LA COMUNIDAD CIENTÍFICA ANTE LA DESINFORMACIÓN.

Portada de la Guía

Ciencia, pensamiento y comunicación contra la mentira


Nunca como en este arranque de siglo, la mentira ha viajado más rápido. La facilidad con la que la desinformación circula en una sociedad hiperconectada exige idear soluciones que frenen o neutralicen los bulos antes de que afecten a la salud democrática. Porque la mentira y la desinformación atentan contra la democracia por cuanto buscan la manipulación de la ciudadanía.

A menudo se oyen voces que, recordando a los movimientos luditas, vociferan contra la tecnología como si estar conectados fuera un delito, pero no deberíamos errar el tiro. El enemigo no es nuestro smartphone, el enemigo son nuestros pulgares. Somos nosotros quienes elegimos qué contenidos compartir y cuáles obviar. Por eso, la alfabetización mediática resulta imprescindible, tanto como lo es la promoción de la cultura científica. Una y otra son cimientos fundamentales para la construcción de la mejor arma contra la desinformación y la mentira: el pensamiento crítico.

Hasta ahora, quienes comunicamos ciencia desde las instituciones científicas hemos trabajado profusamente en el diseño de estrategias y acciones que promuevan la cultura científica de la ciudadanía. En este sentido, el trabajo colaborativo entre comunicadores profesionales y el personal investigador, propiciado por las Unidades de Cultura Científica y de la Innovación, ha sido primordial. Por eso, cuando es urgente afrontar una amenaza como la universalización de la mentira, es vital aplaudir iniciativas como esta guía, que busca precisamente la capacitación del personal investigador en comunicación contra la desinformación. Un paso necesario para inocular el pensamiento crítico en los destinatarios habituales de nuestras acciones de difusión de la ciencia.

Las páginas que tiene en sus manos proponen un exhaustivo recorrido por el camino que la mentira recorre desde su creación hasta su viralización. Aprender a identificarla y evitar su propagación convierte a quien lo hace en un cortafuegos imprescindible para evitar el incendio de nuestra sociedad. El hecho de que la comunidad científica asuma ese papel la vuelve a colocar como un agente social fundamental.

Por esas razones, les animo a profundizar en el contenido de esta guía y, sobre todo, ayudar a difundirla para, por qué no, viralizarla en todas nuestras redes.


Elena Lázaro Real
Presidenta de la Asociación Española de Comunicación Científica
Coordinadora de la UCCi de la Universidad de Córdoba



Categorías:BIBLIOTECA VIRTUAL AMETZAGAÑA

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