DIMISIONES Y ASAMBLEAS:LA FRUSTACIÓN SE PALPA EN EL AMBIENTE.

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AQUI PUEDES DESCARGAR LOS DOCUMENTOS:

Nosotros apostamos por una organización plural,horizontal ,de libre expresión de ideas.Incluso de desidencia democratica.

DIMISIÓN DEL RESPONSABLE DE VIVIENDA DEL CCA (Jose Carlos Gomez)

 

PREGUNTAS DEL CÍRCULO DE LA LLANADA ALAVESA A LA DIRECCIÓN RESPONSABLE DE LA ELABORACIÓN DE LISTAS DE PODEMOS EN ÁLAVA A LAS ELECCIONES VASCAS 2016.

MÁS BASE. MÁS VÍNCULOS. MÁS PUEBLO.

cerebro-otono-45033_493x316El 26J pasó y la segunda vuelta del 20D arroja unos resultados que dejan muy poco espacio para una prórroga. Más allá de la formación de gobierno y el inicio de la legislatura, en estos días toca pensar en el camino recorrido. Vimos la oportunidad y movimos ficha. Construimos una organización a marcha forzada y acabamos de parar la maquinaria electoral después de más de dos años frenéticos, 71 representantes en el Congreso y muchos más en parlamentos autonómicos y locales. Si definitivamente se logra investir a un presidente este verano, en otoño se abrirá un nuevo ciclo. También dentro de Podemos.

En La tarea que tenemos por delante, Jorge Moruno introduce este debate apuntando hacia ciertas claves que serán fundamentales. En particular, sostiene que el nuevo ciclo “requiere avanzar hacia una reforma integral del propio modelo organizativo reorientado a una democratización y federalización del ejercicio del poder, a una mayor pluralidad y tiene que ver con modificar las prioridades y prestar atención al trabajo más molecular y cotidiano, menos visible pero mucho más sólido.” Creo que muchos coincidimos en eso. El problema ahora es como lograrlo.

El actual “propio modelo organizativo” está fuertemente centralizado y una “reforma integral” requiere una modificación estatutaria, es decir, una Asamblea Ciudadana. La épica lucha que los Consejos y Círculos han llevado a cabo es tanto más honorable por la escasez de recursos en la que se ha desarrollado. No hay victoria ni derrota que impidan ver eso. Llegue o no un nuevo Vistalegre,  hay cuestiones que desgraciadamente ya se han convertido en letanías en los espacios “moleculares y cotidianos”. Así, si de federalizar se trata, debemos empezar por la financiación y la información y comunicación con la base social.

Los actuales mecanismos de financiación han cumplido su papel durante la fase electoral y de instauración territorial y han garantizado la total fiabilidad de nuestras cuentas. Sin embargo, el flujo financiero generado a través de las colaboraciones “de arriba a abajo”, los crowdfunding y las donaciones provenientes de las candidaturas ciudadanas serán claramente insuficientes para lograr el necesario despliegue territorial que debemos acometer. Existen diferentes vías por las cuales los municipios podrían disponer con carácter regular de mayor financiación -y mayor operatividad en la gestión- sin menoscabar la transparencia, ni la formalidad debida de nuestra contabilidad.

Los éxitos electorales estatales y autonómicos han generado recursos que ahora deben descender -modulados por la proporcionalidad y la solidaridad- hacia las estructuras locales. Debemos potenciar las colaboraciones regulares voluntarias (“cuotas”) y, dentro de éstas, establecer un porcentaje fijo para la organización local (hasta ahora ha sido opcional) que modifique a favor de los municipios los términos efectivos del reparto. Respecto a los crowdfunding, la experiencia demuestra que su eficacia para captar fondos disminuye proporcionalmente al tamaño de la localidad. Además, la gestión centralizada y la competencia con otras necesidades de financiación propias (crowdfunding estatales, microcréditos electorales, financiación del Instituto 25M, etc.) han imposibilitado en la práctica la financiación por esta vía. Finalmente, es necesario reformar profundamente el proyecto IMPULSA para descentralizarlo y convertirlo en una herramienta que genere mayor retorno social y vínculos entre los órganos locales y su territorio.

Por otro lado, la imposibilidad fáctica de acceder a la base de datos de inscritos es un impedimento real para el fomento de las redes locales mediante el contacto entre la organización municipal y sus simpatizantes. A pesar de haberse implementado soluciones parciales desde la organización estatal, la limitación en la comunicación –y también en la comunicación interna- no sólo genera dificultades añadidas, sino que es un factor desmoralizador de los cuadros locales, por la falta de confianza que pone de manifiesto. Hemos de encontrar de una vez por todas los medios que permitan la gestión descentralizada de los datos sin perjudicar la seguridad de los mismos.

