Día Mundial de la Toma de Conciencia del Abuso y Maltrato en la Vejez.

Se calcula que en el 2050 la población mundial mayor de 60 años habrá pasado de los 900 millones de personas del 2015 a los 2.000 millones de personas. Son cifras que evidencian un envejecimiento progresivo que plantea necesidades específicas y unos problemas que poco a poco van teniendo mayor visibilidad. El bienestar, los derechos y la protección de las personas mayores no pueden caer en saco roto.

2021: Día Mundial de la Toma de Conciencia del Abuso y Maltrato en la Vejez

Como tantas otras fechas destacadas en los últimos meses en referencia a problemas sociales y humanitarios de índole internacional, este Día Mundial de la Toma de Conciencia del Abuso y Maltrato en la Vejez 2021 estará todavía marcado por los efectos de la pandemia. La situación sanitaria, por fortuna cada vez más controlada en lo que a contagios en mayores se refiere, pero nos ha dejado noticias verdaderamente trágicas acerca de la situación de muchas personas mayores que pasaron el confinamiento en condiciones precarias.

Y es que a veces el abuso y el maltrato a estos grupos de población tan vulnerables no se manifiesta a través de la vejación o el insulto sino mediante una actitud aún peor: la indiferencia. Una fecha como esta, nos invita a reflexionar sobre la realidad del confinamiento en la tercera edad, ese que ha venido impuesto por el estado de alarma y el que ya existía con anterioridad, impuesto por la propia sociedad.

La lucha contra el maltrato en personas mayores se hace más visible

Durante mucho tiempo ha sido un tema tabú, pero a raíz de una resolución aprobada por la Asamblea General de la ONU en 2011, la lucha contra el maltrato en personas mayores se ha hecho más visible. Desde entonces, cada 15 de junio se celebra el Día Mundial de la Toma de Conciencia del Abuso y Maltrato en la Vejez. Es una jornada de concienciación en la que de un modo muy positivo se van renovando los retos y objetivos que plantea la protección de los mayores y la oposición al sufrimiento y los abusos infligidos que por desgracia no siempre salen a la luz.

El apoyo a las personas de edad avanzada es cada vez más notable porque, aunque resulten noticias desagradables, en la actualidad estamos mejor informados acerca del maltrato en la tercera edad. En este sentido, es de destacar el importante trabajo que desempeñan organismos y asociaciones como la Confederación Española de Organizaciones de Mayores (CEOMA) o la Confederación Estatal de Mayores Activos (CONFEMAC) para defender los derechos y la dignidad de las personas mayores. Estas organizaciones son las encargadas de ponernos al corriente de una realidad incómoda. Porque no denunciar las injusticias es también una forma de abuso.

En Cuidum abordamos la necesidad de protección de esta parte de la sociedad desde múltiples perspectivas. La salud, la asistencia domiciliaria personalizada, el acompañamiento y por supuesto el respeto son aspectos fundamentales en la labor que desarrollamos a diario para garantizar la felicidad y el bienestar de tus seres queridos.

Cifras sobre vejaciones a personas mayores: una realidad poco conocida

Según el informe realizado por la Organización Mundial de la Salud, un 15,7 % de personas mayores de 60 años sufre malos tratos en el entorno comunitario y un 64,2 % en entornos institucionales como las residencias y los hogares para mayores. ¿Lo más preocupante? Estas cifras corresponden a las situaciones que han sido notificadas por mayores o cuidadores pero, ¿cuántas otras se escapan de estos porcentajes?

Sorprende saber que dos de cada tres trabajadores de las instituciones consultadas para la realización de este informe declaran haber infligido algún tipo de maltrato a los mayores a su cargo en el último año, afirmaciones que ponen en tela de juicio la calidad de los servicios prestados en este tipo de centros.

Si bien existe un componente económico que asocia los mayores porcentajes de maltrato con los países de rentas más bajas, las cifras específicas para España también dan mucho que pensar sobre las sociedades modernas: la violencia y el abuso no conoce de fronteras, género o condiciones socioeconómicas.

En el Informe sobre factores de riesgo en el maltrato a personas mayores, un 0,8 % de los mayores encuestados aseguraba sufrir maltrato por parte de un familiar y un 4,5 % de los cuidadores de personas dependientes reconocía haber empleado los malos tratos en algún momento durante el desempeño de sus funciones.

Frente a este panorama es normal sentirse desalentados. ¿Qué tipo de sociedad que se considere avanzada es capaz de tolerar este tipo de actitudes? Hasta que estos porcentajes no lleguen a cero no podemos detenernos. Todo lo contrario: hemos de asumir nuestra parte de responsabilidad en la atención, investigación y difusión de una realidad incómoda pero siempre susceptible de cambios.

Tipos de maltrato a mayores: lo que se ve y lo que no se ve

Las personas mayores maltratadas pueden presentar lesiones físicas, psicológicas o emocionales que no siempre resultan fáciles de identificar. En cualquier caso, las secuelas de cualquier tipo de maltrato a personas mayores son más difíciles de tratar en tanto que la edad avanzada y las condiciones de salud son en sí mismas dos importantes factores de riesgo.

