitando su función estatutaria como dinamizadores de base. Hemos de propiciar que -de una vez por todas- dentro de ellos se traten las demandas políticamente vivas de su entorno y se generen al menos parte de los espacios de engarce entre las demandas autónomas y la política común.

En el nuevo ciclo, debemos retomar la senda de la multiplicación, impulsando decididamente el próximo desbordamiento. Y no podemos confiar en que sólo desde la política institucional podamos lograrlo. Necesitamos recursos para poder estimular desde lo cercano el proyecto democrático que está ahí fuera. Y necesitamos estimular el proyecto democrático aquí dentro para conectar con las personas que faltan y elaborar juntos el nuevo proyecto de país. Sin necesidad de adelantar la Asamblea Ciudadana, el Consejo de Coordinación estatal puede desarrollar medidas descentralizadoras en la financiación y la comunicación, y así alimentar el trabajo de dinamización de la organización de ámbito local. En otoño comenzará un nuevo partido. Otro terreno de juego que requiere su propio estilo: más vínculos y más equipo. Nuestra tarea ahora es prepararnos para ello. Adelante.

(Juanjo Santiago, miembro del Consejo Ciudadano Municipal de Podemos Sevilla)