Avanzando en este proceso de fortalecimiento orgánico, estamos dando, sin duda, un primer paso en la democratización. Sin embargo, hay asuntos más complejos. La inexistencia de estructuras provinciales formales es un inconveniente de primer orden para la federación democrática. Las estructuras provinciales actuales -surgidas ad hoc– están lejos de lograr la debida representatividad democrático-territorial y la eficacia orgánica exigible. Junto a ellas, las circunscripciones únicas -además de las listas- han demostrado ser focos constantes de descontento y abandono. Quizá sea momento de que la Secretaría de Organización elabore una nueva propuesta sobre la que empezar a construir desde la pluralidad. Orgánicamente le corresponde sentar una base. Pero hay más cuestiones elementales que deben resolverse: la elección de nuevos SGs y CCMs donde se ha obtenido el derecho,  la reelección de SGs y CCMs dimitidos o caídos, etc. Destaca especialmente la necesaria revisión del funcionamiento de los Comités de Garantías, insatisfactorio en gran medida.

Finalmente, no quiero terminar sin comentar la cuestión del “movimiento de la sociedad”, cuyo carácter necesariamente autónomo reclama Moruno. El “limbo legal” de los Círculos debe llegar a su fin, resolviendo su encaje orgánico y político definitivamente. Construidos como espacios abiertos e independientes, la lógica electoral y la batalla interna han terminado por desfigurarlos, imposibilitando su función estatutaria como dinamizadores de base. Hemos de propiciar que -de una vez por todas- dentro de ellos se traten las demandas políticamente vivas de su entorno y se generen al menos parte de los espacios de engarce entre las demandas autónomas y la política común.

En el nuevo ciclo, debemos retomar la senda de la multiplicación, impulsando decididamente el próximo desbordamiento. Y no podemos confiar en que sólo desde la política institucional podamos lograrlo. Necesitamos recursos para poder estimular desde lo cercano el proyecto democrático que está ahí fuera. Y necesitamos estimular el proyecto democrático aquí dentro para conectar con las personas que faltan y elaborar juntos el nuevo proyecto de país. Sin necesidad de adelantar la Asamblea Ciudadana, el Consejo de Coordinación estatal puede desarrollar medidas descentralizadoras en la financiación y la comunicación, y así alimentar el trabajo de dinamización de la organización de ámbito local. En otoño comenzará un nuevo partido. Otro terreno de juego que requiere su propio estilo: más vínculos y más equipo. Nuestra tarea ahora es prepararnos para ello. Adelante.

(Juanjo Santiago, miembro del Consejo Ciudadano Municipal de Podemos Sevilla)

POR UNA NUEVA SOCIALDEMOCRACIA.

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Discurso del secretario general de Podemos Pablo Iglesias ante el Cercle d’Economia de Barcelona este jueves, en el que define a su partido como “los nuevos socialdemócratas” y esboza “un programa de gobierno Es un honor tomar la palabra en estas jornadas del Cercle d’Economia. Para alguien que aspira a ser presidente del gobierno, exponer su visión de la situación económica aquí y dialogar con ustedes no sólo es un placer, además es una obligación.
Quiero agradecer especialmente a su presidente, Antón Costas la invitación a participar y la llamada que me hizo en la que me orientó sobre qué elementos podrían tener más interés para mantener hoy un debate aquí.
He organizado mi exposición a partir de sus sugerencias con la intención de que podamos mantener después un diálogo.
Quiero agradecer la presencia de los amigos y compañeros de CSQP y ECP que nos acompañan así como la presencia de mi jefa de Gabinete, la señora Irene Montero y de nuestro secretario de economía, el profesor Nacho Álvarez. Si como esperamos, contamos con los apoyos suficientes para formar gobierno, al señor Álvarez le aguarda una ardua tarea al servicio de nuestro país.

Quiero agradecer también la presencia del profesor Vicenç Navarro que me asesora siempre en cuestiones económicas y con cuyo saber y experiencia internacional también querremos contar en el futuro.
Expondré en primer lugar nuestro diagnóstico de la situación económica que vive nuestro país para a continuación señalar las principales líneas de política económica de nuestro programa de gobierno.
Antes de empezar quiero leerles una reflexión de Ludolfo Paramio…
“Cómo es posible que en medio de la mayor recesión de la historia del capitalismo se hayan impuesto en Europa desde Fráncfort unas ideas excéntricas y contraproducentes” (La cuarta socialdemocracia, de Agustín Basave. Presentación Rolando Cordera. Prólogo Ludolfo Paramio. Ed. La Catarata).

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Pablo Iglesias, Secretario General de Podemos.