Otros aspectos como el nivel de dependencia, el sexo, la pobreza, el aislamiento social o la viudedad pueden agravar estas circunstancias. Así, las mujeres mayores de 65 años, viudas y con escasos recursos económicos son las más perjudicadas.

¿Qué formas puede adoptar el maltrato a personas mayores? Según la propia definición de la OMS, cualquiera que implique un abuso puntual o reiterado que suponga el daño o el sufrimiento del mayor. En base a esto, se distinguen varios tipos de maltrato a personas mayores:

– Maltrato psicológico: es el más común, tanto en entornos comunitarios como en instituciones. Se caracteriza por el insulto y las amenazas, pero como no deja ningún rastro visible es difícil de identificar.

– Maltrato físico: el abuso físico se basa en el empleo de la fuerza como medida de coacción. Los problemas de movilidad que sufren muchas personas mayores limitan su capacidad de defensa frente a este tipo de situaciones.

– Abuso financiero: entran en esta tipología de malos tratos al mayor todas aquellas acciones protagonizadas por su entorno cercano que suponen un menoscabo económico (estafas, fraudes, robos…).

– Negligencia: sea o no producto del desinterés del cuidador, el maltrato por neglicencia consiste en obviar las necesidades básicas de higiene, alimentación y cuidados que requiere la persona que se tiene a cargo.

– Abuso sexual: el contacto sexual sin consentimiento, a cualquier edad, constituye un delito. En el caso de las personas mayores, al igual que en los menores de edad, existen factores psicológicos que pueden comprometer la capacidad para tomar este tipo de decisiones.

– Abandono: la persona o personas que deberían hacerse cargo de los cuidados del mayor optan por desentenderse de ella. El abandono conduce a la soledad y al aislamiento del adulto mayor y se agrava en situaciones de gran dependencia.

– Vulneración de derechos: respeto, intimidad, dignidad, libertad para tomar decisiones. Ninguno de los derechos fundamentales de un individuo prescriben con la edad.

Casos de malos tratos en residencias

Atados en sillas, mal alimentados, amenazados por sus cuidadores… Cada vez que salta a la luz un nuevo caso de maltrato a personas mayores en residencias algo remueve las entrañas de la sociedad. El ataque a los más vulnerables es un agravante en estas actitudes que ponen en entredicho la humanidad de muchas personas.

Desafortunadamente, estas noticias también forman parte de la actualidad. Casos como el de la residencia Domus VI de Llíria en Valencia, donde los mayores recibían un trato denigrante, sin ayuda para comer o para levantarse después de una caída, o las amenazas verbales recibidas por los residentes en la residencia municipal Montamarta de Zamora, evidencian la falta de profesionalidad y de empatía de muchos trabajadores. Situaciones impensables en Cuidum, donde la monitorización de la satisfacción de pacientes y familiares es un aspecto prioritario.

Frente a las injusticias, actúa: cómo denunciar el maltrato a personas mayores

Abordar el problema del maltrato a mayores es implicarse en la solución y esto exige denunciar el abuso en cualquiera de sus manifestaciones. ¿Qué puedes hacer si eres testigo o víctima de estas situaciones? Dispones de varias vías para tramitar una denuncia:

  1. Dirigirte a los Servicios Sociales de tu comunidad autónoma, al Juzgado de Guardia o a las Fuerzas de Seguridad. Es en cauce más directo en la tramitación de este tipo de denuncias, pero no el único.
  2. Acudir a ALMAMA (Asociación de Lucha contra el Maltrato a Mayores), única organización española dedicada en exclusiva a la lucha contra este problema.
  3. Contactar con el IMSERSO (Instituto de Mayores y Asuntos Sociales) para que te ponga en contacto con los organismos que intervienen en la gestión de casos de personas mayores maltratadas.
  4. Dirigirte a otras organizaciones como EIMA (Asociación para la Investigación del Maltrato al Anciano) o CEOMA (Confederación Española de Organizaciones de Mayores) que, directa o indirectamente, te ayudarán con toda la información necesaria para tramitar una denuncia.

La responsabilidad social de las agencias de asistencia a domicilio en la prevención del maltrato a mayores

Información, difusión, apoyo y concienciación son las cuatro columnas sobre las que se sustenta la solución al problema del maltrato de personas mayores. Erradicar esta lacra exige un esfuerzo conjunto de la sociedad, pero especialmente por parte de las agencias de cuidados a domicilio que trabajan a diario para garantizar los mejores servicios de atención a personas mayores y dependientes.

Como cuidadores, familiares o empresas dedicadas a facilitar la asistencia de mayores, es responsabilidad de todos velar por el bienestar y la integridad de las personas mayores. Identificar el problema, intervenir y denunciar son compromisos sociales que todos debemos asumir. Un año más, el Día Mundial de Toma de Conciencia del Abuso y Maltrato en la Vejez le da voz a los derechos humanos de millones de personas mayores en todo el mundo. Es una verdad incómoda, pero de nosotros depende encontrar la solución a un problema real.



Categorías:PENTSIONISTAK AURRERA

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