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(AQUI LO PUEDES DESCARGAR Y VISUALIZAR)

*UNA PROPUESTA DE AGENDA PARA EL CONSEJO DE LA PAZ


Siete medidas urgentes para combatir al autodenominado Estado Islámico (EI) y construir una paz duradera, comprometida con la democracia y los derechos humanos
• Las siguientes siete propuestas son un punto de partida para reorientar la estrategia de actuación del Estado frente al fenómeno del yihadismo.
Entendemos que no nos encontramos ante una falsa elección entre nuestra seguridad y nuestros derechos y libertades. Estamos ante un desafío que requiere a la vez incrementar la eficacia de la acción del Estado y reafirmar un compromiso incuestionable con la democracia y los derechos humanos,
tanto dentro como fuera de nuestras fronteras.

• Hacemos un llamamiento al Gobierno para que convoque a todos los actores políticos y sociales en este Consejo de Paz, y responder así unitariamente a este desafío con una estrategia a largo plazo que sea eficaz en sus formas y plenamente acorde a nuestros valores democráticos en su contenido.

1. Cortar las vías de financiación y abastecimiento logístico del Estado Islámico
El EI se financia especialmente con donaciones privadas provenientes de países como Arabia Saudí, Qatar o Kuwait (socios estratégicos de los países europeos), por medio de la extorsión y los secuestros no mediáticos, la venta de objetos de arte de las zonas que controla, la recaudación de impuestos a la población y los comerciantes y, sobre todo, con el contrabando de petróleo en los territorios que controlan en Irak y Siria. A su vez, la mayor parte del material militar que emplean es de fabricación occidental: armas europeas vendidas a Arabia Saudí, o armas norteamericanas distribuidas en un principio al Ejército Sirio Libre, que acaban en manos del Estado Islámico. Varias ONG participantes en la campaña “Armas bajo control” (AI, IO, Greenpeace) han denunciado que España vendió armas a Egipto, Baréin y Arabia Saudí durante la “primavera árabe”, en un marco internacional en el que no se respeta el embargo de venta de armas en países en conflicto. Es imprescindible por ello implementar un embargo de armas efectivo e inmediato, no solo para el EI,
sino también para quienes le ayudan y promueven el sectarismo en Oriente Medio; decretar un embargo a la compra de petróleo de contrabando; e investigar y acabar con las donaciones privadas que recibe el EI, en muchos casos desde países del Golfo, a través de un control más estricto entre los flujos bancarios desde esa zona y Europa. Una estrategia integral de seguridad europea debe asegurar el bloqueo inmediato de la venta de armas a zonas de conflicto, propiciar una estrategia de desarme progresivo en los actores y habilitar los medios necesarios para acabar con el tráfico ilegal de armas y recursos naturales que nutren las arcas del Estado Islámico.

2. Neutralizar las redes de captación y adoctrinamiento del Estado Islámico
La mayor parte de los terroristas que atentan en Europa son europeos, en muchos casos de tercera o cuarta generación. Frente a este fenómeno de
radicalización, debemos mejorar la coordinación de los servicios de inteligencia y desactivar las redes de captación en Internet. Pero las medidas legales o policiales por si solas no bastan para resolver el problema. Cuando alguien está dispuesto a inmolarse, las medidas judiciales no tienen ningún efecto. Por ello son imprescindibles estrategias integrales de desradicalización para luchar contra el extremismo violento en todas sus manifestaciones. La mejor manera de combatir el extremismo es lograr que la gente se sienta parte de una sociedad cohesionada y cultivar las oportunidades económicas y sociales en las comunidades vulnerables, tanto en Europa como en los países que sufren este fenómeno. Como la integración es un proceso en varias direcciones, se debe favorecer a aquellos religiosos que predican la moderación, investigando la financiación de quienes no lo hacen. Hay que reforzar las estrategias que favorecen la cohesión y la inclusión social de las personas de orígenes culturales, étnicos y nacionales diversos, y en especial el papel de la educación como única vía que puede ofrecer alternativas de futuro a la juventud para alejarla del radicalismo y la violencia. La lucha contra la desigualdad y la puesta en marcha de medidas económicas y de protección social que no dejen a nadie fuera constituyen el camino más corto para evitar fenómenos de radicalización en Europa.

3. Apoyar a las fuerzas democráticas en el mundo árabe.
El Estado Islámico no se puede combatir sólo en Europa. La única manera de acabar con el EI es defendiendo la democracia en el mundo árabe. Tuvimos una oportunidad en el 2011 con las revoluciones árabes y acabamos, como siempre,defendiendo dictaduras o recurriendo a los bombardeos, que solo han alimentado la espiral de violencia, el caos y, en última instancia, la radicalización extremista de la que se nutre el yihadismo. O cambiamos nuestra política exterior o el ISIS seguirá creciendo y matando musulmanes y europeos. Debemos cambiar el enfoque y apoyar decididamente a las fuerzas democráticas en el mundo árabe.

4. Reforzar a la sociedad civil en Siria e Irak
Irak y Siria son el feudo del Estado Islámico. Las principales víctimas del EI son las propias poblaciones locales, como hemos visto recientemente
en Beirut, Bagdad, Ankara y tantas otras ciudades, y ellas son las únicas que pueden derrotarle sobre el terreno, como sucedió con Al Qaeda en Irak en 2007.
Para ello en el corto plazo hay que reforzar y asesorar a las fuerzas locales para enfrentar al Estado Islámico por tierra. Pero además hay que apoyar los procesos democráticos en la región. Solo el refuerzo de la sociedad civil puede impedir el auge del fundamentalismo. En el pasado, en Irak o Afganistán, las llamadas políticas “en favor de la democracia” sirvieron para encubrir desastrosas intervenciones militares extranjeras o fracasaron por la ausencia de protagonismo por parte de la sociedad civil. Cualquier proceso democrático debe estar encabezado por las reivindicaciones de la sociedad civil siria, tanto del interior como en el exilio, la labor de los Comités Locales de Coordinación y otros movimientos de base en Irak y otros países, que buscan soluciones basadas en la democracia, los derechos humanos y la no intervención. Así mismo, hay que presionar al gobierno iraquí, en el marco del vigente Acuerdo de Cooperación y Colaboración entre la UE e Irak (2012), para que acabe con las políticas sectarias que marginan a una parte de la población, combata efectivamente la corrupción, y desarme a las milicias armadas (tanto al EI como a las chiíes).

5. Acabar con las guerras en Siria e Irak
La solución no es la guerra: la guerra europea en Siria no derrotará al Estado Islámico. Lo hemos visto en Irak, en Afganistán, en Libia. La guerra solo engendra más guerra. Para combatir al EI en Siria e Irak hay que acabar con la guerra (de la que se nutren y en la que se hacen más fuertes, pues las intervenciones militares contribuyen a alimentar la espiral sectaria y favorecen la partición de facto de la región en áreas de influencia). Eso pasa por una acción europea decidida que se involucre a fondo, cuanto antes, en un diálogo político con todos los actores implicados: EE UU y Rusia, Arabia Saudí, Irán, Turquía y el resto de países sumidos en la guerra regional que se libra ahora mismo en Siria. Tras los fracasos de las dos rondas de negociación en Ginebra, las conversaciones de Viena pueden ser el inicio de una solución justa al conflicto en Siria. El primer objetivo debe ser parar el conflicto y sus consecuencias para la población civil. Para ello hay que decretar un embargo de armas a todos los contendientes, acordado y presionado por los países de la UE junto con el quintento (EE UU, Rusia, Arabia Saudí, Irán y Turquía);
acabar inmediatamente con los bombardeos del régimen contra la población civil (incluyendo los ataques indiscriminados y el uso de armas químicas); abrir corredores humanitarios para la población civil que huye o retorna a sus casas, y exigir el cese inmediato de cualquier intervención externa sin el respaldo de la ONU. El objetivo inmediato debe ser un Gobierno transicional con elementos del régimen de al-Asad y figuras clave de la oposición, abriendo también un proceso de justicia transicional para juzgar los crímenes de estos años de conflicto.

6. Proteger a los refugiados
Los atentados de París no deberían cambiar nuestra mirada sobre el dolor de quienes huyen de la guerra. Los cientos de miles de personas que esperan a las puertas de Europa huyen precisamente de esto mismo: huyen del terror, de la violencia, de los bombardeos internacionales o locales y de la muerte. No podemos caer en el error de confundir a las víctimas y a los verdugos, a los culpables y los inocentes. La peor amenaza que enfrenta la democracia en Europa es el auge de la xenofobia, del racismo y del autoritarismo. Debemos luchar contra la xenofobia, el racismo y la islamofobia; reaccionar ante la barbarie reafirmando nuestro compromiso inquebrantable con la democracia, las libertades y los derechos humanos.

7. Acabar con las mafias que trafican con personas
La mejor manera de asegurar que no entran terroristas en Europa es acabar con las mafias que trafican con personas. Por eso, la mejor manera de proteger la seguridad de todos es articular vías de entrada en Europa seguras y legales.
Para ello hay que reabrir la posibilidad de solicitar protección internacional y visados humanitarios en las embajadas y consulados españoles en los países de origen y tránsito, con el objetivo de acabar con la irregularidad en el cruce de fronteras e impulsar la utilización de cauces seguros. Además, hay que atender las necesidades de los refugiados en Europa y los países colindantes, sobre todo en lo relativo a educación, sanidad, alimentación y empleo. A Europa sólo ha llegado un 6% de las personas refugiadas de huyen de Siria, y atenderlas no es sólo una obligación legal y humanitaria: debemos impedir que haya una generación perdida que, entre otras cosas, podría ser el caldo de cultivo futuro para ideologías extremistas.

 

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